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sábado, 10 de diciembre de 2022

Gustave Courbet / El hombre desesperado

 

Le désespéré, 1845
Gustave Courbet


«Le désespéré» («El hombre desesperado»), Autorretrato de Gustave Courbet, h. 1845


Blanca Fernández
31 de agosto de 2017

Courbet (1819-1877) fue un pintor cuya obra forma parte del movimiento denominado Realismo, que apareció principalmente en Francia y en Gran Bretaña a mediados del siglo XIX y se desarrolló en la segunda mitad del siglo. Este movimiento también se manifestó en literatura, uno de cuyos representantes más notables fue Balzac. En un periodo marcado por la oposición entre el Romanticismo y el Clasicismo, el Realismo abrió una nueva vía, evocando la realidad sin idealización y abordando temáticas políticas y sociales.

Courbet / Pintor de paisajes vaginales


Courbet, pintor de paisajes vaginales

El escritor francés David Bosc rescata los últimos días en el exilio de Suiza del artista


EVA DÍAZ PÉREZ
Sevilla 9 NOV 2016 - 17:38 COT


Entra la luz azul del París de 1866 por la ventana de un estudio. Huele a tabaco de pipa, vino blanco y trementina. Sobre una sábana revuelta de pereza y lujuria una modelo abre sus piernas. En el lienzo el artista Courbet moja el pincel y descubre el color rosa más turbador de la Historia del Arte. Una pincelada de rosa erotizante para mostrar un sexo que parece a punto de devorar al espectador.

Los jueces franceses se declaran competentes para juzgar a Facebook XLISTO 005_2015

El cuadro 'L'origine du monde', cuya publicación en el perfil de un usuario francés fue censurada por Facebook.
 AFP

Los jueces franceses se declaran competentes para juzgar a Facebook

La red social eliminó una cuenta por difundir un famoso cuadro de 1866 del sexo de una mujer


CARLOS YÁRNOZ
París 6 MAR 2015 - 11:22 COT


La justicia francesa se ha declarado este jueves competente para juzgar a Facebook, un precedente que rompe la sagrada norma de la red según la cual todos los posibles litigios con los usuarios deben resolverse ante los tribunales estadounidenses. Un usuario denunció a la red social por haber eliminado su cuenta tras haber difundido la fotografía de un cuadro expuesto en el museo d´Orsay de París y que, bajo el título de L´Origine du Monde, famosa obra pintada en 1866 por Gustave Courbet, representa un primer plano del sexo de una mujer.

Gustave Courbet / el sexo a la documentación



Del sexo a la documentación



FRANCISCO CALVO SERRALLER
7 FEB 2013 - 18:57 COT


Cuadrito en la reserva por su tema, posible motivo de escándalo para unos o para otros, nunca habríamos podido imaginar que su tortuosa historia secreta podría dar más de lo mucho que ya había dado. Aunque se tenía noticia del cuadro e incluso de su ubicación y propietario finales, todavía en la gran retrospectiva dedicada a Courbet (1819-1877), celebrada con motivo del primer centenario de su muerte en el Grand Palais de París en 1977, El origen del mundo no fue exhibido. Una pudibundez trasnochada para aquella fecha, luego compensada, 30 años mediante, cuando, esta vez con motivo de la siguiente retrospectiva del pintor en 2008 dicho cuadro mereció una exhibición especial. En aquella ocasión fue expuesto acompañado por todo un montaje de fotografías y réplicas pictóricas del sexo femenino, con lo que la cámara secreta se transformó en ardiente. No solo se desveló que su propietario último era Lacan, sino que se hizo también público su ingreso en las colecciones del Estado francés al ser ofrecido como pago en dación.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Gustave Courbet / ‘El origen del mundo’ en carne y hueso

‘El origen del mundo’ en carne y hueso

La artista Deborah de Robertis recreó en el Museo d´Orsay el cuadro de Gustave Courbet


AGENCIAS
París 5 JUN 2014 - 08:21 COT


Orsay califica de “fantasiosa” la teoría sobre ‘El origen del mundo’



Imagen del cuadro hallado en un anticuario; abajo, reproducción de 'El origen del mundo', de Courbet.
 / PHILIPPE PETIT/PARISMATCH

Orsay califica de “fantasiosa” la teoría sobre ‘El origen del mundo’

La pinacoteca asegura que la pintura que expone es una obra “acabada y en ningún caso un fragmento de una obra más grande”



Según los responsables del museo de Orsay, los escépticos tenían razón y la historia fue bonita mientras duró, es decir, unas 24 horas. El origen del mundo (L’origine du monde), el famoso cuadro pintado en 1866 por Gustave Courbet (1819-1877) en el que se ve en primer plano el sexo de una mujer, no tiene cara. Para los expertos de Orsay, la historia relatada por el semanario francés Paris-Match en su última edición es “una hipótesis fantasiosa”. La revista —este diario se hizo eco ayer— publicó que un aficionado a la pintura había descubierto que el famoso cuadro había sido partido en dos trozos y que había adquirido la pieza con la cabeza del cuerpo de la modelo en un anticuario, pero los expertos del museo donde se expone El origen del mundo lo negaron con rotundidad.
En contra de lo que es habitual, la institución rompió su deber de reserva y publicó una nota clara en la que desmentía esa teoría. Refutó la tesis, defendida por el autor del catálogo razonado de Courbet, de que el cuadro original fuera más grande del que cuelga en sus paredes. Orsay asegura que la pintura que expone es una obra “acabada y en ningún caso un fragmento de una obra más grande”. Aunque reconoce que hay zonas de sombra y secretos en la historia de la obra, recuerda que la historiografía, y entre otros autores Marcel Duchamp, siempre afirmó que el original era tal cual se ve hoy: un cuerpo de mujer sin brazos ni cabeza.

Gustave Courbet / La cara de "El origen del mundo"


Gustave Courbet
¿Tiene cara ‘El origen del mundo’?

El mayor experto en la obra de Courbet certifica que el retrato de una mujer hallado en París es la parte superior del cuadro que escandalizó a la Francia del siglo XIX



Imagen del cuadro hallado en un anticuario; abajo, reproducción de 'El origen del mundo', de Courbet. / PHILIPPE PETIT/PARISMATCH




El origen del mundo (L’ origine du monde), el famoso cuadro pintado en 1866 por Gustave Courbet (1819-1877) en el que se ve en primerísimo plano el sexo velludo de una mujer, ¿tiene también cara? Según afirma el semanario francés Paris-Matchen su última edición, la respuesta es sí. El rostro de la dueña de uno de los cuerpos desnudos más audaces, explícitos y perturbadores de la historia del arte, está —estaría— pintado en un pequeño óleo de 33 x 41 centímetros que ha sido objeto de una larga y rocambolesca investigación. Pero algunos expertos manifiestan su radical escepticismo, y el Museo de Orsay, donde se expone la obra desde 1995, guarda un prudente silencio.

martes, 29 de noviembre de 2016

Gustave Courbet / Si dejo de escandalizar, dejo de existir



Gustave Courbet 

(1819 – 1877)

"Si dejo de escandalizar, dejo de existir"

11 de enero de 2012
Pintor francés famoso por sobre todo dos razones: su ferviente pasión por el escándalo, (“si dejo de escandalizar,dejo de existir”) y por el realismo absoluto de su obra pictórica. A pesar de todas las polémicas (artísticas y políticas) por las que pasó, que incluyen prohibición de un cuadro en particular que aparece en la lista y que lo ha hecho muy famoso, pudo disfrutar del éxito en vida, cosa que no todos los artistas de aquella época lograban.  Los dejo a continuación con algunas de sus pinturas más famosas.

Gustave Courbet / El origen del mundo / Cuando la mirada es la erección del ojo



Gustave Courbet
EL ORÍGEN DEL MUNDO
Cuando la mirada es la erección del ojo


“El Origen del Mundo” es un dibujo al óleo sobre lienzo de unos 55  por 46 cms, pintado por Gustave Courbet posiblemente en 1866, tomando quizá como modelo a su amante Johanna Heffernan. Como era de suponer, el cuadro causó sensación desde antes de salir del taller del artista y ha tenido una vida que bien pudiéramos adjetivar de algo más que accidentada y novelesca, hasta que por fin en 1981 ingresa en las colecciones del Estado de Francia y se expone en el Museo D’Orsay, éso sí, entre grandes medidas de seguridad por miedo a la reacción del público no iniciado.

Courbet / El sueño




Título: El Sueño
Autor: Gustav Courbet
Estilo: Realismo Francés
Técnica: Óleo sobre Tela
Dimensiones: 135cm x 200cm
Sede: Musee du Petit Palais, Paris


Gustave Courbert
EL SUEÑO

Gustave Courbet es reconocido como el máximo exponente del realismo francés. Tan realista era que en muchas ocasiones enfrentó las protestas y las indignaciones de ciertos sectores del público.

El cuadro que hoy les presento, El Sueño (también conocido como Las Durmientes) data de los años 1840's. Es una obra que por su intensa y directa voluptuosidad pertenece a ese género de objetos que conocemos con el nombre de Erotica. De hecho el Pasha Khalil Bey, representante del gobierno turco en San Petersburgo y quien encargó la obra, era un conocido coleccionista de Erotica.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Gustave Courbet / El innombrable y peligroso origen del mundo



Gustave Courbet
EL INNOMBRABLE Y PELIGROSO 
ORIGEN DEL MUNDO

Por Sergio Darío



Este óleo es probablemente el más proscrito de la historia de la pintura. Es una obra de arte, nadie lo pone en duda. Su autor, Gustave Courbet, es una figura innegable de la pintura mundial. Está expuesta en el Museo de Orsay de Paris, también conocido como el Museo de los Impresionistas… pero Facebook no lo quiere ni en pintura en su web.





Esta es la noticia, publicada en un diario francés. Pero no es la primera vez. Hace unos años canceló la cuenta de otro usuario por idéntico motivo.

No me importa admitir que su presencia me impactó cuando lo vi por primera vez, colgado entre otras obras maestras de autores impresionistas, en su Museo de la antigua estación de ferrocarril de Orsay, en una sala contigua a la de Van Gogh.

No conocía su existencia. No me lo esperaba “allí”. Pero es perfecto, es lógico, ese es su lugar. Su contundencia transgresora ayuda a reubicarte: aquello no es el Louvre.

Los impresionistas surgen del rechazo de los academicistas. Sería acertado decir que toman impulso de aquel rechazo y se levantan sobre él, como una ola rebasando un dique. El propio término “impresionistas” es un calificativo despectivo de un crítico oficialista de la época. Los impresionistas fueron, en sus orígenes, rebeldes, contestatarios, inconformistas, transgresores, eclécticos, innovadores… y cotidianos.

El Salón de los Rechazados expuso, entre otros, Almuerzo sobre la Hierba de Manet, en donde una mujer totalmente desnuda departía, sosegadamente, con dos caballeros impecablemente vestidos, todos apaciblemente sentados sobre la hierba de un paraje boscoso. Tres años más tarde, Olympia, también de Manet, escandalizó una vez más porque su maravilloso desnudo no era el de una diosa del etéreo universo mitológico grecorromano. Es una prostituta de un burdel de Paris. Como las que él y sus irritados detractores conocían bien. Tanto la modelo de Almuerzo sobre la Hierba como la Olympia miran al espectador, nos miran, directamente a los ojos. Ellas están serenas… nos invitan a sentarnos a su lado, nos interrogan, nos desafían.

Costo décadas romper el rechazo que aquellas imágenes causaban en un público que daba por hecho que la pintura tenía, como principal objetivo, el ornato y el exhibicionismo técnico.

Coubert representó, en muchas ocasiones, el cuerpo desnudo con gran maestría y también con gran sensualidad: El Sueño, Mujer en las Olas… pero con El Origen del Mundo (1866) Coubert dio un paso más allá. Este pequeño lienzo de 46x55 nunca ha sido aceptado con, digamos, naturalidad.

Probablemente no es ni siquiera el motivo en si, sino por la forma en que nos lo presenta, con los miembros y la cabeza cercenados o fuera del encuadre, y sin otra referencia “humanizante” que la de los pechos al fondo.

La obra rodó de mano en mano, pero siempre en ámbitos privados, secretos e íntimos, como un objeto vergonzante. Desde su subasta en 1868 hasta su exhibición definitiva en Orsay en 1995, la obra nunca estuvo expuesta abiertamente al público. Ni siquiera conocemos el título original. Sus sucesivos propietarios la admiraban tanto como les ruborizaba que se supiera que estaba en su poder, por lo que la obra siempre estuvo oculta de una u otra forma, incluso detrás de otros cuadros. Hay incluso un largo periodo de tiempo en el que se desconoce su dueño y paradero.

En el ya muy moderno Paris de 1977 esta obra no se incluyó en una retrospectiva de Coubert. Para evitar males mayores…

El argumento que Facebook utiliza para defender la retirada de la cuenta del usuario “exhibicionista” es este: “Facebook pretende así convertirse en un lugar virtual seguro para los visitantes, incluidos los numerosos niños que lo utilizan"… si, está bien escrito: SEGURO, un lugar “seguro” (sin coños), especialmente “para los niños”…

Bien mirado, y teniendo en cuenta que el parto, según muchos especialistas, es un episodio traumático para el recién nacido, es posible que los censores de Facebook estén tratando de evitar que afloren dolorosos recuerdos del subconsciente de los niños, que lo tienen más reciente. Eso o es que son unos mojigatos.

De cualquier manera, es evidente que en el siglo XXI el coño sigue siendo un elemento de poder, y así, libre y sin dueña, un peligro.








martes, 8 de febrero de 2011

Gustave Courbet / El orígen del mundo / La Gioconda venérea



Gustave Courbet
EL ORIGEN DEL MUNDO
(L'ORIGINE DU MONDE)
Por Eduardo García Aguilar

El origen del mundo, cuadro que representa de manera realista el sexo femenino, pintado en 1866 por el gran artista Gustave Courbet, es uno de los más famosos y misteriosos de Francia. Podría decirse que es la Gioconda venérea. Su último propietario después de un siglo de existencia clandestina fue el psicoanalista Jacques Lacan, quien lo tenía escondido en su consultorio tras otro cuadro superpuesto de André Masson y solía mostrarlo con coquetería a los amigos o tal vez a sus amadas pacientes.
   En manos del Museo de Orsay desde 1995, la imagen del vientre abierto de una mujer, la raya vaginal, el monte de Venus, los senos insinuados tras una prenda blanca y los fuertes muslos extendidos, ha suscitado todo tipo de análisis y reflexiones y muestra hasta qué punto Courbet fue un rebelde surgido de las revoluciones políticas y culturales francesas de 1848 y 1871. Sus preciosas obras con desnudos femeninos, como Las bañistas o La mujer y el loro, entre otros, escandalizaron, pero a la vez maravillaron a la vanguardia artística de la época.
   
Courbet (1819-1877) fue uno de los pintores más importantes del siglo XIX y representa, al lado de novelistas y poetas como Baudelaire, Balzac, Flaubert y Maupassant, la energía creativa del progreso que explotó a mediados del siglo tras la era romántica. Después de las novelas góticas, los poemas lagrimosos o heroicos, el culto a los misterios y la heroicidad napoleónica, Courbet quiso mostrar la vida tal y como era, con desbordada fuerza realista, en esa época de cambios acelerados.

Primero se inició con los retratos de personas cercanas y autorretratos como el magistral Desesperado, que ha servido para ilustrar las portadas de El Horla de Maupassant, y luego siguió con amplios panoramas de la vida en su natal Ornans, como atestigua Un entierro en Ornans de 1849 o El taller del pintor de 1855, obras enormes que son mundos dentro del mundo y parecen tener como objetivo reunir en un sólo espacio la esencia de un pueblo o de un artista lleno de fantasmas.

El Grand Palais ha reunido ahora de manera excepcional más de cien obras de este artista, traídas desde los principales museos del mundo, desde varias ciudades norteamericanas o europeas y de colecciones particulares, lo que la hace una muestra excepcional. Ver de manera coherente la obra de este artista es un acontecimiento que tardará tal vez décadas en repetirse. Además, la exposición está acompañada de unas 60 imágenes fotográficas primigenias, ya que Courbet no sólo fue aficionado a ese nuevo arte sino que vivió el inicio de esa experiencia y utilizó algunas de las imágenes para realizar sus cuadros.

Le encantaba posar para la cámara y a su vez captar a sus contemporáneos por ese novedoso medio que cuestionaba e interrogaba de frente a los propios pintores. Figuran fotografías de Gustave Le Gray, Auguste Belloc o Nadar, que fueron algunos de los fotógrafos que a mediados del siglo XIX comenzaron a devorar la realidad con sus lentes e inauguraron y abrieron el camino de la fotografía. Ese contrapunto da una nueva lectura a muchos de los cuadros de Courbet, como ocurre con su amplia obra paisajística y la dedicada a captar animales, caballos, lebreles, peces, aves.

El siglo XIX mostraba su energía con la industria en todo su apogeo, creciendo a toda velocidad, se expresaba en la fuerza de los barcos que cruzaban mares y nuevos canales interoceánicos, en las minas, el crecimiento de las urbes de hierro, la aparición de la locomotora y de los transportes públicos y el inicio de una desbocada globalización a través de la tecnología, que rompía fronteras y naciones y creaba nuevos y voraces imperios. Al mismo tiempo el pensamiento se hacía más positivo y concreto y las ciencias naturales y humanas saltaban hacia otros niveles de conocimiento.
   Todo eso puede ser leído en la vasta obra de Courbet, contemporáneo de Baudelaire y del socialista Proudhon, de quienes hizo retratos. En el rostro del Desesperado de Courbet se avistan ya Las flores del mal del gran traductor de Poe y los delirios de Aurelia de Nerval. Y aunque no quiso pintar las calles modernas de París ni sus grandes edificios, el cambio se percibía en los rostros de burgueses, pueblerinos o bohemios de su época y en los colores y la veracidad de sus imágenes bucólicas y eróticas.

Cruzar los salones del Gran Palais, otra obra impresionante del siglo XIX al lado de la Tour Eiffel, y recorrer en este palacio de hierro la obra de este gran artista nos invita a mirar y leer con más atención un siglo que es más revolucionario y de vaguardia de lo que creemos. Y de paso podemos extasiarnos frente a los desnudos y el sexo bello, deseable y abierto de la mujer, que es origen del mundo, de la vida, la locura y el arte.