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miércoles, 15 de julio de 2026

Juan Cruz / El último de los Goytisolo


Luis Goytisolo, en Madrid en 2017.LUCA PIERGIOVANNI (EFE)

El último hermano de los Goytisolo 

Ha muerto Luis, que ha sido el más longevo y también el más diverso. Escribió libros, intervino en películas y en viajes que luego convirtiría en su manera de ver el mundo y la vida

domingo, 11 de agosto de 2024

Julia y José Agustín Goytisolo: “Rechacé ‘Palabras para Julia’

 

Julia y José Agustín Goytisolo

Fotografía de José Agustín Goytisolo y su hija Julia en los años noventa, en la terraza de su casa en la calle Hospital, en Barcelona.FONDO JOSÉ AGUSTÍN GYTISOLO

Julia y José Agustín Goytisolo: “Rechacé ‘Palabras para Julia’. Le gritaba a mi padre: ‘¡Me has hecho una desgraciada!”

La hija de unos de los poetas más populares del siglo XX recuerda la relación con el autor (“Nunca me he vuelto a reír con nadie como con él”) y el impacto del famoso poema


Manuel Jabois

Sanxenxo, 6 de agosto de 2024

Esta historia de amor, una historia familiar de un padre y una hija, empieza el 17 de marzo de 1938, segundo día de bombardeos de la aviación italiana, aliada franquista, sobre las calles de Barcelona durante la Guerra Civil. Ese día una bomba lanzada por el bando fascista acabó reventando un camión repleto de trilita junto al cine Coliseum. Se contabilizaron 979 muertos, entre ellos 118 niños. Uno de los cadáveres fue el de Julia Gay Vives, mujer culta, elegante y refinada, burguesa, madre de cinco niños (Marta, Antonio, José Agustín, Juan y Luis) y esposa de José María Goytisolo.

viernes, 31 de diciembre de 2021

José Agustín Goytisolo / La noche le es propicia



José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA

La noche le es propicia


Todo fue muy sencillo:
ocurrió que las manos
que ella amaba,
tomaron por sorpresa
su piel y sus cabellos;
que la lengua
descubrió su deleite.
¡Ah! detener el tiempo!
Aunque la historia
tan sólo ha comenzado
y sepa que la noche
le es propicia,
teme que con el alba
continúe su sed
igual que siempre.
Ahora el amor la invade
una vez más. ¡Oh tú
que estás bebiendo!
Apiádate de ella,
su garganta está seca,
ni hablar puede.
Pero escucha su herido,
respira la agonía
de un éxtasis y el ruego:
¡no te vayas, no, no te vayas.
¡Quiero beber yo!



José Agustín Goytisolo / Tacto y aire fino






José Agustín Goytisolo 
BIOGRAFÍA

Tacto y aire fino...

Toda la noche comenzaba todo,
toda la noche amor.
Toda la noche claridad y vehemencia,
toda la noche amor.
Toda la noche llama contra llama,
toda la noche amor.
Toda la noche fiesta en el espejo,
toda la noche amor.
Toda la noche amándose a sí misma
toda la noche amor.
Toda la noche tacto y aire fino,
toda la noche amor.

José Agustín Goytisolo / Y saluda a su ausencia



José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA
Y saluda a su ausencia

Noche de los amantes: la seducen
los momentos que vive. Ahora se mira,
acaricia su cuerpo muy despacio
mientras piensa por Dios que aún es hermosa.

Noche de los amantes; él se acerca,
la abraza por la espalda ante el espejo
y así enlazados van a la vidriera.
Puso la mano ahí: tacto y dulzura.

Noche de los amantes: ella observa
la ciudad ardiente y cree ver su casa
lejos entre otras muchas. Mueve un brazo
y saluda a su ausencia. Y se estremece.




José Agustín Goytisolo / Se oyen los pájaros





José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA
Se oyen los pájaros...

El alba. Se oyen los pájaros
como perdidos en la niebla;
el silencio sube sus cantos
a la penumbra de la estancia.
El percibe un temblor muy tenue
que estremece la piel que ama
dulce en su ensueño. Muy despacio
la va cubriendo con la sábana
por evitar que se desvele.
Pero unos brazos le envolvían
y se ciñeron a su cuerpo:
eternidad fue aquí lisura
miel y jazmín. Mucho más tarde
aún se oía el cantar los pájaros.




José Agustín Goytisolo / Nadie está solo






José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA
Nadie está solo

En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.











sábado, 28 de agosto de 2021

José Agustín Goytisolo / En este mismo instante


José Agustín Goytisolo
En este mismo instante...

En este mismo instante 
hay un hombre que sufre, 
un hombre torturado 
tan sólo por amar 
la libertad. Ignoro 
dónde vive, qué lengua 
habla, de qué color 
tiene la piel, cómo 
se llama, pero 
en este mismo instante, 
cuando tus ojos leen 
mi pequeño poema, 
ese hombre existe, grita, 
se puede oír su llanto 
de animal acosado, 
mientras muerde sus labios 
para no denunciar 
a los amigos. ¿Oyes? 
Un hombre solo 
grita maniatado, existe 
en algún sitio. ¿He dicho solo? 
¿No sientes, como yo, 
el dolor de su cuerpo 
repetido en el tuyo? 
¿No te mana la sangre 
bajo los golpes ciegos? 
Nadie está solo. Ahora, 
en este mismo instante, 
también a ti y a mí 
nos tienen maniatados.




viernes, 27 de agosto de 2021

José Agustín Goytisolo / Palabras nunca dichas





José Agustín Goytisolo

Palabras nunca dichas

No sabía decirlas, no podía;
porque jamás las pronunciará antes,
juntas así.
La angustia la mataba,
imposible aguantar aquel anhelo
que era dolor cruel
de tan agudo.
Y las palabras nunca dichas
fueran el único remedio
en aquel trance
que alteraba su cuerpo:
de la piel, hasta lo más profundo.
Con voz rota ella pide:
¡oh tú, por caridad ayúdame
a decirte que... Palabras.




José Agustín Goytisolo / Érase una vez





José Agustín Goytisolo
Érase una vez (o El lobito bueno)

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.

Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez,
cuando yo soñaba
un mundo al revés.


jueves, 26 de agosto de 2021

José Agustín Goytisolo / La fuente perdurable



José Agustín Goytisolo
La fuente perdurable

Se estremeció al contacto de las manos
y ofrecía su cuerpo al alfarero
que ella siempre anheló: primero el rostro
después el talle luego las rodillas.

¡Oh sí! Mujer de barro que se vuelve
cántaro de aguamiel vasija húmeda
copa de vino para los desmayos
maceta de albahaca taza honda

cáliz de olor jofaina regalada
pila bajo la fuente perdurable
lamparilla de aceite que alumbrara

noches sin sueño y páginas de un libro
que está por escribir. ¡Oh sí; ser barro!
Barro que ha descubierto a su alfarero.




viernes, 23 de diciembre de 2016

José Agustín Goytisolo / Sus horas son engaño


José Agustín Goytisolo
Sus horas son engaño

Triste es el territorio de la ausencia.

Sus horas son engaño
                                        desfiguran
ruidos olores y contornos
y en sus fronteras deben entenderse
las cosas al revés.

Así el sonido
del timbre de la entrada significa
que no vas a llegar
                                  una luz olvidada
en el piso de arriba es símbolo de muerte
de vacío en tu estancia
                                         rumor de pasos
cuentas que te fuiste
                                     y el olor a violetas
declara el abandono del jardín.

Y en ese mundo ¿qué debí hacer yo
príncipe derrotado
                                      rey mendigo
sino forzar mis ojos para que retuvieran
aquel inexpresable color miel
suave y cambiante de tus cabellos?




José Agustín Goytisolo
Final de un adiós









domingo, 24 de abril de 2016

José Agustín Goytisolo / El oficio del poeta


José Agustín Goytisolo
El oficio del poeta

Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.

La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.




José Agustín Goytisolo / Secreto


Fotografía de Evgeniya Rudaya 


José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA

Secreto
Antes yo no sabía
por qué debemos todos
-día tras día-

seguir siempre adelante
hasta como se dice
que el cuerpo aguante.

Ahora lo sé.
Si te vienes conmigo
te lo diré.


José Agustín Goytisolo / El aire huele a humo




José Agustín Goytisolo
El aire huele a humo

                                                    A Gabriel Celaya 

¿Qué hará con la memoria
de esta noche tan clara
cuando todo termine?
¿Qué hacer si cae la sed
sabiendo que está lejos
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo
de terminar mil veces
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire
de tristeza la envuelva
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño
si el aire huele a humo
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer?¿Qué hará? Preguntas
a un azar que ya tiene
las suertes repartidas.





sábado, 23 de abril de 2016

Javier Rodríguez Marcos / Escritores con demasiadas virtudes







Escritores con demasiadas virtudes


Ángel González
Dicen que de todo empieza a hacer 20 años, pero es mentira: empieza a hacer 30. Por ejemplo, de la entrada de los poetas de los cincuenta en el Parnaso de los inmortales. El trabajo promocional que había empezado con la visita a la tumba de Machado en 1959 y con las antologías de Castellet culminó con el favor de los lectores y una serie de coloquios que en los años ochenta dieron a aquellos niños de la guerra justo tratamiento de clásico. Uno de ellos reunió en Oviedo durante tres días de mayo de 1987 a Carlos Barral, Francisco Brines, J. M. Caballero Bonald, Ángel González, José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez y Carlos Sahagún. Tiempo después, aquellas conversaciones dieron cuerpo a un volumen mítico pero ya agotado: Encuentros con el 50. La voz poética de una generación.

martes, 26 de enero de 2016

José Agustín Goytisolo / El que cuenta las campanadas

Ideas enredadas
Ernesto Bertini

José Agustín Goytisolo
El que cuenta las campanadas

El amante de medianoche,
el que ansió que ella le siguiera,
el que cuenta las campanadas
como un enfermo desahuciado;
el que pone cara de cárcel
cuando se mira en el espejo:
es el furtivo que no duerme
acechando a su compañera,
y ella es feliz porque ahora
vive una noche tan inefable
y tan honda como la muerte.


José Agustín Goytisolo / Esa flor instantánea


José Agustín Goytisolo
BIOGRAFÍA
ESA FLOR INSTANTÁNEA

Miedo a perderse ambos,
vivir el uno sin el otro:
miedo a estar alejados
en el viento de la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y se buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego.

José Agustín Goytisolo / Por rincones de ayer


Ilustración de Nicoletta Ceccoli

José Agustín Goytisolo
Por rincones de ayer
En lugares perdidos
contra toda esperanza
te buscaba.

En ciudades sin nombre
por rincones de ayer
te busqué.

En horas miserables
entre la sombra amarga
te buscaba.

Y cuando el desaliento
me pedía volver
te encontré.


lunes, 25 de enero de 2016

José Agustín Goytisolo / Palabras para Julia


Ilustración de Nicoletta Tomas

José Agustín Goytisolo
Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.



Palabras para Julia, según Paco Ibáñez


Palabras para Julia, según Mercedes Sosa


Palabras para Julia, según Rosa León