Esta secuencia se observa en la naturaleza en diversos casos y está directamente relacionada con la proporción áurea. Su lógica es sencilla: cualquier número dentro de la secuencia es el resultado de la suma de los dos números anteriores. Así, tenemos 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34... y así sucesivamente. Se trata de una progresión infinita, pero con una estructura interna sorprendentemente armoniosa.
La secuencia de Fibonacci
El código secreto de la naturaleza
En Europa, en 1202, a finales de la Edad Media, un libro llamado Liber Abaci trajo consigo algo revolucionario. Escrito por Leonardo de Pisa (más conocido como Fibonacci), popularizó el sistema de numeración indoarábigo, el que todavía usamos hoy con los dígitos del 0 al 9. Pero lo que realmente llamó la atención en este libro fue una secuencia numérica simple, elegante y, en cierto modo, misteriosa: la secuencia de Fibonacci.
