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viernes, 11 de mayo de 2018

Felipe González / “El régimen de Maduro se va a caer solo”


Felipe González, entre Juan Manuel Santos y Óscar Naranjo, el sábado durante la reunión de seguimiento de los acuerdos de paz.

Felipe González, entre Juan Manuel Santos y Óscar Naranjo, el sábado durante la reunión de seguimiento de los acuerdos de paz. NELSON CÁRDENAS (CASA DE NARIÑO)

Felipe González: “La oposición debe resistir unida. El régimen de Maduro se va a caer solo”

Francesco Manetto
Bogotá, 6 de mayo de 2018

El expresidente español teme un acuerdo poselectoral entre el chavismo y Falcón en un intento de lavado de imagen: "La situación del país sería la misma"

El expresidente del Gobierno español Felipe González cree que "la destrucción" de Venezuela perpetrada por Nicolás Maduro llevará pronto a una caída del régimen. Esta semana ha viajado a Colombia para supervisar, junto con el exmandatario uruguayo José Mujica, el desarrollo de los acuerdos de paz con las FARC. Desde el país andino, que sufre una crisis migratoria sin precedentes como consecuencia de la deriva del chavismo–más de un millón de venezolanos han cruzado la frontera en los últimos meses-, analiza los movimientos del Gobierno y de la oposición ante las presidenciales convocadas para el 20 de mayo. En esas elecciones, que según la oposición se celebran sin garantías democráticas, solo hay una candidatura alternativa de peso, la del antiguo dirigente chavista Henri Falcón. González (Sevilla, 1942) teme que acabe pactando con Maduro en un intento de lavado de imagen.

sábado, 27 de enero de 2018

Cien años de soledad / Cuando Gabo decidió volver a leerse



Desde la izquierda, Darío Villanueva, Felipe González y Víctor García de la Concha, en la presentanción.
Desde la izquierda, Darío Villanueva, Felipe González y Víctor García de la Concha, en la presentanción.  EL PAÍS

Cuando Gabo decidió volver a leerse


González, Villanueva y García de la Concha presentan la recuperación de la edición definitiva de 'Cien años de soledad'


JESÚS RUIZ MANTILLA
Madrid 25 ENE 2018 - 02:58 COT


La edición definitiva que la Real Academia Española y Alfaguara lanzaron de Cien años de soledad en 2007 con Gabriel García Márquez como cómplice absoluto, no sólo ha sido un hito por haber vendido 1,3 millones de ejemplares en todo el mundo. O por haberse agotado y que hoy se consiga en internet a mucho más de los 13,99 euros que costará de nuevo en el mercado. Aquello fue un acontecimiento, según Víctor García de la Concha, director honorario de la RAE y Felipe González, expresidente del Gobierno español y amigo íntimo del autor, “porque logró que se volviera a leer a sí mismo”.

martes, 26 de abril de 2016

Felipe González / “La ausencia de Gabo es un hueco que ya no lleno”

Gabriel García Márquez

DOS AÑOS DE LA MUERTE DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Felipe González
“La ausencia de Gabo es un hueco que ya no lleno”

Hoy hace dos años que murió Gabriel García Márquez. Un amigo suyo que fue su lector, Felipe González, habla aquí de esa relación con el autor.


Juan Cruz
16 de abril de 2016

¿Cómo fue su encuentro con Gabo? 
Fue muy suave. Cuando admiras corres el riesgo de que la relación personal no esté a la altura. No fue el caso. La relación humana prolongó la de lector. Y cuando ya éramos amigos me mandaba galeradas; siempre les faltaban algunas páginas. ¡No sé si era un acuerdo que hacía con Carmen Balcells o lo hacía para intrigarme! Diez años antes de su muerte decidí releerlo cronológicamente.
¿Por qué? 
No lo sé. Salvando las distancias, me pasaba como con la lectura delQuijote. Lo leía con frecuencia por donde lo abriera y de vez en cuando lo releía entero. Y con el Gabo, sobre todo a raíz de La hojarasca, tuve la tentación de releerlo del todo. Él presumía de no releerse. Alguna vez le preguntaba a la Gaba [Mercedes Barcha], cuando tuvo que releer Cien años de soledad: “Pero, ¿de veras escribí esto?” Cuando le conté que lo estaba releyendo, me confesó que estaba haciendo lo mismo.
¿Cómo es usted como lector de García Márquez? 
Había una conexión de lector que admira. No era una relación acrítica, pero sí rendida. No me gustó lo suficiente El general en su laberinto, porque me parecía que daba más de sí. Me apasionó Crónica de una muerte anunciada. Y me apasiona hasta el límite El amor en los tiempos del cólera. Le decía lo que no me gustaba.
¿Y cómo reaccionaba? 
Me parece que bien. Un día me dijo: “Seguro que ya has leído eso de tu amigo Vargas Llosa”. Era La fiesta del chivo. Él ironizaba. Y yo le dije: “Sí, y tú también”. “¿Yo?” Sí, le decía, “porque es buena, porque merece la pena, es un thrillerfantástico”. La había leído, claro, pero no me dijo qué le había parecido…
Era un político conversando con su autor… 
Yo era un lector que también era político… La amistad se fue profundizando y se mezclaba con otros ingredientes increíbles. Con los presidentes colombianos, de cualquier color, siempre se mostraba dispuesto a ayudar. Pero su análisis de lo que sucedía lo sobrepasaba la literatura, no era sólo político. Él vivió una tragedia personal con la muerte de Roque Dalton en El Salvador, al que quiso salvarle la vida. Las conversaciones con él eran interminables…; ¡sólo se interrumpían si empezaba Serena Williams a jugar al tenis y lo daban por televisión!
En esas conversaciones él era el preguntón… 
Absolutamente. Carlos Fuentes era mejor conversador que escritor; Bryce habla como escribe. El Gabo era sublime como escritor y como conversador, era un preguntón… Una vez nos oyó hablar a Fuentes y a mi en público y cuando acabaron un periodista le preguntó qué pensaba. Gabo dijo: “No entiendo nada de lo que han hablado pero me he enterado de todo”.
¿Cómo era su relación con el poder? 
Era una mezcla rara. Daba la impresión de que le fascinaba la figura del poder. Le interesaba gente que tuviera liderazgo. Conoció a Clinton, le fascinó, con reservas; conocía a Fidel y era bastante acrítico con él: le fascinaba su figura, cómo había sido capaz de mantener un discurso en el que mucha gente creyó durante medio siglo… El sentido crítico en la pareja lo ponía La Gaba, no desgarrado pero sí certero… El Gabo tenía una línea de comunicación con Fidel para temas extraordinariamente delicados. Él intervino con absoluta discreción para sacar a algunos presos políticos.
¿Era un amigo suyo? 
Absolutamente. Cuando se muere una personalidad como el Gabo, si no tienes una amistad en serio te queda la obra. En mi caso, mi sentimiento es de un hueco que ya no lleno. Incluso cuando estaba decaído o incapacitado lo seguía yendo a ver, aunque hubiera dificultades para comunicarnos. El sólo hecho de que él se reencontrara por un minuto con lo que había de fondo ya a mi me llenaba. Ha muerto un amigo con el que me comunicaba más allá de su obra. Pienso que los amigos no sabes por qué te caen: no se eligen. Lo único que uno elige son los enemigos. Entre el Gabo y yo había una relación que no tenía nada que ver con la literatura, aunque esa fuera la vía de enganche.


martes, 25 de agosto de 2015

Vargas Llosa / Felipe González en Venezuela

Felipe González

Felipe González en Venezuela

La visita del expresidente del Gobierno español a Caracas ha sido un gran éxito que sirve a la oposición democrática al chavismo al tiempo que imparte una lección a la izquierda latinoamericana y europea


FERNANDO VICENTE

Se equivocan quienes dicen que la visita del expresidente español Felipe González a Venezuela ha sido un fracaso. Yo diría que, más bien, ha constituido todo un éxito y que en los escasos dos días que permaneció en Caracas prestó un gran servicio a la causa de la libertad.
Es verdad que no consiguió visitar al líder opositor Leopoldo López, preso en la cárcel militar de Ramo Verde, ni tampoco asistir a la vista de su juicio ni a la audiencia en que se iba a decidir si se abría proceso al alcalde de Caracas, Antonio Ledezma (preso desde febrero), pues ambas convocatorias fueron aplazadas por los jueces precisamente para impedir que González asistiera a ellas. Pero esto ha servido para mostrar, de manera flagrante, la nula independencia de que goza la justicia en Venezuela, cuyos tribunales y magistrados son meros instrumentos de Maduro, al que sirven y obedecen como perritos falderos.
De otro lado, lo que sí resultó un absoluto fracaso fueron los intentos del Gobierno y jerarcas del régimen de movilizar a la opinión pública contra González. En un acto tan ridículo como ilegal, el Parlamento que preside Diosdado Cabello —acusado por prófugos del chavismo a Estados Unidos de dirigir la mafia del narcotráfico en Venezuela— declaró al líder socialista persona non grata, pero todas las manifestaciones callejeras convocadas contra él fueron minúsculas, conformadas sólo por grupos de esbirros del Gobierno, en tanto que, en todos los lugares públicos donde González se mostró, fue objeto de aplausos entusiastas y una calurosa bienvenida de un público que agradecía el apoyo que significaba su presencia para quienes luchan por salvar a Venezuela de la dictadura.