Luis Goytisolo, fotografiado en Madrid en el año 2009
EMILIA GUTIÉRREZ
OBITUARIOS
Luis Goytisolo: las claves de su vida
El escritor fallecido fue un narrador profundo que exploró muchos caminos... y rechazó interpretar a san Juan para Pasolini “porque no soy precisamente un santo”
ARCHIVO: la actriz Diane Keaton muestra sus manos después de colocarlas sobre cemento fresco durante una ceremonia en el teatro TCL Chinese de Los Ángeles, California, Estados Unidos, el 11 de agosto de 2022 (Reuters)
Por qué la muerte de Diane Keaton duele más
Para muchos de sus admiradores, era como un ave rara que volaba desde días pasados, cuando el progreso y las crecientes libertades para las mujeres parecían inevitables.
Un genio de la comedia etéreamente consciente de sí mismo: la pérdida de Diane Keaton es devastadora
El favorito de América fue mucho más que eso: un actor de sorprendente singularidad y frescura que protagonizó las mejores películas del siglo pasado.
Peter Bradshaw Sábado 11 de octubre de 2025
TLa calma serena de su rostro, su belleza, su dulzura, su franqueza y su naturalidad se volvían aún más conmovedoras cuando reía o lloraba, y generaciones de cinéfilos sintieron que su propio enamoramiento por Diane Keaton se convertía en algo más. Era más que la novia de Estados Unidos: Keaton era la mujer sofisticada, dulce y sensualmente sincera de la que Estados Unidos estaba enamorado sin ser correspondido. Diane Keaton estaba fuera del alcance de Estados Unidos.
El escritor José María Guelbenzu, en el Jardín Botánico de Madrid, en 2022.INMA FLORES
OBITUARIOS
Muere el escritor y crítico literario José María Guelbenzu a los 81 años
Colaborador de EL PAÍS, publicó este año su última novela, ‘Una gota de afecto’, un homenaje a los clásicos del siglo XIX
EL PAÍS
Madrid - 18 JUL 2025 - 03:56
El escritor y crítico literario José María Guelbenzu, colaborador de Babelia, el suplemento de Cultura de EL PAÍS, ha fallecido este viernes a los 81 años, en Madrid, ha sabido este periódico de fuentes familiares del autor. Guelbenzu, nacido en Madrid, en 1944, había publicado su última novela esta primavera la última de sus 26 novelas, titulada Una gota de afecto, un homenaje a escritores clásicos del siglo XIX.
Adiós a Frederick Forsyth, el rey del ‘thriller’ que cambió las reglas del relato de suspense con ‘Chacal’ y ‘Odessa’
El autor de otras electrizantes novelas como ‘Los perros de la guerra’ y ‘El puño de Dios’ y profusamente adaptado al cine ha fallecido a los 86 años
JACINTO ANTÓN
Barcelona - 09 JUN 2025 - 12:38 COT
La primera reacción a la noticia de la muerte de Frederick Forsyth (Ashford, Reino Unido, 1938), en Londres a los 86 años, es no fiarse: quizá sea otra trama suya. Hay que ver que escribió buenas novelas, de esas que no podías dejar de leer, con argumentos ágiles y muy documentados que mezclaban magistralmente ficción y realidad —se involucraba en la investigación de los temas hasta niveles realmente peligrosos para su integridad física— y que te arrastraban página a página. Muchas de sus historias (publicó más de 25 libros y vendió más de 75 millones de ejemplares en todo el mundo) han tenido versiones cinematográficas muy populares. Forsyth nos deja, además de sus novelas y relatos, una afirmación que marca nuestro presente y nuestro futuro: “Este es un mundo muy peligroso. Nadie está a salvo”.
Muere Mario Vargas Llosa, gigante de las letras universales
El escritor hispano peruano, premio Nobel de Literatura en 2010, fue autor de obras maestras como ‘Conversación en La Catedral’. Ha fallecido en Lima a los 89 años
El novelista peruano Mario Vargas Llosa ha fallecido este domingo en Lima, según han informado sus hijos Álvaro, Gonzalo y Morgana en un comunicado en el que no se daban más detalles sobre la enfermedad grave que padecía desde 2019. Nacido en Arequipa el 28 de marzo de 1936, el premio Nobel de Literatura de 2010 acababa de cumplir los 89 años. Autor de obras fundamentales como Conversación en La Catedral,La ciudad y los perros o La fiesta del Chivo, fue uno de los escritores más importantes de la literatura contemporánea en cualquier lengua. Novelista, ensayista, polemista, articulista y académico, Vargas Llosa pasará a la historia como un extraordinario narrador y un influyente intelectual a la antigua usanza, es decir, anterior a las redes sociales.
“Su partida entristecerá a sus parientes, a sus amigos y a sus lectores, pero esperamos que encuentren consuelo, como nosotros, en el hecho de que gozó de una vida larga, múltiple y fructífera, y deja detrás suyo una obra que lo sobrevivirá. Procederemos en las próximas horas y días de acuerdo con sus instrucciones”, señala el comunicado de sus hijos. “No tendrá lugar ninguna ceremonia pública. Nuestra madre, nuestros hijos y nosotros mismos confiamos en tener el espacio y la privacidad para despedirlo en familia y en compañía de amigos cercanos. Sus restos, como era su voluntad, serán incinerados”, añaden.
En octubre de 2023 publicó su última novela,Le dedico mi silencio, que se cerraba con un escueto colofón en el que anunciaba su adiós a la ficción. Dos meses más tarde se despedía también del columnismo periodístico, es decir, de su Piedra de toque,la tribuna que desde 1990 publicaba quincenalmente en EL PAÍS. Esos artículos eran la demostración de su inagotable curiosidad intelectual y de su afán por intervenir en todos los debates sociales y políticos de la actualidad. En ellos, como en algunos de sus ensayos, aparecía ese Vargas Llosa progresista en lo moral, pero neoliberal en lo económico que desconcertaba (y hasta irritaba) a los milesde admiradores de sus novelas.
Mario Vargas Llosa, durante una entrevista con EL PAÍS en septiembre de 1982. CHEMA CONESA
Fue su compromiso político conservador el invocado durante años para explicar la tardanza en recibir un galardón para el que parecía predestinado: el Premio Nobel de Literatura. En 2010, justo cuando había desaparecido de las apuestas, la Academia Sueca lo despertó de madrugada en Nueva York —era profesor invitado en Princeton— para anunciarle que por fin se le había concedido la medalla más codiciada de las letras universales. ¿La razón? “Por su cartografía de las estructuras del poder y sus afiladas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”. Tenía 74 años y acababa de mandar a la imprenta una novela sobre el colonialismo salvaje asociado a la explotación del caucho: El sueño del celta.
Desde que debutó con 23 años con un volumen de cuentos —Los jefes (1959)—, no había dejado de escribir y publicar. Sin embargo, para encontrar una de sus grandes obras de ficción en el momento del Nobel había que remontarse una década atrás, hasta La fiesta del Chivo (2000). En cierto modo, aquella novela basada en hechos reales sobre la tiranía del dominicano Rafael Leónidas Trujillo era su tardía contribución a la oficiosa conjura de los autores latinoamericanos para retratar las dictaduras del subcontinente. Gabriel García Márquez (El otoño del patriarca), Miguel Ángel Asturias (El señor presidente) o Augusto Roa Bastos (Yo, el Supremo) le precedieron en la tarea.
Vargas Llosa fue parte fundamental del estallido global —el famoso boom— de la literatura latinoamericana desde que en 1963, siendo apenas un veinteañero, ganó con La ciudad y los perros otro premio, el Biblioteca Breve, convocado por la editorial barcelonesa Seix Barral. La inspiración le llegó desde su propio pasado: la adolescencia en el Colegio Militar Leoncio Prado de Lima, un sórdido lugar en el que lo internó su padre para sacarlo de la mansa órbita de la familia materna.
De hecho, la reaparición de su colérico progenitor, al que durante años creyó muerto, supuso el traumático fin de una plácida infancia transcurrida en Cochabamba (Bolivia) y en Piura, en el norte del Perú. No en vano, fue el momento de la resurrección paterna el elegido por el escritor para abrir sus memorias, El pez en el agua. Las publicó en 1993, tres años después de que Alberto Fujimori lo derrotase en las elecciones presidenciales. Aquella frustración política ocupa los capítulos pares de un largo relato que se completa en los impares con la educación literaria y sentimental del autor: desde que en 1957 viaja a París por primera vez gracias a un concurso de cuentos hasta el día en que acude a una perrera para rescatar al Batuque, un “chucho” que le habían regalado. Allí contempló una escena de brutalidad contra los animales de la que tuvo que recuperarse en el primer “cafetucho” que encontró: La Catedral. En 1969, ese episodio abriría Conversación en La Catedral, cuyo arranque entró instantáneamente a formar parte de la historia de la literatura: “¿En qué momento se había jodido el Perú?”.
Vargas Llosa, en su domicilio de Madrid, en 2006. CRISTÓBAL MANUEL
Esa novela fue la primera que redactó como escritor profesional gracias a una figura decisiva en su carrera literaria: Carmen Balcells. Instalados en Londres desde 1966, el novelista y su familia vivían con lo justo gracias a las clases de literatura que él impartía en el Queen Mary College cuando la agente literaria le ofreció un sueldo a cuenta de los derechos de aquella obra maestra en marcha. Con una condición: que se instalase en Barcelona y se dedicara exclusivamente a escribir. Fue lo que hizo entre 1970 y 1974, periodo en el que coincidió en la capital catalana con otro futuro Nobel, García Márquez, sobre el que escribió un estudio de referencia —Historia de un deicidio— y al que le unió una estrecha amistad que acabó rota por un episodio sin aclarar que terminó con Vargas Llosa poniendo un ojo morado a su colega.
Lima, Madrid, París, Londres y Barcelona forman la cartografía vital de un hombre al que le iba como un guante la etiqueta de escritor universal. Bebió de todas las fuentes y participó en todos los debates. Si su maestro literario fue Flaubert —del que aprendió que adonde no llega el talento llega el esfuerzo—, su primer referente ideológico fue Jean-Paul Sartre. Con el tiempo bromearía con su apodo de juventud —el sartrecillo valiente—, pero durante años creyó ciegamente en el compromiso del escritor a la manera teorizada por el filósofo francés. La muerte ha truncado su último proyecto literario: un ensayo sobre su obra.
En 1971, a raíz del caso Padilla, rompió con la revolución cubana —otro de sus fervores— y con el comunismo. A partir de entonces sus influencias soplaron desde la orilla opuesta: un liberalismo político forjado por pensadores como Karl Popper, Isaiah Berlin o Raymond Aron que en lo económico se tradujo en el neoliberalismo de Margaret Thatcher, cabeza visible de la revolución conservadora que triunfó en los años ochenta del siglo XX y tuvo su momento icónico en la caída del Muro de Berlín.
Más de una vez recordó Vargas Llosa, con la ironía soterrada que le caracterizaba, que en la casa de su infancia la definición de liberal la dio su abuela Carmen: “Alguien que no va a misa y que se divorcia”. En una de sus últimas entrevistas de televisión, grabada para el programa de su amiga Mercedes Milá, el Nobel peruano explicó que la familia era para él símbolo del orden, y que lo suyo fue siempre “la aventura”. En efecto, su vida sentimental estuvo atravesada por grandes pasiones que se desarrollaron contra todas las convenciones burguesas: con su tía Julia, 10 años mayor que él; con su prima Patricia, madre de sus tres hijos (Álvaro, Gonzalo y Morgana); o con Isabel Preysler, a la que se unió en 2015, cuando contaba 79 años. Rompieron con cierto escándalo en diciembre de 2022.
Vargas Llosa, en Madrid febrero de 2003. MIGUEL GENER
En posesión de todos los galardones posibles (del Cervantes al Nobel pasando por el Princesa de Asturias, el Rómulo Gallegos y hasta el Planeta), Mario Vargas Llosa fue miembro de la Real Academia Española (sillón L), corporación en la que ingresó en 1996 con un discurso sobre Azorín al que respondió Camilo José Cela. En noviembre de 2021 se convirtió también en uno de los “inmortales” de la Académie Française pese a no haber escrito una sola línea en la lengua de Molière. “Yo aspiraba secretamente a ser un escritor francés”, dijo en febrero de 2023 al comienzo de su discurso de ingreso en una ceremonia a la que acudió el rey Juan Carlos.
Acostumbrado desde joven a acumular distinciones, siempre dijo que su gran objetivo era no convertirse en estatua. En 2019, cuando parecía que ya no escribiría nada a la altura de sus grandes novelas, publicó la soberbia Tiempos recios, basada en la intervención de la CIA para derrocar—en 1954 y con falsas acusaciones de comunismo radical— el Gobierno tibiamente socialdemócrata de Jacobo Árbenz en Guatemala. La obra se cierra con un párrafo en el que Vargas Llosa, anticastrista acérrimo, demostraba que antes que enemigo de Fidel Castro era amigo de la verdad. La lección guatemalteca, reconocía, llevó a la Cuba revolucionaria a aliarse con la Unión Soviética para “blindarse contra las presiones, boicots y posibles agresiones de los Estados Unidos”. En su opinión, “otra hubiera podido ser la historia de Cuba” si EE UU hubiera aceptado antes la “modernización y democratización” de la Guatemala ensayada por Árbenz. Ese reconocimiento fue una de las últimas lecciones intelectuales de un escritor indiscutible al que le encantaba discutir. Y que siempre afrontó el debate ideológico sin rastro de cinismo.
Para él, escritura y política siempre fueron dos caras de la misma moneda: la de la libertad individual. A costa incluso de la justicia social. Por eso remató su discurso del Nobel recordando que “las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficción, en permanente entredicho con la mediocre realidad”. La lectura, añadió, inocula la rebeldía en el espíritu humano: “Por eso tenemos que seguir soñando, leyendo y escribiendo, la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible”. Y en su caso, algo más: ser inmortal para sus lectores.
El escritor David Lodge, en Milán en una imagen de 2017. LEONARDO CENDAMO/GETTY IMAGES
Muere el escritor David Lodge, maestro del desencanto cómico, a los 89 años
El autor se hizo mundialmente conocido por la llamada “trilogía de campus”
JOAQUÍN BERGES
04 ENE 2025 - 05:47 COT
“Literature is mostly about having sex and not much about having children; life’s the other way round.” (“La literatura trata principalmente sobre tener sexo y no tanto sobre tener hijos; la vida es justo al revés”). Quién puede decir algo así, salvo un sabio perspicaz, un ilusionista de los conceptos con la capacidad didáctica necesaria para convertir la intención literaria en un dicho divertido e inteligente, como este.
La 'socialité' Jocelyne Wildenstein el 10 de febrero de 1999, en Nueva York (Estados Unidos).EVAN AGOSTINI (GETTY IMAGES)
EL PAÍS / EFE
Madrid - 02 ENE 2025 - 06:02 COT
Muere Jocelyn Wildenstein, conocida como ‘Catwoman’, a los 84 años por una embolia pulmonar
La ‘socialité' de origen suizo se hizo popular en Estados Unidos por su multimillonario divorcio en 1999 del comerciante de arte Alec Wildenstein y por sus extremas cirugías estéticas
Jocelyn Wildenstein (Lausana, Suiza), conocida como Catwoman (mujer felina, en español) por sus numerosas y extremas cirugías estéticas, faciales y corporales, falleció el martes 31 de diciembre de 2024, a los 84 años, por una trombosis pulmonarmientras tomaba una siesta en París (Francia), según confirmaba el miércoles 1 de enero de 2025 su pareja actual, Lloyd Klein, a AFP. La celebridad de origen suizo se hizo popular en la prensa tanto por sus operaciones como por su complicado divorcio, en 1999, de Alec Wildenstein, un multimillonario comerciante de arte, fallecido en 2008 a los 67 años. La socialité pronto se ganó el apodo de Catwoman por la forma de sus ojos, un mentón más prominente y unos pómulos exagerados, que muchos compararon con los de un gran felino.
El cantante y compositor argentino Leo Dan murió ayer miércoles a los 82 años, como informó un mensaje difundido en las cuentas oficiales del artista en redes sociales como Instagram. “Esta mañana nuestro amado Leo Dan dejó su cuerpo en paz y junto al amor de su familia. Así volvió a la luz para su Padre Celestial, para guiarnos y cuidarnos el infinito”, asegura la nota. “El día de hoy, 1ero de enero de 2025, invitamos a todos los que formaron parte de su historia y que fueron tocados por su legado, a celebrar su amor, su música y su vida”, continuó el mensaje. El comunicado no detalló la causa del fallecimiento del cantante, intérprete de éxitos como Te he prometido y La niña está triste y considerado entre los autores más relevantes de la música argentina.
Muere el actor James Earl Jones, la voz original de Mufasa y Darth Vader
El intérprete, que ha fallecido en Nueva York a los 93 años, fue ganador del Oscar, el Globo de Oro, el Tony y el Emmy
MARÍA PORCEL
Los Ángeles - 09 SEPT 2024 - 16:17
El actor James Earl Jones, quien dio voz a Darth Vader en la saga de Star Wars, ha muerto en su casa del condado de Dutchess, en Nueva York, tal y como han confirmado sus representantes. Tenía 93 años. Por el momento no han trascendido las causas del fallecimiento.
Muere la actriz Shannen Doherty, Brenda en ‘Sensación de vivir’
La también intérprete de la serie ‘Embrujadas’ ha fallecido a los 53 años a causa de un cáncer de cerebro que le fue diagnosticado en 2020, aunque ya pasó por uno de mama en 2015
María Porcel 14 de julio de 2024
La actriz Shannen Doherty, que participó en más de 80 títulos, pero que siempre será conocida como Branda Walsh por sus 111 capítulos en la popular serie Sensación de vivir, emitida a principios de los años noventa en España, así como por ser Prue, la más rebelde de las hermanas Halliwell de Embrujadas, ha fallecido a los 53 años. Así lo ha confirmado su representante a la revista People. “Con todo el dolor de mi corazón anuncio la muerte de la actriz Shannen Doherty este sábado, 13 de julio. Ha perdido la batalla contra el cáncer contra el que luchaba desde hace años”, se lee en el comunicado de Leslie Sloane hecho público el domingo a primera hora. “La devota hija, hermana, tía y amiga estaba rodeada de sus seres queridos, así como de su perro, Bowie. La familia pide privacidad en este momento para llorar en paz”.
Muere Ismaíl Kadaré, escritor albanés clave del siglo XX, a los 88 años
El autor de ‘El gran invierno’, ‘El palacio de los sueños’ o ‘El general del ejército muerto’ afrontó en sus obras la relación entre literatura y poder, la represión bajo el régimen comunista de su país o el conflicto entre Serbia y Kosovo
MIGUEL ROÁN
Madrid - 01 jul 2024 - 02:56
La muerte de Ismail Kadaré a los 88 años de edad este lunes en Tirana ha entristecido al mundo de las letras. El autor albanés no solo ha sido uno de los escritores más mencionados para obtener el Nobel de Literatura y recientemente fue incluido en la primera lista del International Booker Prize 2024, sino que logró resignificar e internacionalizar la cultura albanesa. Le otorgó reconocimiento dentro de la élite artística, sobre todo en Francia, bajo el principio de que el país balcánico tiene un caudal inmenso de mitos y leyendas, también una historia turbulenta que compartir con el público europeo.