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domingo, 5 de abril de 2026

La "parodia nudista" de una ópera genera tensión entre un obispo católico y el colectivo artístico de Bélgica

 

Fuente: telam


La "parodia nudista" de una ópera genera tensión entre un obispo católico y el colectivo artístico de Bélgica


El estreno en plena Semana Santa de una obra con actrices desnudas como monjas acrobáticas, ha generado críticas del prelado de Amberes y un encendido debate sobre arte, religión y libertad de expresión

4 de abril de 2026




miércoles, 18 de marzo de 2026

Por qué no vino el papa Francisco


El papa Francisco, en una imagen de 2024.CONTACTO VÍA EUROPA PRESS (CONTACTO VÍA EUROPA PRESS)


Por qué no vino el papa Francisco

La reiterada y contundente negativa del anterior Pontífice a visitar España ahondó la crisis de la Iglesia católica nacional

viernes, 23 de mayo de 2025

Javier Cercas / El loco de Dios

 

Javier Cercas y el papa Francisco

El loco de Dios


Cecilia Ansaldo Brío es
22 de mayo de 2025

El loco de Dios en el fin del mundo se llama el último libro de Javier Cercas, que circuló desde el 1 de abril y que la muerte del papa Francisco, ocurrida el 21 del mismo mes, ha catapultado en el mundo hispanohablante. El texto es una de las habituales novelas sin ficción, repetidas por el autor, pero su contenido es muy peculiar: resulta de acompañar al pontífice en un viaje a Mongolia, el 31 de agosto de 2023. Como los papas siempre viajan con una camarilla de periodistas, lo excepcional es que Cercas no lo es y que fue solicitado por el Vaticano para ese trabajo. 

lunes, 28 de abril de 2025

Héctor Abad / El papá de Cerca(s)

 



El papa de Cerca(s)

Héctor Abad Faciolince
27 de abril de 2025

Recuerdo que Pereira, el maravilloso protagonista de la novela de Antonio Tabucchi, se preguntaba siempre por el misterio de la resurrección de la carne. El loco descreído de Javier Cercas, en preparación de su viaje al fin del mundo, a Mongolia, se pregunta y pregunta obsesivamente sobre lo mismo: sobre el hecho de que lo que de verdad quieren creer los creyentes es que uno no se muere del todo, sino que al morir adviene a algún tipo de vida después de la muerte.

domingo, 27 de abril de 2025

Julio César Londoño / El evangelio de Francisco

 


El evangelio de Francisco


Julio César Londoño
26 de abril de 2025

El papa Francisco murió dos veces. La muerte clínica ocurrió a las 7:35 a.m. del lunes de Pascua a causa de un derrame. La muerte teológica tuvo lugar minutos después, cuando el camarlengo entró a la habitación del papa en la Casa Santa Marta, se acercó al lecho, golpeó tres veces la frente del papa con un martillo de plata y marfil y lo llamó por su nombre de pila –«Jorge Mario… Jorge Mario… Jorge Mario»–. Esperó un momento y le susurró: «Vuelves al polvo». Solo entonces el papa estuvo oficialmente muerto y el joyero del Vaticano rompió su anillo-sello.

martes, 22 de abril de 2025

Un Papa Reformista

 


Editorial papa 22/04/25


Un Papa reformista

Francisco fue audaz en su defensa de los inmigrantes y el medio ambiente pero conservador respecto al papel de la mujer en la Iglesia





El País

Francisco, el 266º Papa de la Iglesia católica y el primero procedente de América, fallecido ayer, ha dejado en estos 12 años de pontificado una huella clara. Su papado se enfocó de forma constante hacia la obligación de la Iglesia para con los pobres, los marginados y, utilizando una expresión suya, “los que se encuentran en las periferias de la sociedad”. La materialización del sentido primitivo del cristianismo. Desde que cambió Buenos Aires por Roma, Jorge Mario Bergoglio se distanció de la pompa del Vaticano. Eligió vivir en la residencia destinada a las visitas (la Casa Santa Marta) en lugar de hacerlo en el tradicional Palacio Apostólico y puso a prueba el protocolo con su inveterada tendencia a improvisar gestos y declaraciones. Sin duda, ha sido el Papa que mejor ha entendido el papel que los medios de comunicación juegan en la sociedad actual. No en vano concedió numerosas entrevistas a cabeceras de todo el planeta —incluido este periódico en 2017— independientemente de su línea editorial. Habló claro y para todos, abriendo la Iglesia al diálogo con otras religiones. Su apuesta por la periferia tuvo también una traducción interna y el colegio cardenalicio que elegirá a su sucesor tiene representantes de todo el mundo en detrimento del enorme peso histórico de Europa. Fue un Papa que trató de estar a la altura de los tiempos.

Javier Cercas / El último libro sobre el Papa


Javier Cercas y su "loco
Javier Cercas y su "loco de Dios".

El último libro sobre el Papa Francisco lo escribió un ateo que preguntó si su madre vería a su padre después de morir

El Vaticano invitó al español Javier Cercas a acompañar al Papa en su viaje a Mongolia. Y el autor aprovechó para hacer una pregunta que lo inquietaba. Y que el pontífice respondió. De eso se trata “El loco de Dios en el fin del mundo”

domingo, 23 de febrero de 2025

El Papa se mantiene en situación “crítica” tras sufrir una crisis asmática y síntomas de anemia

 


Carteles y velas con el rostro del Papa, este sábado frente al hospital Gemelli de Roma en el que está ingresado.
Carteles y velas con el rostro del Papa, este sábado frente al hospital Gemelli de Roma en el que está ingresado.GIUSEPPE LAMI (EFE)

El Papa se mantiene en situación “crítica” tras sufrir una crisis asmática y síntomas de anemia

El parte médico de la tarde del sábado indica un pronóstico reservado tras varias complicaciones: ha necesitado aplicación de oxígeno, sufre más al respirar estando sentado y ha requerido una transfusión de sangre

El Vaticano dice que el papa Francisco sigue en estado crítico

 


El papa Francisco saludando.

FUENTE DE LA IMAGEN, GETTY IMAGES

  • Autor, 

El Vaticano dice que el papa Francisco sigue en estado crítico y que análisis de sangre mostraron una falla renal leve



  • Título del autor, BBC News Mundo

El papa Francisco sigue en estado crítico, según informó el Vaticano en un nuevo comunicado. 

viernes, 21 de febrero de 2025

El Vaticano anuncia que hay una “leve mejoría” en la salud del papa Francisco

 


Unas monjas rezan este miércoles ante la estatua de Juan Pablo II situada ante el hospital Gemelli, donde está ingresado el papa Francisco desde el pasado viernes.
Unas monjas rezan este miércoles ante la estatua de Juan Pablo II situada ante el hospital Gemelli, donde está ingresado el papa Francisco desde el pasado viernes.GUGLIELMO MANGIAPANE (REUTERS)


El Vaticano anuncia que hay una “leve mejoría” en la salud del papa Francisco y que sigue estable y sin fiebre

“Estamos en la dirección correcta hacia una plena recuperación”, dice el presidente de los obispos italianos. El Pontífice se ha levantado de la cama tras casi una semana de hospitalización y se suceden las señales positivas


Íñigo Domínguez
ÍÑIGO DOMÍNGUEZ
Roma - 20 FEB 2025 - 10:15 CE

El ya habitual parte médico de la tarde del Vaticano sobre la salud del papa Francisco, ingresado desde el pasado viernes por una bronquitis que ha derivado en una neumonía bilateral, ha dado noticias positivas: “Las condiciones clínicas del Santo Padre son de una leve mejoría. Se encuentra sin fiebre y sus parámetros hemodinámicos permanecen estables”.

El comunicado, difundido hacia las siete y media de la tarde de hoy jueves, añade que el Papa, de 88 años, por la mañana recibió la comunión “y luego se ha dedicado a sus actividades laborales”, una señal más de recuperación. A primera hora de la mañana solo se había divulgado un escueto comunicado de una línea, para transmitir un mensaje de cierta tranquilidad, de rutina que no se altera: “La noche ha transcurrido serena, el Papa se ha levantado y ha desayunado en un sillón”. Un mensaje breve en el que, no obstante, había un detalle importante: Jorge Mario Bergoglio se ha puesto en pie y ha caminado después de casi una semana de hospitalización.

Se suceden por tanto señales positivas, tras el momento de mayor preocupación del martes, cuando se reveló que su infección en las vías respiratorias se había complicado con una neumonía. Quedó claro entonces que las horas siguientes serían decisivas para comprobar si la terapia funcionaba o no, dentro de “un cuadro clínico complejo”. Tras horas de aprensión, ayer llegaron las primeras señales de que los fármacos parecen estar funcionando. El parte médico de la tarde hablaba de “leve mejoría” en los análisis, “en particular, en los índices inflamatorios”. Es decir, en los que revelan si la infección avanza o remite. El nuevo parte médico de este séptimo día de hospitalización ha confirmado la tendencia de ayer. En cualquier caso, la permanencia en el hospital aún será larga. 

Medios de comunicación en el exterior del hospital Gemelli de Roma, este jueves.
Medios de comunicación en el exterior del hospital Gemelli de Roma, este jueves.REMO CASILLI (REUTERS)

A mediodía, un comentario del presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Matteo Zuppi, también ha dado alas al optimismo, porque nadie había sido tan claro hasta ahora: “Todos estamos preocupados, pero también estamos convencidos de que todo lo que se dice es exactamente lo que sucede. El hecho de que el Papa haya desayunado, leído los periódicos y recibido personas significa que estamos en la dirección correcta hacia una plena recuperación, que esperamos que se produzca pronto”.

Leyendo entre líneas el comunicado de hoy, arte que en el Vaticano es de similar importancia al conocimiento del código canónico, había ese matiz nuevo: no es que solamente se haya despertado, como se decía hasta ahora, es que se ha puesto en pie. Es decir, se confirma, como habían avanzado ayer miércoles algunos medios italianos, que no está postrado en la cama permanentemente, sino que a veces ya camina por la habitación. Es una señal positiva más que el Vaticano suministra con cuentagotas, con prudencia, pero también para reducir el alarmismo. También porque proliferan los rumores y las noticias falsas más funestas.

Otro matiz relevante es el hecho de que el Papa esté sentado. Estos días varios especialistas médicos han señalado que esa es la postura más idónea para poder respirar mejor, y ayuda a la recuperación. Que desayune normalmente también indica que se alimenta de forma autónoma, así como que respira sin ayuda mecánica. Todo son pequeñas pistas de una mínima normalidad, de un Papa consciente y activo. Es lo que también quiso apuntar la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que lo visitó el miércoles por la tarde. Dijo que lo había visto “alerta y despierto”, con su habitual sentido del humor: “Hemos bromeado como siempre”.

También es importante el mensaje cotidiano de que el Pontífice mantiene algún tipo de actividad, que sigue despachando asuntos. Es decir, que sigue gobernando. Firma decretos, publica nombramientos, hace llamadas. Hoy mismo ha nombrado un obispo en Francia. Después de que Benedicto XVI dimitiera en 2013, por no sentirse con fuerzas para seguir, el escenario actual ya no se interpreta como era tradicional ―que el Papa lo es hasta el final―, sino que ya hay abierta una posibilidad a la renuncia. El propio Bergoglio ha dicho claramente en varias ocasiones que no tendría problema en abandonar el cargo si viera que realmente no está en condiciones de desempeñar sus funciones. Por eso son determinantes las continuas menciones a que, pese a todo, sigue ejerciendo su autoridad y trabaja con sus colaboradores. Francisco está diciendo, internamente, que sigue al mando y la Iglesia no se halla en esa situación


EL PAÍS 



viernes, 1 de noviembre de 2024

Los marianistas falsean el relato de una víctima de pederastia que denunció las agresiones de un cura y otros hombres en un centro de la orden

 


Marianistas abuso sexual en la Iglesia

Cristina Pérez, segunda por la derecha, y su hermana Ana, sexta por la derecha, durante su Comunión en los años setenta en la parroquia marianista de Nuestra Señora del Pilar, en Madrid


Los marianistas falsean el relato de una víctima de pederastia que denunció las agresiones de un cura y otros hombres en un centro de la orden

Cristina Pérez murió hace dos meses y EL PAÍS publicó su historia. La congregación afirma que parte de su testimonio es una invención de su hermana, a quien la afectada designó como representante, pero dos grabaciones desmontan este discurso

miércoles, 30 de octubre de 2024

La pederastia de La Santa Madre Iglesia / “Me violaba y me limpiaba las lágrimas”

 


Foto familiar de Cristina Pérez, en brazos de su abuela, en el centro de la foto, que acusa al sacerdote Juan Carlos González de Suso de abusar de ella en los años setenta en el colegio de El Pilar. A su izquierda está su hermana Ana, que le ha ayudado en todo el proceso de denuncia ante la orden.
Foto familiar de Cristina Pérez, en brazos de su abuela, en el centro de la foto, que acusa al sacerdote Juan Carlos González de Suso de abusar de ella en los años setenta en el colegio de El Pilar. A su izquierda está su hermana Ana, que le ha ayudado en todo el proceso de denuncia ante la orden.

LA SANTA MADRE IGLESIA


Un caso de pederastia en el elitista colegio de El Pilar y una carta de perdón que nunca llegó: “Me violaba y me limpiaba las lágrimas”

Cristina Pérez sufrió abusos sexuales cuando era una niña en los años setenta por un cura marianista en Madrid. Lo denunció a la orden, que le prometió una carta de perdón y una reparación que nunca llegaron. Pérez murió hace un mes sin recibir justicia


JULIO NÚÑEZ
Madrid - 28 OCT 2024 - 23:30 COT

EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datosactualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es. Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es.


En una pared de su casa en Minot, en Dakota del Norte (Estados Unidos), Cristina Pérez tiene un altar donde exhibe los logros personales que ella y su difunto marido Roger, un marine que participó en la guerra del Golfo, consiguieron a lo largo de su vida. Las medallas militares y varias fotografías de la pareja comparten espacio con la camisa repleta de insignias que Pérez vistió cuando trabajaba como bombera y conductora de ambulancias en el departamento de bomberos de Brookline, en Misuri. Solo quedaba un hueco libre que decidió tapar hace un año con un folio con los bordes garabateados y la frase manuscrita “CARTA DE LA IGLESIA”. Ese pedazo de papel guardaba el sitio donde iría, enmarcado, el último gran triunfo de Pérez: una carta oficial de la congregación de los marianistas de España donde le pedía perdón por los abusos que sufrió de niña a manos del sacerdote Juan Carlos González de Suso, fallecido en 2014, durante los años setenta en Madrid. El provincial de la orden, Iñaki Sarasua, le garantizó en noviembre de 2023, poco después de que Pérez le denunciase su caso, que la misiva de perdón no se demoraría mucho y le aseguró que paralelamente llegarían a un acuerdo para pagarle una reparación económica. La carta nunca llegó. Pérez murió el pasado 3 de este septiembre en el hospital de Minot por culpa de una repentina y breve enfermedad respiratoria. Tenía 56 años y, como decenas de víctimas de pederastia clerical, jamás encontró justicia.

Su hermana Ana, la persona que animó a Cristina a denunciar su caso y la elegida por ella como su representante legal en el proceso de reparación, no ha tirado la toalla y lucha para que la compensación económica y la carta de perdón lleguen a la casa de Pérez. El mes pasado, comunicó a la orden la triste noticia de la partida de su hermana y su intención de seguir con el proceso de reparación. “El abuso afectó a toda la familia y es transgeneracional, con lo que la reparación se repartiría ahora entre las hijas de Cristina”, explica Ana. Los marianistas fueron rotundos: “Ni la carta de perdón ni la reparación económica tienen sentido ya, una vez que Cristina ha fallecido”.

Pared de la casa de Cristina Pérez en Minot, donde esperaba colocar la carta de perdón de la orden de los marianistas por los abusos que sufrió en Madrid.
Pared de la casa de Cristina Pérez en Minot, donde esperaba colocar la carta de perdón de la orden de los marianistas por los abusos que sufrió en Madrid.

EL PAÍS acompañó a Pérez durante el último año de su vida. Este periódico ha tenido acceso a las grabaciones de varias de las reuniones entre esta víctima, su hermana Ana y los altos cargos de la orden, y a los correos electrónicos que se intercambiaron. Al final de este proceso, que se fue demorando, Pérez quería publicar su historia en este periódico para animar a otros afectados a contar su caso y dar a conocer las dificultades que las víctimas de abusos deben enfrentarse para ser reconocidas como tales y recibir una indemnización.

Capítulo 1: Un infierno en los barrios de Retiro y Salamanca

Pérez nació a finales de 1966 en una familia en el barrio de Retiro, en Madrid. Su madre se quedó viuda tres años después de que Cristina naciera y tuvo que sacar adelante a siete hijos. Los tres chicos mayores cursaban estudios en el colegio para niños Santa María del Pilar, centro hermano del que había en el cercano barrio de Salamanca, Nuestra Señora del Pilar, coloquialmente conocido como El Pilar y donde se educaron varios de los grandes líderes de la Transición y el mundo empresarial: el expresidente José María Aznar, el exministro Alfredo Pérez Rubalcaba o el periodista Juan Luis Cebrián. Ella iba a otro centro educativo y, según su versión, los abusos se produjeron tanto en el colegio Santa María del Pilar como en el Nuestra Señora del Pilar, además de en la casa de ella.

En ese ambiente, un día, apareció por su casa el sacerdote González de Suso, el párroco del colegio. Así lo contaba Pérez en una videollamada con este periódico:


—Se ofreció a ayudar a mi madre dándole clases particulares por las tardes a mis hermanos mayores. Venía a casa mientras mi madre trabajaba. Los sentaba en la cocina y les obligaba a estudiar y no levantar la cabeza de los libros. Tenía una sonrisa contagiosa, a veces iba vestido de negro y otras de normal. Siempre me traía una piruleta y, por eso, yo tenía ganas de que viniese por las tardes.

Los primeros recuerdos sobre los abusos se tornan lejanos en la mente de Pérez. Mientras sus hermanos hacían los deberes, relataba Pérez, el cura le cogía de la mano y se la llevaba a una habitación. “En esos momentos me decía que quería ser muy amigo mío, pero que tenía que ser una cosa solo entre nosotros. Yo no sabía qué era un secreto a esa edad. Él me repetía que trabajaba con Dios y la virgen María. Poco a poco fue tocando mis partes íntimas por encima de mis braguitas de perlé”. Con el tiempo, sigue el relato de Pérez, fue tocándola más y más. “Empezó a enseñarme su pene y me amenazaba diciéndome cosas como: ‘Si lo dices le quitarán tus hermanos a tu madre’ o ‘si lo cuentas, a tu madre la pueden matar. Luego, más adelante, cuando yo era un poquito más mayor, empezó a violarme en un cuarto aislado que había en casa. Recuerdo que me dolía mucho. Si lloraba mientras me penetraba, me volvía a amenazar”, describía a este periódico.

González de Suso era un tipo importante en el barrio, querido y admirado por los vecinos. No daba clase, sino que era el párroco de la capilla levantada en el colegio donde, además de dar misa durante el horario escolar, oficiaba la eucaristía los domingos para los vecinos del barrio.

El sacerdote marianista Juan Carlos González de Suso, vestido de civil en una fotografía realizada en 1979.
El sacerdote marianista Juan Carlos González de Suso, vestido de civil en una fotografía realizada en 1979.CECIDA

Las agresiones, contaba Pérez, se alargaron durante años, tanto en su casa como en la habitación del sacerdote, en el colegio al que iban sus hermanos y en El Pilar. Pérez recuerda que el sacerdote la metía en “un coche negro con una raya roja” (un taxi de la época), le daba unos polvos para que los esnifara y la conducía a una sala donde la violaba “junto a otros hombres” que también estaban allí. “Me desnudaba, me violaba y me limpiaba las lágrimas mientras me decía que ‘con eso iría al cielo”.

Los marianistas españoles han recibido acusaciones de abusos contra 18 de sus religiosos, la mitad de los acusados impartían clase en en los centros que la orden tiene en Madrid cuando sucedieron los hechos. Una de ellas hace referencia al colegio donde iban los hermanos de Pérez. La orden afirma a EL PAÍS que le dio credibilidad al relato de Cristina, pero no a todo. Afirma que en su única entrevista con ella nunca citó el nombre de los colegios donde el agresor le llevaba ni tampoco le contó la parte del relato donde fue abusada por otros hombres. “El relato se fue volviendo cada vez más inverosímil”, dice la congregación. En cuanto a la reparación económica afirma que “estaría abierta a asumir una reparación económica si, presentado el caso a la comisión de estudio de reparaciones recién creada para toda la Iglesia en España, esta viera justa y procedente una determinada reparación a sus descendientes”.

Cristina Pérez, a la izquierda, junto a su hermana Ana, durante el día de su comunión en la parroquia del Colegio Santa María del Pilar, en los setenta.
Cristina Pérez, a la izquierda, junto a su hermana Ana, durante el día de su comunión en la parroquia del Colegio Santa María del Pilar, en los setenta.

Pérez, ya con 13 años, se quedó a vivir con su abuela en Galicia. Regresó a Madrid tres años después y el padre Gonzalo de Suso ya no estaba. La orden lo había traslado a Cádiz, de la noche a la mañana. Aunque González de Suso ya no estaba en Madrid, el terror seguía, como una sombra, persiguiendo a Pérez. Su madre se volvió a casar con un diplomático norteamericano y, a mediados de los ochenta, se fueron todos a vivir a Ottawa, Canadá. En ese nuevo país, Cristina guardó en un rincón de su memoria, ocultos, las agresiones del padre Gonzalo de Suso hasta que conoció al amor de su vida, Roger Brogue.

Capítulo 2: Denunciar la pesadilla

Durante sus primeros años de casados, ya en EE UU, ni Pérez ni su marido Roger entendían por qué la depresión se enquistaba a ella como una sanguijuela. Decidieron que lo mejor era ir a un psicólogo y allí, en la consulta, el horror de su niñez comenzó a salir. “Los recuerdos fueron apareciendo poco a poco. Era como si llevara a cuestas una mochila y, cada vez que salía de allí, alguien me metía una piedra más”, explicó a EL PAÍS. Eran los años 2000. En ocasiones, su salud mental era tan débil que pasaba días enteros en la cama y se aferraba a los antidepresivos como su único salvavidas. Su hija Amanda, de 31 años, recuerda aquellos años como una línea dentada con picos de alegría y bajones abismales: “Un día me compré un vestido para un baile importante del instituto y fui corriendo a casa para enseñárselo. No la encontré y fui al baño. Me la encontré en la bañera, con una vía puesta en el brazo que la estaba desangrando lentamente”.

Pérez comenzó a contar, a muy poca gente, cosas de lo que había sufrido. En 2016, mientras trabajaba de técnica de ambulancia, acudió a una llamada de un niño de 12 años que había sido violado por su padre. Esto provocó en ella, a raíz de sus experiencias con González de Suso, una terrible crisis y nunca más pudo volver a trabajar.

Cristina Pérez, durante un día de trabajo, en el cuerpo de bomberos de Republic (Washington, EE UU).
Cristina Pérez, durante un día de trabajo, en el cuerpo de bomberos de Republic (Washington, EE UU).

Los años pasaron, su marido falleció en 2019 y el recuerdo de los abusos permaneció a solas con ella, hasta hace un par de años. Su madre, que entoces también vivía en EE UU, enfermó de demencia. Nunca había hablado de los abusos con ella. Pero un día, en el que Pérez la visitaba, soltó una frase:

—El padre Juan Carlos vivía con su madre en la calle Ibiza y hay que ir a buscarlo para llevarlo a juicio.

Su madre sabía algo de los abusos, pero Pérez no pudo sacarle más información debido al estado de demencia y llamó a su hermana Ana, que también reside en EE UU, le contó sobre el padre Juan Carlos y le preguntó si ella también sabía algo. Ana desconocía hasta entonces todo lo que le había hecho González de Suso y, de inmediato, fue su apoyo más cercano. Se convirtió en sus ojos, su boca y sus manos. Viajó a Madrid a lo largo de 2023 para investigar qué fue de González de Suso. Visitó los dos colegios de la orden en la capital, los lugares que su hermana recordaba donde el sacerdote la violó. La información sobre el sacerdote que Ana entregó a este periódico y la que reside en las hemerotecas y la web revela que la vida del sacerdote fue una sucesión de traslados.

González de Suso empezó como profesor marianista en 1948, en el colegio gaditano de la orden en Jerez de la Frontera. Tras pasar por el colegió de Santa Ana y San Rafael de la capital, llegó al de Cádiz donde en 1966 fue nombrado director. Un año después fue trasladado a la parroquia del colegio de Santa María en Madrid, donde entabló amistad con la familia de Cristina. En 1983, la orden lo envió de vuelta a Cádiz “por problemas de salud” y en 1985 a Valladolid. Regresó al centro de El Pilar en 1987 y allí estuvo siete años como profesor. Luego, hasta su jubilación, fue capellán en otro colegio de la orden en Madrid. Conocer que su agresor había muerto en 2014, le dio a Pérez la fuerza que necesitaba para dejar atrás el miedo y denunciar el caso.

Capítulo 3: La larga espera

Ana gestionó la primera denuncia ante el Defensor del Pueblo en septiembre del año pasado, que en ese momento se encontraba ultimando el informe sobre pederastia clerical que le había encomendado el Congreso de los Diputados. Paralelamente, entabló contacto con los marianistas para comunicar el caso. Organizó una videollamada con los responsables de la orden y su hermana relató lo vivido. En esa primera entrevista, en noviembre de ese año, la congregación le pidió perdón y acordaron poner en marcha el proceso de reparación. Lo que pedía Pérez eran tres cosas: una carta de perdón donde figurasen fechas y nombres de los afectados (ella y su familia) y verdugos (el agresor y los responsables eclesiásticos), una reparación económica de 800.000 euros (por los años en los que no pudo trabajar y los grandes gastos médicos y psicológicos) que integrase un viaje a España para reencontrarse con su país —que se había negado a pisar desde 1985 por miedo a su agresor— y terapia psicológica. Los marianistas, a través de su provincial, Iñaki Sarasua, se comprometieron a alcanzar un acuerdo sobre estas cuestiones y Pérez, a través de Ana, envió un borrador del modelo de la carta que ella deseaba.

Los marianistas eligieron a Eshmá, una organización externa de atención a víctimas, para que Pérez recibiera un acompañamiento psicológico, mientras que, paralelamente, gestionaban con Ana cómo iba a ser la carta de perdón y la reparación económica. Pero unos meses después, el provincial cambió de parecer y escribió a las hermanas para decirles que su “Consejo” le había dicho que lo ideal era que llegase al final del proceso, y no al principio. También acusaba a Ana de que el borrador era “una declaración de carácter legal”. “El único motivo para empeñarse en consignar todos esos datos sería querer utilizarlos después judicialmente de algún modo”.

El cruce de correos y reuniones siguió varios meses más, hasta junio de 2023, cuando un abogado y gerente de los marianistas les propuso que la reparación económica la revisaría una comisión independiente, la terapia psicológica únicamente beneficiaría a Pérez y la carta de perdón no incluiría a su familia. Pérez envió una contestación reclamando el formato de su carta inicial, pero tenía la sensación de que, próximamente, se haría justicia. La esperanza le acompañó hasta la cama del hospital donde murió dos meses después.

La salud psicológica de Pérez, pese a los altibajos del proceso con los marinistas, mejoró considerablemente gracias al optimismo de que sus peticiones se hicieran realidad. Empezó a salir de casa y pasó más tiempo con su familia. Amanda dice que ese último año fue maravilloso: “Tengo 31 años. Cambiaría los primeros 30 de mi vida por volver a vivir este último con mi madre. Es lo más duro, ahora era cuando mi madre estaba empezando a vivir”. Amanda es una víctima colateral de González de Suso, al igual que Ana. Los abusos que sufrió su madre incidieron en ella privándole de una infancia feliz. Por eso, considera que la respuesta de la orden de no dar la reparación y la carta es vergonzosa. “Aunque ella este muerta, importa. Lo que le ha pasado, importa. Lo que me ha pasado a mí, importa. ¡Todavía importa!”.


EL PAÍS 

El Vaticano pide garantizar a las víctimas de abusos la información de sus casos y que sean indemnizadas

 

El cardenal estadounidense Sean Patrick O'Malley presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, durante la rueda de prensa del Vaticano, este martes, para presentar el primer informe de la entidad.
El cardenal estadounidense Sean Patrick O'Malley presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores, durante la rueda de prensa del Vaticano, este martes, para presentar el primer informe de la entidad.GUGLIELMO MANGIAPANE (REUTERS

El Vaticano pide garantizar a las víctimas de abusos la información de sus casos y que sean indemnizadas

El primer informe de la Comisión para la Protección de Menores es crítico con los procesos canónicos por ser “difíciles, lentos y fuente de continua victimización” y pide “agilizar y acelerar” las dimisiones