Yuri Valentinovich Tsarev
Erica Jong
QUERÍA ESCRIBIR ‘GUERRA Y PAZ’
Yuri Valentinovich Tsarev
Erica Jong
EL ABUELO DE BENNETT
Y el día de Año Nuevo llegó el telegrama… falseado, como con frecuencia pasa con estos mensajes, y llegando a aquella sombría tarde de sábado, cuando la totalidad de la población masculina de Klein Amerika estaba embebida en limpiar el coche y la totalidad de la población femenina iba por el lugar con rulos en el pelo, y los alemanes al otro lado de la Goethestrasse ya estaban descorchando la primera botella de schnaps preparando el Año Nuevo…


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| Lauren Sánchez y Jeff Bezos |
Esta cifra es 'Peccata minuta' teniendo en cuenta que su fortuna se estima en 230.000 millones. El dueño de Amazon y la presentadora Lauren Sánchez se casan con Venecia de uñas ante tanto fasto.
Jeff Bezos se casa. A sus 61 años, el polémico fundador de Amazon y Blue Origin pasará por el altar con su novia de los últimos seis años, la presentadora y periodista Lauren Sánchez, en una boda de tres días en la que el tercer hombre más rico del mundo planea tirar la casa por la ventana. Nada menos se podía esperar de semejante poder y fortuna, con Venecia como escenario de los fastos y una lista de invitados de impresión.
Bezos, de origen gallego, planea desembarcar en Venecia a bordo de su yate de 500 millones de dólares y 127 metros de eslora, el Koru. Para sus huéspedes, ha dispuesto otras siete embarcaciones para ir llegando de forma paulatina a sus hoteles, los más lujosos de la ciudad como no podía ser otra forma. En esa lista de convidados hay nombres como Mick Jagger, Oprah Winfrey, Orlando Bloom, Kim Kardashian, Kris Jenner, Ivanka Trump, Gayle Katy Perry, Eva Longoria Leonardo DiCaprio o la reina Rania de Jordania.

Bezos no será el único multimillonario presente. Habrá pesos pesados de Silicon Valley como Mark Zuckerberg, Elon Musk o Bill Gates. Se ha rumoreado incluso con la presencia de Donald Trump en la boda, aunque parece poco probable. Bezos sí estuvo en la toma de posesión del presidente de Estados Unidos en Washington.
Es la culminación de una relación que comenzó en 2019, cuando ambos encaraban complejos procesos de divorcio. El de Bezos de su primera mujer, Mackenzie Scott, le costó la friolera de 38.000 millones de dólares ese mismo año. En mayo de 2023, el fundador de Amazon le pidió matrimonio a su novia durante un viaje al sur de Italia.
Desde entonces los rumores sobre el coste de la boda han sido cuantiosos. Se habló de cifras escandalosas que llegaban a los 600 millones de dólares para una ceremonia invernal en Aspen, Colorado, aunque Bezos lo desmintió. La inversión será modesta -entre 15 y 20 millones de dólares- teniendo en cuenta su fortuna personal: 236.000 millones de dólares, según Bloomberg.
Ambos se conocían desde hace años antes de empezar a intimar. Sánchez, ex presentadora de televisión, empresaria y piloto, además de publicista de la industria del cine y simpatizante de Trump, estaba casada con uno de los hombres más influyentes de Hollywood, Patrick Whitesell. Ambos tenían una casa en Seattle, la ciudad en la que Sánchez conoció a su futuro marido, epicentro del imperio Amazon. Allí compartieron verano las dos familias. Al estreno de Manchester by the Sea, una de las cintas distribuidas bajo el sello Amazon para su servicio de streaming, acudieron juntas las dos parejas.
Sánchez, de 55 años, fue reportera y presentadora de noticias en un canal de Arizona y después lideró un programa de noticias de entretenimiento. Puede presumir de tener un Emmy como periodista de Good Day LA, el programa matinal del canal Fox 11 de Los Angeles. De ella hay imágenes incluso de su primer salto en paracaídas en directo para ese espacio. "Una experiencia que te cambia la vida", dijo al tocar tierra junto a su instructor.
Es de origen mexicano, nacida en Alburquerque, Nuevo México, y una mujer polifacética. Además de su perfil como presentadora, Sánchez ha pasado mucho tiempo volando, consumada especialista en el manejo de helicópteros y fundadora de una compañía, Black Ops Aviation, centrada en vídeos desde las alturas.
Su boda con el tercer hombre más rico del mundo en Venecia durará tres días, del 24 al 26 de junio, una celebración por todo lo alto. Es posible, eso sí, que se topen con cierta resistencia de los locales, hastiados de las hordas de turista que cada año invaden la ciudad, especialmente durante los meses de primavera y verano. Ya hay una pancarta dedicada a ellos que han colgado desde en el puente de Rialto. "No space for Bezos", dice, denunciando el previsible caos que puede traer a la ciudad la presencia de tantos invitados y embarcaciones. Se sabe que han reservado un buen número de taxis acuáticos para la ocasión.
El alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, le ha quitado hierro al asunto asegurando que están más que acostumbrados a lidiar con grandes eventos y que la vida en la ciudad continuará con normalidad pese a la boda del magnate de Amazon.
La recepción tendrá lugar en dos edificios con carácter histórico, el palacio Pisani Moretta, y en laScuola Grande della Misericordia, una construcción renacentista. En el hotel Belmond Cipriani se estará alojando Lady Gaga, que es posible que actúe durante la boda.
Tanto Bezos como Sánchez han querido rendirle un homenaje a la ciudad de los canales. El 80% de los suministros para la boda proceden de proveedores de la zona como Rosa Salva, la pastelería más antigua de la ciudad, y un estudio de diseño llamado Laguna B.
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| Lauren Sanchez |
Inició su carrera en televisión en KTVK-TV, en Phoenix, y luego apareció en el programa de entretenimiento informativo Extra, fue copresentadora de Good Day LA y presentadora original del concurso de baile So You Think You Can Dance.
Inició su carrera en televisión en KTVK-TV, en Phoenix, y luego apareció en el programa de entretenimiento informativo Extra, fue copresentadora de Good Day LA y presentadora original del concurso de baile So You Think You Can Dance.
A los 40 años, Sanchez se convirtió en piloto de helicóptero con licencia, una vocación inspirada por su padre, quien era instructor de vuelo. En 2016, fundó Black Ops Aviation, la primera productora de cine aéreo propiedad de una mujer. Según The Hollywood Reporter, la compañía colaboró como consultora en la película Dunkerque de Christopher Nolan.
“Tenía un trabajo, tenía una carrera, y luego encontré una vocación”, dijo al medio. “Me encantaba el entretenimiento y me encantaba filmar, así que logré combinarlo todo”.
A sus 55 años, también se desempeña como vicepresidenta del Bezos Earth Fund y está dedicada a “combatir el cambio climático y proteger la naturaleza, así como a la educación en la primera infancia, programas sociales y apoyo para vivienda”, según el sitio web de la fundación.
En 2025, Sanchez fue una de las seis mujeres que viajaron al borde del espacio a bordo del cohete Blue Origin NS-31, de Bezos, en un breve trayecto de 10 minutos.
Según Blue Origin, ella “reunió a la tripulación” y seleccionó personalmente a sus compañeras de viaje, entre las que estaban la periodista Gayle King, la cantante Katy Perry y la científica, investigadora y activista Amanda Nguyen, sobreviviente de agresión sexual. Sanchez también colaboró con la casa de moda Monse para diseñar nuevos trajes espaciales para la misión.
Dijo que la vista desde el espacio no fue lo que esperaba.
“La Tierra se veía tan… estaba tan silenciosa”, comentó. “Y la miras y piensas: ‘Estamos todos juntos en esto’”.
Sanchez también es autora de un libro infantil, The Fly Who Flew to Space, publicado en inglés y español en 2024. El libro narra la historia de una mosca llamada Flynn que viaja al espacio y regresa con un renovado compromiso con el planeta, una narrativa que Sanchez describió a People como “una metáfora de la curiosidad y la búsqueda de los sueños”.
Tiene tres hijos: Nikko, con el exjugador de la NFL Tony Gonzalez; y Evan y Ella, fruto de su matrimonio con Patrick Whitesell, un ejecutivo del mundo del entretenimiento. En una entrevista con The Wall Street Journal en 2023, Sanchez dijo que mantiene una relación cercana con Gonzalez y su esposa, a quienes describió como sus “mejores amigos”.
Sanchez y Bezos, de 61 años, hicieron pública su relación en 2019, después de que Bezos anunciara su divorcio de MacKenzie Scott, con quien estuvo casado durante 25 años. La pareja se comprometió en mayo de 2023.
En enero, Sanchez acompañó a Bezos a la segunda investidura del presidente de EE.UU., Donald Trump. Durante la ceremonia, la pareja se sentó junto a Elon Musk y Mark Zuckerberg.

La escritora estadounidense Katie Kitamura. Foto: Irene Medina
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| Ilustración de Jeff Stanford |
A mi hermana la mató un paro cardio-respiratorio que le reventó el corazón a las 7:54 de la noche del del viernes, y la quemamos el sábado a las cinco de la tarde. Pensé en las brujas porque soy libresco y porque ella tenía rasgos brujeriles. La estoy llorando aunque nunca me cayó bien porque era negra y goda, y me odió desde antes de mi nacimiento porque ella no quería que mamá tuviera más hijos; pensaba que ya éramos muchos en casa, ¡seis!, y tenía razón.
Con la “cláusula de escape”, Petro elevó el gasto público sin ahorro, generando un hueco fiscal de $129 billones y mayor deuda que pagaremos todos los colombianos

No te lo dicen, no avisan. Me enfurece. La piel se seca, la grasa se acumula en las caderas y las piernas y el vientre, la celulitis se acentúa de un día para el otro, el pelo muerto que es la cana resulta imposible de domar. No le pasa a todas por eso es peor aún, porque deberían advertirte que vas a estar en la minoría deforme y acalorada y llorona. Porque yo salgo a correr y a caminar y ando por la vida a paso rápido; y en el verano de esta ciudad, que es largo e intenso, miro las piernas de las mujeres de mi edad, cuarenta y muchos, y no todas tienen grasa imantada, de ninguna manera, y no todas se ponen matronas; y está lleno de caderas estrechas y pantalones que caen sueltos y vientres más o menos planos. Y deben comer menos queso y carne que yo, estoy segura, todas anoréxicas no son o a lo mejor sí, pero yo no puedo dejar de comer porque tengo migrañas y uno de los disparadores de los dolores de cabeza es tener el estómago vacío porque no sé qué ácido gástrico produce ese martillazo que da en el ojo y duele hasta en el cuello. Capaz se lo aguantan, quizá soy débil, en cualquier caso las odio y quiero que mueran. Se lo dije a una amiga y me dijo no odies, todo vuelve, y no la vi más y ya no es mi amiga, el pensamiento positivo es perverso, lo mismo que la buena voluntad.
La lluvia fresca de la tarde había caído sobre el valle, humedeciendo el maíz en los sembrados de las laderas, golpeando suavemente el techo de paja de la choza. La mujer no dejaba de moverse en la lluviosa oscuridad, guardando unas espigas entre las rocas de lava. En esa sombra húmeda, en alguna parte, lloraba un niño.

HAY noches que son negras, sin más; pero hay otras cuyas tinieblas parecen anunciar un acontecimiento misterioso y amenazador. Por lo menos, ésta es la sensación que se experimenta en ciertos barrios apartados, en los cuales, apenas llega la noche, quedan grandes espacios completamente oscuros entre farol y farol, en los cuales no ocurre nunca nada, en los cuales el sonar de una campanilla está considerado casi como una intimidación, en los cuales la gente dice: «¡Vámonos a la ciudad!». Alrededor de las villas, los cedros suspiran al viento, pero todas las demás actividades están rodeadas de silencio.
John Trant entró en la catedral de San Bavón casi a las once y media en punto.
Estaba pasando en Bélgica una inesperada semana de vacaciones, porque Bélgica estaba cerca y la temporada estaba avanzada, y porque nunca había estado allí. Trant, que era soltero (aunque en su día quiso casarse), viajaba solo, pero rara vez se sentía solo en tales ocasiones, porque creía que su soledad era voluntaria y la consideraba más bien un estado de libertad. Tenía treinta y dos años y se sentía bastante vulgar, salvo tal vez en lo relativo a los viajes, que pensaba que se tomaba con mayor seriedad y de manera más sistemática que la mayor parte de la gente. La hora en que entró en la catedral era importante, porque en otras ciudades había sufrido los inconvenientes del irritante hábito continental de cerrar los edificios turísticos entre las doce y las dos, incluso las grandes iglesias. En realidad había estado dudando de si visitar la catedral, dado el poco tiempo que le quedaba. Ni siquiera se podía contar con la media hora entera, porque por regla general, los visitantes comenzaban a ser desalojados bastante antes del momento del cierre. Era una mañana tranquila, muy tranquila, pero encapotada. Los hombres comenzaban a aguardar, podría decirse, la definitiva muerte del año.
Lo mejor de estas aventuras parecía ser cómo nos poníamos histéricas contándonoslas la una a la otra. Por lo demás, en su mayor parte no nos procuraban placer alguno. Los hombres nos atraían, pero cuando llegaba el momento de comprenderse y de mantener una buena conversación, nos necesitábamos. Gradualmente, los hombres se redujeron a objetos sexuales.
Erica Jong
ENAMORAMIENTOS
1
No se daba el caso de que enamorarme locamente fuera insólito en mí. A lo largo de todo el año me había enamorado de todo el mundo. Me enamoré de un poeta irlandés que cuidaba cerdos en una granja de Iowa. Me enamoré de un novelista que medía metro ochenta, parecía un vaquero y sólo escribía alegorías sobre los efectos de la radiación. Me enamoré de un crítico literario de ojos azules que se había pirrado por mi primer libro de poemas. Me enamoré de un pintor malhumorado (cuyas tres esposas se habían suicidado). Me enamoré de un profesor muy cortés de filosofía del Renacimiento italiano que inhalaba hierba y se follaba a las chicas de primer curso. Me enamoré de un intérprete (hebreo, árabe y griego) de las Naciones Unidas que tenía cinco hijos, una madre enferma y siete novelas sin publicar en su desordenado apartamento de Morningside Drive. Me enamoré de un WASP pálido, bioquímico, que me invitó a almorzar en el Harvard Club y que había estado casado con dos escritoras, ambas con inclinaciones ninfomaníacas.
Todas mis fantasías incluían el matrimonio. Tan pronto me imaginaba huyendo de un hombre, ya me veía atándome a otro. Era como si fuera un barco que siempre está necesitando un puerto para poder hacer escala. Muy sencillo: no me podía imaginar nunca sin un hombre. Sin uno, me sentía perdida como un perro sin amo; sin raíces, sin rostro, indefinida.
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| Erica Jong |
1
Antes de vivir en Heidelberg no tenía demasiada conciencia de ser judía. Ah, guardo ciertos recuerdos: mi abuela enjabonando mi mano entre las suyas y diciendo que lavaba a «los germanos» (su juego de palabras para decir gérmenes). Mi hermana Randy creando un juego que denominaba «Escapar de los alemanes», en el que nos vestíamos con nuestras prendas más calientes, envolvíamos con mantas a nuestra hermana Chloe, que era una niña de meses, en el cochecito de la muñeca, preparábamos bocadillos de salsa de manzana y nos instalábamos para comérnoslos en la más fragante profundidad del armario de la lencería, confiando en que nuestras provisiones nos durarían hasta que acabara la guerra y llegaran los Aliados. También existe un recuerdo perdido de mi mejor amiga, episcopaliana, Gillian Battcock (cinco años), diciendo que no podía bañarse conmigo porque yo era judía y los judíos «siempre se meaban en el agua de la bañera».
Erica Jong
EL MATRIMONIO Y LA JODIENDA DESCREMALLERADA