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viernes, 19 de junio de 2026

La cantante calva que asombra al mundo desde hace 68 años


Cada tarde desde hace 68 años, el elenco de 'La cantante calva', de Ionesco, ensaya en el Teatro de la Huchette de París, que ostenta el récord mundial de permanencia de una obra en cartel en la misma sala.ED ALCOCK


La cantante calva que asombra al mundo desde hace 68 años

El Teatro de la Huchette, en París, ostenta el récord de permanencia de una obra sobre un mismo escenario, al acoger desde 1957 las funciones de ‘La cantante calva’, de Eugène Ionesco. Un fenómeno sin fronteras de edade ni nacionalidades


La 'cantante calva' llora a papá

Cuando los intelectuales aplauden el fascismo


Borja Hermoso
BORJA HERMOSO
París - 


Casi a la sombra de Notre-Dame, la calle de la Huchette surge como un vestigio vivo del París medieval. Aquel lugar de mala fama cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIII, poblada entonces de prostitutas y asaltantes entre sombras, es hoy un río incesante de turistas de medio mundo que deambulan sin rumbo entre bistrós de poca monta, kebabs dudosos, tiendas de souvenirs y algún club de jazz que vivió tiempos mejores aquí, en el Barrio Latino. Sorteando como se puede semejante fauna y flora se llega al Teatro de la Huchette.Incrustado en los bajos de una casa del XVI, este teatro de bolsillo con capacidad para 90 personas que llenan cada noche su minúsculo patio de butacas fue antes una clínica abortista, un centro esotérico, una librería pornográfica y el restaurante Le Caucase, regentado por los padres armenios del cantante Charles Aznavour, que pasó allí parte de su infancia.

domingo, 6 de octubre de 2024

Paz Vega / “Ser actriz y convertirte en directora es como cuando estás enamorada pero conoces a otro y dices: ‘No era eso, es esto”

Paz Vega

Paz Vega, retratada en la Fundación Ortega-Marañón de Madrid. Su película 'Rita' llegará a los cines el 25 de octubre.JAVIER SALAS

Paz Vega: “Ser actriz y convertirte en directora es como cuando estás enamorada pero conoces a otro y dices: ‘No era eso, es esto”

La Laura de ‘7 vidas’, la Lucía de ‘Lucía y el sexo’ y la Carmen de Vicente Aranda quedaron atrás en la memoria de esta sevillana de 46 años que ahora, tras 26 en el cine, cumple su viejo sueño y dirige su primera película: ‘Rita’, un desasosegante drama familiar de ternura y violencia.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Ute Lemper y Neruda, pareja imposible

Pablo Neruda

Ute Lemper y Neruda, 

pareja imposible

La cantante alemana encalla en su esfuerzo de llevar al escenario los poemas de amor del Nobel chileno. Su gira española visita siete ciudades


BORJA HERMOSO Barcelona 8 FEB 2014 - 19:01 CET

Ute Lemper, el viernes en Barcelona. / GIANLUCA BATTISTA
Ute Lemper es alemana (Münster, 1963), vivió en París mucho tiempo, lleva 17 años instalada en Nueva York aunque no quiere oír hablar de pasaporte estadounidense, canta en alemán, en inglés, en francés, en italiano, ahora también en español y pronto lo hará en portugués. El chino y el ruso quedan lejos, pero ya verán como todo se andará.

domingo, 11 de junio de 2023

Nuccio Ordine / Luchar contra el olvido


Luchar contra el olvido

Este es el último texto que escribió en español Nuccio Ordine, prólogo del libro ‘La conversación infinita. Encuentros con la escritura y el pensamiento’, del periodista de EL PAÍS Borja Hermoso

NUCCIO ORDINE
Madrid - 

En una bellísima página de sus Ensayos, Michel de Montaigne nos recuerda que se puede hablar de uno mismo aunque el “argumento”, como en su caso, resulte “estéril” y “magro”:

Sí, pero me dirán que el propósito de servirse de uno mismo como argumento del cual escribir sería excusable en hombres singulares y famosos que por su reputación han suscitado algún deseo de conocerlos. [...] No es conveniente darse a conocer salvo si se tiene algo en lo que hacerse imitar, y una vida y unas opiniones que puedan servir de modelo. [...] Los otros han osado hablar de sí mismos porque les ha parecido un argumento digno y rico; yo, en cambio, porque lo he encontrado tan estéril y tan magro que no puede surgir sospecha alguna de ostentación. Juzgo de buena gana las acciones ajenas; de las propias, ofrezco poco que juzgar a causa de su nihilidad. No veo tanto bien en mí que no pueda decirlo sin sonrojarme (II, XVIII).

viernes, 9 de junio de 2023

Nuccio Ordin / Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023

 

Nuccio Ordine


El filósofo y profesor italiano Nuccio Ordine, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023

El autor de ‘La utilidad de lo inútil’ y maestro de Literatura italiana en la Universidad de Calabria reivindica el valor intrínseco de la educación y las humanidades frente a sus versiones “comerciales”


Borja Hermoso
4 de mayo de 2023

Nuccio Ordine (Diamante, 63 años), el profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabriaha sido elegido premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023. Su libro más célebre, La utilidad de lo inú­til —un manifiesto en defensa de las humanidades y del valor intrínseco de la cultura y la educación frente a “las pedagogías comerciales” y el peso del dinero como único valor social—, va por la edición número 28 en su versión española. “Me siento muy, muy feliz y muy conmovido, puedo medir el tamaño de este premio y puedo asegurar que es muy superior a mí”, ha dicho Ordine a este periódico durante una breve conversación telefónica.

jueves, 8 de junio de 2023

Nuccio Ordine / “Estamos más conectados que nunca... pero estamos solos”



En su nuevo libro, Ordine vuelve a ofrecer una guía de lectura a partir de los clásicos.ALEX ITURRALDE

Nuccio Ordine: “Estamos más conectados que nunca... pero estamos solos”

En 2013, el escritor y profesor italiano provocó todo un revuelo editorial con ‘La utilidad de lo inútil’, un manifiesto que reivindicaba el valor intrínseco de la educación y las humanidades frente a sus versiones “comerciales”. Ahora publica ‘Los hombres no son islas’, una guía de lectura de autores clásicos vertebrada por el concepto de la solidaridad.


Borja Hermoso
Bilbao, 8 de octubre de 2022

Nuccio Ordine (Diamante, Italia, 64 años) está en forma. Uno diría que su profesión de fe consiste, en la estirpe de los tiburones, en “si me paro, me voy al fondo”. Así que, desde la Calabria profunda en la que vive y enseña, viaja sin desmayo por todo el mundo dando conferencias, presentando libros, impartiendo clases magistrales, recibiendo premios, aceptando doctorados honoris causa y escuchando ovaciones que duran varios minutos. Su libro más célebre, La utilidad de lo inú­til —un manifiesto en defensa de las humanidades y del valor intrínseco de la cultura y la educación frente a “las pedagogías comerciales” y el peso del dinero como único valor social—, va por la edición número 27 en su versión española. Un vídeo suyo del proyecto Aprendemos juntos de BBVA dirigiéndose a un grupo de estudiantes en 2019 superó hace tiempo los 10 millones de visualizaciones en YouTube. Giuseppe Blasioli, un camionero de la región de los Abruzos, le escribió una emotiva carta en la que le contaba que gracias a sus vídeos se había aficionado a la lectura y hoy era “un hombre nuevo”. El 26 de septiembre, Ordine, profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria, recibía en el Museo Guggenheim Bilbao el Premio de Honor de la Fundación Fair Saturday, que reconoce a “personas y organizaciones inspiradoras del ámbito internacional que generan un impacto social positivo a través del arte y la cultura”. Su discurso, que transcurrió en euskera y castellano aderezados con el inconfundible acento del sur de Italia, fue como una obra de teatro, un monólogo iracundo contra la tontería universal.

martes, 4 de febrero de 2020

Aquella mañana en casa de Steiner



Aquella mañana en casa de Steiner

"La educación escolar de hoy es una fábrica de incultos”, dijo el gran intelectual en su campiña inglesa


Borja Hermoso
Madrid, 4 de febrero de 2020

Nunca antes -a quien ahora le toca evocar la muerte de George Steiner -le había ocurrido algo así, ni parecido. Lo impensable: tener que dar varias vueltas a la casa de la campiña inglesa, en las afueras de Cambridge, en la que este gran humanista vivía con su esposa Zara, antes de atreverse a tocar el timbre. A menudo la imagen que uno se hace en esta vida de ciertas personas y de ciertas situaciones anulan el ánimo y asustan como un Averno. Los pronósticos pueden ser pesadillas cuando respetas demasiado a algo o a alguien.En el caso del autor de ‘Errata’, el respeto se había tornado obsesión y, después, pánico escénico. Y abrió la puerta Zara, encantadora, y al fondo estaba Steiner, con las manos juntas y la sonrisa en los labios y en sus ojillos pequeños y en sus pómulos enrojecidos. Y esa era justo la imagen real tras dos meses de esperar lo irreal: que el catedrático de literatura comparada, el lector de latín y griego, el sabio de Princeton, Ginebra , Stanford y Cambridge pronunciara el “sí, quiero” permitiendo acceder a su santuario -el tiempo de media mañana- para compartir con él su visión del mundo y de su errático morador, el ser humano.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Umberto Eco / Eterno y lúcido zarpazo


Umberto Eco, eterno y lúcido zarpazo

Con los dedos de una mano hay que contar fiscales de la estulticia y la ignorancia tan solventes como el italiano

BORJA HERMOSO
Madrid 20 FEB 2016 - 11:48 COT

Casi 40 universidades de todo el mundo concedieron a Umberto Eco el doctorado honoris causa. Eso no honró a Umberto Eco, sino a todas esas doctas casas que, coincidentes en el legítimo afán de buscar referentes/asideros para afrontar la tormenta de un tiempo nuevo e incierto, dieron con este inmortal disfrazado de hombre, con este humanista travestido en duda metódica: desde Santo Tomás de Aquino hasta la Wikipedia y desde Kant hasta el grito de auxilio en defensa del libro de papel, pasando por los comics, el Medievo, la semiótica, la leyenda, el arte, la novela, la política y las masas —y por ende, el superhombre de masas, objeto de su bisturí incansable— la impronta de este verdadero caballero andante de la cultura en el más amplio espectro del concepto quedará grabada en la historia de lo escrito y lo dicho. Pocos como él, pocos como Umberto Eco en el devenir del tiempo que va desde Altamira y Lascaux hasta el troll cibernético-megalítico de los 40 caracteres.

Con los dedos de una mano hay que contar fiscales de la estulticia y la ignorancia tan solventes como él, tan trabajadores, tan insistentes en la preocupación por la estupidez y la patraña. Solo tenemos que releer El nombre de la rosa (1980), uno de los debuts literarios más conmovedores de la historia por su aparente costra de novela negra y su irremediable condición de tratado filosófico (más que pertinentemente trasladada al cine por Jean-Jacques Annaud y un Sean Connery que, más que Guillermo de Baskerville, parece Umberto Eco, para caer en la cuenta de ese empeño). Cuidado: son posibles múltiples lecturas —la narrativa, la filosófica, la moral, la histórica— , es un libro que acuña un género fascinante, el thriller medieval, pero también un pasquín revolucionario frente a los profesionales de la verdad absoluta, lleven en el macuto metralletas, biblias, coranes o banderas: “Huye, Adso, de los profetas y de los que están dispuestos a morir por la verdad, porque suelen provocar también la muerte de muchos otros, a menudo antes que la propia, y a veces en lugar de la propia”. Y de ahí, seguidito, a las cruzadas de los cruzados de uno u otro signo.
“El arte solo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas” fue uno de sus gritos de guerra, proferidos desde debajo de un sombrero negro, desde dentro de un gabán negro, desde lo alto de un magisterio luminoso. Avisaba a navegantes, ya hace mucho, y no solo a navegantes, también a los políticos y a los periodistas, gremios que se creen/nos creemos infinitamente más de lo que son/somos. Solo el advenimiento de zarpazos lúcidos de pensamiento, de creación literaria o artística, de luz, de autenticidad, nos salvará contra tanta falacia, pactista o no.



Eco nos habla de dragones e islas ignotas, del Santo Grial y del país de Jauja, pero sin olvidar nunca a Fray Bartolomé de las Casas y Montaigne

Es el mundo en marcha de Umberto Eco, tejido en libros y tratados, en artículos y conferencias, incrustado por igual en la confesa nostalgia personal de Gutenberg y el reconocimiento de Internet como herramienta a domesticar… y aprovechar. Desde la Historia de las tierras y los lugares legendarios (una de sus últimas obras traducidas al español), Eco nos habla de dragones e islas ignotas, del Santo Grial y del país de Jauja, pero sin olvidar nunca a Fray Bartolomé de las Casas y Montaigne.
Los incunables y los beatos medievales que husmeaba y perseguía como un niño en ferias del libro antiguo por todo el mundo, los tebeos y el cine, la contemplación y el hedonismo… Aristóteles sí, Will Eisner también, los papiros, el eterno papel defendido a ultranza junto a su amigo Jean-Claude Carrière (imprescindible la lectura de Nadie acabará con los libros, 2010), la comida y la bebida, los amigos, los viajes. Todo contaba. Umberto Eco, a diferencia de tanto solemne con carnet, nunca tuvo problema —pero para eso hay que albergar un ingente bagaje humanista e infinitas dosis de humildad— para unir en el mismo puzle irresuelto aquello de la alta y la baja cultura. Él era un aristócrata de las dos. Y a la vez, un proletario de las dos.
EL PAÍS



FICCIONES

DE OTROS MUNDOS

DRAGON

PESSOA

RIMBAUD

DANTE

martes, 26 de septiembre de 2017

Diario de un incesto / Testimonio anónimo de un tema tabú

‘Diario de un incesto’, testimonio anónimo de un tema tabú

Llega a las librerías españolas, avalado por una prestigiosa editorial de Estados Unidos, el relato del infierno al que un padre sometió a su hija durante 18 años


BORJA HERMOSO
Madrid 24 SEP 2017 - 17:00 COT



Eva Vázquez
Eva Vázquez

En un pasaje de Diario de un incesto (Malpaso Ediciones), su anónima autora reconoce —sin decirlo— su pertenencia al reino de los animales y no al de las personas. Para ello cita al antropólogo Claude Lévi-Strauss: “Escribió que la principal diferencia entre animales y seres humanos radica en la prohibición del incesto. ¿En qué me convierte esta afirmación?". Esa es la primera constatación: la admisión de un incesto que duró 18 años, a caballo entre la violación, el consentimiento e incluso el placer. La segunda es la decisión de contarlo con todo lujo de detalles al mundo en forma de libro.
La autora, supuestamente una poeta y periodista en activo, relata en apenas 120 páginas el infierno seriado de agresiones sexuales, heridas físicas y psíquicas y —repítase una vez más— esporádico goce sexual que experimentó a manos de su padre desde que tenía tres años hasta que cumplió los 21.

jueves, 2 de abril de 2015

Charles Aznavour / Soy política y poéticamente incorrecto

Charles Aznavour 

“Soy política y poéticamente incorrecto”

A sus 90 años, el cantante universal —francés de origen armenio— sigue en plena actividad. Un nuevo disco de estudio (‘Encores’) y una nueva gira (que incluirá en mayo Madrid y San Sebastián) así lo atestiguan



El cantante y compositor Charles Aznavour, ayer, en Madrid. / SAMUEL SANCHEZ
A bordo de una camisa de floripondios multicolores y de unas zapatillas desgastadas, el cantante de los 100 millones de discos vendidos exhibe un rictus y una verborrea improbables para alguien de 90 años. La bohèmeIl faut savoirQue c’est triste Venise… puro motor de besos y lágrimas, de alegrías y penas, Charles Aznavour(París, 1924) sigue contradiciendo el orden natural de las cosas. Y en la brecha.
Pregunta. Señor Aznavour… ¿se le puede tocar?
Respuesta. ¿Cómo dice usted? ¿Por qué?
P. Tocarle, con los dedos, para ver si es real.
R. Soy real, soy real [mira el dedo del periodista tocando su rodilla].
P. ¿Cómo se ve el mundo desde ahí, desde el escenario, casi 80 años después?
R. Ochenta y tres. No se ve nada. No se ve al público. O sea, el público es una persona. Yo no canto para 100 o 1.000 personas, canto para una. Así, cada espectador piensa que canto sólo para él. Esa es la verdad absoluta. Esa, y que sigo buscando temas.
P. Sin embargo, en Je m’voyais déjà (Ya me veía) usted canta: “No fue culpa mía, fue la culpa del público, que no entendió nada”.
R. Sí. Esa fue la primera canción con la que tuve un gran éxito. Hace ya… más de 60 años, y está todavía muy viva.
P. La historia de un cantante que cree que ya ha llegado a lo más alto y…

Vida y discos

Charles Aznavour, de nombre real Shahnour Varinag Aznavourian, nació en París el 22 de mayo de 1924, de padres armenios.
Se calcula que ha vendido más de 100 millones de discos en 70 años de carrera.
Su nuevo trabajo de estudio, en francés, se titula Encores.
R. …No, que cree que va a llegar a lo más alto. Aunque puede que ese cantante sea malo. Pero está convencido de que triunfará. Esa es la sensación que deben de tener la mayoría de los artistas que debutan.
P. ¿Por qué la compuso?
R. Porque me gusta escribir lo que los demás no escriben. Esa es mi enfermedad.
P. Así que a sus 90 años sigue buscando.
R. Sí, pero yo siempre encuentro. En 1970 compuse Comme ils disent, una canción sobre la homosexualidad. La siguiente que se compuso sobre los homosexuales tardó 30 años. Me gustan los retos. Pero a veces me cuesta horrores, como cuando escribí J’ai connu, una canción sobre el genocidio judío.
P. En un mundo tan estupendo, tan empaquetadito y tan políticamente correcto…
R. ¡Yo no lo soy! Soy política y poéticamente incorrecto.
P. ¿Le han dado muchos palos por eso?
R. No, no, fui muy criticado en mis comienzos, dijeron de todo sobre mí, cosas horribles. Nunca respondí. Seguí. Sólo podía seguir. Yo no soy Julio Iglesias, ¿me entiende, verdad? Físicamente no soy como él. Así que tuve que buscar otra cosa, otro lugar para mí.
P. ¿Y cuál fue ese lugar?
R. Las cosas que la gente piensa y no sabe expresar. Ese es mi sitio. El público no es tonto. Y el que lo crea comete un error monumental. Lo que hay que darle es verdad. Hay que ser uno mismo. Yo lo soy. O me aceptas o no. No puedo cambiar para gustar al público o a las modas.
P. Oiga, con 51 años uno puede sentir pereza ya por tantas cosas…
R. Es usted un chiquillo.
P. Es decir, ¿cómo se las arregla usted con 90 para no sentirla y seguir en la brecha?
R. No soy perezoso, nunca lo fui. Podría haberlo sido si, cuando empecé en esto, hubieran dicho que era buenísimo. Como dijeron que todo era malo en mí —el físico, la voz, la escritura…— tuve que probar a aquellos imbéciles que yo valía.
P. Claro, y acabaría cantando con Edith Piaf, con Sinatra, con Liza Minnelli…
R. Canté con los más grandes. Sinatra, Dean Martin, Peggy Lee, Plácido Domingo, Julio Iglesias…
P. ¿Aprendió de todos ellos o a veces hubo jaleos?
R. De todos. Yo aprendí, sobre todo, de Charles Trenet, Maurice Chevalier, Edith Piaf y Carlos Gardel. Se aprende de todo el mundo. De un escritor, de un cantante, de un periodista...
P. Mmm, no creo.
R. Pues sí. Veo todas las noches las noticias en televisión y estoy muy informado. Los temas nuevos los encuentro en las noticias. Y leo mucho, siempre lo hice. Dejé el colegio cuando tenía diez años y medio. Así que me fabriqué una cultura personal. Nadie me la enseñó, no tuve maestros.
P. Digamos que hizo la escuela de la vida.
R. Mi única escuela ha sido la vida. Soy un niño de la calle, sí.
P.Cuando uno viene de la escuela de la calle, ¿desconfía de muchas cosas y de mucha gente?
R. Yo no desconfío de nada. Soy muy tonto para eso. Confío en la humanidad. Y he sido estafado, robado, vendido… pero no importa. Nunca hice daño a nadie.
P. Ya es casi inaudito oír hablar así.
R. Soy optimista, mi padre lo era y aprendí de él. Cuando no teníamos nada, decía: “Dios nos lo dará”.
P. ¿Dios es importante para usted?
R. Muy importante, aunque no sé si soy creyente. Dudo. Pero ¿qué pierdo yo no siendo ateo? Nada. En ese aspecto soy un egoísta, claro. Si no existe, pues nada pasará. Y si existe, me recibirá bien porque le he honrado en mis canciones.
P. Algunas interpretaciones que de Dios se han hecho han infligido un daño enorme a la humanidad, ¿no cree?
R. Sí, pero él no tiene la culpa. La culpa es de los hombres.
P. Usted ama profundamente su profesión, ¿verdad?
R. Mi mujer me dice que la escena es mi amante. Y yo le contesto: “Sí, pero la escena no me cuesta dinero” [risas]. Y no es que no me cueste: es que me da dinero.
P. ¿Dónde encuentra el talento, la inspiración?
R. No tengo inspiración.
P. No le creo.
R. Que sí, sólo tengo ideas. El trabajo se convierte en talento, no al revés. Tampoco tengo imaginación. Nunca escribiría una canción sobre ovnis, por ejemplo.
P. ¿De quién será el mañana?
R. De los artistas. De los pintores, escultores, arquitectos. Desde luego, no de los músicos ni de los que hacemos canciones.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Jorge Herralde / En España hay desdén por la cultura

Jorge Herralde


Jorge Herralde: 

“En España hay desdén por la cultura”

El fundador de la editorial Anagrama lleva desde 1969 procurando al lector tanto literatura como ensayo de calidad. Hoy cumple 80 años y habla de libros, de política y de recuerdos


Jorge Herralde, escritor y fundador de la editorial Anagrama. / GIANLUCA BATTISTA
La España de la gente que lee —luego la España que resiste— no sería la misma sin Anagrama, la editorial fundada en 1969 por Jorge Herralde (Barcelona, 1935) en un apartamentito del barrio de Sarrià. El fogonazo contracultural e izquierdista de Herralde y los suyos, clavado como un pincho en la entraña tardofranquista, presentó a pensadores y ensayistas hasta entonces impensables en las tierras del Cid. Luego, los inconfundibles libros amarillos de la colección Panorama de Narrativas —la peste amarilla—fue desgranando a ojos del lector español a la élite de la literatura mundial, mientras los escritores en español iban publicando sus obras en las portadas grises de Narrativas Hispánicas. Todo eso permanece inalterable hoy. También permanece Herralde, impasible el ademán y al frente de la nave a sus 80 años, que cumple hoy mismo. Último mohicano independiente en un mundo editorial hiperconcentrado y ya bajo el manto definitivo de los grandes grupos, el sello Anagrama pasará, sin embargo, en 2017 a manos de la editorial italiana Feltrinelli.
Pregunta. No está claro que el común de la gente sepa qué es y qué hace un editor. ¿Se lo contamos?
Respuesta. La figura del editor es muy opaca, es cierto. Lo primero que hace es tener un proyecto editorial, ser fiel a él, desarrollarlo con entusiasmo y curiosidad constantes, descubrir nuevos autores, alentarlos y hacer con los más destacados lo que se llama una política de autor, o sea, cuidarlos a lo largo de su vida, incluso cuando tienen baches, siempre que esos baches no se repitan muy a menudo…
P. Un poco un ángel de la guarda, vaya.
R. Pues también, sí. Porque con algunos se forman vínculos muy estrechos. Y estudiar el manuscrito, y hacerle comentarios al autor, y decirle si hay que hacer o no alguna cirugía menor.
P. ¿Y esas cirugías suelen traer problemas?
R. No, porque siempre es a favor del texto. En estos años sólo he tenido dos o tres decepciones con algunos jovencitos díscolos y presuntuosos, no se sabe muy bien por qué motivos. El resto, incluidos los consagrados, se lo han tomado muy bien.
P. Se me ocurren a bote pronto ingredientes ideales del buen hacer de un editor: trabajo, conocimiento, intuición y mucha mano izquierda. ¿Hay otros?

Una de las claves de un editor es el gusto personal. Estar atento a donde florecen los mejores autores, donde hay un autor nuevo que merece la pena... El azar de las cosechas, por así decir, también interviene"
R. El gusto personal. Estar atento a donde florecen los mejores autores, donde hay un autor nuevo que merece la pena... El azar de las cosechas, por así decir, también interviene. Por ejemplo, en los ochenta empezó a surgir una nueva narrativa en español de la que ya había aleteos en los setenta. Estuvimos atentos. Parecía el momento de que una editorial como Anagrama, que desde principios de los ochenta venía apostando fuerte por la narrativa traducida (Patricia Highsmith, John Kennedy Toole, Albert Cohen…) lo hiciera por aquella narrativa: Álvaro Pombo, Sergio Pitol…
P. Y en esto llegó Rafael Chirbes.
R. Fue finalista del premio Anagrama con Mimoun, una gran novela, y ahí empezó toda una love story con Chirbes. Esto fue en el 88 o en el 89, y jamás se quiso volver a presentar, aunque habría ganado con cualquiera de sus libros posteriores, pero siempre ha sido muy reacio a este tipo de vanidades.
P. Hablando de vanidades. Antes, con lo de la mano izquierda me refería a cómo será eso de sortear los intensos e irreprimibles egos y divismos que pueblan el mundo literario…
R. Pues es complicado, y más si uno ha visto nacer a un autor con todos sus defectos, ingenuidades y carencias vendiendo mil ejemplares durante 15 años y luego va creciendo hasta convertirse en sinónimo de ventas y aplauso de la crítica. Entonces el ego sube, esto es inevitable. Y se produce con suma frecuencia. Sorteamos los egos de los escritores como podemos.
P. Pero alguna vez le habrán entrado ganas de coger por la solapa a alguno de esos autores…
R. Me han solido preguntar que cómo había vivido la partida de algunos autores que se han ido por una gran suma de dinero, por otra parte superimposible de recuperar por el gran grupo editorial que se lo llevó —se los llevan sólo para ponerse medallas— y yo digo: pues en algunos casos con dolor, en algunos con un gran alivio y también toda la gama intermedia.
P. Y sospecho que también con resignación. Marías, Vila-Matas… Esas pérdidas deben de doler.

Cuando me preguntan cómo he vivido la salida de un autor por dinero digo: pues en algunos casos con dolor, en algunos con un gran alivio y también toda la gama intermedia"
R. Sí, y son decisiones muy complejas para las dos partes.
P. Al final, ¿qué busca usted en un libro? Esta es una opinión muy subjetiva, pero tiendo a pensar que, por ejemplo, una novela comoTambién esto pasará, de Milena Busquets, pueda reunir algunas de esas cosas que busca.
R. Se busca una cierta autenticidad. Y un relato que fluya. Ese libro, por ejemplo, entremezcla levedad y profundidad, y reivindica la frivolidad.
P. Sí, un libro frívolo, pudoroso, salvaje, raro.
R. Sí. Y que no chirríe todo eso es la literatura.
P. Todo lo que hoy es Anagrama, el éxito continuado de esos libros que solemos llamar la peste amarilla… su extraordinaria escudería de autores… Pero no todo debió de ser siempre así: aquellos primeros setenta, con el franquismo en pie. Lo pasarían mal, ¿no?
R. ¡Y muy bien! (risas)
P. ¡Pero no hasta el punto de entonar aquello de “contra Franco vivíamos mejor”, espero!
R. No, eso no. Pero en aquellos años ocho editores, amigos, todos de izquierdas y de vanguardia, aunque cada uno en su registro, montamos una distribuidora común, Enlaces. Allí estaban Carlos Barral, Castellet, Esther Tusquets, Beatriz de Moura, Pedro Altares, yo… Y queríamos desafiar a Franco y a la sociedad burguesa de aquel tiempo desde la política y desde la literatura. Fueron años muy estimulantes, muy divertidos y naturalmente muy penalizados, como acostumbra a pasar con el exceso de diversión.

El ojo clínico

Anagrama tiene las colecciones Narrativas Hispánicas (en español), Panorama de Narrativas (traducciones) y Argumentos (ensayo). Concede los premios Anagrama de Ensayo y el Herralde de Novela.
Su catálogo en español incluye a Roberto Bolaño,Ricardo Piglia, Álvaro Pombo, Belén Gopegui, Marta Sanz, Rafael Chirbes o Juan Villoro. Y en otros idiomas, a los británicos Julian Barnes, Ian McEwan, Martin Amis o Kazuo Ishiguro; los franceses Patrick Modiano, Emmanuel Carrère o Jean Echenoz; estadounidenses como Paul Auster o los italianos Alesandro Baricco y Roberto Calasso. Entre los clásicos, Nabokov, Bernhard o Capote.
P. Ya. Es de suponer que las noches locas de Bocaccio no estarían bien vistas por la autoridad competente, ¿no?
R. No. Y además recuerde que por aquel entonces los llamados “incontrolados” de extrema derecha, que estaban perfectamente controlados por la policía, asaltaban o quemaban librerías. Y, claro, la máxima fechoría fue incendiar el almacén de Enlaces, así que tuvimos unas pérdidas enormes. Muchos estábamos apasionados por la política. Yo siempre estuve al lado del PSUC y haciendo política a través de la editorial. Aquello era, por decirlo de algún modo, una especie de supermercado de la contestación: Mao, Trotsky, Rosa Luxemburgo, el Che, los situacionistas franceses, que fueron uno de los movimientos más estimulantes e inteligentes que ha habido, Lacan, Foucault, Bourdieu, Baudrillard, la contracultura, elunderground… Fue un momento irrepetible.
P. Luego vendría la Transición. Caballero Bonald dijo aquí mismo hace dos días que fue un apaño…
R. Cuando ganó Suárez todo el mundo estaba desatado, pero la gente se encontró entonces con que el país era muy distinto de como lo había soñado. Una democracia de dudoso origen y unas reglas del juego que no tenían nada que ver con estas exaltaciones soñadas.
P. ¿Y hoy cómo ve a este país?
R. Pues ahora ha habido el fenómeno de Podemos, por ejemplo, que es bien interesante, porque advierte la ira y la indignación que han causado los Gobiernos del PP y la oposición del PSOE. Hacen un análisis muy bien hecho que cataliza todo ese rechazo. Esto hasta ahora ha sido exaltante para ellos y para mucha gente, pero ahora larealpolitik ya empieza a asomar con gesto sombrío.
P. ¿Quiere decir que el sistema no va a permitir que Podemos siga su curso?
R. Podemos supone darle la vuelta a todo y por eso están vigilantes con ellos… pero no sólo aquí, sino en Estados Unidos y en todas partes. Hay toda una operación en marcha bien trabajada mediáticamente para que el suflé Podemos vaya bajando…
P. Lo que la democracia no acabó de traer a España fue una buena relación duradera del país con la cultura. En España, la cultura sigue siendo socialmente sospechosa y políticamente se la considera un lujo, un capricho.

Podemos supone darle la vuelta a todo y por eso están vigilantes con ellos… Hay toda una operación en marcha bien trabajada mediáticamente para que el suflé Podemos vaya bajando…"
R. Aquí hay como un desdén por la cultura. Es que la cultura es contrapoder. Cuanto más instruida la gente, más aumenta su capacidad crítica y su capacidad de poner en tela de juicio los dislates del poder.
P. Y de ahí pasamos ya a Millán Astray...
R. Viva la muerte, muera la cultura.
P. Este país no lee. Sólo hay que ver los índices de lectura comparados con otros países.
R. Ah, pero es que nosotros venimos de la Inquisición, del nacionalcatolicismo y del peso de la Iglesia.
P. ¿Más de cinco siglos después, aún le vamos a echar la culpa de todo a Torquemada?
R. Mire, la influencia clerical en España ha sido nefasta. Nadie ha sido capaz de cambiar eso. Zapatero intentó meter en cintura al Concordato pero no pudo.
P. La Constitución dice que somos un país aconfesional.
R. Aconfesional ma non troppo, ¿eh? Y con este Gobierno y su apoyo a la educación católica, pues… Esto es un retroceso, volvemos a las cavernas.
P. ¿No cree, desde la perspectiva de sus 80 años, que los fracasos nos hacen fuertes y los éxitos corren el riesgo de hacernos acomodaticios?
R. Los disgustos, si no te machacan como estuvieron a punto de hacerlo a fines de los años setenta, con Anagrama en la cuerda floja durante casi tres años, pues puede que te hagan más sabio. Y las alegrías excesivas te pueden hacer derrapar. Pero uno procura controlarlo. Esta bipolaridad se automedica, entre comillas.