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miércoles, 10 de diciembre de 2025

Leonard Cohen / Regalo

 


Leonard Cohen

Regalo

 
Me dices que el silencio
está más cerca de la paz que los poemas
pero si como regalo
te trajera el silencio
(porque yo conozco el silencio)
me dirías
Esto no es silencio
esto es otro poema
y me lo devolverías.

 

Gift

by Leonard Cohen

 

You tell me that silence
is nearer to peace than poems
but if for my gift
I brought you silence
(for I know silence)
you would say
This is not silence
this is another poem
and you would hand it back to me.





Leonard Cohen / No importa



Leonard Cohen
NO IMPORTA

no importa cariño,
de verdad que no importa,
y no digo
no importa,
para herirte y hacerte sentir:
que sí que importa
que la verdad es que importa.
qué va,
qué va.
estoy junto a ti
en medio de este vasto empeño
del deseo y la actividad humana,
ensordecido por el ruido
de mi propio corazón,
retorcido por un apetito
de justicia y de paz,
y te miro a ti,
a la que intenté amar,
a la que intentó amarme,
y nos llega
desde el lugar donde empezamos,
el lugar donde acabaremos,
una voz que incluye
tu voz y mi voz,
y nos
reúne,
nacemos juntos,

y morimos en brazos del otro,
y suena como una voz poderosa,
o una voz suave,
una voz susurrada,
o una voz atronadora,
sobre todas las cosas,
la voz que más
desesperadamente
anhelamos oír
es la voz que puede perdonarnos,
y dice,
no importa
cariño,
es la verdad,
la verdad de todo perdón.
escucha ahora. escucha desde
el fracaso de tu amor perplejo.
es la verdad,
la verdad misma
de todo perdón.
no importa cariño.
de verdad que no importa.




Leonard Cohen / La niebla

 


Leonard Cohen
LA NIEBLA

Igual que la niebla no deja cicatrices
En la oscura y verde colina
Tampoco mi cuerpo las deja
Sobre ti, ni lo hará nunca

Cuando el viento y el halcón se encuentran
¿Qué es lo que queda?
Así tú y yo nos encontramos
Nos damos la vuelta y nos dormimos

Igual que muchas noches resisten
Sin una luna, sin una estrella
Así resistiremos nosotros
Cuando uno se vaya bien lejos

Leonard Cohen / La mitad del mundo perfecto




Leonard Cohen
LA MITAD DEL MUNDO PERFECTO

Cada noche venía a verme
Le preparaba la cena, le servía el té
Ella tenía entonces treinta años
Había ganado dinero, vivido con hombres
Bajo la blanca mosquitera
Nos acostábamos en un toma y daca
Y sin darnos cuenta
Vivíamos mil años en uno
Ardían las velas
Descendía la luna
La pulcra colina
La lechosa ciudad
Transparente, ingrávida, luminosa
Descubriéndonos a los dos
En aquel suelo fundamental
Donde el amor carece de voluntad, ataduras
Límites
Y se descubre la mitad del mundo perfecto



Leonard Cohen / La llama / Prólogo

 


Leonard Cohen

LA LLAMA

PRÓLOGO

Este libro contiene los últimos esfuerzos de mi padre como poeta. Ojalá lo hubiese visto terminado, y no porque en sus manos hubiera sido un libro mejor, más acabado, más generoso y estructurado, ni porque, de una manera más fiel, hubiera reflejado lo que mi padre quería ofrecer a sus lectores, sino porque su cometido era lo que lo mantenía vivo al final de sus días, su único objetivo vital.

jueves, 30 de marzo de 2023

'Un ballet de leprosos' / La novela inédita de un jovencísimo Leonard Cohen


Fotografía de juventud de Leonard Cohen que aparece en la portada de 'El ballet de los leprosos' (Lumen). Cedida a la editorial por los herederos de Leonard Cohen

Fotografía de juventud de Leonard Cohen que aparece en la portada de 'El ballet de los leprosos' (Lumen). Cedida a la editorial por los herederos de Leonard Cohen


'Un ballet de leprosos', la novela inédita de un jovencísimo Leonard Cohen

Lumen edita la historia escrita por el legendario cantautor y poeta cuando tenía poco más de 20 años y en la que da muestras tempranas de su inmenso talento literario

30 marzo, 2023 20:25GUARDAR LEONARD COHEN

Fernando Díaz de Quijano30 de marzo de 2023

Este jueves ha visto la luz en español una novela inédita de Leonard Cohen, Un ballet de leprosos. El legendario cantautor y poeta canadiense (Montreal, 1934-Los Ángeles, 2016) la escribió con poco más de veinte años, antes de iniciar una carrera musical que le llevaría a grabar más de veinte discos, alcanzar fama mundial, ganar seis premios Grammy y el Príncipe de Asturias de las Letras, y en ella ya da muestras de su excelente prosa, su aliento poético y su singular talento para contar historias y reflexionar sobre la naturaleza humana. 

De donde son los cantantes / Montreal entierra a su hijo Leonard Cohen

Leonard Cohen en el Festival de Glastonbury en 2008
Fotografía de Luke MacGregor
Montreal entierra 
a su ‘hijo’ Leonard Cohen

La ciudad natal del artista ocupó un espacio fundamental en su vida y en su universo creativo y ahora acoge sus restos


JAIME PORRAS FERREYRA
Montreal 13 NOV 2016 - 08:21 COT


La tumba de la familia Cohen en el cementerio Shaar Hashomayim en Montreal el viernes. 

Desde la noche del jueves, el exterior de la casa de Leonard Cohen en Montreal ha visto peregrinar a cientos de sus admiradores. Personas que entonan sus canciones más conocidas o que llevan bajo el brazo algunos de sus poemarios, veladoras erguidas en los escalones, ramos de flores, pancartas con mensajes de agradecimiento, un par de sombreros y una bolsa de bagels, los panes de origen judío que el artista comía con deleite a pocos metros de su hogar.

Monica Bellucci / Leonard Cohen / Dance Me To The End Of Love


Monica Bellucci - Leonard Cohen 
Dance Me To The End Of Love


domingo, 20 de noviembre de 2016

Federico García Lorca / Leonard Cohen / Pequeño vals vienés


Leonard Cohen - Take This Waltz


Federico García Lorca

PEQUEÑO VALS VIENÉS

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.



sábado, 19 de noviembre de 2016

Silvia Pérez Cruz / ¿Bailas, príncipe?


Leonard Cohen leyendo Peter Pan
con Adam y Lorca

¿Bailas, príncipe?

Desayuno un té y decido ponerme ese vals que tanto me ha cambiado. Siento que resuena en el mundo entero


SÍLVIA PÉREZ CRUZ
12 NOV 2016 - 06:42 CST

Querido Leonard, pensaba que era usted inmortal.
Recuerdo pocas muertes de artistas que me hayan dolido tanto y creado tanto vacío: Lola Flores, Chavela Vargas, Enrique Morente y ahora usted.
Llega al poder gente vacía y se nos van personas llenas, vivas y poderosas de verdades que nos hacen falta. Suerte que las canciones son inmortales y suerte que conozco niños capaces de pensar, sentir y ser en libertad.

Leonard Cohen y Silvia Pérez Cruz / El pequeño vals vienés


El pequeño vals vienés


JUAN CRUZ
12 NOV 2016 - 14:46 CST


Era un milagro. Su risa era la música, esa melancolía.
Ni una palabra se escucha de Lorca, ni una. Rasgueos de piano, suspiros de guitarra. El alma del poeta en algunos celajes de sus amigos, la anécdota de su vida, el drama.
Pero ni una palabra se le escucha en ninguna parte a Lorca. Él es música. Sus palabras son canciones.

Sílvia Pérez Cruz y Raúl Fernández / Pequeño Vals Vienés
El drama, la superstición, la magia; no hay en él una sola palabra que no sea surreal, metida adentro de la alcancía de recuerdos que, palabra por palabra, fueron verdad pero él los convirtió en misterio. Para hacer música.

Leonard Cohen / Cómo decir poesía




Leonard Cohen
CÓMO DECIR POESÍA

Por ejemplo la palabra mariposa. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra mariposa no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra. ¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra mariposa no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No representes nunca las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te ha llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices. ¿Que expresión podría definir nuestra época? Nuestra época no tolera expresión alguna. Todos hemos visto fotografías de madres asiáticas desoladas, así que no nos interesa la agonía de tus órganos achacosos. Nada de lo que puedas expresar con tu cara tiene parangón con el horror de nuestro tiempo. No lo intentes siquiera. Sólo merecerías el desprecio de los que han sido tocados en lo más hondo. Todos hemos visto telediarios con seres humanos embargados por el dolor y la desazón. Todos sabemos que comes como Dios manda y que hasta te pagan para que te subas a un escenario. Estas tocando para gente que ha vivido catástrofes, así que tranquilízate. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso de amor que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama. ¿Que necesitamos? Estar cerca del hombre natural, estar cerca de la mujer natural. No quieras ser un cantante venerado por un público numeroso y leal que desde siempre ha seguido los altibajos de tu carrera. Las bombas, lanzallamas y demás mierdas han destruido algo más que árboles y poblados. También han destruido los escenarios.

Leonrd Cohen / “Me gusta vivir en la carretera, es mucho más fácil que la vida civil”


Leonard Cohen
Madrid, 2012
Leonard Cohen

 “Me gusta vivir en la carretera, es mucho más fácil que la vida civil”

El músico estrena su nuevo álbum el 23 de septiembre, dos días después de su 80 cumpleaños


PATRICIA TUBELLA
Londres 17 SEP 2014 - 08:59 CEST



El viejo trovador no ha perdido todavía las ganas de enhebrar sus versos en una colección de canciones que siguen susurrando decepciones amorosas o la fealdad del mundo pasado y presente, aunque tampoco falten sus aleluyas. “La fiesta ha terminado pero he aterrizado sobre los pies y me quedaré en este rincón donde solía haber una calle”, canta el resistente Leonard Cohen (Montreal, 1934) en uno de los nueve temas de su último álbum, Popular problems, que estrenará el 23 de septiembre, justo dos días después de su 80 cumpleaños.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Leonard Cohen / Miles

Leonard Cohen según Donchild
Leonard Cohen
MILES
Traducción de Alberto Manzano.



Leonard Cohen / Thousands

Entre los miles
que son conocidos,
o que quieren ser conocidos
como poetas,
quizá uno o dos
sean auténticos
y el resto son impostores,
rondando por los recintos sagrados
tratando de parecer genuinos.
No hace falta decir
que yo soy uno de
los impostores,
y ésta es mi historia.

Libro del anhelo, 2006. 

Leonard Cohen / Elegante y libre

Leonard Cohen según SCIAMMARELLA

Leonard


Cohen


Elegante 

y libre




ALBERTO MANZANO
12 NOV 2016 - 06:13 CST

Conocí a Leonard Cohen con su famosa gabardina azul y un sombrero gris de ala ancha —no fue en Casablanca, aunque si hubiera nacido 30 años antes, estoy convencido de que hubiera dicho: "Vuelve a tocarla, Sam"—. Ella habría sido Marianne, la mujer de su juventud y de su casa en Hydra, la musa rubia nórdica que le dio su profundo amor, sin pedir nada a cambio.

Leonard Cohen / Maldiciones envenenadas de arcoíris

Leonard Cohen

Leonard


Cohen 
MALDICIONES ENVENENADAS DE ARCOÍRIS

Leonard Cohen en 10 citas y versos

En canciones, entrevistas y poemas, el artista canadiense deja una profunda huella en la cultura popular


EL PAÍS
12 NOV 2016 - 09:10 CST

Más de cinco décadas de carrera, una veintena de discos y otra decena de libros de poemas. Poeta, mundano, místico, lorquiano, estoico, canalla, sátiro, Leonard Cohen deja un reguero de citas y versos memorables. 

"Actúa de la manera en la que te gustaría ser y pronto serás de la manera en la que actúas"

viernes, 12 de agosto de 2016

Leonard Cohen vuelve a fumar


Leonard Cohen

vuelve a fumar

¿Existe una edad en la que podamos dejar de cuidarnos y vivir la vida?

Leonard Cohen ha vuelto a fumar a los 80. ¿Cuándo es el momento de dejar de sacrificarse por el futuro y disfrutar del presente?



CARMEN MAÑANA
6 OCT 2014 - 04:43 COT



Que alguien vuelva a fumar dista bastante de poder considerarse una noticia. Que lo haga Leonard Cohen entraría, como mucho, en la categoría de curiosidad propia de un Trivial sobre su vida. Pero la cosa empieza a ganar profundidad si se trata de una recaída programada y si el interfecto, en este caso el compositor canadiense, decide entregarse a la nicotina para celebrar su 80 cumpleaños. Los más cínicos dirán –diremos- que el gesto queda perfectamente resumido por el refrán español que arranca con el profético ‘Para lo que me queda en el convento…’ Pero en una sociedad, como la occidental, donde la esperanza de vida sigue creciendo –en España se sitúa en casi 83 años- y la medicina se centra, cada vez más, en prevenir futuros males en vez de en curar enfermedades, el debate sobre cuándo es el momento de dejar de sacrificarse por el futuro para empezar a disfrutar el presente parece al menos digno de ser planteado. Llegados a una edad, ¿merece la pena saborear los placeres prohibidos –fumar, beber, comer grasa- aunque eso pueda robarnos unos años?, ¿Nos compensa vivir más felices que vivir más? ¿Quizás uno es aún demasiado joven a los 80 para dejar de preocuparse por las conductas que pueden ser perjudiciales para su salud? (Sobre todo, teniendo en cuenta, que la mejora de la calidad de vida permite a muchos, como el cantante, seguir activos y motivados).



Leonard Cohen en París en 1987. CORDON PRESS


Cohen dejó de fumar con 74 años y de beber, con 75. En una entrevista publicada en 2008 contó que simplemente había perdido “el gusto” por ambas aficiones, que llegaron a conformar determinante parte de su personalidad. Él mismo solía explicar que su inconfundible voz era el resultado “de aproximadamente 500 toneladas de wiski y de millones de cigarrillos”. Sin embargo, el año pasado, durante un concierto en Birmingham, adelantó que tenía pensado volver al tabaco cuando cumpliese los 80. Y lo ha cumplido. “Espero seguir de gira un poco más, pero no vais a estar tan contentos cuando conozcáis la razón. Veréis quiero empezar a fumar el próximo año cuando tenga 80. Creo que es la edad adecuada para recomenzar”, explicó entonces sobre el escenario inglés.
Según el especialista en psicología clínica Andrés Orive, el de Cohen es un comportamiento absolutamente lógico al menos desde el punto de vista evolutivo. “Cuando una persona tiene la sensación de que le queda poco tiempo, el impulso natural es disfrutar al máximo cada segundo en la manera en la que él entienda el disfrute”, aclara el experto.
Y muchas veces ese disfrute, seamos sinceros, entra directamente en confrontación con las recomendaciones y prescripciones que recibimos para reducir los riesgos de padecer ataques al corazón, embolias cerebrales, fallos renales, una variada gama de cánceres y el amplio catálogo de enfermedades que pueden acabar con esta enfermedad mortal de transmisión sexual que es la vida.

La gente no solo quiere alargar la vida, sino también su felicidad, y en este último aspecto, la medicina es importante, pero no la única herramienta
JASON KARLAWISH, EXPERTO EN ÉTICA MÉDICA DE LA UNIVERSIDAD DE PENSYLVANIA

Pero la gente no solo quiere alargar la vida, sino también su felicidad, “y en este último aspecto, la medicina es importante, pero no la única herramienta”, tal y como apunta Jason Karlawish, experto en ética médica de la universidad de Pensylvania, en un ensayo publicado en el New York Times. En él, defiende que en el tema de la prevención el exceso de celo tampoco resulta beneficioso. “Un informe reciente del Colegio de cardiología americano y la Asociación americana del corazón sitúan los 79 como edad límite para calcular el riesgo a 10 años de morir de un ataque al corazón. También sugieren que, después de los 75, no es beneficioso que una persona que no tiene problemas cardiovasculares tome estatina [una medicamento que reduce el colesterol] “, recoge.
Sea como fuere, decidir volver a fumar, tomarse un par de wiskis al día o echarle sal con alegría al foie a partir de cierta edad, tiene también que ver, según Orive, con el deseo de abandonar todo tipo de límites que no hayan sido impuestos por uno mismo. “Es común y recurrente preguntarse hasta qué punto puedes decidir sobre tu propia vida y llega un momento, en el que tomar el control, incluso en contra de la presión familiar y de los consejos médicos, resulta tentador”, resume.
Además, “si esa acción, en principio, nociva, está relacionada con un consumo litúrgico, entran en juego más variables”. Al retornar al tabaco, quizá tras décadas, o sacar la coctelera del trastero se produce, según el psicólogo, un engaño perceptivo. “Surge una especie de ilusión de ganancia de tiempo. Me siento más joven haciendo lo que hacía hace 30 años”, argumenta Orive. No solo te produce placer la calada de nicotina, sino también sentir lo que sentías antes, recordar a través de los sentidos todo lo que está relacionado con esa costumbre, esos tiempos sin (tantas) preocupaciones y amenazas. Tiempos quizás más libres. O tal vez no. Porque a cierta edad, algunos consideran que se han ganado el derecho a hacer lo que realmente deseen, como Cohen.