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miércoles, 10 de julio de 2024

Oscar Hahn / Anotaciones en el diario de Rimbaud

 

Arthur Rimbaud
David Levine


Oscar hahn

ANOTACIONES 

EN EL DIARIO DE RIMBAUD

 

I. África, 1880 – 1891

 

He llegado hasta aquí navegando por el Mar Rojo

después de darle muerte al indeseable

 

Tenía 20 años y era una de las vírgenes locas

 

Adén es el cráter de un volcán apagado

sin una brizna de pasto sin una gota de agua

No hay nada que ver o tocar excepto lava y ceniza

 

Monté en mi caballo y atravesé las arenas de Somalia

Ahora me encuentro en Harar la ciudad prohibida

Le llevé rifles y municiones al rey de Soa

pero no me pagó lo convenido el muy cabrón

 

Me han brotado várices en la pierna

Me duelen mucho y no me dejan dormir

 

Mientras me afeitaba frente al espejo

vi que el indeseable estaba detrás de mí

con el pelo teñido y las cejas depiladas

 

Me di vuelta de golpe pero no había nadie

 

En el desierto los espejismos se burlan de nosotros

Yo me burlo de los espejismos

 

Me dicen que la pierna se ha gangrenado

que tengo mucha fiebre que debo salir de aquí

 

Los nativos hicieron una litera de lona

y me cargaron los 300 kilómetros

que separan las montañas de Harar y el puerto de Zeila

 

 

II. Hospital de Marsella 1891

 

Vuelvo a mi país después de 16 años de ausencia

Parezco un esqueleto y la gente se asusta de mí

 

Las mujeres cuidan a los feroces inválidos

que retornan de lugares tórridos

 

Hoy me amputaron la pierna derecha


La vida es un horror interminable

 

No sé para qué nos empeñamos en seguir viviendo

 

El Esposo Infernal se me apareció en un sueño

Tenía un rosario entre los dedos

 

Tres horas más tarde Dios fue negado

y sus 98 heridas empezaron a sangrar

 

He tratado de caminar con muletas

pero no he podido avanzar ni un centímetro

 

Yo que atravesé montañas y desiertos

ríos y mares ciudades y reinos

y a quien llamaban el suelas de viento

 

Los curas no quieren darme la comunión

Temen que me atragante con la carne de Cristo

 

Desde mi cama vi la silueta del indeseable

 

Venía caminando con la pierna que me cortaron

y traía un barco de papel en la mano

 

Tú estás muerto le dije furioso

Y él dijo: “Yo estoy vivo el muerto eres tú

 

Pondrás el barco de papel en ese charco de agua

y llegarás a donde nunca has llegado”




lunes, 14 de agosto de 2023

Arthur Rimbaud / Sensación


Arthur Rimbaud
Sensación

En los atardeceres azules de verano iré por los senderos,
picoteado por el trigo, a pisar la hierba menuda:
soñador, sentiré su frescura bajo mis pies.
Dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda.

No hablaré ni pensaré nada,
pero el amor infinito ascenderá en mi alma,
e iré lejos, muy lejos, igual que un bohemio,
por la Naturaleza, feliz como junto a una mujer.









Transgresor y surrealista / Quién fue Arthur Rimbaud

 

Arthur Rimbaud según Sábat


Transgresor y surrealista: quién fue Arthur Rimbaud, el poeta maldito más influyente del siglo XX

Su poesía irreverente y trágica es una de las más exquisitas de la lengua francesa. Y es el precursor de la llamanda Generación Beat.



Adriana Muscillo
10 de noviembre de 2017


“Nada ordinario germina de esa cabeza. Será un genio del mal o un genio del bien”. Esta fue la sentencia bastante premonitoria de su maestro de escuela, después de que Jean Nicolas Arthur Rimbaud –o, simplemente, Arthur Rimbaud– que murió en Marsellael 10 de noviembre de 1891, hace 130 años, ganara todos los premios de lectura, literatura y latín de su escuela.

El verano de Rimbaud / La huida frustrada a París en plena guerra franco-prusiana

 

Arthur Rimbaud, con 17 años, retratado por Étienne Carjat en 1872.

Arthur Rimbaud, con 17 años, retratado por Étienne Carjat en 1872.

El verano de Rimbaud: la huida frustrada a París en plena guerra franco-prusiana

El 29 de agosto de 1870, el poeta escapó de las garras de su madre con solo 15 años y fue detenido en la Estación del Norte


Jaime Cedillo
8 agosto, 2023

El verano de 1870 fue más aburrido que nunca en la localidad francesa de Charleville-Mézières. La familia de Arthur Rimbaud había planeado pasar unas semanas en el campo, pero acababa de estallar la guerra franco-prusiana. Cuando Napoléon III agotaba sus últimas horas al frente del Segundo Imperio y la III República estaba a punto de proclamarse, lo único que, por momentos, libraba del hastío al poeta en ciernes eran los paseos por los parajes de la Ardena, región montañosa llena de bosques y prados en la frontera con Bélgica.

Brenan y Rimbaud, nexo de literatura y vida

 


Brenan y Rimbaud, nexo de literatura y vida

La Universidad de Almería publica ‘Yo soy otro: Brenan y Rimbaud’, de Carlos G. Pranger, un volumen que incluye un ensayo inédito en español del hispanista británico


Juan Cedillo

16 de marzo de 2022

Gerarld Brenan nació solo tres años después del fallecimiento de Arthur Rimbaud por cáncer de huesos, pero sus trayectorias permanecen unidas por la literatura y algunas contingencias biográficas. Ambos fueron hijos de padres militares y durante algún momento de su vida escaparon de su lugar de origen para explorar nuevos mundos.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte

 

Arthur Rimbaud
Mathieu Laca

Javier Marías
Arthur Rimbaud contra el arte

    Apenas si se conservan retratos, y los que hay son fantasmales, de Rimbaud adulto, del hombre que no tenía nada que ver con la literatura y vivía en las costas de Somalia ejerciendo los más variados y poco remunerados oficios. Quizá ésa es la segunda razón de que se siga pensando en él casi exclusivamente como en el adolescente terrible y rebelde de sus breves años de París y sus meses de Londres. Su abandono de la poesía a una edad incierta (digamos hacia los veinte años) ha hecho correr la imaginación huraña de todo escritor precoz posterior a él, tentándolo a hacer lo propio en algún momento, normalmente, helas, a edades más avanzadas: después de él todo escritor precoz en realidad ha sido tardío.

Thomas Bernhard / Rimbaud

Arthur Rimbaud
Ilustración de David Levine


THOMAS BERNHARD 

RIMBAUB


Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte

Se dice que solo honramos al poeta cuando está muerto, cuando la tapa del sepulcro o el húmedo montón de tierra han establecido una separación definitiva entre él y nosotros, cuando, como se dice tan bella y meticulosamente en las necrológicas escritas por espíritus inferiores, ha entregado su espíritu. Entonces, así lo quiere Dios, hay alguna oficina pública que comienza a hojear su directorio, y el trabajo de la posteridad emprende su camino. Hay coronas y «tertulias», y se desarrolla un divertido intercambio entre bodegas y ministerio hasta que el expediente del poeta desaparece otra vez o se decide publicar su obra. Tienen lugar pompas y celebraciones, se descubren obras del difunto y se sacan a la luz —se «escenifica» al poeta—, casi siempre solo para disipar el aburrimiento, que es para lo que, al fin y al cabo, se cobra un sueldo. Y de esa forma (en nuestro país) ¿no ocurre que no se honra al poeta sino al jefe del departamento de cultura, a quien gestiona los poemas, al actor, al excitador? Por ello, más de un Hölderlin o un Georg Trakl se revolverían en su tumba ante tanta cultura fabricada, injertada, ante tantas conversaciones sobre el mercado del arte de las que solo se desprende la falta de vergüenza.

Heredera de Arthur Rimbaud se niega a que el poeta comparta tumba con su amante Paul Verlaine



En "Eclipse al Corazón", Leo DiCaprio y David Thewlis plasmaron la tormentosa relación de Rimbaud y Verlaine.

Heredera de Arthur Rimbaud se niega a que el poeta comparta tumba con su amante Paul Verlaine

Macron aceptó la decisión de la familia Rimbaud, y los dos "poetas malditos" seguirán enterrados en distintos cementerios. Para la heredera, que Rimbaud y Verlaine estén juntos en el Panteón, pondría la homosexualidad en primer plano.

Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte

Ernesto Ise
14 de enero de 2021

“Si ponen a los dos juntos al Panteón, todos pensarán en homosexualidad y eso no es verdad. Rimbaud no comenzó ni terminó su vida con Verlaine; estuvieron junto sólo algunos años de su juventud”.  Así justificó Jacqueline Teissier-Rimbaud su negativa a que los restos de esos dos emblemáticos poetas malditos franceses se trasladen en conjunto al Panteón, en París.

Arthur Rimbaud / Vida y obra

 

Arthur Rimbaud
Ilustración de Fernando Vicente


Vida y obra: Arthur Rimbaud

Autor de “Una temporada en el infierno” e “Iluminaciones”, el poeta que anticipó el surrealismo escribió toda su obra entre los 15 y los 20 años. Tuvo una relación fundamental y escandalosa con Paul Verlaine. Pasó la última década de su vida en un pequeño pueblo en Etiopía trabajando como comerciante, totalmente renegado de su vida como escritor.

Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte

17 de enero de 2013

Si uno quisiera filmar una película de la vida de Arthur Rimbaud haría bien en comenzar con dos largas tomas que servirían como elementos básicos de la narración, pero también como claves simbólicas para ilustrar la gloria y la tragedia del poeta francés que murió en 1891 a los 37 años y que dejó de escribir a los 20.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Arthur Rimbaud / La fiesta para olvidar la vida

Arthur Rimbaud


Arthur Rimbaud

La fiesta para olvidar la vida


Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte


Lisa Schwencke para la revista Opium Philosophie
Traducción al español por Sofía Libertad Sánchez y Simón Uprimny Añez.


¿Fue la vida una fiesta o la fiesta una vida para Rimbaud?

El gran proyecto loco del “hombre de las suelas de viento”[1] fue experimentarlo todo, vivirlo todo, sentirlo todo en su propio cuerpo. En dos palabras, serlo todo. “Yo es otro”, escribió en su famosa carta a Georges Izambard[2]. Otro por los sentidos, otro por las palabras. La fiesta la escribió y la vivió. Fiesta de invierno, Fiesta galante, Fiestas del hambre; para él, todo era fiesta. Un gran sufrimiento se esconde detrás de la locura de este proyecto, porque la fiesta también es alcohol, y la vida es olvido. ¿Para qué serlo todo sino para olvidarse?

Vargas Llosa / Una temporada en el infierno

 



Mario Vargas Llosa

Una temporada en el infierno

El libro del jesuita Flores Lizana narra el horror que vivió en Ayacucho, devastado por la guerra entre Sendero Luminoso y las fuerzas militares. Pasó por el infierno y sobrevivió para contarlo

Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte


24 de marzo de 2021

Cuando termino de dar una conferencia me ocurre a veces ser asaltado por personas que me entregan papelitos, cartas, regalos, libros que se me van desparramando y voy perdiendo por el camino hasta el automóvil salvador. Pero esta vez, no sé por qué, retuve uno de los libros que me alcanzaron, y, ya en el hotel, comencé a hojearlo mientras me venía el sueño.

Presentan foto inédita del poeta Arthur Rimbaud

Arthur Rimbaud es la segunda persona empezando desde la derecha.


Presentan foto inédita del poeta Arthur Rimbaud

Dos libreros parisinos encuentran un retrato desconocido del autor de “Una temporada en el infierno” cuando tenía unos 30 años en Yemen. La foto, la única nítida de Rimbaud de adulto, fue autentificada por expertos y adquirida por un comprador anónimo por unos 100.000 euros, según rumores.

Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte


16 de marzo de 2010

La foto ya se convirtió en la protagonista del Salón del Libro Antiguo, que se celebra hasta el 18 de abril en el Gran Palais de París. En la imagen sepia aparece un joven de bigote sentado en la terraza de la entrada del Hôtel de L’Univers, en Yemen, junto a otros seis europeos.

Arthur Rimbaud / Yo es otro

Arthur Rimbaud





Arthur Rimbaud: Yo es otro


Javier Marías / Arthur Rimbaud contra el arte


MANUEL VICENT
18 de agosto de 2010

Se trata de saber por qué un niño angelical de ojos azules y bucles dorados pudo convertirse en el adolescente más depravado sin haber perdido la inocencia; por qué un poeta superdotado, creador del simbolismo, el que usó por primera vez el verso libre, el que inauguró la estética moderna, abandonó la literatura a los 19 años, en la cumbre de su genio y se convirtió en un contrabandista de armas y sólo entonces fue feliz. Este enigma ha dado de comer a centenares de críticos literarios. Llegar al alma de Rimbaud siempre se ha considerado una proeza de la psicología humana.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Patti Smith, lectora / Los libros que forjaron su obra poética y musical

Patti Smith , una vida repleta de libros
Patti Smith

Patti Smith, lectora: los libros que forjaron su obra poética y musical

Por +Radios - Data Entry
3 marzo, 2018



Mucha poesía corrió – y aún lo hace- por las venas de Patti Smith desde el Poetry Project, sus inicios en los primeros años de los ’70, hasta lo que fueron las dos grandes presentaciones en el CCK de Argentina. Millones de palabras desde aquellos encuentros que persisten en el imaginario en blanco y negro en la iglesia neoyorkina de St. Mark, hasta estos recitales vibrantes – uno a pura poesía, el otro, a pura música- que refulgieron en tonalidades lingüísticas.
Como en todo gran artista, existe un proceso previo. Una recolección de sensaciones, de pensamientos, que muchas veces provinieron del papel, de los libros. Entonces, cuáles fueron las obras que más la influyeron, según Patti Smith:
Antes de ser la «madrina del punk» fue una poeta. De hecho, entre 1972 y 1973, llegó a publicar cinco chapbooks poéticos -una especie de folleto tamaño bolsillo- y ya con el primero, Seventh Heaven, tuvo una idea que daría un giro su carrera. Fue en la ya mencionada St. Mark, en Greenwich Village, NY, cuando llevó a un guitarrista para que la acompañara.
Durante un recital de poesía del “Poetry Project” en St. Marks
Escritora, poeta, fotógrafa, música. Patti Smith es uno de esos extraño casos en que las diferentes manifestaciones del arte confluyen, se hacen carne y luego se expresan. En su libro autobiográfico Just Kids (2010), recuerda que aquel primer cruce con la literatura cambió para siempre su vida. La obra era Mujercitas (1868), de Louisa May Alcott. Cautivada por la voz de Jo, la joven que se obsesionaba por la escritura y que andaba por el mundo con una actitud ‘masculina’, con respecto a sus hermanas.
«Estaba completamente impresionada por el libro», escribió, «ella me dio el coraje de una nueva meta, y pronto estaba creando pequeñas historias y tejiendo hilados largos para mi hermano y mi hermana». Aquella sensación jamás desapareció: «Voy a leerlos todos, y las cosas que luego leí produjeron nuevos anhelos». Durante su primera presentación en Buenos Aires, agregó que en la pobreza de su hogar no había más juguetes que los libros y que su madre le enseñó a leer antes de que ingrese al colegio.
Sin embargo, es conocido que su primer gran flechazo lo tuvo con los simbolistas franceses Charles Baudelaire y especialmente con Arthur Rimbaud, quienes influyeron en su abordaje de la poesía, que luego también trasladaría a su faceta musical. Entre sus 40 libros favoritos, que fueron revelados en 2008, se encuentran: Una temporada en el infierno (1873) e Iluminaciones (1886), ambos de Rimbaud.
Rimbaud, uno de sus autores predilectos
La influencia del autor francés aparece rápido en su vida artística: ya en Piss Factory, un poema recitado que forma parte de su primer disco independiente, relata cómo los escritos de Rimbaud la liberaron del trabajo en una fábrica y la ayudaron a escapar a Nueva York.
Otro de los autores que marcó una huella profunda en su forma de entender el arte fue William Blake. Durante la charla de la que participó Infobae Cultura en el CCK, recordó aquel primer encuentro con el poeta y pintor inglés: «Estaba cautivada por ese lenguaje que no entendía. Parecía tan mágico, y si bien no llegaba a comprender muchas cosas, simplemente me transportó».
César Aira y Roberto Bolaño, esas pasiones latinoamericanas
Su devoción por el autor argentino César Aira tomó notoriedad cuando reseñó el libro de cuentos El cerebro musical (2005) para The New York Times. Entonces escribió: «El ojo cubista de Aira ve las cosas desde muchos ángulos al mismo tiempo».
Durante la charla en el CCK fue aún un poco más lejos: «César es un genio, todos los escritores nos rendimos ante él. Una mente tremenda, un talento musical, pictórico, matemático y con un gran sentido del humor. Bolaño lo amaba mucho y mi amigo Sam Shepard, antes de morir, no lo había leído, le presté un libro y se convirtió en un adicto, todos somos adictos a César. También leí mucho a Borges y estoy aprendiendo sobre otros escritores. El problema, a veces, tiene que ver con las traducciones. ¡Ave César!».
Patti Smith posa frente a un póster de Roberto Bolaño en noviembre de 2010, en Madrid (Domonique Faget)
Smith llegó a Aira gracias al escritor chileno Roberto Bolaño, quien le facilitó las lecturas de Un episodio en la vida del pintor viajero, La Villa y La costurera y el viento. Por supuesto, la palabra de Bolaño era sagrada, a fin de cuentas la cantante estadounidense considera a la novela 2666 como «la primera obra maestra literaria de este siglo». «Tiene todo, imaginación, poesía, un contenido de protesta contra los abusos que sufren las mujeres, historias que se entrelaza, amor. Y la escritura es maravillosa. Es un libro que ya leí 6 veces y me parece que está a la altura de Moby Dick y otras grandes obras», dijo.
De la poesía beatnik
Uno de sus poemas favoritos es Aullido (1956), de Allen Ginsberg, una de las obras fundamentales de la Generación Beat, que se encuentra seleccionada en su Top 40, junto a dos novelas beatniks, Los chicos salvajes (1971) de William S. Burroughs y Big Sur (1962), de Jack Kerouac.
La vida la pondría frente a Ginsberg, en noviembre de 1969, con 22 años, cuando aún ella no era reconocida: «Yo era una niña pequeña. Tenía un abrigo largo con una gorra, supongo que tenía una forma muy andrógina. Estaba en este autoservicio realmente hambrienta y no tenía siquiera cambio para comprar algo. Escuché su voz ofreciéndome ayuda. Cuando me di vuelta vi que era Allen Ginsberg. Él no me conocía, yo solo era una chica que trabajaba en una librería, que vivía en el Hotel Chelsea, pero yo sí sabía quién era él. No pude hablar, estaba en shock. Incluso cuando nos despedimos nunca esperé encontrarme con él otra vez, pero lo hice, terminé convirtiéndome en amiga de William Burroughs y de Gregory Corso, luego vi a Allen otra vez y leímos poesía juntos, y le recordé la historia. Nos reímos mucho». En aquel encuentro, Ginsberg lo confesaría que solo se animó a ayudarla porque la confundió con un muchacho.
Patti recita “Aullido”, con la figura de Ginsberg detrás
Para Patti Smith «hay dos tipos de obras maestras». Están las «obras clásicas monstruosas y divinas como Moby Dick o Cumbres borrascosas (de Emily Brontë) o Frankenstein«. En su Top 40, además de la obra máxima de Herman Melville, también incluyó su novela póstuma Billy Budd, marinero, como también una de otra hermana BrontëVillette, de Charlotte.
El otro tipo de masterpiece, asegura, se produce cuando un escritor «parece infundir energía viviente en palabras a medida que el lector es hilvanado, luego se lo estruja para dejarlo colgando hasta que se seque».
Sus preferencias literarias son eclécticas. Incluyen desde obras de Herman Hesse como Viaje a Oriente (1932) a El juego de los abalorios (1943), El corazón de las tinieblas (1899), Joseph Conrad, o La letra escarlata (1850), de Nathaniel Hawthorne.
La poesía, lógicamente, también está presente en Canciones de inocencia y de experiencia (1789) de William BlakePoeta en Nueva York (1940), de Federico García LorcaAlmas muertas (1842), ese gran poema épico en prosa de Nikolai Gogol, e incluso en novelas como La muerte de Virgilio (1945), de Hermann Broch, que narra las últimas 18 horas del poeta romano.
Los viajes también se hacen presentes en su selección con El cielo protector (1949), de Paul BowlesThe Oblivion Seekers (1975), de Isabelle Eberhardt, autora y exploradora suiza que se vestía como hombre para viajar libremente por el Norte de África, o Las mujeres del Cairo, perteneciente a Viajes a Oriente (1851), de Gérard de Nerval.
Encuentro con Paul Bowles en Tánger, 1997, donde el escritor neoyorkino pasó los últimos años de su vida
«Conocí a Bowles de manera fortuita. En el verano de 1967, poco después de salir de casa y viajar a la ciudad de Nueva York, pasé junto a una gran caja de libros tirados, que se derramaban en la calle. Varios estaban esparcidos por la acera, y una revista estaba abierta ante mis pies. Me incliné para mirar, cuando una fotografía me llamó la atención: Paul Frederic Bowles. Nunca había oído hablar de él, pero me di cuenta de que compartíamos el mismo cumpleaños, el treinta de diciembre. Creyendo que era un signo, deshice la página y luego busqué sus libros, el primero fue El cielo protector. Leí todo lo que escribió, así como sus traducciones, y me introdujo en el trabajo de Mohammed Mrabet e Isabelle Eberhardt«.
El francés Albert Camus fue elegido con sus títulos La muerte feliz (1971) y El primer hombre (1994), mientras que el estadounidense J.D. Salinger también aparece por partida doble, con Levantad, carpinteros, la viga del tejado (1963) y Franny y Zooey (1961).
Albert Camus, a lo Bogart
Con respecto a Camus, recordó una anécdota familiar que revela su pasión por el autor de El extranjero (1942): «Tenía una fotografía de Albert Camus, que colgaba junto al interruptor de la luz. Era una toma clásica de Camus con un pesado abrigo con un cigarrillo entre los labios, como un joven Bogart, en un marco de arcilla hecho por mi hijo, Jackson… Mi hijo, al verlo todos los días, tuvo la idea de que Camus era un tío que vivió muy lejos. Yo lo miraba de vez en cuando mientras escribía».
La gran mayoría de los títulos que integran su biblioteca de cabecera son novelas: El proceso (1969) de Brion Gysin, la primera novela del pintor y autor, amigo de Burroughs, que lo introdujo en la técnica de «cut-up»; El Libro de Caín (1960), la obra de Alexander Trocchi, que fue censurada en el Reino Unido; Bajo el volcán (1947), publicación semi autobiográfica de Malcolm LowryLa gran borrachera (1938), la única novela que publicó René Daumal, el escritor francés que integraba el grupo surrealista Le Grand Jeu, que se enfrentaba a André Breton, quien también se encuentra en la selección con su autobiografía Nadja (1928).
Entre las obras filosóficas y los ensayos se encuentran Wittgenstein’s Poker, de David Edmonds y John EidinowContra la interpretación, de Susan Sontag, y El libro de los pasajes, la obra inacabada de Walter Benjamin.
También se encuentran Coriolano (1609), una de las últimas tragedias William ShakespeareDiario de un ladrón (1949), de Jean GenetEl honor perdido de Katharina Blum, de Heinrich BöllEl maestro y Margarita (1967) de Mijaíl Bulgákov, considerada como una de las novelas más importantes del siglo XX de la antigua URSS; Un amor de Swann de Marcel ProustLas olas de Virginia WoolfLibro del desasosiego (1984) del portugués Fernando Pessoa y el cuento El príncipe feliz (1888), de Oscar Wilde.
Pero no todo son clásicos. Existen en su selección algunas joyas como El bebedor de vino de palma, del nigeriano Amos Tutuola o Hielo (1967), de la franco-inglesa Anna Kavan, e incluso publicaciones matemáticas como La divina proporción, de H.E. Huntley. Además, en su selección incluye al autor de terror H.P. Lovecraft y al alemán W.G. Sebald, aunque asegura que de ellos podría elegir cualquier título al azar.
En su biografía, afirma que Sebald «ve, no con los ojos, y sin embargo, él ve. Él reconoce las voces dentro del silencio, la historia dentro del espacio negativo. Evoca a ancestros que no son antepasados, con tal precisión que los hilos dorados de una manga bordada son tan familiares como sus propios pantalones polvorientos».

domingo, 25 de diciembre de 2016

Los 10 mejores libros de 2016



Los 10 mejores libros de 2016

Críticos, escritores y libreros eligen para Babelia los hitos literarios del año que termina


1. Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin 
Lucia Berlin no era políticamente correcta. Y no era New Age. Nunca me habló de “recuperación” o de “karma”. Nunca hablamos de los 12 Pasos. Se sobrentendía: ya no bebía. No hacía falta hablarlo. Especialmente cuando podía escribir sobre ello. En sus relatos, poblados por alcohólicos y adictos, retratados con empatía, repugnancia y despiadado ingenio, resuenan las devastadoras experiencias de su propia vida. Había pasado del aislamiento a la abundancia a la desintoxicación y vuelta a empezar, y Boulder, Colorado —inundado de fisioterapeutas, atletas de alto rendimiento y veganos— era un lugar extraño en el que acabar para alguien como ella. Pero pasó allí buena parte de la última década de su vida. Primero en una típica casa de madera victoriana bajo las rocas rojas de Dakota Ridge; y después, cuando la enfermedad casi la dejó en la ruina, en un parque de caravanas, a las afueras de la prístina ciudad. Las noticias sobre la caravana me deprimieron hasta que conseguí visitarla y la encontré a sus anchas en medio de las cochambrosas casas de metal. Es probable que Lucia se hubiese sentido más cómoda viendo a un toro sangrar en una plaza de Ciudad de México, o metida en un corro de borrachines en Oakland, de lo que jamás se sintió en su primera casa en el lujoso barrio de Mapleton Hill. Pero fue allí donde estuvimos casi todo el tiempo que pasamos juntas. Normalmente, sentadas en su cocina… 
Por ELIZABETH GEORGHEAN (escritora estadounidense amiga de Berlin)
ALFAGUARA



3. Kafka, de Reiner Stach Todos los elogios que se prodiguen a esta biografía inigualable se quedarán cortos. El Nobel Imre Kertész dijo de ella que es “lo máximo que se ha conseguido en este género, justo una novela”. ¿Novela? Aún mejor, puesto que aquí no cabe la ficción. Stach dedicó 18 años a empaparse de Kafka, a explorar su mundo y conocerlo tan bien como si él mismo hubiera estado allí. Narra lo que realmente descubrió con un ágil estilo literario y con eficaz perspicacia psicológica, por eso la visión que transmite de Kafka es fresca y humana; muy alejada de interpretaciones académicas. Hay un antes y un después de esta inmensa obra que da nueva vida al escritor más singular del siglo XX. Por LUIS FERNANDO MORENO CLAROS