Alasdair Gray
HACEDOR DE HISTORIAS
Como cualquier escritor sabe, antes de poder hablar de la realidad, la escritura se encuentra atrapada en un territorio simbólico, ese museo virtual y esa biblioteca imaginaria que han traducido la experiencia secular a lo largo de la historia en formas y estilos. Conocer a fondo ese bagaje, saber desplazarse con soltura por su laberíntica construcción y manipularla con fines creativos, es la primera condición del creador genuino, ese que aspira a dejar alguna huella en la historia de su arte.
"El modo cómico nos agrada más que el modo trágico".
-A. Gray, Un hacedor de historias-
Lo que para el deportista de élite es el gimnasio, lo es para el lector y el escritor exigentes una biblioteca bien surtida de autores originales y ambiciosos. Entre los más imaginativos practicantes de la ficción de las últimas décadas, ninguno más estimulante e imaginativo que el escocés Alasdair Gray (1934), un erudito fabulador de elite, uno de esos maestros exuberantes que dan sentido aún a la idea de una literatura exenta de mediocridad intelectual y compromisos sociológicos o comerciales.