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jueves, 16 de diciembre de 2021

Fernanda Melchor / “La realidad en México puede ser atroz, pero también estrambótica y novelesca”


La escritora Fernanda Melchor posa para un retrato en Ciudad de México.
Foto de HECTOR GUERRERO 

Fernanda Melchor

“La realidad en México puede ser atroz, pero también estrambótica y novelesca”

La escritora mexicana presenta su nueva novela: 'Páradais', una exploración de la violencia mexicana “aún más cruda”

Los 50 mejores libros de 2021



Antonio Ortuño
México , 17 de noviembre de 2020


Usa tenis de lona, playeras de Los Ramones y chamarras de cuero negro. Y todos los días se arremanga y, con una pluma más acerada que un escalpelo, disecciona los rincones más sombríos de la sociedad mexicana. Su novela Temporada de huracanes es uno de los libros básicos sobre las violencias que azotan a nuestro país y, a la vez, un logro estilístico mayor. Por eso es que Fernanda Melchor (Veracruz, 1982) es una de las voces emergentes de mayor relevancia en las letras iberoamericanas. Ahora, luego de publicar una colección de crónicas llamada Aquí no es Miami, y obtener premios como el Anna Seghers y el Internacional de Literatura de la Casa de las Culturas de Berlín y estar nominada al Man Booker International (aún por fallarse), presenta una nueva novela, Páradais, en la que ahonda sus búsquedas.

lunes, 20 de julio de 2020

Lamentan amigos y escritores la muerte de Juan Marsé

Cinco personajes que encontraron a Juan Marsé
Juan Marsé

Lamentan amigos y escritores la muerte de Juan Marsé


CIUDAD DE MÉXICO
19 de julio de 2020
La muerte del escritor español Juan Marsé a los 87 años, ha generado entre escritores, instituciones culturales, autoridades y lectores una gran cantidad de comentarios en los que lamentan la muerte del Premio Cervantes 2008 y Premio Juan Rulfo en 1997, y autor de obras como "La muchacha de las bragas de oro", "Últimas tardes con Teresa" y "El embrujo de Shangai".
El poeta Luis García Montero escribió en Twitter: "Tristeza honda por la muerte de Juan Marsé. Los recuerdos, la admiración, los libros, no consuelan de la pérdida del amigo. Muerte, muerta seas, muerta y malandante".
Por su parte, el escritor y académico de la lengua, Arturo Pérez Reverte escribió en la misma red social: "Se apagó la vida de un guerrero. Ha muerto Juan Marsé, el último de nuestros clásicos, luchador honesto y solitario, ninguneado durante décadas por el nacionalismo local. Adiós a un maestro y un amigo. Como homenaje, mi prólogo a ‘Últimas tardes con Teresa’".
El escritor Benjamín Prado, quien fuera su amigo, también dijo: "Una de las noticias más tristes que podría sufrir y que tanto temía: la muerte de mi amigo Juan Marsé. Hablaba con él casi todas las semanas, lo iba a ver a su casa siempre que pasaba por Barcelona y jamás he dejado de considerarlo mi maestro absoluto. Un día demoledor."
Jorge Carrión, también escritor, escribió: "Ha muerto Juan Marsé, uno de los mejores escritores en español del siglo XX. Experimental y realista, formó parte con Juan Goytisolo del Boom, que por desgracia se limitó como marca a la literatura latinoamericana. Mis favoritas: Últimas tardes con Teresa y Si te dicen que caí."
Escritores mexicanos como Antonio Ortuño y Héctor Orestes Aguilar, también lamentaron la muerte del escritor barcelonés. Ortuño señaló: “Murió Juan Marsé. ‘Últimas tardes con Teresa’ y ‘Si te dicen que caí’ están entre las novelas más entrañables que he leído. Si los escritores fueran como equipos de futbol, yo tendría una camiseta de Juan Marsé para ponerme los días de escritura, como quien va a un partido”.
El escritor, ensayista y traductor Héctor Orestes Aguilar, dijo: "Lamento en el alma la muerte de Juan Marsé. Creo que hay pocas novelas tan... míticas para mi generación y la anterior a la mía como "Si te dicen que caí".
Instituciones como el Instituto Cervantes también lamentaron la muerte del narrador y escribieron: "«Procura tener una buena historia que contar, y procura contarla bien, es decir, esmerándote en el lenguaje». Adiós a Juan Marsé. El autor depositó en 2009 en la #CajadelasLetras del @InstCervantes un legado que no desveló, si bien bromeó «contiene el secreto de la escalibada»" y colgaron un video de aquella ceremonia.



sábado, 14 de octubre de 2017

Nuevos escritores / Voces emergentes de América Latina


Voces emergentes de América Latina

Una generación libre de complejos del pasado toma el testigo de la gran novela en español. La violencia, el narco y la cruda realidad del continente nutre a estos autores


BERNA GONZÁLEZ HARBOUR
26 AGO 2016 - 13:08 COT





Ilustración de Ana Juan.Ampliar foto
Ilustración de Ana Juan.

Leer a Emiliano Monge es sintonizar con una poesía oculta, una cadencia invisible que acompaña su novela arisca, dura, de tono y trama de lija, pero al fin y al cabo confortable en algún punto, en algún lugar y en algún tiempo inexplicable. Las tierras arrasadas, una novela dedicada a los que él llama los sinalma, los sincuerpo,los sinpatria —y que son los migrantes que atraviesan México hacia el norte—, es el paradigma de una nueva narrativa vital, directa, catártica y sin rodeos que algunas voces potentes de América Latina están colocando en las librerías mientras renuevan el panorama en mayúsculas. Escritores nacidos en los setenta y ochenta de países que alguien dijo que abrazaron la democracia, pero que aún necesitan expurgar la violencia, la crueldad y la sinrazón que siguen enturbiando su progreso.

martes, 16 de mayo de 2017

La mirada de Rulfo al México actual

La mirada de Rulfo al México actual

Varios escritores e intelectuales reflexionan sobre la vigencia de la obra de Rulfo y el mensaje que aún tiene que trasladar a los mexicanos


JAVIER LAFUENTE
México, 16 de mayo de 2017

Hay algo que trasciende cualquier efeméride sobre Juan Rulfo, de cuyo nacimiento se cumplen este martes 100 años: el poso de su obra en el México actual, que avanza por un 2017 marcado por el repunte de la violencia, la consolidación del mal endémico de la corrupción y una sensación de búsqueda a sí mismo en el que surgen dos cuestiones: ¿Qué queda del México de Rulfo hoy? ¿Qué tiene aún que decir Rulfo a los mexicanos hoy?

Del México rural de Rulfo, queda Rulfo, como del mundo griego antiguo queda Homero. Una desgracia de no saber griego antiguo es no saber a qué suena Homero. Una desgracia de no saber español mexicano es no saber cómo resuena Rulfo”, responde a la primera de las cuestiones Héctor Aguilar Camín, periodista y escritor. “Su obra no tiene edad. El México de ayer, de hoy y de mañana es el México de Rulfo. Rulfo lo recreó y en algún sentido lo creó”, ahonda el historiador Enrique Krauze.
Pocos, más bien nadie, en México se ha atrevido hasta ahora a alzar la voz para cuestionar la obra de Rulfo, como ha podido ocurrir con otros autores. “Es incuestionable y una prueba de ellos es la cantidad de lecturas y reacciones que provoca aún”, opina el escritor Antonio Ortuño, reciente ganador del Premio Ribera de Duero. Ortuño ve en algunos de los narradores contemporáneos –Yuri Herrera, Emiliano Monge o Fernanda Melchor- “resonancias rulfianas”. En este sentido, Monge es contundente sobre qué queda del México de Rulfo hoy: “Todo. La desigualdad, la hidra del desprecio, el tiempo detenido, la pobreza como sello de clausura. Somos ese país donde el progreso ha sido tan sólo una forma más del despojo. El abandono del México rural y el deterioro imparable del México gobernado como tierra de caciques siguen siendo los mismos que Rulfo fotografió, escribió y entendió mejor que cualquiera”. El autor de Las tierras arrasadas cree que “en pleno siglo XXI, México permanece extraviado entre un pasado que no ha sabido digerir y una modernidad que no calza con su horma”.
Para Jorge Volpi, el México que refleja Pedro Páramo aún pervive. “Quizás los pueblos de Jalisco y Colima ya no se hallen en ese estado de abandono, pero basta redirigir la mirada hacia Guerrero o Chiapas para observar lo mismo que él atestiguó en su tierra. Y, por supuesto, el autoritarismo de entonces se mantiene, en muchas medidas, en nuestro presente”.
La vigencia de la obra de Rulfo es indudable para Krauze. “En cada página hay un toque de piedad, de misericordia, de compasión. También de crueldad ciega, de aridez, de silencio. Su novela se iba a llamar Los murmullos. México (el subsuelo de México) murmura en sus cuentos. Muertos y vivos susurran sus murmullos en sus páginas”, profundiza el historiador cuando se le pregunta por qué tiene que decir Rulfo a los mexicanos hoy en día. Aguilar Camín recurre de nuevo a los clásicos para realzar el mensaje del autor: “Le dice a los mexicanos de hoy lo que dicen los mitos: la verdad de un mundo ido que no se ha ido. Lo que el Edipo de Sófocles le dice al Edipo de Freud, y lo que ambos nos dicen a nosotros”. “Como todo clásico, porque Rulfo ya lo es, nos habla tanto de su tiempo como del nuestro”, profundiza Volpi. “Hoy, vivimos otro momento marcado por la ira y la rabia por los agravios de los años que corren justo entre la publicación de Pedro Páramo y nuestros días. A caballo entre dos tiempos, agotados y desesperanzados, nosotros también podríamos ser retratados como esos muertos vivos o vivos muertos de Rulfo. Pero, desde luego, hay mil cosas más que Rulfo nos sigue diciendo a los mexicanos, y a todos los lectores que se atreven a entrar en sus páginas y a sorprenderse con su lenguaje y su forma y sus silencios”, añade.
Antonio Ortuño, que admite haber transitado del rechazo adolescente –“en Guadalajara es una suerte de culto laico”- al respeto enorme, cree que, como ocurre con Gardel y los aficionados del tango: “Rulfo cada vez escribe mejor”, aunque advierte: “En México tendemos a endiosar a las personas acríticamente. Parte de la desgracia de autores como Carlos Fuentes fue esa: la muralla de caravanas que iba rodeando su paso, en vida, pasó a una suerte de hartazgo. De momento, se habla poco de él. No pasó eso con Rulfo, porque tenía otro talante. Pero puede pasarle a su figura y su obra. Corremos el riesgo de repetir tanto que Rulfo es un símbolo de la mexicanidad que quizá acabemos convirtiéndolo en el nuevo Frida Kahlo. La obra de Rulfo va más allá. Es un autor fundamental del idioma”.
Emiliano Monge cree que la vigencia del mensaje de Rulfo se encuentra en aquello que dijo desde el principio y que los mexicanos no han “querido o sabido asimilar: que la violencia es un escenario, el gran escenario donde se ha dirimido y se dirime, todavía hoy, la mexicanidad”.
Aún así, para Monge lo importante no es lo que Rulfo aún tenga que decir, sino lo que ya dijo a los mexicanos, pero no supieron, o no quisieron, escuchar. "¿Cómo explicar, si no, que la mayor ficción de nuestra lengua, en la que nos hablan los muertos desde sus tumbas, preconfigurara con tal exactitud la realidad que hoy determina y explica a este país, es decir, la de un territorio retacado de fosas comunes? Más de medio siglo antes de que México empezara a enterrar a sus habitantes en las arenas del olvido y la impunidad, Rulfo enterró allí a sus personajes. ¡Y no supimos leer todo lo que con esto nos estaba advirtiendo!”.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Escritores mexicanos / “La crítica, como toda la cultura, es temporal, no eterna”

Compradores en la recién concluida Feria de Guadalajara. S. RUIZ


“La crítica, como toda la cultura, es temporal, no eterna”

Algunos autores mexicanos concluyen que la tecnología y las redes sociales han reconfigurado a la literatura


VERÓNICA CALDERÓN
México 9 DIC 2014 - 18:04 COT

Al otro lado del Atlántico, en América Latina, los ejemplos de las nuevas formas de hacer literatura saltan a la vista. Y si alguien sabe de ellas es el periodista, ensayista, escritor y también crítico literario Sergio González Rodríguez (Ciudad de México, 1950), un precursor en la literatura que se ha adentrado en la violencia en México: una de sus obras máximas, Huesos en el desierto (Anagrama), es un referente obligatorio para adentrarse en lo más oscuro del lado más cruel de Ciudad Juárez: sus muertas. González Rodríguez ganó el premio Anagrama de ensayo 2014 por Campo de Guerra, un retrato descarnado de la violencia del narcotráfico en México y es “uno de los mejores ensayistas de los temas proscritos del discurso oficial [mexicano]”, en palabras de Juan Villoro.