Jenny Beavan, de 66 años, es una señora corpulenta, con el pelo rizado y subió al estrado casi sin maquillaje. En homenaje Mad Max llevaba pantalones de cuero, una chamara de piel con el cráneo enjoyado en la parte posterior y una bufanda a cuadros.
EL EPISODIO JENNY BEAVAN
Un vestido impropio o cómo humillar a una mujer brillante por su apariencia
Por Mónica Maristain5 de marzo de 2016
De todas las cosas que leí acerca del “episodio Jenny Beavan” en la reciente entrega del Oscar, me quedo con la inteligente y vibrante columna de Heather Mallick en el sitio thestar.com.
La periodista dice muy acertadamente que en esa ceremonia “cursi y pomposa” son los pequeños momentos los más reveladores y en el caso de la premiada vestuarista de Mad Max: Fury Road, fueron los gestos reprobatorios y humillantes de los poderosos hombres de Hollywood los que marcaron realmente la pauta de una fiesta donde se alzó la voz fuerte a favor de las minorías.
Por caso, mientras el director de Spotlight –elegida la mejor película en la gala- se ríe abiertamente de una mujer que no iba vestida “como marca la ocasión”, Alejandro González Iñárritu la observa con desprecio de arriba a abajo y, de brazos cruzados, se niega a aplaudirla.
Beavan, de 66 años, es una señora corpulenta, con el pelo rizado y subió al estrado casi sin maquillaje. En homenaje Mad Max llevaba pantalones de cuero, una chamara de piel con el cráneo enjoyado en la parte posterior y una bufanda a cuadros.

