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viernes, 31 de marzo de 2023

Donald Trump, imputado por el presunto pago de dinero negro a la actriz porno Stormy Daniels


Varias personas despliegan una pancarta contra Trump frente al Tribunal Penal de Nueva York, el jueves.JUSTIN LANE (EFE)


Donald Trump, imputado por el presunto pago de dinero negro a la actriz porno Stormy Daniels

El republicano, candidato a la Casa Blanca en 2024, será el primer exmandatario estadounidense que se enfrente a cargos penales, aún por determinar, relacionados con el pago secreto a una actriz porno para comprar su silencio


MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO
Nueva York - 

Al final no ha sido ninguna de las grandes cuentas pendientes con la justicia la que ha acabado tumbando a Donald Trump, ni su papel en el asalto al Capitolio, ni el probado fraude fiscal de su emporio, condenado en diciembre en Nueva York; ni siquiera haberse quedado con documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca. El pago de dinero negro para tapar una aventura extramatrimonial en 2006, cuando su esposa Melania se recuperaba del nacimiento del hijo de ambos, será el motivo que lleve a Trump ante la justicia. Una causa menor en comparación con el resto, un simple asunto de alcoba, pero suficiente para hacer del republicano el primer mandatario de EE UU, activo o retirado, que se siente ante un tribunal. También el primer candidato presidencial, en su caso a la reelección en 2024, que arrastre cargos penales durante una campaña sobre la que se proyecta la sombra de la justicia.

miércoles, 22 de agosto de 2018

La confesión de Michael Cohen refuerza el caso Stormy Daniels y la posibilidad de que Trump declare



Stormy Daniels, el pasado mayo en West Hollywood, California.
Stormy Daniels, el pasado mayo en West Hollywood, California. AP

La confesión de Michael Cohen refuerza el caso Stormy Daniels y la posibilidad de que Trump declare

La demanda de la actriz porno se confirma como el más peligroso a corto plazo de los problemas legales del presidente. El abogado de Daniels se propone interrogar a Trump


Pablo Ximénez de Sandoval
Los Angeles, 22 de agosto de 2018

El día en que Donald Trump vio por primera vez de cerca a la justicia, la estrella fue Stormy Daniels. Trump no se ha visto aún directamente implicado en la trama rusa que interfirió en las elecciones. No tiene nada que ver con los negocios de Paul Manafort, su exdirector de campaña, que el martes fue condenado por evasión fiscal y fraude bancario. Tampoco tiene ninguna responsabilidad en los seis cargos de fraude fiscal y bancario de los que se declaró culpable Michael Cohen, su abogado personal. Solo una acción judicial ha llegado hasta Trump. La de una madre soltera de 39 años, exactriz porno, que se gana la vida actuando en bares de strip tease.

domingo, 6 de mayo de 2018

Stormy Daniels / Todas las versiones del presidente



Stormy Daniels 



Todas las versiones del presidente

La denuncia de una actriz porno atrapa a Donald Trump y su entorno en una peligrosa espiral de contradicciones y nerviosismo


PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL
Los Ángeles 6 MAY 2018 - 04:11 COT



Stormy Daniels y Donald Trump. En vídeo: Las 4 claves de los 'affairs' de Trump. AFP / EPV
No debería ser tan difícil. Hay una actriz porno que tiene muy claro lo que pasó. Días antes de las elecciones de 2016, el abogado personal de Donald Trump, Michael Cohen, le pagó 130.000 dólares por firmar un acuerdo de confidencialidad sobre una relación sexual que ella asegura haber tenido con Trump hace años. Ya está. Pero cuando Stormy Daniels (nombre artístico de Stephanie Clifford) decidió denunciar ese acuerdo ante un juez para liberarse de él, desató una espiral de nerviosismo y contradicciones en el entorno de Trump que se ha convertido en el principal problema de su presidencia, que ya es decir. Cada declaración es una mina. La tormenta de contradicciones ha llegado al clímax esta semana, pisándose unas a otras en cuestión de horas. El que haya pestañeado en los últimos tres días, se ha perdido algo. Esta es una recopilación de todas las versiones sobre el escándalo Stormy Daniels que ha dado el entorno de Trump. Todas menos una, la de Daniels, que no ha cambiado una coma su relato, por escrito y ante un juez.

12 de enero. “Esto ya lo negamos”





Michael Cohen.
Michael Cohen. AFP


El periódico que destapó este tema, The Wall Street Journal, publica que Michael Cohen fue quien pagó a Daniels por su silencio. La respuesta de Cohen es: “Llevan intentando fijar esta falsa narrativa desde hace un año; una narrativa que ha sido negada constantemente por todas las partes desde 2011”. Es la fecha en la que Daniels dio una entrevista sobre este tema que no se publicó. Ella asegura que la amenazaron físicamente para callar. Un portavoz de la Casa Blanca dice: “Esto ya se publicó y ya lo negamos antes de las elecciones”.

13 de febrero. “Trump no me reembolsó”

Cohen admite por primera vez la historia. Se ve obligado porque una organización dedicada a la transparencia pone una denuncia. Al estar dirigido a mejorar la imagen del candidato, el pago puede ser una donación ilegal a la campaña, un delito federal. En respuesta a The New York Times, Cohen dice que él “facilitó” el pago con su propio dinero: “Ni la Organización Trump ni la campaña tomaron parte en la transacción con la señora Clifford, ni me reembolsaron directa ni indirectamente (…) El pago fue legal y no fue una contribución de campaña”.

7 de marzo. “No que yo sepa”

Daniels presenta su demanda en Los Ángeles. Preguntan por primera vez a la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, sobre el pago. Huckabee abre un nuevo frente al decir: “Este caso ya se ha ganado en arbitraje y no hay conocimiento de ningún pago por parte del presidente, y él ha negado estas acusaciones”. Cuando le presionan sobre si Trump lo sabía, contesta: “No que yo sepa”. El asunto del arbitraje es nuevo para todo el mundo. En cuestión de horas se comprueba que, efectivamente, los abogados de Trump han logrado un laudo arbitral que refuerza el acuerdo de confidencialidad. Lo han hecho en secreto y sin comunicarlo a Daniels.

5 de abril. “No”

Trump habla por primera vez. En un trayecto a bordo del Air Force One, se acerca a la prensa y una periodista le pregunta si conocía el pago a Stormy Daniels. “No, no. ¿Qué más?”, son sus primeras palabras sobre este tema. Después le preguntan por qué se haría ese pago si, según Trump, el affair con Daniels nunca se produjo. “Tendrán que preguntar a Michael Cohen. Michael es mi abogado. Tienen que preguntarle a él”. Alguien más pregunta a Trump si sabe de dónde salió el dinero. “No, no lo sé. No”.

9 de abril. El FBI entra en escena

A primera hora de la mañana de un lunes, el FBI se presenta con órdenes de registro en la oficina, el domicilio y la habitación de hotel de Michael Cohen en Nueva York. Se llevan papeles, móviles y ordenadores. La orden está avalada por la cúpula del Departamento de Justicia. Un movimiento tan agresivo revela que los indicios de delito son graves y que el juez cree que hay riesgo de no colaboración por parte de Cohen. Fuentes de la investigación revelan que los registros son para buscar información sobre los pagos a Daniels y otra mujer.



18 de abril. “Un hombre que no existe”

Stromy Daniels revela a la prensa el retrato robot del hombre que la amenazó supuestamente en 2011 en nombre de Trump. El presidente tuitea por primera vez sobre esto y dice. “Un boceto años después sobre un hombre que no existe. Un engaño total, jugando con los medios de noticias falsas (¡pero lo saben!)”.

26 de abril. “Me representó en este acuerdo loco de Stromy Daniels”

El presidente entra por teléfono en su programa favorito Fox & Friends, y desbarra durante media hora. Reconoce por primera vez en una frase la conexión con Cohen y Daniels. “Me representó en este acuerdo loco de Stormy Daniels. No hizo absolutamente nada malo (…) No hubo fondos de la campaña en esto, que habría sido un problema”. Sobre la investigación del FBI, dice: “Por lo que entiendo, están mirando sus negocios. No estoy involucrado, me han dicho que no estoy involucrado”. Trump se distancia ahora de Cohen, de quien dice que hace “una parte muy pequeñita” de su “trabajo legal”.

2 de mayo. “El presidente lo reembolsó”

La última incorporación al equipo legal de Trump, Rudy Giuliani, sale en televisión y destruye todo lo anterior. “No es dinero de campaña. Lo canalizaron a través de una firma de abogados y el presidente lo reembolsó”. Además, detalla que fueron pagos de 35.000 dólares al mes hasta un total de 460.000 o 470.000 dólares por ese concepto y otros trabajos de Cohen.



Mr. Cohen, an attorney, received a monthly retainer, not from the campaign and having nothing to do with the campaign, from which he entered into, through reimbursement, a private contract between two parties, known as a non-disclosure agreement, or NDA. These agreements are.....

...very common among celebrities and people of wealth. In this case it is in full force and effect and will be used in Arbitration for damages against Ms. Clifford (Daniels). The agreement was used to stop the false and extortionist accusations made by her about an affair,......

3 de mayo. “Falsa extorsión”

En tres tuits con un extraño lenguaje legal, Trump confirma los pagos como parte de cuotas mensuales “para detener las falsas y extorsionadoras acusaciones” sobre un affair. Trump vuelve a insistir en que “ni el dinero ni las contribuciones de la campaña se utilizaron para estas transacciones”. Es la primera admisión bajo la firma de Trump de toda la historia, en abierta contradicción con sus negativas del 5 de abril. Ese mismo día, Sarah Huckabee dice a la prensa que no sabía esto cuando habló de ello la otra vez y que se enteró después. “La primera vez que me enteré fue en la entrevista de anoche”, dijo, y desvió las preguntas a Giuliani.

4 de mayo. “Tiene que enterarse de los detalles”





Rudy Giuliani.
Rudy Giuliani. REUTERS


Antes de salir de viaje hacia Texas, el presidente vuelve a hablar con los medios. Parece contradecir ahora sus propios tuits y a Giuliani al decir que “lleva un solo día” como abogado suyo y que “tiene que enterarse aún de los detalles”. “Rudy sabe que esto es una caza de brujas. Ha visto bastantes de estas. Es terrible”. Poco después, Giuliani publica un comunicado que intenta matizar sus explosivas declaraciones: “Mis referencias a los tiempos no describían lo que sabía el presidente, sino lo que sabía yo del asunto”. Eso sí, vuelve a insistir en el único punto que parece preocupar de verdad al entorno de Trump como para no contradecirse: “No se violaron las normas de campaña”.

lunes, 26 de marzo de 2018

El pasado sexual de Donald Trump vuelve para atormentarle como presidente






El pasado sexual de Donald Trump vuelve para atormentarle como presidente

Tres mujeres acuden a los tribunales y amenazan con obligar a Trump a declarar sobre sus aventuras en la época en la que se jactaba de “agarrarlas por el coño”. Stormy Daniels es la tercera en contar los detalles escabrosos


Pablo Ximénez de Sandoval
Los Angeles, 26 de marzo de 2018

Con un tuit, enviado poco antes de las ocho de la noche del viernes, el abogado Michael Avenatti lanzaba una advertencia al presidente de los Estados Unidos. “Si una imagen vale mil palabras, ¿cuántas palabras vale esto?”. La frase iba acompañada de una foto en la que se veía un CD. Avenatti es el representante de Stephanie Clifford, cuyo nombre artístico en el mundo del porno es Stormy Daniels. En ese CD, venía a decir, hay pruebas físicas de la relación sexual entre Clifford y Donald Trump. La advertencia es porque Trump y sus abogados niegan que esa relación existiera. Este domingo por la noche, Daniels contó en televisión suficientes detalles morbosos como para reforzar su credibilidad frente a la del presidente. Si Trump vuelve a negar los hechos, viene a decir Avenatti, existen las pruebas para dejarle en evidencia. Durante la entrevista, Daniels rechazó aportar esas pruebas.
La esperadísima entrevista con Stephanie Clifford en el programa 60 Minutes de CBS, grabada hace semanas, vuelve a poner en primer plano el inesperado lío judicial en el que se ha visto metido el presidente Trump. No es el único, hay al menos otras dos amenazas judiciales por episodios sexuales del pasado. La actriz porno, una exmodelo de Playboy y una exconcursante de The Apprentice que afirma que Trump abusó sexualmente de ella.
Una imagen de la entrevista a Stormy Daniels, distribuida por CBS antes de la emisión. En vídeo, las declaraciones de la denunciante.

Los tres casos tienen características similares, y sobre todo, suceden en unos años muy determinados, entre 2005 y 2007. Es la época en la que Trump era una estrella de la telerrealidad. La época en la que se grabó la cinta de Access Hollywood en la que se le oía decir que, como era una estrella, podía “agarrarlas por el coño”. Y también la época en la que se casó con la actual primera dama, Melania Trump, y nació su hijo en común.
Estos son los datos básicos de los tres casos que han vuelto a su vida más de una década después para complicarle seriamente la Presidencia.

Stormy Daniels (Stephanie Clifford)

¿Qué pasó?

Según Stormy Daniels, ella y Trump se conocieron en un torneo de golf de famosos celebrado en el lago Tahoe (California) en 2006. Allí iniciaron una aventura sexual y los encuentros se prologaron hasta 2007. Stormy Daniels lo contó en una entrevista en una revista en 2011. Después de que Donald Trump lograra la nominación del Partido Republicano en la campaña presidencial de 2016, el abogado personal de Trump, Michael Cohen, se comunicó de nuevo con Daniels para ofrecerle 130.000 dólares a cambio de su silencio sobre este asunto. Ella firmó el contrato dos semanas antes de las elecciones. Donald Trump y su abogado niegan que la relación se produjera. Según dijo en la entrevista de CBS este domingo, en este tiempo ha recibido amenazas físicas para "dejar a Trump en paz".




Stormy Daniels, actuando en un club de Florida a principios de marzo.
Stormy Daniels, actuando en un club de Florida a principios de marzo.  AFP


¿Por qué es importante?

Porque Stormy Daniels ha decidido que quiere contar su historia con Trump. Para ello, ha presentado en un juzgado de Los Ángeles una demanda para que el contrato de confidencialidad sea declarado nulo. En la demanda, ha revelado el contrato mismo, lo cual ya es una violación de su contenido. Los abogados de Trump quieren que la disputa se resuelva por arbitraje privado, fuera de los focos. Han amenazado con reclamar 20 millones de dólares a Daniels por violación del contrato secreto. Trump, que nunca ase había visto envuelto formalmente en el asunto, es ahora parte en la causa. Si el caos sigue adelante en un juzgado, puede verse obligado a declarar.

¿Qué se puede esperar?

El abogado que se ha buscado Daniels, Michael Avenatti, está buscando la máxima publicidad en este tema para tratar de poner al público a favor de su cliente. Con la entrevista de este domingo en 60 Minutes, Daniels ya es la tercera en terminar de contar abiertamente su historia con Trump. El acuerdo de confidencialidad es papel mojado en la práctica, aunque aún puede tener graves consecuencias para Daniels. Donald Trump, que reacciona en Twitter a las noticias casi instantáneamente, no ha dicho una palabra de esto. La entrevista puede hacerle reaccionar o puede hacer que el juez vea necesario aclarar quién tiene razón. La clave es hacer declarar al presidente, la misma situación en la que se vio envuelto Bill Clinton tras negar que hubiera tenido una relación con Paula Jones. Aquello acabó en perjurio y en impeachment.

Karen McDougal

¿Qué pasó?

Karen McDougal es una exmodelo de Playboy que afirma que inició también una aventura sexual con Trump casi exactamente en las mismas fechas que Daniels, entre 2006 y 2007. El entorno de Trump también silenció la historia de McDougal, pero de una forma diferente. La empresa editora del National Enquirer, una publicación que defiende a Trump, le compró su historia en exclusiva por 150.000 dólares y luego la enterró. En el argot se llama cazar y matar. Es decir, comprar una historia para no publicarla. McDougal, ha acudido también a los tribunales en Los Ángeles para pedir la nulidad de aquel acuerdo de exclusividad.




Karen McDougal, en 2010.
Karen McDougal, en 2010. AFP


¿Por qué es importante?

En este caso, McDougal no tenía prohibido contestar preguntas de los medios sobre su relación con Trump. La importancia es, por un lado, que su denuncia revela las tácticas casi mafiosas del entorno de Trump durante los meses previos a las elecciones para silenciar su pasado sexual, en este caso recurriendo a amigos en la prensa. Por otro, la relación que cuenta McDougal se produjo cuando Trump llevaba apenas un año casado con Melania Trump, su tercera esposa. Su hijo en común, Barron, acababa de nacer. Una entrevista en televisión de McDougal la semana pasada sirvió de ejemplo de lo que puede pasar si empiezan a salir todas las mujeres que han tenido relación con Trump en el pasado. McDougal contó detalles escabrosos de su relación (“no usaba protección”) y pidió perdón a la actual primera dama de Estados Unidos.

¿Qué se puede esperar?

Trump no se ha pronunciado sobre este caso. Ni él ni sus abogados son parte del proceso judicial, ya que la demanda es contra American Media Inc., la editora que compró la historia. En estos momentos no se vislumbra un horizonte en el que el presidente tuviera que declarar para aclarar ninguna discrepancia con McDougal. Pero tampoco nadie le ha podido preguntar directamente al presidente en público si lo que dice la exmodelo es verdad.

Summer Zervos

¿Qué pasó?

Summer Zervos fue una concursante en el programa The Apprentice, el show de telerrealidad que convirtió a Trump en una estrella de la televisión nacional. Según Zervos, después del programa, ella intentó seguir en contacto con Trump para buscar oportunidades de negocio. Durante un encuentro en 2007, el hoy presidente abusó sexualmente de ella, manoseándola y tratando de forzarla para tener relaciones sexuales. Zervos contó todo esto ante la prensa acompañada por su abogada en octubre de 2016, antes de las elecciones, a la vez que otras cuatro mujeres que denunciaron un comportamiento indecente de Trump con ellas.




Summer Zervos, el pasado diciembre en los juzgados de Nueva York.
Summer Zervos, el pasado diciembre en los juzgados de Nueva York.  AFP


¿Por qué es importante?

Porque el presidente negó de plano que esto hubiera sucedido. En enero de 2017, la abogada de Zervos, Gloria Allred, presentó una demanda contra Trump en Nueva York por difamación. No por abusos sexuales, sino por haber llamado mentirosa a su clienta, lo cual había tenido consecuencias laborales para ella. Es importante, porque se trata de una trampa legal. El juez solo puede resolver esa disputa de una manera: haciendo declarar a Trump.

¿Qué se puede esperar?

Este es quizá el caso más interesante judicialmente ahora mismo. Los abogados de Trump han intentado argumentar ante la juez de Nueva York que el presidente no puede ser involucrado en un proceso judicial porque tiene inmunidad. La semana pasada, la juez desestimó este argumento y decidió que el presidente puede perfectamente ser imputado y procesado por cuestiones que son estrictamente de ámbito privado y además se produjeron antes de que fuera presidente. En el caso más escabroso de todos, pues no se trata de una relación sexual consentida, sino de un comportamiento que se ha llevado por delante carreras de hombres muy poderosos, el escenario está ya montado para que el presidente tenga que declarar si lo que dice Zervos es verdad o no.