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jueves, 16 de diciembre de 2021

Rafael Chirbes / “¿Dónde coño está el bien, eso que uno ha buscado toda la vida?”

 

Rafael Chirbes
Sciammarella


“¿Dónde coño está el bien, eso que uno ha buscado toda la vida?”

Los diarios de Chirbes viajan desde el sufrimiento del amante lacerado de las primeras páginas hasta la angustia del creador que se siente perdido y sin salida


Los 50 mejores libros de 2021


Anna Caballé
14 de octubre de 2021


“Dónde coño está el bien, eso que uno ha buscado toda la vida, y de lo que algunos cuerpos parecen enviar señales”. En 2004, el escritor Rafael Chirbes tiene 53 años y está muy lejos de aquella esperanzada creencia emersoniana de que la virtud iría penetrando, imparable, en el universo entero. Por el contrario, el autor de La buena letra se enfrenta a una sensación de fracaso sobre su vida —ni es la primera, ni será la última—, un fracaso que le parece disuelto en una larga pesadilla, al final de la cual no hay más que soledad, muchos malestares físicos y la conciencia de que su íntima carrera hacia el ideal, la búsqueda de aquellos “pálidos camaradas” que iban a llegar y a redimirle, definitivamente no han acudido a su llamada. Nadie va a socorrerle, está solo, y la virtud, en la Valencia del cambio de siglo, dista mucho de rodear al escritor, de modo que no le cabe más que dar la cara a la oscuridad y al desasosiego.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Cristina Peri Rossi / Amor, literatura

 

Cristina Peri Rossi


Cristina Peri Rossi: amor, literatura

La flamante ganadora del Premio Cervantes encontró en la experiencia amorosa el único antídoto capaz de combatir el extrañamiento que cruza su obra



Anna Caballé
10 de noviembre de 2021

“Pienso que se escribe porque se muere, porque todo transcurre rápidamente y experimentamos el deseo de retenerlo; la literatura es testimonio, precisamente porque todo está condenado a desaparecer, y eso nos conmueve y a veces nos pide a gritos resistencia. Escribo, por lo tanto, porque estoy momentáneamente viva, en tránsito, y no quiero olvidar”. Es un fragmento de un artículo publicado por una joven Cristina Peri Rossi en el semanario montevideano Marcha, el 27 de diciembre de 1968. Tenía 27 años. Pero, aun teniendo en cuenta su juventud, era ya una autora conocida en Montevideo, gracias a un volumen de relatos, Viviendo, editado en 1963 por Alfa, en aquellos momentos la mejor editorial uruguaya, propiedad de un exiliado español, alicantino, Benito Milla. No hay duda de que la escritora, cuando sostenía escribir porque la muerte está presente en el horizonte, expresaba con gran aplomo una atractiva madurez vital al plantear la fugacidad de la experiencia como motor de su propia creación. Es precisamente el deseo de contenerla, de preservarla de algún modo, la dinamo de la mejor literatura.

sábado, 6 de marzo de 2021

Aixa de la Cruz / Cambiar de idea / Tatuajes y cicatrices


Aixa de la Cruz

Tatuajes y cicatrices

Aixa de la Cruz se confiesa en ‘Cambiar de idea’, el drama privado de una mujer que ha tolerado la injusticia, la desigualdad y el eufemismo sin combatirlos suficientemente


ANNA CABALLÉ
18 de marzo de 2019

En pocas semanas el nombre de Aixa de la Cruz, una joven escritora bilbaína de la que yo nada sabía, está sobre mi mesa de trabajo por dos razones. La primera, por firmar el epílogo de la novela de Iván Repila El aliado (su nombre aparece en la cubierta del libro), y la segunda, por ser la autora de un audaz texto autobiográfico, Cambiar de idea. En ambos, el feminismo y de manera muy especial la relación de las mujeres con la violencia constituyen temas centrales y se hace obvio que forman parte de las preocupaciones de sus autores. En El aliado, dicha preocupación se resuelve en forma de fábula y especu­lando sobre una guerra de sexos real, conducida por las mujeres hasta sus últimas consecuencias (tipo El club de la lucha) gracias al sacrificio de un hombre. En Cambiar de idea la perspectiva es otra muy distinta, pero ambos libros están escritos en clave generacional, donde una sinceridad mordaz, es decir, desposeída de cualquier misticismo, parece haberse instalado en la mente de la mayoría de los jóvenes autores.

viernes, 11 de septiembre de 2020

Vanessa Springora / Ceguera social ante la pederastia


El consentimiento eBook de Vanessa Springora - 9788426409331 | Rakuten Kobo  EspañaDiagnóstico: ceguera social ante la pederastia

Vanessa Springora torpedea el cinismo con el que aún se encubre la pederastia en el libro en el que relata su relación con el escritor Gabriel Matzneff cuando tenía 13 años


Anna Caballé
10 de septiembre de 2020






La escritora Vanessa Springora.
La escritora Vanessa Springora.  STARFACE (CONTACTO PHOTO)

El libro de Vanessa Springora, El consentimiento, centrado en la evocación y denuncia de su propia experiencia a los trece años, cuando fue seducida por un maduro y atractivo escritor, Gabriel Matzneff, al que se refiere siempre con una inicial, pone de nuevo sobre la mesa la cuestión de los abusos sexuales. La autora le conoce en casa de su madre, ella tiene trece años y la relación entre ambos se inicia un año después, en torno a 1987. Vanessa sigue siendo menor de edad, Matzneff tiene 51 años y lidera en Francia una especie de movimiento que reclama la abolición de la mayoría de edad sexual, previsto en Francia a los quince años. En su ensayo Les moins de seize ans (Los menores de seis años, de 1974 y reeditado alegremente en 2015) ya exponía su preferencia por la “juventud extrema”, esto es, la que va entre los 10 y los 15 años. De modo que la desproporción entre el viejo y la niña, por decirlo en términos moratinianos, deja pocas dudas acerca de su anomalía. Porque no estamos ante una historia que transgrede las normas morales por la vivencia de un amor excepcional sentido con la fuerza de lo irresistible (sería el caso de Lolita), sino ante el caso de un depredador que hace de su torcida preferencia sexual la triste bandera de su vida.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Andrea Camilleri / Háblame de ti / Carta a Matilda





Andrea Camilleri
Poster de T.A.

Andrea Camilleri

Háblame de ti

Carta a Matilda

Relevo generacional

Ante una muerte que sabe próxima, Andrea Camilleri siente la necesidad de enlazarse con las nuevas generaciones


Anna Caballé
11 de noviembre de 2019

“Nunca he tenido un carácter fácil”, se lee en el recorrido vital dictado, más que escrito (debido a su ceguera), al hilo de sus 92 años, por el celebrado novelista Andrea Camilleri. Un texto dedicado a su bisnieta de cuatro años y en el cual el forjador de la moderna novela negra italiana hace un rápido repaso, casi a modo de memorándum, de algunos hechos políticos y personales que le definieron. Camilleri murió en julio de este año, de modo que el libro Háblame de ti. Carta a Matilda ha adquirido ya un valor testamentario. Hay que decir que como lectores nos estamos familiarizando con la emergencia de una forma literaria poco frecuente hasta ahora y que sin duda irá a más: la escritura del ocaso vital, sea del propio, sea el ocaso de un ser querido (en mente tenemos la reciente lectura de La peor parte. Memorias de amor, de Fernando Savater). Frente a una autobiografía tradicional que recorre más o menos orgullosamente buena parte de la existencia de su protagonista, nos hallamos ahora ante narraciones autobiográficas muy sectoriales que se caracterizan por brindar a los lectores algún tipo de conclusión moral a la que han llegado partiendo de un punto de inflexión, el que sea, que desencadena la escritura.
Es muy fácil simpatizar con este tipo de textos crepusculares: el foco de atención se desplaza a la edad, la enfermedad, la inminencia de la muerte, la soledad que rodea muchas veces a la vejez; todo ello, en fin, circunstancias que cualquier lector sabe que un día serán las suyas. Y por ello las atiende con curiosidad no exenta de referencias propias.

Relevo generacional


Aquí Camilleri, ante una muerte que sabe próxima, siente la necesidad de enlazarse con las nuevas generaciones, y el pretexto es la carta a la pequeña nieta hablándole no tanto de él mismo como de una visión del mundo obtenida con los años. El escritor siciliano, traducido a 35 lenguas y con 18 millones de ejemplares vendidos solo en Italia, fue un fruto literario relativamente tardío. Después de años dedicados a la dirección teatral, sintió la necesidad de que fueran sus propias palabras las que dieran forma a la creatividad que le impulsaba. Y así nació la figura del comisario Salvo Montalbano en La forma del agua, como un Maigret modesto y humanizado. Vendió casi un millón de libros. Tenía 69 años. Al igual que hiciera Günter Grass en Pelando la cebolla (aunque no con los mismos resultados), Camilleri confiesa que vistió la camisa negra en 1940 (11 años), pero pronto se rebelaría al comprender que detrás de las consignas de Mussolini había un pensamiento totalitario, excluyente y sombrío. A los 17 cayó del caballo y la lectura fragmentaria de El capital hizo el resto. De modo que Camilleri repasa a grandes rasgos la historia de Italia en el siglo XX desde la óptica de una vieja izquierda discursiva que se siente ajena a la forma actual de hacer política. Y de ahí su inquietud: ¿cómo será mi nieta en un mundo que parece exhausto? Es muy probable que la nieta responda algún día.
Háblame de ti. Carta a Matilda. Andrea Camilleri. Traducción de Carlos Mayor Ortega. Salamandra, 2019. 128 páginas. 14 euros.