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domingo, 19 de enero de 2025

Groenlandia / La tierra de los suicidas

 

Una calle céntrica de Nuuk, la capital de Groenlandia, el pasado lunes.
Una calle céntrica de Nuuk, la capital de Groenlandia, el pasado lunes.IVOR PRICKETT (NEW YORK TIMES / CONTACTOPHOTO)


Groenlandia: la tierra de los suicidas

La isla que Trump aspira a controlar registra una de las tasas más altas de personas que se quitan la vida. La colonización y la pérdida de la identidad han creado una espiral contagiosa difícil de romper



Antonio Jiménez Barca
ANTONIO JIMÉNEZ BARCA
Nuuk - 18 ENE 2025 - 23:40

Todo el mundo en Groenlandia conoce a alguien muy cercano que se ha suicidado. Un buen amigo, un pariente, un hermano o un vecino. Un padre, una hermana, un compañero de clase o un alumno. Es imposible encontrar —este periodista no la encontró— una sola persona en esta isla congelada a la que el suicidio no le haya robado a alguien en una u otra etapa de su vida. La diputada del socialdemócrata Siumut Doris Jakobsen, de 50 años: “Claro que conozco. De hecho, una de las razones por las que entré en política fue por eso”. La licenciada en Ciencias Sociales Rikke Ostergaard, de 48 años: “Conozco, claro. Como cualquiera. Aquí, naces, vas al colegio, creces, te conviertes en adolescente, te fumas tu primer cigarro, tienes tu primer novio, se te suicida tu amigo, acabas los estudios… Forma parte de la biografía de cada cual”. Poul Pedersen, trabajador social, de 30 años: “Se suicidó mi mejor amiga y mi primo. Y mi mejor amiga se suicidó años después de que se suicidara su hermana pequeña. Cada vez que se suicida alguien aquí, nos preguntamos: ¿y quién será el siguiente?”. Maliina Abelsen, socióloga, de 48 años: “Conozco 10 personas por lo menos”.

jueves, 16 de enero de 2025

Las heridas abiertas entre Groenlandia y Dinamarca / Niños arrancados de sus familias y mujeres esterilizadas

 

Varias personas caminan por el centro de Nuuk, el 13 de enero.IVOR PRICKETT (NEW YORK TIMES / CONTACTOPHOTO)


Las heridas abiertas entre Groenlandia y Dinamarca: niños arrancados de sus familias y mujeres esterilizadas

Agravios históricos y una sensación de un trato injusto son algunas de las quejas de los habitantes de la isla que Trump quiere controlar


ANTONIO JIMÉNEZ BARCA (ENVIADO ESPECIAL)
Nuuk - 14 ENE 2025 - 23:40 COT

En los años cincuenta del siglo pasado, una veintena de niños inuit de varias aldeas de Groenlandia de entre cinco y nueve años fueron arrancados de sus familias y llevados a Copenhague a fin de que aprendieran el danés. No solo eso: el objetivo era que se formaran en la lengua de la metrópoli y que, con los años, se convirtieran en una pequeña élite capaz de mandar en su isla para encauzarla hacia la modernidad. Para eso habían seleccionado a los pequeños más inteligentes y despiertos. Los niños estuvieron dos años en Dinamarca. Algunos, al volver, no podían hablar con sus padres porque habían olvidado su propia lengua. Regresaron a su país, pero no a su aldea: les internaron en una especie de orfanato para seguir con su reeducación, que duró varios años más.

Groenlandia, la isla helada que quiere Trump

 

La bandera de Groenlandia ondea en Igaliku, el 5 de julio de 2024.IDA MARIE ODGAARD (VIA REUTERS)



Groenlandia, la isla helada que quiere Trump

Las pretensiones del presidente electo de Estados Unidos despiertan cierto temor y desconfianza entre los habitantes del país, pero también avivan la cuestión de la independencia. En la capital, Nuuk, no se habla de otra cosa


ANTONIO JIMÉNEZ BARCA
Nuuk - 11 ENE 2025 - 23:40 COT

La mujer, vestida como para conquistar ella sola el Polo Norte y con rasgos indígenas inuit, sonríe y dice dos cosas al recién llegado con aspecto de extranjero y pinta de perdido en el aeropuerto de Nuuk, la capital de Groenlandia. La primera, que a partir de ese momento, por la calle, camine como los pingüinos, despacito y sin separar mucho los pies del suelo, a fin de evitar resbalones por el hielo. La segunda, que todo el mundo en la ciudad, de 20.000 habitantes, habla de la misma cosa: de la recientísima visita a Nuuk del hijo del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump Junior. No siempre ocurren cosas así en este rincón remoto, bellísimo y congelado del planeta.

sábado, 11 de octubre de 2014

Antonio Jiménez / Las obsesiones de Patrick Modiano


Las obsesiones de Modiano

Vivió desde niño impresionado por las ausencias, los garajes y las guías de teléfonos. El autor francés persigue en sus novelas las huellas de otros y dibuja un París "casi onírico". Varios de sus títulos coinciden en las librerías.
Un día de hace casi 20 años, Patrick Modiano encontró en un viejo periódico parisino de principios de los cuarenta un pequeño anuncio que le impresionó. Decía así: "Se busca a una joven, Dora Bruder, de 15 años, 1,55 metros, rostro ovalado, ojos gris marrón, abrigo sport gris,pullover burdeos, falda y sombrero azul marino, zapatos sport marrón. Ponerse en contacto con el señor y la señora Bruder, bulevar Ornano, 41, París". Modiano se obsesionó con el anuncio, con la chica y con la historia que ahí latía, en parte porque él había visitado mucho esa calle de adolescente. Se convirtió en una especie de detective privado contratado por sí mismo. Pronto descubrió que Dora Bruder era judía, que tras escaparse de casa fue detenida por la policía colaboracionista y deportada a Auschwitz, donde murió. Modiano buscó más. Revisó los archivos policiales, espulgó las viejas guías de teléfonos de París que nunca faltan en su casa, consultó fichas municipales, entrevistó a varios testigos de la época y del barrio que pudieran aún recordar que la conocieron. Anduvo como un lunático errando por las calles que Dora recorrió y que él conocía bien por haberlas andado de adolescente; entraba en los portales de los edificios que ella habitó y se quedaba ahí, quieto, esperando no se sabe qué... Ya no encontró nada más. Tenía el fin de la historia de Dora Bruder pero muy poca cosa de ella. Su rastro se había perdido casi definitivamente, como tantos otros. Sin embargo, con ese casi, con esas minúsculas certidumbres y utilizando también como material narrativo su propia obsesión y su búsqueda, Modiano escribió una joya estremecedora titulada Dora Bruder que habla de la memoria, de la dignidad y de la vida, contenida en apenas un centenar largo de páginas que ahora se vuelve a publicar en España.