Mostrando entradas con la etiqueta Jiri Menzel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jiri Menzel. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de enero de 2012

Jiri Menzel / Una novela de Bohumil Hrabal


Jiri Menzel
UNA NOVELA DE BOHUMIL HRABAL

BIOGRAFÍA DE HRABAL

Yo que he servido al Rey de Inglaterra es uno de los mejores libros de Bohumil Hrabal. Relata la historia de un ‘pequeño’ camarero checo (se trata de hecho de un hombre de baja estatura) en la Checoslovaquia del s. XX, partiendo de los años de entreguerras y finalizando en la década de 1960. Por boca del propio autor podemos saber que la novela fue escrita en un lapso de tiempo muy corto como reacción espontánea a la presión constante, tanto emocional como social, bajo la que el escritor se vio obligado a vivir durante el periodo de ‘normalización’ (es decir, los años posteriores a 1968) en el que no se le permitía publicar sus obras. Hrabal inunda su larga novela con una vasta cantidad de situaciones, escenas, historias y anécdotas a través de las que va guiando a su héroe. Para la creación de un guion cinematográfico a partir de una narrativa tan extensa, fue necesario realizar una cuidada selección con los elementos más interesantes e imprescindibles, de forma que el largometraje contara con un argumento claro y fuera accesible e inteligible, incluso para los espectadores no familiarizados con la novela.
El guion se centra en dos historias paralelas. La primera sigue las andanzas juveniles y el gradual desarrollo de un ambicioso hombre de baja estatura antes de la Guerra y durante la ocupación alemana cuando, enamorado y guiado por la estupidez más que por el oportunismo, se encuentra del lado del poder ocupante. La segunda historia, entrelazada con la primera, hace únicamente referencia a un breve periodo de su vida posterior cuando, tras años en prisión, busca la paz y la soledad en una localidad alemana abandonada cuyos habitantes fueron expulsados tras la guerra. Su paz se ve únicamente perturbada brevemente por la llegada de una joven de clase obrera. Su juventud y vitalidad le traen recuerdos de sus aventuras amorosas de cuando era joven. Está previsto que la película dure algo menos de dos horas.

              
Bohumil Hrabal es sin lugar a dudas uno de los escritores europeos contemporáneos más importantes, aunque en mi opinión en su obra también rezuman las mejores tradiciones de la literatura checa. Ya a mediados de la década de 1960 la visión del mundo de Hrabal y su manera de interpretar dicha visión fascinaron a toda mi generación. Como muestra de su admiración, siete jóvenes realizadores decidieron unirse para crear Pearls on the Bottom (Perličky na dně), un largometraje basado en varios de sus relatos cortos. Yo tuve la suerte de ser uno de esos siete y, aunque era prácticamente un novato en comparación con mis otros compañeros, más mayores, gracias al éxito de mi cortometraje Mr. Balthazar´s Death (Smrt pana Baltazara), conseguí la oportunidad de llevar al cine la novela de Hrabal Trenes rigurosamente vigilados (Ostře sledované vlaky). Durante la realización de dicho largometraje, el Sr. Hrabal y yo pasamos a ser grandes amigos, lo que nos llevaría a colaborar en subsiguientes adaptaciones de sus narraciones para la gran pantalla. Tras Trenes rigurosamente vigilados, que obtuvo un Óscar a la mejor película extranjera en 1968, además de muchos otros premios, trabajamos juntos en una adaptación de varias historias de su obra Anuncio una casa donde ya no quiero vivir (Inzerát na dům, ve kterém už nechci bydlet). Esto sucedió durante la Primavera de Praga.
En el verano de 1969 de algún modo conseguimos terminar el rodaje de Larks on a String (Skřivánci na niti), también basada en los relatos de Hrabal, que sería inmediatamente prohibida. Veinte años después, en noviembre de 1989, fue finalmente estrenada en los cines y poco después ganaría un Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín. En los primeros años de la ocupación soviética, se nos prohibió trabajar juntos, así que hasta 1980 no pudimos rodar Tijeretazos (Postřižiny), basada en la historia del mismo nombre, que obtuvo un galardón en Venecia y batió récords de público en Checoslovaquia. Esta, mi última colaboración personal con Hrabal, se vio seguida de otra adaptación más de su recopilación de relatos cortos The Snowdrop Festival (Slavnosti sněženek). Dicho largometraje se vio ensombrecido de alguna manera por otros títulos más conocidos, aunque yo creo que es el que mejor capta la esencia de Hrabal.
Amé y admiré la prosa de Bohumil Hrabal desde el primer momento en que la descubrí. No obstante, nunca fue mi deseo el llevar a la gran pantalla una mera ilustración en color de sus narraciones épicas. Más bien, intenté expresar y conservar, lo mejor que pude, la esencia del estilo narrativo de Hrabal, e interpretar su voz a través del lenguaje cinematográfico. Quería ponerme al servicio de un gran escritor haciendo llegar su obra a la mayor cantidad de gente posible – es decir, a los espectadores en el cine y la televisión. Durante más de treinta años, mi trabajo ha estado inextricablemente unido al de Bohumil Hrabal. La novela Yo que he servido al Rey de Inglaterra (Obsluhoval jsem anglického krále) es, para mí, uno de sus mayores logros – una visión del mundo moderno y una parte de la historia del s. XX reflejadas en la vida de un hombre. Mi principal objetivo al llevar esta historia a la gran pantalla era ser fiel a la respuesta lírica aunque sin sentimentalismos de Hrabal ante dicho mundo.


Menzel nació en Praga, el 23 de febrero de 1938. Guionista y realizador, es uno de los más conocidos cineastas checos y nombre destacado de la llamada "Primavera de Praga" en su aspecto cultural y cinematográfico. Ganó un oscar a la mejor película extranjera con una película basada en otra novela de Bohumil Hrabal, "Trenes rigurosamente vigilados", de 1966. "Alondras en el alambre" y "Mi dulce pueblecito" son otros de sus éxitos. Ahora lanza en España "Yo serví al Rey de Inglaterra".


miércoles, 4 de septiembre de 2002

Johnny Hallyday y Jean Rochefort / La extraña pareja / Ten Minutes Older


59ª MOSTRA DE VENECIA

Hallyday y Rochefort, 

la extraña pareja


LOLA GALÁN
Venecia 4 SEP 2002


Pelo oxigenado y piel bronceada, el viejo rockero Johnny Hallyday se confesó emocionado ayer al comparecer ante los periodistas bajo el cartel publicitario de la Mostra de cine. Por fin, dijo, realizó su sueño: aparecer en una película de Patrice Leconte. El propio director reconoció que fue Hallyday el que le abordó hace cuatro años con la propuesta de una película y una idea más o menos clara de lo que quería. Así surgió L'homme du train, un filme que compite por el León de Oro y que, a juzgar por los aplausos recibidos en la proyección para la prensa, podría convertirse en un éxito no inferior al de El marido de la peluquera e incluso proporcionar algún premio a su director o a sus actores.

Junto a Hallyday, atracador de bancos sin especial fortuna, figura Jean Rochefort, convertido en profesor de francés jubilado y aburrido de su vida en una pequeña ciudad de provincias de la Francia profunda. El cruce de los dos caracteres produce el resultado de una película agradable de ver con excelentes diálogos. 'Hago todas mis películas con la misma pasión, pero no todas han tenido éxito', dijo el director. 'En esta ocasión he procurado que tuviera un buen final. A medida que me hago mayor [Leconte tiene 55 años] me gustan más las películas optimistas, y creo que la próxima lo será todavía más'.

El paso del tiempo es el único tema de un filme en cierto modo experimental proyectado ayer en la Mostra. Ten minutes older: the cello (Diez minutos más viejo: el cello) es una parte de la doble película dedicada al tiempo -la primera se proyectó en el pasado festival de Cannes-, en la que han intervenido 15 directores internacionales, con cortos de 10 minutos cada uno. Bernardo Bertolucci, Jean-Luc Godard, Volker Schlöndorf y Michael Radford son algunos de los autores.
'Ha sido estupendo participar en este filme', dijo Schlöndorf, 'porque es raro que te pidan una película metafísica. Decididamente es una idea europea, aunque podría ser africana también, pero no estadounidense, desde luego'. Michael Radford, que sitúa su corto en el futuro, narra la historia de un cosmonauta que regresa a la tierra tras un larguísimo viaje. Su ciudad y su familia han cambiado notablemente, su cuerpo, sin embargo, sólo ha envejecido 10 minutos. 'La vida nos obliga a elegir, y esa elección tiene siempre consecuencias', dijo ayer Radford. 'Supongo que también los navegantes que se embarcaban sin saber qué iba a ser de ellos tenían que elegir entre la aventura y sus familias'.
El director checo Jiri Menzel dijo que el tiempo tiene siempre un sabor de limitación. 'Antes miraba al futuro con confianza, ahora miro cada vez más al pasado. El comunismo y otras cosas me han impedido desarrollarme más como director. Por eso he querido reflejar en mi corto los efectos del tiempo en las personas. Me he servido de fotogramas de películas antiguas en las que aparecía un actor, que es amigo mío, y las he colocado junto a otras imágenes rodadas ahora, para ver cómo el tiempo nos transforma'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de septiembre de 2002



RETRATOS AJENOS

FICCIONES
DE OTROS MUNDOS
Muere el actor Jean Rochefort, protagonista de ‘El marido de la peluquera’