Patricia Highsmith
ACABAR CON TODO
Traducción de Maribel De Juan
Los otros dos jóvenes solteros de la oficina consideraban afortunado a Harry Rowe, muy afortunado. Harry tenía dos chicas preciosas enamoradas de él. Algunas veces una de las dos chicas le recogía en su oficina en el centro de Manhattan, porque Harry tenía que quedarse a menudo media hora o más después de la hora normal de salida, las cinco o cinco y media, y una de las chicas, Connie, podía salir de su oficina a las cinco fácilmente. La otra chica, Lesley, era una modelo con horarios irregulares, pero había estado en la oficina algunas veces. Así era como los cinco hombres de la empresa sabían acerca de las chicas de Harry. De lo contrario, Harry habría mantenido la boca cerrada, no se las habría presentado a…, bueno, a nadie, porque alguno podía haberle chismorreado a una de ellas sobre la otra. A Harry no le importaba, sin embargo, que Dick Hanson conociera la situación. Dick era un hombre casado de treinta y cinco años, en cuya discreción se podía confiar, porque debía de haber tenido experiencias parecidas, e incluso ahora tenía una amiga, como sabía Harry. Dick era un socio fundador en la empresa de auditorías de Raymond y Hanson.