El fetichismo de pies se ha popularizado gracias a figuras como Lily Allen.JUTTA KLEE (GETTY IMAGES/FSTOP)
Lily Allen y el creciente fetichismo por los pies
La atracción por los pies comienza a dejar atrás el estigma gracias a la visibilidad que brindan las redes sociales y a celebridades que aseguran haber encontrado en esa parte del cuerpo una interesante fuente de ingresos
Fotograma de 'Liza', Marco Ferreri, Italia-Francia, 1972.CORTESÍA TRIANGLE BOOKS
De ‘La Cenicienta’ a Tarantino: el fetichismo del pie como recurso de la imaginación cinematográfica
El fotolibro ‘The Barefoot Promise’, de Pierre Leguillon, propone un recorrido cargado de rigor y humor por la historia del séptimo arte a través de una de sus fantasías más perdurables
GLORIA CRESPO MACLENNAN
08 MAR 2023 - 23:30 COT
Pierre Leguillon (Nogent-sur-Marne, Francia, 1969) lleva años coleccionando objetos: tarjetas promocionales, pósteres, ilustraciones así como copias digitales de fotografías, que utiliza para dar forma a proyectos artísticos de distinta índole. Obras a través de las cuales cuestiona, siempre con humor y subversión, los mecanismos de la cultura visual actual y nuestra relación con las imágenes. De ahí que, desde muy joven comenzara a coleccionar carteles promocionales de películas. Imágenes realizadas en los platós e impresas sobre cartón que incorporan el título de la película y el nombre de sus protagonistas, que se exhibían dentro de vitrinas en los cines. La llegada de la tecnología digital acabó con ellas. Aun así, el autor se muestra muy selectivo en su adquisición: “Cada vez que encuentro un cartel donde aparece un pie, lo compro”, asegura durante una conversación telefónica.
La primera compra fue el primer plano de un apasionado beso: el de Guy Frangin en el pie de la actriz Dominique Sanda. Pertenece a Una mujer dulce (1969), obra de Robert Bresson, Después vendrían muchas más: las 176 imágenes que componen The Barefoot Promise (Triangle Books), una incursión en las fantasías ocultas de distintos directores de cine donde el fetichismo del pie se presenta como un cliché recurrente, desde La Cenicienta (1950) de Disney al Frenesí (1972) de Alfred Hitchcock. El libro adopta la estructura de una película, con un comienzo, un intermedio marcado por un espejo y un final rematado por los títulos de crédito. La publicación es la primera versión impresa de The Promise of the Screen, el proyecto que el autor lleva desarrollando desde 2007 y trata de los aspectos marginales del cine a través de distintos medios y formatos.
La existencia de este tipo de carteles se remonta a 1913. Los fotógrafos tenían prohibido disparar sus cámaras durante el rodaje (el ruido del disparador o cualquier movimiento podía alterar la escena), de modo que las fotografías se tomaban durante los ensayos y con frecuencia se recreaban escenas antes y después de la filmación. En ocasiones las escenas elegidas para la promoción no existían en la película, como es el caso de la utilizada en el cartel de El desprecio (1963), dirigida por Jean-Luc Godard, donde vemos a Michel Piccoli con calcetines negros subido en el borde de un bañera mientras Brigitte Bardot se asoma a la puerta. “Se suponía que cada cartel debía concentrar el espíritu de la película, a pesar de ser imágenes completamente independientes”, explica Leguillon.
Izquierda. 'Ilusión de medianoche', Roger Richebé, Francia, 1953 ; Derecha: 'Pauline en la playa', Éric Rohmer, Francia, 1983.CORTESÍA TRIANGLE BOOKS
El libro comienza con un cartel perteneciente a la obra de una mujer, Golden Eighties (1986), de Chantal Akerman, en el que, libre de toda connotación erótica, una mujer se esfuerza por calzarse unos zapatos rojos. Rápidamente el tono de las imágenes va adquiriendo un carácter más sexual, mientras en la secuenciación de las imágenes el lector va observando cómo claramente se repiten patrones en las distintas películas donde predomina la mirada masculina. Así, encontrará una serie de secuencias en las que en los carteles solo es identificable el protagonista masculino. Como el de Liza (1972), de Marco Ferreri, donde de Catherine Deneuve solo vemos el pie que besa Marcello Mastroianni. “Por aquel entonces eran pareja, pero en el cartelde promoción de la película solo se distingue al actor”. Página a página la mujer parece rebelarse hasta dominar la situación. “He intentado organizar las imágenes de manera que la mujer vaya ganando cierto poder, aunque no fuera la intención del realizador”, asegura el autor.
“Ninguna otra variante del instinto sexual que bordee lo patológico puede reclamar tanto nuestro interés como esta”, escribía Sigmund Freud, en 1905, acerca del fetichismo. Un interés, así como una valoración, que ha variado con el tiempo. “Ha dejado de ser una perversión, una patología a curar, tal y como lo definía Freud, para pasar a ser algo que, siempre y cuando sea aceptado dentro de la pareja, no hay porque evitar”, añade Leguillon. “El psicoanálisis fue inventado por el médico austriaco en 1896, casi un año después de que los hermanos Lumière inventaran el cine. Un medio artístico donde, como ocurre en la fotografía, el contenido está enmarcado, entresacado de la realidad no forma parte del todo. Enmarcar no deja de ser un gesto fetichista. La fotografía y el cine son por tanto recursos fetichistas”, apunta el autor francés.
Izquierda: 'Zombi' , George A, Romero, Estados Unidos-Italia; 'Frenesí', Alfred Hitchcock, Reino Unido,1972. CORTESÍA TRIANGLE BOOKS
De la famosa imagen de Lya Lys chupando el dedo de una estatua de mármol en La edad de oro (1930) de Luis Buñuel a El hombre que nunca estuvo allí (2001), de Joel y Ethan Cohen, The Barefoot Promise emprende un recorrido a lo largo de más de siete décadas de cine. Prescinde de los carteles de cine mudo. “Son caros y raros de encontrar”, explica el autor francés. “Existen muchas otras secuencias en la historia del medio cinematográfico que incluyen pies de las cuales no pude encontrar carteles. En mi opinión el fetichismo del pie dentro del cine ha sido una forma de burlar a la censura, fruto de los tiempos en los que no se podía mostrar sexo de forma explícita en la pantalla. Todo ha cambiado mucho y en la actualidad el fetichismo podría ser un tipo de una herramienta para la sexualidad alternativa, promovida en cierto modo por las teorías queer y feministas para deconstruir la heterosexualidad como norma social”.
No podría faltar Quentin Tarantino en la publicación. El director de Jackie Brown(1998) se ha visto obligado en varias ocasiones a responder ante las críticas por su afición por los pies. En su gusto le antecedían de forma manifiesta el alemán Erich von Stroheim, Alfred Hitchcock y Buñuel, de quien se dice que rodó más de setenta planos de pies durante Viridiana. “A mí me pasa como a Buñuel, que todo el mundo se piensa que soy un fetichista pero no lo soy”, asegura el artista francés. “Como decía el aragonés, un verdadero fetichista no revela el objeto de su deseo a riesgo de ver desvanecerse su deseo. Pero el libro claramente trata de mi (nuestro) fetichismo por las imágenes”.
Izquierda: 'Woman of All Nations', Raoul Walsh, Estados Unidos, 1931 ; Derecha: 'Easy to Love', Charles Walters, Estados Unidos, 1953CORTESÍA TRIANGLE BOOKS
“De alguna forma estas fotos forjan una educación sexual reproduciendo una y otra vez las mismas fantasías”, afirma Leguillon. “Encontré una imagen de una película erótica de los años ochenta, no pornográfica, que reflejaba una penetración sexual desde el punto de vista de los pies. Pero finalmente, decidí no incluirla en la secuencia final ya que el fetichista siente placer sin el acto sexual y la penetración. Disfruta mirando a algo, besando, tocando, pero siempre con cierta distancia”, explica al autor con la misma distancia y la misma pulsión que envuelve a las imágenes que componen The Barefoot Promise, un régimen de erotismo que claramente parece anticuado hoy en día.
“Afortunadamente, la censura parece ser parte del pasado. Pero al mismo tiempo los adolescentes se enfrentan con la pornografía de forma muy temprana, y sin estas capas de misterio y deseo comprometidas con el erotismo”, apunta Leguillon. “No me gusta juzgar, pero creo que el fetichismo aún tiene mucho que ver con la imaginación. Cuanto más utiliza uno la imaginación, más capaz es de expandir sus propios límites. La sexualidad, al fin y al cabo, con frecuencia trata de los propios límites y de cómo ir más allá. Y el erotismo sirve para dar una medida a estos confines. Con la pornografía se traspasan demasiado rápido”.
El fetichismo de pies se ha popularizado gracias a figuras como Lily Allen.JUTTA KLEE (GETTY IMAGES/FSTOP)
Lily Allen y el creciente fetichismo por los pies
La atracción por los pies comienza a dejar atrás el estigma gracias a la visibilidad que brindan las redes sociales y a celebridades que aseguran haber encontrado en esa parte del cuerpo una interesante fuente de ingresos
MARITA ALONSO
10 NOV 2024 - 23:30 COT
“Imagina ser una artista a la que escuchan cerca de ocho millones de personas al mes en Spotify, pero que gana más dinero al tener a mil personas suscritas a las fotografías de tus pies. No odies al jugador, sino al juego”, respondió Lily Allen a un usuario que al ver cómo la cantante subía a X una fotografía de sus pies acompañada de un link que dirige a su perfil de OnlyFans, le dijo “Imagina ser una de las mayores estrellas del pop de Europa y terminar siendo reducida a eso”. El motivo por el que la británica se animó a abrir un perfil en la plataforma fue que su pedicurista le dijo que tenía unos pies tan bonitos que sin duda, podría ganar dinero con ellos. Así lo comunicó sin ningún tipo de tapujos en su podcast, Miss Me, en el que presumió además de tener la máxima puntuación en WikiFeet, una web que valora los pies de las celebridades. Teniendo en cuenta que la cantante cobra diez dólares mensuales a sus seguidores en OnlyFans, obtiene como mínimo 10.000 dólares al mes gracias a sus pies, por lo que sin duda, ha encontrado en el fetichismo de pies un buena fuente de ingresos.
Toda la carrera de Quentin Tarantino ha tenido varios puntos en común: diálogos mordaces y originales, un estilo narrativo fuera de lo convencional, homenajes a otros films del gusto del realizador, violencia, personajes carismáticos y…pies, Tarantino deja en evidencia en cada una de sus películas su fetichismo por los pies femeninos, lo que en ciencia se denomina “podofilia”.
En la película ‘Abierto hasta el amanecer’ que dirige su amigo Robert Rodríguez, una de las secuencias más recordadas es el baile de Salma Hayek en el famoso bar ‘Titty Twister’, que acaba con el personaje que interpreta Tarantino bebiendo tequila del pie de la actriz mejicana.
En ‘Pulp Fiction’ Uma Thurman está bellísima e inolvidable, la presentación de su personaje (Mia Wallace), se realiza con un plano secuencia de sus pies descalzos, además ella y Vincent Vega (John Travolta), tienen una conversación sobre un tipo presuntamente asesinado tras haberle hecho un masaje en los pies a la propia Mia, y poco después se descalzaría para participar en el concurso de baile.
En ‘Jackie Brown’ es la actriz Bridget Fonda la que presta sus pies, para el éxtasis de Quentin, en una escena junto a la atenta mirada de Robert De Niro.
Más tarde en ‘Kill Bill vol. 1 y 2’, Uma Thurman mostraría varias veces sus pies una vez más, recordando principalmente la escena en la cual, intenta superar la parálisis a base de fuerza de voluntad dentro de la “Pussy Wagon”. En el mismo film, el grupo de rock japonés femenino ‘The 5 6 7 8's’ tocarán sus temas con sus pies descalzos. Además en la misma película varios personajes mueren con los pies descalzos e incluso Uma Thurman A.K.A. ‘The Bride’ aplasta el ojo de una de sus enemigas con el pie.
En el segmento ‘Death Proof’ de ‘Grindhouse’ Tarantino va al limite con su fetichismo, y además de comenzar su film con unos bellos pies femeninos, la cinta se recrea en varios planos donde sus jóvenes actrices Vanessa Ferlito y Sydney Tamiia Poitier muestran sus encantos (para Quentin, sus encantos son sus pies), y por si fuera poco el personaje de Kurt Russell comparte su filia, y la muestra en una secuencia donde toca y chupa los pies de el "inocente" personaje de Rosario Dawson mientras esta duerme en la parte de atrás de su coche.
Finalmente en su último film ‘Malditos Bastardos’, Tarantino no pudo resistir la tentación y colocó otra escena donde mostraba una vez más su fantasía, donde el personaje interpretado por Diane Kruger (Bridget Von Hammersmark) es obligada a probarse un zapato por el ‘cazajudios’ Hans Landa (un magnífico Christoph Waltz), en modo homenaje a la famosa escena de la película ‘La Cenicienta’.