Mostrando entradas con la etiqueta Buchenwald. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Buchenwald. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de diciembre de 2007

Imre Kertész / Es un deber vivir después de Auschwitz

Imre Kertész


Imre Kertész
BIOGRAFÍA

"Es un deber vivir después de Auschwitz"

Imre Kertész tenía hambre a las tres de la tarde del lunes en Berlín; llegó al hotel donde habíamos quedado, en el centro de la ciudad que simboliza para él tantas cosas, y se pidió en la barra un bocadillo de jamón de York que luego dejaría a la mitad. Tranquilo, pausado, el autor de Sin destino se dispuso a hablar del pasado como si fuera una herida, pero también como si fuera el sustento de una obra de arte.
Berlín, escribió una vez, "era la ciudad de Europa más expuesta al peligro", y era también la ciudad cuyo nombre evocaba ciertos azules de su infancia. Ese Berlín mítico fue luego, sobre todo, el lugar del que salía la rampa hacia los campos de concentración que rompieron su vida nada más empezar... Ahí vive, en medio de la memoria de su drama.

"Comunismo, nazismo; se ha desarrollado un patrón, está en las mentes, puede repetirse"

"La libertad de pensamiento de la que gozamos en Europa es el valor más importante"

"El arte tiene que descender al mal, tratar temas negativos, para sacar luz"

"Cuando los artistas hablan del amor y la felicidad, hablan de utopías"
Tenía dolor de espalda, estaba resfriado, pero se sentía feliz de hablar, y cuando empezó a hacerlo, aquel hombre humilde de ojos asombrados y cálidos alcanzó su verdadero poderío; dejó de ser el modesto viandante que en Berlín cruzaba la calle enfundado en un tupidísimo abrigo negro y se convirtió en Imre Kertész, el escritor húngaro que contó su experiencia en los campos de concentración y le puso un nudo en la garganta a los lectores de su límpida, terrible historia.
Su novela Sin destino, que como prácticamente toda su obra ha sido publicada en español por El Acantilado, es un clásico entre los testimonios de lo que sufrieron las víctimas de los campos, y se ha convertido en símbolo (ahora también en cine) de aquel horror, que él sufrió cuando era aún un adolescente tanto en Buchenwald como en Auschwitz; el resto de su obra, incluidas sus reflexiones y sus diarios, giran en torno a esa enloquecedora experiencia; convertida en literatura, su memoria le valió en 2002 el Premio Nobel.

sábado, 16 de diciembre de 2000

Elie Wiesel / He perdido todas mis batallas

Elie Wiesel

Elie Wiesel
"He perdido todas mis batallas"

CARLOS GARCÍA SANTA CECILIA
Madrid 16 DIC 1996

"Los 40 libros que he publicado tienen un mismo tema, la memoria; incluso he escrito sobre la enfermedad de Alzheimer", declara el periodista, escritor y premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, sobreviviente de los campos de concentración de Buchenwald y Auschwitz, en el que murió casi toda su familia. A sus 58 años, Wiesel ha consagrado su vida a la defensa de los derechos humanos, y muy especialmente a conservar la memoria del pueblo judío, su pueblo. Esta tarde dictará una conferencia en el Club de Debate de la Universidad Complutense: La urgencia de recordar. ¿Qué hacer el día que se sale de un campo de concentración como el de Auschwitz o Buchenwald? Algunos se dedicaron a perseguir nazis de por vida, como Simon Weisenthal; otros elaboraron la idea de la culpa del superviviente, como Primo Levi, con quien Wiesel estuvo en Auschwitz, y otros se imbuyeron en la lucha política, como Jorge Semprún, gran amigo del premio Nobel y compañero de Buchenwald. Wiesel se dedicó a escribir: "Nunca ha habido una generación a la que obsesionara tanto la memoria como la nuestra, pero creo que es el patrimonio que debemos dejar a nuestros hijos".