| Retrato de la cuñada del artista, Adele Harms, 1917 Egon Schiele |
Egon Schiele
Desolación Schiele en Bilbao
El Guggenheim exhibe los sobrecogedores dibujos del expresionista austriaco
El centenar de obras procede de la colección del Albertina de Viena
| Egon Schiele Modelo desnuda rubia sentada sobre un paño marrón, 1912 |
La mano arqueada sobre la cadera, todo el peso del cuerpo sobre una pierna, la mejilla procazmente apoyada sobre un hombro y todos los argumentos explícitos del desnudo integral resumidos en un cuerpo andrógino, imperfecto, irresistible, reflejado en un juego invisible de espejos. Y al fondo el artista, tomando apuntes del natural, con el rostro hecho un naufragio. Y, si siguiésemos explorando, toda la desolación del mundo, también toda la rebelión frente a toda idealización de la belleza, también la irremediable evidencia, ayer como hoy, de estar ante la desintegración de un mundo sin un futuro claro. Es la vida en la Viena de principios del siglo XX, o es la vida según algunos, por ejemplo según Egon Schiele (Tulln, 1890-Viena, 1918), apóstata de la idea preconcebida y del prejuicio expresivo.