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sábado, 17 de julio de 2021

Concepción Company / “La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente”

Concepción Company



“La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente”: Concepción Company

«La gramática no refleja necesariamente el mundo. El mundo está dividido en dos: hombres y mujeres; la gramática no lo está, es un hecho arbitrario de sedimentación secular y herencias milenarias», expresó a ZETA la reconocida lingüista




Enrique Mendoza Hernández
25 de marzo de 2019

Desdoblar en masculino y femenino algunas palabras, utilizar todxstod@s o todes, así como separar entre lenguaje sexista y lenguaje inclusivo, ha sido una moda promovida desde instituciones gubernamentales o asociaciones civiles, a veces practicada por algunos sectores de la población hispanohablante.
Investigadora Emérita del Instituto de Investigaciones Filológicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional, la lingüista Concepción Company Company compartió con ZETA un análisis sobre este importante tema que ocasiona reflexiones y debates.
Para empezar, reconoció:
«Hay en los últimos 10 años, fundamentalmente, propuestas desde organismos oficiales, como la Secretaría de Gobernación, Sindicato de Trabajadores de la Educación, organismos gubernamentales, en el sentido de que hay que hacer una lengua desdoblada, en masculino y femenino -en aquellas zonas donde se puede desdoblar en masculino y femenino-, para darle respeto e igualdad a las mujeres.
«Mi planteamiento es que el respeto y la igualdad a las mujeres no se va a lograr si decimos presidente o presidentajuez o jueza, sino que se va lograr cuando la mujer gane igual que un hombre y tenga las mismas posibilidades de acceso educativo, laboral, en salud, etc. que tienen los hombres, da igual cómo se le llame, presidente o presidenta. Todos estos organismos gubernamentales tienen manuales del buen hablar y buen escribir, del hablar respetuoso desdoblado, y entonces me dicen: “Igualdad es que te llamen arquitecta”; ¡no!, igualdad es que me paguen igual si soy igual de buena, que yo tenga las mismas oportunidades de acceder a ese puesto que un arquitecto, o me paguen mejor si soy mejor.
«Yo reconozco, como mujer, que hay un gran problema de desigualdad entre hombres y mujeres, un problema social, sin duda, por supuesto que lo hay; no somos minoría biológica, pero sí se nos trata, como minoría; las mujeres, apenas en los últimos 10 años, 20 años, estamos teniendo acceso a puestos directivos, a lugares que hasta ahora han sido privilegio de los hombres, eso lo reconoce cualquiera que tenga ojos, pueda leer un periódico o redes o pueda oír radio y televisión, eso es una realidad», advirtió Company Company.

ENTRE EL “LENGUAJE INCLUSIVO” Y EL “LENGUAJE SEXISTA”
Doctora en Letras, con especialidad en Lingüística Hispánica por la UNAM, primero se le preguntó a Concepción Company:
— ¿Qué opina respecto a que desde instituciones gubernamentales se promueve el llamado “lenguaje inclusivo”?
«Pues a mí me parece que están gastando energías inútilmente, es una ridiculez. Yo soy la primera que quiero igualdad y he peleado y trabajado por ella como mujer, pero forzar la lengua y decir: los y las mexicanasniños y niñasqueridos todos y queridas todas, -por cierto, ¿por qué tienen que ir los hombres por delante?-, me parece que es absolutamente antieconómico. Si usted dice: “El hombre es un ser racional”, no tengo ningún problema, yo no me siento excluida de ese enunciado genérico.
«El meollo de esto es que tenemos que entender que la gramática es una serie de convenciones seculares, incluso milenarias, sedimentadas en forma de reglas, de hábitos y de rutinas, de muy lenta transformación, y debemos entender, cosa sabida, que el masculino no refleja sexo, refleja una convención indiferente al género. Si yo pregunto “¿cuántos hijos tiene?”, supongo que piensa en hijos e hijas, en todos; pero si yo le pregunto “¿cuántas hijas tiene?”, quedan excluidos; ésa es la prueba de que el masculino es indiferente. Mire, llevo tiempo diciéndolo, la manera gramatical de empoderarse las mujeres y de excluir a los hombres, si así lo desean, es decir todo en femenino: estimadas todas, así haya hombres presentes, estos automáticamente se hacen invisibles, quedan fuera. Entones, no sé por qué tenemos que desdoblar si el femenino es la herramienta poderosa para excluir.
«Los dueños de la lengua somos los hablantes, podemos hacer cosas como escribir lxs, l@s; usted puede hacer lo que quiera porque el dueño de la lengua es usted, ella, yo, todos somos dueños de la lengua, pero la lengua funciona en tanto que es una convención social y que todos estamos de acuerdo en que sirve y significa algo. Las iniciativas grupales no tienen éxito gramatical.
«Usted pone una @, un signo medieval, porque ahora es la moda, hace veinte años no hubiera puesto una @. La x, la @, la e son una convención que está en el ambiente político, en el ambiente social hace tres o cinco años, pero es una convención, es un acuerdo de una pequeña comunidad. Escribir con x o con @ va en contra de la pauta de la lengua española, porque la lengua española no tiene ninguna sílaba con tres consonantes. Entonces, decir todxs es impronunciable, no pertenece al patrón fónico del español».
 Pero quienes argumentan sobre el “lenguaje sexista”, aducen al sistema patriarcal…
«Nadie niega que en sus orígenes, las zonas que se marcan en masculino y femenino, hayan podido reflejar un sistema patriarcal, en las sociedades protoindoeuropeas, e incluso en la sociedad romana, hace unos 2,300 o 2000 años, claro que eran sistemas patriarcales, y a la fecha son sistemas patriarcales; pero las comunidades de lenguas que no tienen género, como el turco, como el árabe o como las lenguas amerindias en su mayoría, son sistemas patriarcales, entonces, poner toda la energía en desdoblar en estimados todos, estimadas todas es una energía inútil, porque la lengua es, vuelvo a decirle, un repositorio de hábitos, de tradiciones, de rutinas y nunca cambia por un decreto. Ni la Cámara de Diputados ni un grupo de feministas van a cambiar la lengua, son los usuarios de todos los días, los hablantes de la banqueta los que cambiamos verdaderamente la lengua; es una lentísima transmisión de pequeñas innovaciones de padres a hijos, de abuelos a nietos, esos somos los protagonistas.
«La gramática es como si fuera un teflón a la que se le resbala todo, sólo le hacen mella aquellas innovaciones que sirven para algo en el funcionamiento de la gramática. Si queremos meterle correspondencia a la lengua española con el mundo real pues tendríamos que meterle correspondencias genéricas a unas minorías que son reales como las famosas minorías T: travestis, transgéneros, transexuales, que son ámbitos distintos de preferencias sexuales; o sea, es un asunto muy complejo y la gramática no da cuenta de todas esas complejidades del mundo.
«Yo lo que creo es que es una superficialidad decir que esto tiene que ver con cómo está estructurado el español, me permito decirlo: es una superficialidad y un desconocimiento profundísimo de la historia de la lengua decir que esto se debe a un sistema patriarcal; hay un montón de sociedades patriarcales cuyas lenguas no han marcado jamás un género».
— ¿Por qué es incorrecta la separación de “lenguaje sexista” y “lenguaje inclusivo” que se hace desde algunas instituciones o asociaciones civiles con el argumento de que es “para visibilizar a todos los grupos sociales”?
«Yo creo que es muy válida la batalla de visibilización femenina, es muy válida, yo la apoyo, por supuesto. Yo les pregunto después a las feministas, sean cuales sean sus preferencias sexuales: ¿qué se hace con las minorías que son homosexuales o que son transexuales?; eso no sé ni cómo se va a marcar en la gramática y tienen el mismo derecho de ser representadas esas minorías lingüísticamente, eso es lo primero. Lo segundo, si esa batalla fuera correcta socialmente no significa que la lengua la vaya a asumir. Usted puede ponerse con una pancarta durante 50 años diciendo todes o todxs para ser incluyente, pero está por verse que la gramática lo vaya a sedimentar y a incorporar.
«Yo lo que creo es que es absolutamente arbitrario y convencional, además de elitista, decir tod@s o todxs, con x es impronunciable, ya que se elimina de la posibilidad de igualdad a todas las sociedades que han vivido por milenios sin escritura; el 90 por ciento de las lenguas del mundo nunca ha desarrollado escritura, supongo que tienen derecho igual que las que sí tienen escritura, a ser iguales entre hombres y mujeres. Escribir con @ es un elitismo, si usted no tiene un teclado o no sabe escribir, no pasó por la escuela y sabe que ese signo medieval, @, le puede servir como aparente inclusión, pues me parece que es elitista porque excluye a la oralidad. El de la x excluye igualmente a la oralidad. En suma, ¿acaso las mujeres que son hablantes de lenguas que han existido por milenios en la oralidad, lenguas carentes de escritura, no tienen derecho a la igualdad social?
«Me parece a mí que son unas batallas con mucha energía para cero resultados, habrá que esperarse ciento y pico años, unas cuatro generaciones para ver si algo se logró. ¿Qué significa “se logró”?, que 500 millones de hispanohablantes o 125 millones de mexicanos estén de acuerdo en desdoblar en cualquier acto de habla, cuando la zona gramatical permite el desdoblamiento, y ese acuerdo no se va a producir en unos años y no sabemos si se producirá alguna vez».

ALGUNOS INTENTOS REGULATORIOS EN LA HISTORIA DE LA LENGUA
Autora de los libros El siglo XVIII y la identidad lingüística de México (Academia Mexicana de la Lengua y Universidad Nacional Autónoma de México, 2007) y Los opuestos se tocan. Indiferencias y afectos sintácticos en la historia del español (El Colegio Nacional, 2017), entre otros, la doctora Concepción Company Company compartió con ZETA algunos ejemplos de cómo a lo largo de la historia del español ha habido diversos intentos regulatorios y algunas modas en el uso del idioma:
«En los dos mil años de la historia de la lengua española ha habido intentos regulatorios y nadie les ha hecho caso; los intentos regulatorios suelen venir desde instancias de poder, como la Corona; en el período de los Reyes Católicos o con los borbones en el siglo XVIII, con la creación de las academias hubo muchos decretos de buen uso de la lengua, pero con pocos o nulos resultados en el empleo del español día a día. Por ejemplo, en el siglo XVIII les dio -era una moda, se veía bonito- por poner dobles consonantes, grupos cultos, se llaman: escribían proppositto, con doble pp y doble tt; les encantaba, era algo así como complejizar, como hacer más culta la lengua; y entonces llegó la Real Academia Española en 1743, en su primera Ortografía, y emite la recomendación de “simplifíquense los grupos cultos”, como dobles tt, doble bb, dobles ff, dobles ss, o ph, les encantaba, prophecía con ph en lugar de con f. ¿Sabe quién les hizo caso?, nadie.
«Escribían con doblamiento consonántico hasta bien entrado el siglo XIX y no fue por un decreto de la Real Academia de la Lengua, fue porque entra una prisa comunicativa, se generalizan los periódicos en el sentido de diario, más entra un hecho fundamental que es la revolución industrial a mediados del siglo XIX y se incorporan grandes masas al trabajo, hombres y mujeres, de hecho el inicio del feminismo está en la revolución industrial porque necesitan mano de obra y tienen que entrar las mujeres a las fábricas.
«Por la prisa y la necesidad de rapidez se olvidaron de que era bonito escribir con doble tt, doble pp, doble ff y doble ss, entonces cuál fue el efecto, no tiene que ver con un decreto, tiene que ver con cómo funciona la sociedad. A la fecha, hay variación interesante en grupos consonánticos en el español; por ejemplo, en Argentina o Uruguay se escribe y dice transcripto, con pt, pero setiembre, sin p; en México o en España, es justamente al revés, transcrito y septiembre, esta variación, como cualquier otra de la lengua, sólo prueba que es convencional, y prueba que no se les hace caso a los decretos emitidos desde instancias de poder.
«Este desdoblamiento de masculino y femenino es, además, una zona muy pequeña del español, es un cuatro o cinco por ciento de la lengua española que se puede desdoblar, no es nada moderna, todos creemos que es un descubrimiento darle visibilidad a las mujeres, pero en textos del siglo XVI usted se encuentra “se presentó la declaranta”, “se presentó la testiga”, y le puedo garantizar que no es un intento de visibilización o de inclusión.
«En la Audiencia de México, en el centro del virreinato de la Nueva España, usted no encuentra ninguna declaranta ni ninguna testiga, porque hay una normatividad mucho más culta; en cambio encuentra, por ejemplo, en documentos de Oaxaca y Chiapas “fue llamada a dar su testimonio María Pérez, se apareció la testiga ante el juez o ante el Santo Tribunal en tal ciudad de Chiapas”; en zonas marginales de la Audiencia están las testigas y las declarantas mucho más presentes. Este desdoblamiento se retrae porque en el siglo XVIII hay una corriente muy culta, desde centros educativos fuertes, como la Ciudad de México, la audiencia de la Nueva Galicia, Guadalajara hoy, también una zona fuerte, se retraen esos desdoblamientos y fueron sacados de nuevo hace unos años como algo innovador. ¿Qué es lo que hace un desdoblamiento?, bueno le da visibilidad a la mujer, pero yo no quiero visibilidad, yo quiero verdadera igualdad, que son cosas distintas».

“LA GRAMÁTICA NO TIENE SEXO”
Para concluir la entrevista con ZETA, la reconocida lingüista argumentó por qué la gramática no es incluyente ni excluyente:
«La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente, es una herramienta que atraviesa nuestra vida y que usamos diariamente para funcionar en la vida. La gramática es una serie de convenciones, es arbitraria. Por ejemplo, la palabra arte en singular es el arte, en plural son las artes, eso es una muestra de arbitrariedad, así ha sido por siglos. Es decir, la gramática no refleja necesariamente el mundo. El mundo está dividido en dos: hombres y mujeres; la gramática no lo está, es un hecho arbitrario de sedimentación secular y herencias milenarias».
— ¿Por qué “la lengua no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente”?
«Ninguna lengua tiene sexo, algunas tienen género. El género es una adscripción arbitraria, convencional, sedimentada por siglos, de que una comunidad de hablantes marca como masculino algunos aspectos, marca como una terminación de femenino a otros y marca neutro o como invariable otros.
«En el caso del español, en una parte mínima de la lengua, el género coincide con el sexo de los individuos; es una zona que refiere a seres animados, por ejemplo, niño-niña, gato-gata, perro-perra, pero no hay una relación entre sexo y género; hay muchas zonas de masculino y femenino, desdobladas en género a través del artículo o a través de terminaciones, el cólera-la cólera, que remiten a significados muy distintos de hombre-mujer. Los adjetivos, por supuesto, tienen la posibilidad de alternar entre masculino y femenino, como blanco-blancanegro-negra, pero también hay algunos invariables como azul, café; por lo tanto, sigue aflorando la arbitrariedad y el carácter convencional.
«La mayoría de lenguas del mundo no marca género; por ejemplo, una propiedad característica de la gran mayoría de lenguas amerindias es que ninguna tiene género; tampoco el finlandés tiene género, ni el turco ni el árabe. Por ejemplo, el finlandés no tiene género; todo mundo dice: “claro, es que Finlandia es primer mundo, por eso ha eliminado históricamente las distinciones de género”. Tampoco tiene género el turco, ¿usted cree que la sociedad en Turquía es igualitaria?
«Tampoco tiene género la mayoría de lenguas amerindias y ¿usted cree que la mixteca es igualitaria por carecer de género?, no; la convención matrimonial es que compran a la mujer, normalmente, o sea, la piden a cambio, y si a la mujer le va muy bien valdrá unas 20 cajas de cerveza y una cabra o un cordero; y no solo eso, sino se la llevan a la casa de la suegra, ésa es la tradición y se vuelve prácticamente sirvienta de la suegra. La lengua no tiene género, pero esa sociedad es profundamente inequitativa para la mujer, al menos, desde nuestro punto de vista de mujeres de otra sociedad.
«Tampoco tiene género el persa. ¿Usted cree que la sociedad en Irán es igualitaria? Bueno, no solo no hay visibilidad de la mujer, sino que las tapan; y carece de género, jamás ha tenido ninguna marca parecida a blanco-blancanegro-negrapresidente-presidenta, jamás.
«Entonces, hay lenguas con dos géneros como el español, con algunos residuos de neutro; hay lenguas con tres géneros: masculino, femenino, neutro, como el latín; hay lenguas con cuatro o más géneros que marcan masculino, femenino, neutro, masculinos animados, femeninos animados, como el polaco; o sea, es totalmente arbitrario, no tiene que ver con la distinción de sexos ni con igualdad entre sexos».


viernes, 16 de julio de 2021

La Gramática y la corrección política



La Gramática y la corrección política
Ilustración de Eva Vásquez


La Gramática y la corrección política

El uso del masculino genérico no tiene que ver con el machismo ni es un signo sexista sino un recurso que responde a la economía del lenguaje



Juan Luis Cebrián
2 de julio de 2018

En su Historia de la Lengua Española,don Ramón Menéndez Pidal señala que “los idiomas… proceden a la simplificación” por lo que “la historia fonética de una lengua es, en suma, la de su proceso constante hacia la mayor brevedad y facilidad”. Dicha tendencia, que nadie dicta pero el pueblo sigue, es obstáculo principal con el que han de lidiar los políticos y líderes sociales empecinados en imponer el desdoblamiento en la expresión del género, so pretexto de hacer más inclusivo el uso del lenguaje frente a lo que se considera sexismo de nuestro idioma.
Esta denuncia tiene fundamento suficiente, y desde hace años la Real Academia Española trabaja por mejorar el Diccionario y la Gramática en beneficio de la igualdad entre sexos. Pero el ocultamiento o la invisibilidad de la mujer en esas obras de referencia no están determinados tanto por la atribución de género como por la conducta y los hábitos sociales a lo largo de los siglos, que inevitablemente se reflejan en el habla de las personas.

La demanda de la vicepresidenta del Gobierno a la RAE para que revise el texto de la Constitución, a fin de promover en ella un lenguaje inclusivo, ha vuelto a desatar la polémica en los medios y las redes sociales, pues señala al idioma como causa y reflejo de la discriminación sexual.
La mayoría de quienes así opinan suelen ignorar, entre otras cosas, que la RAE no es un organismo gubernamental, sino una institución de la sociedad civil; que aunque su diccionario y gramática son considerados normativos, los académicos no ejercen como inventores de la lengua, sino como notarios de la misma, de acuerdo con la máxima de que sus creadores son los hablantes; y, por último, que no opera en solitario, sino en estrecha colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española que trabajan y se esfuerzan por la unidad del idioma en todos los países y comunidades hispanohablantes. Cualquier decisión sobre el contenido de las obras académicas (diccionario, gramática y ortografía) es consensuado con ellas, y rige el principio de unanimidad. También en el caso del llamado lenguaje inclusivo.

Es un abuso suponer que la lengua sea a la vez causa y remedio de la desigualdad de derechos

No cabe duda alguna respecto a la influencia de las lenguas en la estructuración de la sociedad y la organización del poder, pero es un abuso suponer que sea la gramática a la vez causa y remedio de la desigualdad de derechos contra la que, con toda justicia, se alza el movimiento feminista. Antes al contrario. La atribución de géneros en el castellano era preocupación explícita de los redactores de la primera gramática de la Academia en 1771.
Dada la ambigüedad en algunos casos y las dudas planteadas en otros, proponían un sencillo recurso para solventar los problemas que se plantearan: “Tenemos en los artículos y adjetivos un medio fácil y seguro para distinguir los géneros”. Pese al tiempo transcurrido y a las posteriores elaboraciones de los científicos este sigue siendo un método común utilizado por el vulgo, y aun por los hablantes eruditos, a fin de evitar ocultamientos sexistas de cualquier condición.
Hay otra cuestión alarmante en el ruego, o deseo, vicepresidencial. La Constitución es un texto intocable salvo por las Cortes Generales que en los casos más significativos deben someter los cambios que decidan a referéndum popular. Y con ser importante un nuevo estilo literario que mejore la visibilidad de las mujeres, la sociedad española reclama también con urgencia otras reformas fundamentales que escapan al debate gramatical. Afectan entre otras cosas a la organización del territorio, el estatuto de la Jefatura del Estado (discriminatorio por cierto respecto al género) y la provincia como circunscripción electoral.
Si los redactores de la reforma, que deben constituirse en comisión del Parlamento, precisan de la ayuda de expertos, o de dictámenes especializados de instituciones y personas ajenas a la función legislativa, es lógico que así lo soliciten. Pero el Gobierno, sobre todo un Gobierno con mayoría tan precaria como este, debe mostrarse respetuoso con la función de las instituciones de la sociedad civil y no tratar de invadirlas o utilizarlas en su beneficio so pretexto de atender demandas sociales.

Las identidades tienen que ver con los idiomas pero estos son sobre todo un elemento de comunicación

Un lenguaje inclusivo tiene que lidiar con algunas cuestiones ya resueltas por la normativa gramatical, como el citado desdoblamiento de género, o el abandono en según qué casos del femenino para denominar funciones o profesiones que incluso algunas mujeres entienden serán más respetadas si se utiliza el masculino genérico. No pocas juezas o médicas prefieren que se les llame la juez o la médico, pues entienden que es la mejor manera de equiparar públicamente sus saberes profesionales a los de sus colegas varones. La doctrina de la RAE, y de la Asociación de Academias, sobre el desdoblamiento es de sobra conocida y ningún gobernante debe esperar que se mude a su requerimiento.
El uso del masculino genérico no tiene que ver con el machismo ni es un signo sexista sino un recurso que responde a la economía del lenguaje, en la línea que señalaba Menéndez Pidal. No creo, por ejemplo, que ninguna fémina se irrite cuando le pregunten cómo están sus padres, o no comprenda que la cuestión se refiere igualmente a su padre y a su madre; ni me parece que si le dijeran ¿cómo están tu padre y tu madre? se pudiera derivar de ello una mayor visibilidad de la aludida.
Los intentos del poder político por regular y organizar las lenguas responden al propósito de reforzar los signos identitarios de la comunidad de los hablantes y, quiérase o no reconocerlo, a un autoritarismo larvado que se ejerce pomposamente en nombre de la nación. Las identidades tienen mucho que ver con los idiomas pero estos son ante todo y sobre todo un elemento de comunicación.
Acostumbrado el poder a imponer un lenguaje político correcto, su voracidad no tiene límites a la hora de invadir el diccionario. El anterior ministro de cultura se permitió nada menos que enfatizar el castellano como objeto prioritario de la marca España, olvidando el carácter global de nuestro idioma y que solo un diez por ciento escaso de los hablantes del español habitan en nuestro país. No parecen haber mejorado mucho las cosas con el nuevo equipo. Alguien debería explicar al Consejo de Ministros (en el que se sienta una mayoría de ministras) que el uso genérico del masculino viene siendo inclusivo desde que se inventó, precisamente, para que así lo fuera. Y es que, según reza su edición príncipe de 1771, “no hay edad, ni estado, ni profesión alguna en que no sea conveniente la Gramática”.



Álex Grijelmo recibe el premio Gumersindo de Azcárate

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, entrega este miércoles el premio Gumersindo Azcárate al escritor y periodista Alex Grijelmo.A. PÉREZ MECA / EUROPA PRESS

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El periodista y escritor reivindica el valor del periodismo de calidad para estructurar la realidad, y distinguir entre lo importante y lo trivial, también en la era digital


El País
26 de mayo de 2021

El periodista y escritor Álex Grijelmo, subdirector de EL PAÍS, ha recibido este miércoles el XI Premio Gumersindo de Azcárate de los Registradores de España, que reconoce a las personas o entidades que promueven el Estado social y democrático de derecho y el desarrollo institucional y con ellos la paz, la convivencia y el progreso económico y social. La entrega del galardón se ha celebrado en el Casino de Madrid, en un acto presidido por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que ha contado también con la presencia del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, la presidenta del Senado, Pilar Llop, el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, el consejero de Justicia, Interior y Víctimas en funciones de la Comunidad de Madrid, Enrique López, y otras personalidades del mundo jurídico, político y periodístico.

domingo, 2 de agosto de 2020

Concepción Company / “La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente”




“La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente”: Concepción Company


«La gramática no refleja necesariamente el mundo. El mundo está dividido en dos: hombres y mujeres; la gramática no lo está, es un hecho arbitrario de sedimentación secular y herencias milenarias», expresó a ZETA la reconocida lingüista


Enrique Mendoza Hernández
25 de marzo de 2019


Desdoblar en masculino y femenino algunas palabras, utilizar todxstod@s o todes, así como separar entre lenguaje sexista y lenguaje inclusivo, ha sido una moda promovida desde instituciones gubernamentales o asociaciones civiles, a veces practicada por algunos sectores de la población hispanohablante.


Investigadora Emérita del Instituto de Investigaciones Filológicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional, la lingüista Concepción Company Company compartió con ZETA un análisis sobre este importante tema que ocasiona reflexiones y debates.

Ricardo Soca / La fascinante historia de las palabras / Reseña


Ricardo Soca

La fascinante historia de las palabras

Fernando A. Navarro





De igual manera que en una vida —lo aprendemos con los años— caben muchas vidas, también en una palabra caben muchas palabras. Toda palabra, por mucho que hoy la usemos con la despreocupación que da lo cotidiano, arrastra consigo, en realidad, una historia milenaria de cambios, evoluciones y mutaciones; de aventuras y viajes; de odios y amores; de conquistas, luchas e invasiones; de contactos culturales e intercambios comerciales; de olvidos, desapariciones, y reapariciones.

Lecciones de gramática / Asalto belga a la ortografía francesa










En Francia, la ortografía y la gramática tienen algo de sagrado, de seña de identidad nacional.
En Francia, la ortografía y la gramática tienen algo de sagrado, de seña de identidad nacional. GETTY IMAGES

Lecciones de gramática

Asalto belga a la ortografía francesa

La abolición de una norma reabre el debate sobre las arbitrariedades de la gramática


Marc Bassets
6 de septiembre de 2018

Bélgica ha dado a las letras francesas autores ya clásicos como Marguerite Yourcenar o Georges Simenon. También Hergé y las aventuras del intrépido Tintín. Ahora llega una propuesta para abolir una de las reglas más discutidas de la gramática y la ortografía francesas: la concordancia del participio pasado cuando se conjuga con el verbo haber.

jueves, 30 de julio de 2020

Álex Grijelmo / La tilde sentimental


La tilde sentimental

La tilde sentimental

Quienes hemos nacido con esos acentos ortográficos forzaremos cualquier argumento para defenderlos


Alex Grijelmo
29 de agosto de 2015


Nuestro idioma cuenta con el acento ortográfico, el acento prosódico, el acento tónico, el acento rítmico… y el acento sentimental. Todo hablante del castellano alberga seguramente en su interior un pequeño purista. Quien más, quien menos, cree incorrecto algo, o le suena mal, por muy abierto que se sienta a la innovación. Los cambios que se habían producido cuando nacimos no nos resultan extraños, pero sí los que se desarrollan ante nosotros. Debemos contar por tanto con la vinculación emocional del léxico.

“Sólo” o “solo” / 10 años de insumisión en la RAE por una tilde






NARCÍS R.E. /

“Sólo” o “solo”: 10 años de insumisión en la RAE por una tilde

Autores como Vargas Llosa, Marías o Gimferrer siguen acentuando el adverbio, pese a que la Academia a la que pertenecen cambió la norma en 2010


Peio H. Riaño
Madrid, 29 de julio de 2020

Hace 10 años una revisión de la Ortografía de la lengua española abrió una herida en el seno de la Real Academia Española (RAE), que una década después no se ha cerrado. Su director, el jurista Santiago Muñoz Machado, reconocía en una entrevista que la Academia no estaba dividida por el rechazo al lenguaje inclusivo, pero sí por la tilde del adverbio “sólo” y de los pronombres demostrativos (como “éste”). “Ahí no tenemos consenso”, explicó a El País Semanal. Hace diez años la recomendación fue aplicada de inmediato por medios de comunicación y editoriales en sus libros de estilo, mientras un grupo de académicos se negaba a comulgar con su propia norma, y así siguen.

sábado, 30 de marzo de 2019

Les Luthiers / El vídeo de Marcos Mundstock que ha impactado en el Congreso del Español

Marcos Mundstock

El vídeo de Marcos Mundstock (Les Luthiers) que ha impactado en el Congreso del Español

El humorista deslumbra sin haber asistido con unos juegos de palabras que muestran por qué su grupo lleva más de 50 años en la cumbre


JESÚS RUIZ MANTILLA
Córdoba 30 MAR 2019 - 10:29 COT







Marcos Mundstock no estuvo pero asombró. Disculpó su ausencia debido a un problema de salud pero envió un vídeo desternillante al Congreso Internacional de la Lengua Española que se celebra en Córdoba (Argentina). Sus compañeros de Les Luthiers habían ofrecido un recital al aire libre ante más de 10.000 personas el día antes. Él tenía previsto haber acudido y conversar este viernes con Álex Grijelmo, director de la Escuela de Periodismo UAM / EL PAÍS y amigo suyo de hace años. Pero el periodista lo excusó y ofreció esos 15 minutos de desternillantes juegos de palabras que muestra este video.

lunes, 28 de marzo de 2016

Alberto Manguel / El elogio del punto



Alberto Manguel

Elogio del punto

29 de junio de 2006


El punto es una invención del Renacimiento. Hasta entonces, para indicar el final de una frase escrita se habían utilizado espacios en blanco, letras al margen o toda una combinación de signos tipográficos. Desde su aparición, la ausencia y la presencia de esta mínima mancha negra ha sido utilizada por los escritores -de James Joyce a Samuel Beckett- para crear efectos de lectura y orientar la interpretación de sus obras.


domingo, 31 de enero de 2016

La RAE carga conta el "todos y todas" / Sobran las palabras



La RAE carga contra el “todos y todas”: Sobran las palabras

La Real Academia Española cuestiona con contundencia e ironía el uso del “todos y todas”, abuso de lo políticamente correcto que prospera en varios países.

A la Real Academia Española (RAE) le llamó la atención el uso creciente de un latiguillo lingüístico en América latina: un artículo de la Constitución de Venezuela habla de “venezolanos y venezolanas”, la presidenta argentina Cristina Kirchner comienza siempre sus discursos dirigiéndose “a todos y a todas”. Por estos lados, el reelecto presidente Tabaré Vázquez y otras figuras políticas suelen iniciar sus alocuciones con un “uruguayas y uruguayos”.