

| Abdulrazak Gurnah |
Abdulrazak Gurnah es el Premio Nobel de Literatura 2021. Originario de Zanzíbar, archipiélago en África del Este, migró al Reino Unido, huyendo de la violencia que ponía fin al protectorado británico. Su obra literaria ha seguido la migración africana y ha llevado al idioma inglés paisajes imaginativos de otras culturas, así como elementos del swahili, el árabe, el hindi, en la búsqueda por desmantelar la hegemonía cultural anglófona.
Ahora que se ha asentado un poco la euforia sorpresiva por la designación del Premio Nobel de Literatura a un escritor aparentemente desconocido, Abdulrazak Gurnah, podemos reflexionar sobre la trascendencia de su obra y del lugar que ocupa en el contexto de la literatura africana de hoy. Gurnah tiene una trayectoria consolidada dentro de la llamada tradición anglófona poscolonial, la tradición literaria de las regiones que una vez formaron parte del Imperio Británico, sobre la que el mismo Gurnah es especialista, ya que fue, hasta su retiro, académico renombrado de la Universidad de Kent, en Canterbury, una de las primeras instituciones en reconocer y ocuparse de forma sistemática de las literaturas “poscoloniales”.
El novelista tanzano Abdulrazak Gurnah (1948) ha recibido el Premio Nobel de Literatura 2021. La Academia sueca ha optado por la prosa analítica: Gurnah indaga en los colonialismos, en las crisis de los refugiados y en la escritura británica. Grunah explora el exilio, el abandono de la tierra y las consecuencias a las que se enfrentan quienes hubieron de marcharse. Gurnah se refugió en Reino Unido huyendo del régimen de Abeid Karume y no volvió a su Zanzíbar natal hasta 1984.
| Abdulrazak Gurnah |
| Abdulrazak Gurnah durante su charla en Sharjah |
Paula Corroto
En un mes, el tanzano afincado en Reino Unido Abdulrazak Gurnah (Zanzibar, 1948) ha pasado de ser casi un escritor desconocido al ganador del Nobel de Literatura con eco en todo el planeta. Lo del casi es porque sí ha tenido su comunidad de lectores de las diez novelas que ha publicado hasta la fecha más varios relatos cortos. Pero es una minoría tal que a día de hoy no se puede leer en España - Salamandra ha comprado ahora los derechos y publicará ‘By the sea’ el 2 de diciembre-, y no es fácil de encontrar en mercados como el de EEUU y el de Reino Unido. Ni siquiera está traducido a su lengua materna el suajili. Probablemente estamos ante uno de los Nobel más sorprendentes de toda la historia del premio.
| Abdulrazak Gurnah Nobel de Literatura 2021 Foto de Henry Nicholls |
La prosa de Abdulrazak Gurnah es pulida y limpia, de fácil lectura. También tiene un regusto a las narraciones y conversaciones que se escuchan en suelo africano, lo que hace apreciar cada una de las palabras. Pero bajo ella fluyen, entre otras muchas cosas, horrores y atrocidades cristalizados en una costelación de temas que escasamente se han tratado en las literaturas africanas. Uno de ellos es la presencia de las comunidades asiáticas asentadas en África oriental ya en el siglo XIX. Hombres y mujeres que huyeron de la pobreza en India o en la península arábiga y encontraron un medio de vida en esa zona. Muchos fueron comerciantes en busca de marfil o controlaron el tráfico de esclavos desde el interior hasta las costas. Mercancías que intercambiaban por quincalla o fusiles y pólvora, como bien refleja el autor en su obra.
| Abdulrazak Gurnah Londres, 2021 Foto de TOLGA AKMEN |
Abdulrazak Gurnah (Zanzíbar, 73 años) se deja llevar, entre despistado y molesto, por los fotógrafos de prensa. Le hacen caminar por el estrecho callejón londinense donde están las oficinas de su agente literario. Le obligan a posar como modelo profesional, y no entiende nada. Aunque su traje gris le siente como un guante, y los zapatos negros brillen como recién estrenados, hay un punto de dandismo íntimo en el escritor al que la publicidad desorienta.
| Abdulrazak Gurnah |
Abdulrazak Gurnah:
Una biografía indoceánica
Corre el año 1963 y Rashid, un joven procedente de la isla de Zanzíbar, llega a Londres, metrópolis colonial por excelencia, movido por un sueño: estudiar en una universidad inglesa que le permita adentrarse en los vericuetos de una literatura inglesa forjada en unos cimientos imperialistas inquebrantables. Su intención es adquirir conocimiento para retornar a su tierra e iniciar así una nueva vida en un país nuevo, no en vano Zanzíbar ha logrado independizarse del Reino Unido.
Tras fallarse el jueves el Nobel de Literatura ha venido a suceder un poco lo de siempre en los últimos años y, supongo que durante toda la historia de este premio. Hay voces que se alzan y se preguntan quién es el tal Abdulrazak Guarnah que se lo ha llevado, y si realmente se lo merece comparado con otros nombres que han sonado de manera insistente a lo largo de esta semana. Yo entonces miro atrás y me pregunto si Gabriel García Márquez o Jaroslav Seifer fueron fáciles de pronunciar en todos los países hace ya cuarenta años y si nos damos cuenta de lo difícil que es otorgar un premio de esta envergadura sin caer en una de las millones de trampas que llevan consigo estas decisiones. Y es que, a fin de cuentas, como ya se dijo hace tiempo por parte de la Academia, seguramente no premien al mejor escritor, pero sí a uno de los mejores. El caso es que este año se ha llevado el galardón Gurnah, un escritor nacido en Tanzania y afincado en el Reino Unido del cual he tenido el placer de leer al menos uno de sus títulos: Desertion.
| Chimamanda Ngozi Adichie |
Igual que Abdulrazak Gurnah, premio Nobel de Literatura, otros escritores africanos como J. M. Coetzee, Doris Lessing, Ngugi wa Thiong'o y Chimamanda Ngozi Adichie han denunciado, cada uno a su modo, el racismo

Este jueves ha recibido el Premio Nobel de Literatura el escritor tanzano Abdulrazak Gurnah, reconocido por su "interés en el colonialismo y los refugiados". El despertar lento pero imparable de la literatura con raíz africana viene haciéndose sitio, a codazos, desde hace años. No muy rápido pero sin desmayo. Y no solamente sus integrantes son negros: ahí está J. M. Coetzee, escritor sudafricano y Premio Nobel en 2003 cuya novela Desgracia (Debolsillo) mostró sin contemplaciones la violencia en el país, el apartheid con toda su crudeza: el pavor ante quienes, cuchillo en mano, nada tiene nadan que perder, urgidos por la miseria, por la envidia, por el rencor. O por quienes intentan conservar sus privilegios. La venganza como respuesta ante el blanco privilegiado que vive en guetos. La desconfianza mutua constante.
| Abdulrazak Gurnah, retratado este jueves cerca de su casa en Canterbury (Reino Unido) poco después de que le fuera concedido el Nobel de Literatura. Foto de FRANK AUGSTEIN |
Las razones escogidas por el Comité Nobel para otorgar el premio a Abdulrazak Gurnah no pueden estar de más actualidad y en plena y efervescente revisión: los efectos del colonialismo europeo en África y el sino del refugiado condenado a vivir entre dos mundos. Sesenta años después de las independencias africanas, numerosas iniciativas, movimientos ciudadanos y procesos de reflexión surgen en el continente africano y en la diáspora en un esfuerzo por recordar que queda mucho camino para superar heridas como la esclavitud, el racismo o la criminalización de las migraciones que siguen marcando el día a día de millones de personas en el mundo.
El novelista tanzano, de cuya obra solo hay traducidos tres libros al español, ha relatado el conflicto colonial en el siglo XX
Abdulrazak Gurnah es desde hoy el séptimo escritor africano que entra en el palmarés del premio Nobel de Literatura: Wole Soyinka, Naguib Mahfouz, W.M. Coetzee, Nadine Gordimer, además del francés Albert Camus y la inglesa Doris Lessing (nacido y criada en Argelia y ZImbabue, respectivamente), le antecedieron. Ninguno de ellos significó un ganador tan inesperado como Gurnah, un autor del que sólo se han traducido tres títulos al español, hace ya dos décadas.
| Abdulrazak Gurnah |
| Abdulrazah Gurnah |
Empezó a escribir a los 21 años como un joven refugiado tanzano en Reino Unido y hoy, a los 73 años, cuando estaba en su cocina recibió la llamada de la Academia Sueca para informarle de que había obtenido el máximo galardón de literario. Unas horas después, en Estocolmo, se hacía público que el Premio Nobel de literatura, dotado con 10 millones de coranas suecas ha recaído en el tanzano Abdulrazak Gurnah, “por su conmovedora descripción de los efectos del colonialismo en África y de la suerte de los refugiados, en el abismo entre diferentes culturas y continentes”. La sorpresa fue notable no solo para el autor, cuyo nombre estaba fuera de las listas y las apuestas.
| Abdulrazak Gurnah |
Este año el Nobel de Literatura ha viajado a África. Concretamente a Tanzania, país de nacimiento de Abdulrazak Gurnah. El novelista residente en Reino Unido ha recibido el galardón de la Academia Sueca por su “su penetración sin compromisos y compasiva de los efectos del colonialismo y del destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes”.
En 1968, con 20 años, emigró a Reino Unido desde su Zanzíbar natal. Allí publicó sus novelas en las que aborda la realidad y las secuelas del colonialismo de Tanzania y de África.
Para acercarse un poco más a la obra de este autor, estas son sus cinco principales novelas:
Para esta novela, Gurnah viajó en 1990 a investigar varias áreas de África Oriental, en concreto su Tanzania natal. “No viajé para recoger datos, sino para que el polvo volviera a entrarme en la nariz”, dijo sobre su visita al país.
En él narra la historia de Yusuf, un niño swahili que tiene sueños premonitorios y que viaja a encontrarse con el que cree que es su tío Aziz, que es en realidad un comerciante al que le ha vendido su padre. Con claras reminiscencias al capítulo 12 del Corán (que cuenta la historia de Yusuf), en su viaje en plena época colonialista, el protagonista conocerá a Khalid otro niño esclavo que le enseñará ese nuevo lugar paradisiaco.
Aunque se editó con El Aleph en España, actualmente el libro se encuentra descatalogado en nuestro país.


También editada en España por El Aleph y actualmente descatalogada, esta novela de Gurnah narra también la vida de los emigrantes y refugiados tanzanos en Inglaterra. En este caso, el narrador muestra cómo afronta sus propios prejuicios raciales y oculta su pasado verdadero a su familia británica y se inventa una nueva historia. Ese silencio también será para su familia en Zanzíbar a la que le oculta su vida en Reino Unido, donde tiene una hija de 17 años y una nueva familia.
Su última novela, que todavía no se ha editado en España, continúa en cierto modo la historia planteada en Paraíso. En este caso, el protagonista Hamza es obligado a combatir en la guerra contra los alemanes en 1919 mientras uno de los oficiales le explota sexualmente. Al igual que en Desertion, se sigue el hilo conductor con el paso de los años y se conoce a Elías, hijo de Hamza durante el intento de colonialismo de la Alemania nazi.
| Abdulrazah Gurnah |