
El rigor de dos artistas
Davies filma a Emily Dickinson desde ese estilo pictórico sin pomposidad tan suyo, con más circunstancia que artificio
Javier Ocaña
6 de octubre de 2016
"El éxito se antoja más dulce / para aquellos que nunca lo tuvieron", escribió en uno de sus poemas Emily Dickinson, escritora estadounidense que, en vida, apenas vio publicada una decena de sus más de 1.800 poemas. Convencida de su don artístico, y con una obra con propensión hacia lo sublime, Dickinson es también la protagonista de una película que tiende hacia lo sublime: Historia de una pasión, con la que el británico Terence Davies vuelve a construir una obra de riguroso aparato formal que, en su despliegue, con severa sencillez, trasciende la cotidianidad de su personaje para alcanzar también a la persona y a su obra, a su nobleza y a su poesía.
