Harry Crews, “el Rabelais de Georgia” según la necrológica del New York Times, aún vivía cuando me llamó aquel periodista de Barcelona que quería contactar con él.
Harry Crews, “el Rabelais de Georgia” según la necrológica del New York Times, aún vivía cuando me llamó aquel periodista de Barcelona que quería contactar con él. Debió ser al poco de que publicásemos El cantante de góspel en España. Estaba vivo, pero no estaba bien. Hacía poco había dicho que estaba jodido y que no sabía si iba a poder terminar su última novela (The Wrong Affair). Aparte de la enfermedad que le venía consumiendo desde hacía años, estaba lo de la reciente puñalada en el abdomen.
















