miércoles, 22 de mayo de 2019

Siri Hustvedt / Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019

Siri Hustvedt

Siri Hustvedt, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019

El jurado considera que la obra de la escritora estadounidense "incide en algunos de los aspectos que dibujan un presente convulso y desconcertante, desde una perspectiva de raíz feminista"


Carlos Geli
22 de mayo de 2019

La escritora estadounidense Siri Hustvedt (Northfield, Minnesota, 1955) ha ganado el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019. El acta, que ha sido leída este mediodía en Oviedo por el presidente del jurado y director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, ha destacado que la obra de Hustvedt es "una de las más ambiciosas del panorama actual de las letras" e "incide en algunos de los aspectos que dibujan un presente convulso y desconcertante, desde una perspectiva de raíz feminista". Tanto desde la ficción como desde el ensayo, Hustvedt aborda los temas "como una intelectual preocupada por las cuestiones fundamentales de la ética contemporánea", ha valorado el jurado. Autores como Fred Vargas, Adam Zagajewski, Richard Ford, Leonardo Padura o John Banville han recibido el galardón en las últimas ediciones. 
Hustvedt ha tenido que luchar casi los 64 años que cuenta contra dos tópicos que le molestan especialmente: ser definida como “la esposa de...” por estar casada con el reputado escritor Paul Auster (que también recibió este premio en 2006), y la de que las mujeres no están especialmente dotadas para el pensamiento en general y la ciencia en particular. Ante ambos tópicos ha salido victoriosa la flamante premio Princesa de Asturias de las Letras. 
Quizá sin saberlo, ha luchado desde sus inicios contra ello. Hija de emigrantes de origen noruego, licenciada en Historia con poco más de 20 años, cambió los pasajes rurales de su Minnesota natal por la culturalmente bulliciosa Nueva York de los años setenta. En el bagaje, lecturas existencialistas de Kierkegaard y psicoanalíticas de Freud con apenas 16 años y una cada vez más voraz pasión por la neurociencia y el psicoanálisis, al que se somete dos veces por semana. “Funciona como el arte, tiene que ver con crear: lo que se crea, básicamente a partir del diálogo, es la persona que se psicoanaliza”, lo ha definido en más de una ocasión.
El resto lo ha forjado gracias a dedicar disciplinadamente, aún hoy, cuatro horas diarias a la lectura de ensayos, lo que en buena parte explique que sea autora hasta la fecha de una obra casi tan extensa en no ficción (con seis títulos), como en ficción (siete novelas). “Para mí son verdaderos vasos comunicantes”, dice a quien la crítica ha definido más de una vez como una “novelista de ideas”, etiqueta que ella misma admite con agrado.
Feminismo, arte y ciencia son las tres probetas con las que ha ido conformando su obra, que arrancó en 1992 con la elogiada novela Los ojos vendados y que ha marcado el tono literario de esta admiradora de Dickens (a cuyo análisis dedicó su tesis doctoral), en novelas que suelen ir y venir en sus hilos argumentales, que pueden armarse y desarmarse, mecidas por los vaivenes de la memoria de sus personajes, como puede comprobarse también en Recuerdos del futuro, el último título publicado hasta la fecha y editado hace apenas tres meses en España (Seix Barral / Edicions 62, en catalán).
Muchos de los personajes que protagonizan sus novelas, como Todo cuanto amé(2003), El verano sin hombres (2011) o Un mundo deslumbrante (2014), dejan entrever claramente las tesis de esta mujer enjuta, alta, que usa la ironía para encajar, siempre con una sonrisa muy suya, “ser la esposa de escritor famoso que ven siempre como el responsable de la educación de su mujer”, como ella misma lo define.
Fina analista de la trastienda comunicativa del arte (como demuestra en Los misterios del rectángulo, 2005), no es menos elegante al abordar su clara militancia feminista. Quizá la mejor fusión de sus intereses esté, hoy por hoy, en el último de sus ensayos, La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres (2016), que acoge algunas de sus mejores reflexiones publicadas entre 2011 y 2015. Una de las conclusiones que se extraen de su lectura puede ser, como defiende ella misma, que “todos somos un poco hombres y un poco mujeres”, algo que queda reflejado, dice, en la falsamente muy masculina elogiada obra de Karl Ove Knausgard.
Defiende su feminismo con una gran fuerza, la que proviene de la pura convicción: “Como mujeres debemos ejercer el poder y la autoridad sin esperar el permiso de los hombres para hacerlo”, sostiene quien recauda dinero para organizar la “resistencia” contra el presidente Trump, alguien que “en la guerra civil contra las ideas que tiene lugar en Estados Unidos dispara racismo y misoginia; en realidad, su elección fue fruto del miedo de los hombres a las mujeres; temen perder autonomía”. Una princesa, pues, muy de los tiempos.





Anaïs Nin / Pájaros


Anaïs Nin
PÁJAROS
Traducción Antonio Desmonts

Manuel y su esposa eran pobres, y la primera vez que buscaron piso en París sólo encontraron dos habitaciones oscuras, por debajo del nivel de la calzada, que daban a un patiecillo sofocante. Manuel se entristeció. Era artista y allí no había luz para trabajar. A su esposa no le importaba. Ella salía diariamente a hacer su número de trapecio en el circo.
En aquel lugar bajo tierra, toda su vida pareció convertirse en un encarcelamiento. Los porteros eran muy viejos y los inquilinos del inmueble parecían haberse puesto de acuerdo en convertirlo en un asilo de ancianos.
Así que Manuel vagabundeó por las calles hasta toparse con un cartel: SE ALQUILA. Fue conducido a un ático de dos habitaciones que parecía una choza; pero una de las habitaciones daba a una terraza y, cuando Manuel salió a la terraza, lo saludaron los gritos de unas colegialas en el recreo.
Había un colegio al otro lado de la calle y las chicas jugaban en el patio situado bajo la terraza.

Mario Benedetti / No te salves



Mario Benedetti
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
            no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
            pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
             entonces
no te quedes conmigo.


Cannes / Naufragio del muy esperado Tarantino







El cineasta Quentin Tarantino posa para los medios delante de los actores estadounidenses Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, en Cannes.
El cineasta Quentin Tarantino posa para los medios delante de los actores estadounidenses Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, en Cannes.  EFE

Naufragio del muy esperado Tarantino

La trama de 'Érase una vez en... Hollywood' no se sabe bien adónde pretende conducir, con diálogos insustanciales y carentes de ingenio


CARLOS BOYERO
21 de mayo de 2019

Hay directores tan legendarios como escasos cuya nueva entrega se espera como agua de mayo, que convierten lo que hayan decidido parir en algo ansiado por los espectadores, la industria (tan necesitada del éxito de los más dotados en estos tiempos agónicos), los informadores y los críticos. La obra de Quentin Tarantino justifica esas expectativas. En Cannes su cine tuvo un bautizo esplendoroso hace 27 años con la revolucionaria Reservoir Dogs y en 1994 dejó flipado a todo el personal con la inclasificable Pulp Fiction, que logró la Palma de Oro y se ha convertido en un clásico. Por ello, la película que marcaba esta edición de Cannes, en la que estaban depositadas las esperanzas colectivas, era Érase una vez en... Hollywood. Tarantino aceleró hasta límites febriles su montaje para que se celebrara aquí el estreno mundial, la han exhibido en dos sesiones casi paralelas intentando algo tan democrático como que todos los asistentes a Cannes la vean al mismo tiempo. Antes ha salido un señor al escenario hablando en nombre de Tarantino y rogando que nadie cuente su argumento. En fin, un montaje a la altura de lo que se espera de las sorpresas confirmadas.


Brad Pitt, Leonardo DiCaprio, Quentin Tarantino y Margot Robbie
Cannes 2019

Y, efectivamente, es sorprendente. Pero no por la exhibición de talento que tantas veces ha acreditado su creador, sino por su lamentable falta de gracia, por una trama que no se sabe bien adónde pretende conducir, por diálogos insustanciales y carentes de ingenio (algo inaudito en el mejor y más original dialoguista del cine moderno), por situaciones alargadas hasta el aburrimiento, por actores excelentes como Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Al Pacino, que parecen tan perdidos como su director. Contaba la rumorología, siempre tan estratega ella, que suponía un tributo de amor por parte de Tarantino al cine y el mundo de finales de los sesenta en Hollywood, a sus personajes más pintorescos y también un retrato de aquel suceso pavoroso en el que la actriz Sharon Tate y sus amigos fueron masacrados por la banda satánica de aquel demente excesivamente siniestro llamado Charles Manson.

martes, 21 de mayo de 2019

Anaïs Nin / Diario / Dos fragmentos de 1932


Anaïs Nin


DOS FRAGMENTOS
Biografía de Anaïs Nin


Anaïs Nin
PRINCIPIOS DE JUNIO DE 1932
Traducción de Tom Maver

Es el rol de Fred, inconscientemente, el de envenenar mi felicidad. Señala lo inadecuado del amor de Henry. No me merezco un amor a medias, me dice. Me merezco cosas extraordinarias. Mierda, el amor a medias de Henry vale más para mí que todos los amores de mil hombres.
Por un momento imaginé un mundo sin Henry. Y juro que el día que pierda a Henry voy a asesinar mi vulnerabilidad, mi capacidad para el verdadero amor y mis sentimientos, con el libertinaje más frenético. Después de Henry no quiero más amor. Sólo coger, por un lado, y el trabajo y la soledad, por el otro. No más dolor.
Después de no ver a Henry por cinco días por mil obligaciones, no pude soportarlo más. Le pedí de vernos una hora entre un compromiso y otro. Hablamos por un rato y nos fuimos al hotel más cercano. Qué profunda necesidad de él. Sólo cuando estoy en sus brazos todo parece estar bien. Después de una hora con él yo pude seguir con mi día, haciendo cosas que no quiero hacer, viendo a gente que no me interesa.
Un cuarto de hotel para mí tiene una implicación de voluptuosidad, de cosa furtiva, rápida. Quizás no ver a Henry alzó todavía más mi hambre. Me masturbo a menudo, con lujuria, sin remordimiento o una sensación de desagrado posterior. Por primera vez sé lo que es comer. Subí casi dos kilos. Tengo un hambre frenética y la comida que como me da un placer prolongado. Nunca antes comí de esta manera, tan profundamente carnal. Tengo tres deseos ahora: comer, dormir y coger. Los cabarets me excitan. Quiero escuchar música estridente, ver caras, frotarme con otros cuerpos, beber fogosos licores. Hermosas mujeres y hombres apuestos me despiertan feroces deseos. Quiero bailar. Quiero drogas. Quiero conocer gente perversa, intimar con ellos. Nunca miro caras ingenuas. Quiero llegar a mordiscos a la vida y ser desgarrada por ella. Henry no me da todo esto. Yo desperté su amor. A la mierda con su amor. Me puede coger como ningún otro puede, pero yo quiero más que eso. Me estoy yendo al infierno, al infierno, al infierno. Salvaje, salvaje, salvajemente.

Vargas Llosa / Elecciones en España

Ilustración de Fernando Vicente


Mario Vargas Llosa

Elecciones en España

Para que el país no corra el riesgo de desintegrarse es indispensable una vigilancia constante del electorado que ha concedido al PSOE de Pedro Sánchez su formidable victoria


4 de mayo de 2019

Como el Partido Popular temía que la hemorragia de votantes hacia el partido nacionalista de ultraderecha Vox le quitara muchos votos, se derechizó lo más que pudo. El resultado ha sido, en las elecciones del 28 de abril, que perdió por su izquierda a casi todo el centro derecha que lo apoyaba. Y ha tenido el peor resultado de toda su historia, perdiendo más de tres millones seiscientos mil votos.

OTROS ARTÍCULOS DEL AUTOR



Nadie sabe para quién trabaja. Vox, convertido por la izquierda en el Lobo Feroz de esta campaña electoral, con sus ataques a la “derechita cobarde” contribuyó de manera importante a la debacle del Partido Popular. Entró al Parlamento con 24 diputados, pero estará allí, probablemente, sólo para que socialistas, independentistas y comunistas utilicen sus desplantes e imprecaciones de subido vozarrón nacionalista como las alarmas de un “fascismo” en perspectiva. Esta política justificará sin duda algunas acertadas medidas, pero también otras malas y muchas pésimas. La verdad es que la sociedad española es ya lo bastante democrática como para prohijar en su seno un movimiento verdaderamente fascista. Conformado por familias conservadoras aturdidas con la modernización de la sociedad española y grupos nostálgicos del franquismo, es probable que Vox haya alcanzado su tope máximo de aceptación en estas elecciones: el 10% de los votos. Pero los estragos que ha causado han sido, eso sí, cuantiosos. Entre ellos, haber prestado un servicio involuntario, pero de gran calado, al independentismo catalán, como veremos más adelante.

Vargas Llosa / Alan García


Mario Vargas Llosa

Alan García

Era más inteligente que el promedio de quienes se dedican a hacer política en Perú, con bastantes lecturas, y un orador fuera de lo común. Ha tenido un gran protagonismo público en los últimos treinta años


20 de abril de 2019

Lo conocí durante la campaña electoral de 1985, por Manuel Checa Solari, un amigo común que se había empeñado en presentarnos y que nos dejó solos toda la noche. Era inteligente y simpático, pero algo en él me alarmó y al día siguiente fui a la televisión a decir que no votaría por Alan García sino por Luis Bedoya Reyes. No era rencoroso pues, elegido presidente, me ofreció la embajada en España, que no acepté.

lunes, 20 de mayo de 2019

Anaïs Nin / Pájaros de fuego / Prefacio



Anaïs Nin
Pájaros de fuego
Prefacio


Es interesante el hecho de que muy pocos escritores decidan por voluntad propia sentarse a escribir cuentos o confesiones eróticas. Incluso en Francia, donde lo erótico parece jugar un papel tan importante en la vida, los escritores lo hacían movidos por la necesidad, por la falta de dinero.

Mario Benedetti / Corazonada






Mario Benedetti
CORAZONADA

Apreté dos veces el timbre y en seguida supe que me iba a quedar. Heredé de mi padre, que en paz descanse, estas corazonadas. La puerta tenía un gran barrote de bronce y pensé que iba a ser bravo sacarle lustre. Después abrieron y me atendió la ex, la que se iba. Tenía cara de caballo y cofia y delantal. “Vengo por el aviso”, dije. “Ya lo sé”, gruñó ella y me dejó en el zaguán, mirando las baldosas. Estudié las paredes y los zócalos, la araña de ocho bombitas y una especie de cancel.

Juan Cruz / Érase una vez Mario Benedetti







Mario Benedetti (izquierda) y el pintor cubano Mariano Rodríguez, en el Museo de Bellas Artes de La Habana en 1987.rn
Mario Benedetti (izquierda) y el pintor cubano Mariano Rodríguez, en el Museo de Bellas Artes de La Habana en 1987. ARCHIVO FUNDACIÓN BENEDETTI


Érase una vez Mario Benedetti

Era un hombre que buscaba amparo. Su voluntad era la de ser únicamente un poeta


Juan Cruz
20 de mayo de 2019

Era un hombre que buscaba amparo. Su voluntad era la de ser únicamente un poeta. Se le cruzó la vida triste de Uruguay, la maldad militar, la dictadura. Perseguido por la catástrofe que mató a tantos, ingresó en la nómina mundial de los perseguidos, y ya siempre tuvo miedo. En Argentina, en Perú, en Cuba y en Madrid.