miércoles, 14 de noviembre de 2018

Darío Jaramillo gana el Premio Internacional de Poesía García Lorca


Darío Jaramillo Agudelo.
Foto:
Pablo Salgado


Darío Jaramillo gana el Premio Internacional de Poesía García Lorca

El escritor colombiano es galardonado por su trayectoria


EL PAÍS
Madrid 14 NOV 2018 - 07:24 COT

El escritor colombiano Darío Jaramillo ha obtenido hoy el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca para 2018. El galardón, creado por el Ayuntamiento de Granada en 2004, premia "el conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural de la literatura hispánica", como explica su web oficial. José Emilio Pacheco, Blanca Varela o José Manuel Caballero Bonald están entre los anteriores ganadores del reconocimiento.
Jaramillo (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1947) está considerado como uno de los mejores poetas de su país, aunque también es autor de novelas y ensayos. Entre sus obras más conocidas, destacan Historias, Poemas de amorCartas cruzadasLa voz interior o Poesía en la canción popular latinoamericana.




DE OTROS MUNDOS

Poemas de Darío Jaramillo
POEMAS DE AMOR





El secreto de los Douglas para ser eternos

Michael Douglas


El secreto de los Douglas para ser eternos

"Sé que el tiempo que queda es limitado", dice Michael tras recibir una estrella en el Paseo de la Fama, acompañado de su padre Kirk, de 101 años


Rocío Ayuso
Los Angeles 12 de noviembre de 2018

Michael Douglas es un hombre que lo planifica todo. Como dice el actor y productor, que forma parte de una de las familias más longevas e importantes de Hollywood, es un sentimiento que aumenta con la edad. “Sé que el tiempo que queda es limitado y prefiero saber lo que voy a hacer con mi vida en lugar de dejar que me golpee”, acepta a sus 74 años. Por eso cuando la semana pasada recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood tras 50 años de carrera, una loseta con su nombre, acompañado en la ceremonia de su padre Kirk Douglas, de 101 años, su hijo Cameron y su esposa Catherine Zeta-Jones, además de otros familiares y amigos de esta industria, lo tenía todo más que preparado para la celebración. Tuvo otras oportunidades de recibir este honor pero ahora, con el estreno de la serie The Kominsky Method y su vida en orden, consideró que era el momento adecuado. “Para lo que no estaba preparado fue para la emoción que me embargó. El momento me llegó mucho más dentro de lo que me había imaginado”, admite conteniendo con una sonrisa la humedad que vuelve a inundar su mirada.
Michael Douglas. con su hijo Cameron y su padre Kirk.
Michael Douglas recibe su estrella en el Paseo de la Fama.

Douglas está acostumbrado al brillo de la fama. Lo conoce desde niño, creciendo a la sombra de su padre y aprendiendo de él y de sus amigos, con nombres como Frank Sinatra, Tony Curtis o Gregory Peck, lo que significa estar en la cumbre. “También les vi como gente normal, con inseguridades, y eso me dio una mejor idea de lo que es esta industria”, sopesa ahora. Por siempre recordado con películas como Atracción Fatal, Instinto Básico y sobre todo ese Gordon Gekko con el que ganó el Oscar por Wall Street, aprendió mucho de ellos pero también se convirtió por méritos propios en una de las estrellas más cotizadas de la década de los ochenta. Además, fue uno de los productores clave en una era que añora y en la que se respiraba una mayor libertad, ganando el Oscar a mejor película con Alguien voló sobre el nido del cuco.





Cameron Douglas, Michael Douglas, Catherine Zeta-Jones y Kirk Douglas en el Paseo de la Fama de Hollywood, el 6 de noviembre de 2018.ampliar foto
Cameron Douglas, Michael Douglas, Catherine Zeta-Jones y Kirk Douglas en el Paseo de la Fama de Hollywood, el 6 de noviembre de 2018.  AFP


Pero no todo han sido rositas. Los problemas de su primogénito con las drogas acabaron con Cameron en la cárcel. Su matrimonio con Catherine pasó años difíciles y la actriz fue diagnosticada con un trastorno bipolar. Todo ello además del avanzado cáncer de lengua que le fue diagnosticado en 2010. Ahora Douglas asegura que sigue “vigilando” su salud. Hace dos años tuvo “un susto” pero fue un tumor benigno del que se operó y sigue libre de cáncer. De Catherine, solo se deshace en halagos hacia el amor de su vida y la madre de sus hijos, Dylan, que acaba de comenzar la universidad, y Carys, que todavía vive en casa. Y se le nota orgulloso con Cameron quien “tras superar sus adversidades” ahora le ha hecho abuelo con la pequeña Lua. “Sabía que el día iba a llegar pero se me hace difícil de creer”, admite con admiración de “baba”, como le llama su nieta al por siempre galán.
A Douglas se le ve feliz y es por algo más que su propia carrera. “Entre mi padre y yo cubrimos 120 años de cine y como 120, 130 películas. Mis tres hijos quieren seguir nuestros pasos artísticos. Lo mismo que mi sobrina Kelsey. Cuatro Douglas en la próxima generación algo que tanto para él como para mí nos da un sentimiento de inmortalidad, de continuación que es increíble”, confiesa henchido.




Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones.
Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones.  FILMMAGIC


Sus ojos vuelven a cargarse de emoción cuando habla del hombre que comenzó la saga y que el próximo 9 de diciembre cumplirá 102 años. “Si alguien apostó por su final hace 20 años está claro que perdió”, y recuerda con humor la embolia que hace dos décadas en lugar de detener al mayor de los Douglas parece darle una nueva vida. “Verle ahí, a mi lado, durante la ceremonia, mirándome con el orgullo de pensar que mi hijo lleva 50 años en esto... de verdad que me sorprendió lo mucho que me llegó el momento”, reitera. Douglas no se engaña y aunque los peores momentos quedan atrás sabe que pueden volver.
Políticamente activo le duele el mundo tan polarizado que les ha tocado vivir a sus hijos, el peor que recuerda “y eso incluyendo la guerra de Vietnam”. Y aunque ahora cuenta con una nueva serie de televisión y es parte de esa gran familia de superhéroes que son los Avengers sabe que las cosas no son fáciles para alguien como él en un Hollywood enamorado de la juventud. “Y memorizar los diálogos cuesta. Pero ¿a quién quiero engañar? En cualquier otro trabajo estaría jubilado desde los 65. Y por mucho que me guste el golf, uno no se puede pasar la vida jugando”, resume a este periódico.

Catherine Zeta-Jones / “Que el mundo se prepare para dos nuevos Douglas”



Catherine Zeta-Jones


Catherine Zeta-Jones: “Que el mundo se prepare para dos nuevos Douglas”

La actriz galesa habla con pasión de sus dos hijos, Dylan Michael y Caryn Zeta, y anuncia que quieren dedicarse a la interpretación


Rocío Ayuso
Los Angeles, 26 de enero de 2018

Casi suena como una amenaza. “Que el mundo se prepare para dos nuevos Douglas”, comenta Catherine Zeta-Jones exultante. La actriz galesa, de 48 años, llega al encuentro acompañada de una energía y entereza que no han estado siempre a su lado en los últimos años. ¿Habla de la fuerza de la naturaleza que es su suegro, Kirk Douglas, de 101 años? ¿O de su esposo Michael, uno de los últimos marcados en Hollywood por un supuesto abuso sexual? Habla de todos pero la intérprete de Traffic (2000) y ganadora del Oscar por Chicago (2003) se refiere sobre todo a sus hijos, Dylan Michael y Carys Zeta, 17 y 14 años, respectivamente.
Los dos nuevos Douglas que ya piensan en seguir los pasos de la dinastía. Catherine Zeta-Jones habla con la pasión, el amor y las garras de una leona. “Mejor que no despiertes a la fiera que llevo dentro porque junto a mis hijos soy una leona. He luchado muy duro por mantener una familia unida. Lo he dado todo cuando podía haber hecho otras cosas pero sabía lo importante que eran estos años para ellos y para mí. Así que ahora vienen pisando fuerte. Los dos. Soy la primera en decirlo, una madre totalmente vendida a su causa que llama a las cosas por su nombre. Que el mundo se prepare porque los dos quieren ser actores y sé que tienen la pasión para ello”, dice en su encuentro con EL PAÍS, recordando los años que estuvo separada de Michael Douglas.

Pregunta. ¿No le preocupa que sigan sus pasos? Ahora están más claros que nunca los abusos que se dan en esta industria.


Catherine Zeta_Jones y Michael Douglas con sus hijos Carys Zeta y Dylan. Sentados el actor Kirk Douglas y su esposa Anne.
Catherine Zeta_Jones y Michael Douglas con sus hijos Carys Zeta y Dylan. Sentados el actor Kirk Douglas y su esposa Anne. GTRESONLINE


Respuesta. Nada me daría más alegría que orientarlos en otra carrera. Dylan comienza este año la universidad y es un momento lleno de emociones. Pero he visto lo que hacen, su maestría, sus ganas. Y conocen muy bien los peligros que acompañan a la fama.
P. ¿Por ejemplo? ¿Cuál es el mejor consejo que le daría a su hija antes de empezar en este mundo de hombres?
R. Yo he tenido la fortuna de trabajar con grandes hombres en esta industria. Pero también he sabido ponerme la coraza, pasearme por el mundo como Catherine Zeta-Jones y ocultar mis vulnerabilidades. Si algo he aprendido en estos años es que hay que aferrarse a la valentía que uno tiene de joven, cuando no le temes a nada. Con los años, cuanto más famosa, cuantos más premios, más vas dudando de ti misma y más te preguntas si haces lo que debes. Por eso, especialmente como mujer, le recomendaría que nunca deje escapar la valentía de la juventud.


Catherine Zeta-Jones y su hija Carys Zeta Douglas en el desfile de Michael Koors en la Semana de la Moda de Nueva York 2017.
Catherine Zeta-Jones y su hija Carys Zeta Douglas en el desfile de Michael Koors en la Semana de la Moda de Nueva York 2017. GTRESONLINE


P. Las acusaciones de abusos sexuales también han llegado a su esposo, que negó los hechos mencionados por una de sus exempleadas incluso antes de que salieran a la luz.
R. Estoy muy orgullosa de su respuesta. Estamos hablando de algo que supuestamente sucedió hace 30 años. Algo que no se sostiene y que Michael tenía que dejar claro. Nadie apoya más el movimiento que se está produciendo estos días que mi marido o yo. Y su historial no puede ser mejor, como productor, como artista, con cualquier equipo con el que ha trabajado a lo largo de sus 50 años de carrera.
P. ¿Son estos los peligros de la fama a los que antes se refería?
R. Yo nunca quise ser famosa. Ni tan siquiera estrella. Quería ser actriz. Subirme a un escenario, algo que hice cuando tenía 9 años. Y descubrí muy pronto, con una hora de televisión en The Darling Buds of May, lo que era ser famosa sin tener el dinero para protegerme del caos. Pero aprendí rápido.



Catherine Zeta-Jones, en la alfombra roja de los Globos de Oro del pasado 7 de enero.
Catherine Zeta-Jones, en la alfombra roja de los Globos de Oro del pasado 7 de enero. GTRESONLINE


P. Su paso por los Globos de Oro y su último trabajo en televisión como Griselda Blanco, la madrina de la cocaína, la han devuelto a escena.
R. Me hace gracia cuando la gente me dice que he desaparecido de Hollywood porque he trabajado en Broadway, he ganado un Tony pero eso no cuenta a este lado del mundo. Cierto que después de Chicago mis hijos me necesitaron más y yo perdí un poco la inspiración, el sentimiento de cuanto amo este negocio. Pero ahora tengo muchas más cosas listas para esta nueva etapa.
P. Su suegro parece no haber perdido el amor por el medio.
R. Papi, como le llamamos, y su esposa Anne se han debido ver los Globos de Oro como 10 veces. La ilusión que le hizo. Cenamos en su casa la noche anterior para repasar el diálogo. Y te reirás pero después de ensayar lo primero que me dijo riéndose fue: "¿Y tú por qué tienes más texto que yo?". Eso con 101 años.

Imelda Marcos, condenada a 42 años de prisión


Imelda Marcos


Imelda Marcos, condenada a 42 años de prisión

La ex primera dama filipina, conocida por su debilidad por los zapatos, también tenía querencia por las joyas más selectas, ha sido hallada culpable de siete delitos de corrupción



PALOMA ALMOGUERA
Singapur 12 NOV 2018 - 18:03 COT

La “Mariposa de Hierro”, la dama de los excesos asiática por antonomasia, Imelda Marcos, parece estar en apuros con la justicia. Una vez más. La viuda del dictador filipino Ferdinand Marcos ha sido hallada culpable de siete delitos de corrupción cometidos cuando gobernó Manila entre 1975 y 1986, por los que ha recibido una condena total de un mínimo de 42 años de cárcel. Una sentencia, no obstante, aún apelable que la dueña de la antológica colección de zapatos seguramente no verá llevarse a la práctica.
La ex primera dama de Filipinas Imelda Marcos.  

Marcos, quien ocupa un escaño en el Congreso más de tres décadas después de que una revuelta popular llevara a su familia a huir de Filipinas por las tropelías cometidas durante los 21 años de “dictadura conyugal” con su marido –como se bautizó al régimen (1965-1986) por el inmenso poder que tenía como primera dama-, fue acusada el viernes por el Tribunal Especial Anticorrupción filipino de desviar 200 millones de dólares (176 millones de euros) del erario público a sus cuentas privadas en entidades suizas mediante siete transferencias. Dicha corte la condenó a entre 6 y 11 años de prisión por cada envío, y emitió una orden de arresto en su contra, eludible solicitando una fianza.
Diestra en cuestiones de tribunales, pues ha salido indemne junto a su familia de más de 400 procesos judiciales desde que regresaron de Hawái a Filipinas en 1992, ya viuda de Marcos, ni la acusada ni ningún representante legal acudieron a la lectura de la sentencia, anticipando con arrogancia el más que probable final: que Imelda, amante por igual de zapatos que de joyas o cualquier adorno exclusivo, no irá a prisión.


Imelda Marcos y parte de su famosa colección de zapatos.
Imelda Marcos y parte de su famosa colección de zapatos.  AFP


Imelda, conocida mundialmente por su debilidad por los zapatos, también tenía querencia por las joyas más selectas. Coleccionaba tiaras, collares de oro con diamantes, pendientes de perlas, esmeraldas… Solo un peculiar diamante de su ajuar estaba calculado en unos 7,5 millones de euros, según la tasación del Gobierno filipino, que incautó el tesoro hace tres décadas. La sentencia no es firme y por tanto puede ser apelada ante el Tribunal Supremo por la ex primera dama, quien acostumbró durante sus años en el poder a viajar al extranjero para llenar su armario de ropa de marca que no podía encontrar en Filipinas.
Marcos, de 89 años, podría argüir su avanzada edad para evitar la cárcel, según los expertos. Algo a lo que contribuiría la lentitud con la que avanza el proceso y se espera que se procese la apelación, con los cargos presentados en 1991 por el Defensor del Pueblo, según informa Efe. El mismo tribunal absolvió a Marcos de otros tres delitos de corrupción de los que también se le acusaba. 
Aunque la fiscalía concluyó su investigación en 2015, los abogados de Marcos han conseguido retrasar hasta ahora la sentencia desoyendo las peticiones de acudir al juzgado. En un comunicado enviado el viernes, la viuda de Ferdinand Marcos aseguró que sus asesores estaban estudiando el dictamen y presentarán una petición a la corte para que lo reconsiderara. 
Mientras, cabe preguntarse si la sentencia pasará factura políticamente a Marcos. Aunque en principio la desautoriza a desempeñar un cargo público de por vida, podrá seguir ocupando su escaño mientras se resuelve la apelación, así como presentarse en mayo del próximo año como candidata a gobernadora de la provincia de Ilocos Norte para suceder a su hija, Imee Marcos, que será candidata al Senado en 2019. 
Porque si hay algo que los Marcos han sabido, es continuar en la primera plana política filipina pese al ignominioso pasado, con al menos 3.400 personas asesinadas y 34.000 torturadas durante los años de ley marcial (de 1972 a 1981). Si Imee Marcos busca su asiento en el Senado, su hermano, Ferdinand Marcos Jr, conocido como “Bongbong”, ha llevado al Supremo su disputa por la vicepresidencia con Leni Robredo, a quien acusa de fraude electoral cuando se presentaron al cargo hace dos años.
Durante este tiempo, los Marcos, que se habrían apropiado ilícitamente de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares, han contado con un apoyo especial. El presidente, Rodrigo Duterte, respalda abiertamente a “Bongbong” frente a Robredo, crítica con su gestión; y Sara Duterte-Carpio, que suena como candidata a suceder eventualmente a su padre como presidente, se ha mostrado cercana a Imee Marcos. 
En una de sus más surrealistas muestras de apoyo a los Marcos, Rodrigo Duterte defendió el año pasado que Imelda estaba dispuesta a devolver una cantidad indeterminada de dinero y “algunos lingotes de oro” –cuando huyeron a Hawái se llevaron hasta 24- para aliviar el déficit presupuestario nacional. 
Ocurra lo que ocurra con Marcos, no parece ser el año de las damas asiáticas del dispendio. La esposa del ex primer ministro malasio Najib Razak, Rosmah Mansor, famosa por su ostentoso estilo de vida, ha sido acusada de blanqueo de dinero en medio de una investigación sobre el desfalco de miles de millones de dólares del fondo de desarrollo 1MDB, puesto en marcha por su marido, también investigado.

martes, 13 de noviembre de 2018

Muere Stan Lee, creador para Marvel de Hulk, Spiderman, Vengadores y Los Cuatro Fantásticos





Muere Stan Lee, creador para Marvel de Hulk, Spiderman, Vengadores y Los Cuatro Fantásticos

El escritor y editor de cómics, que comenzó su carrera en los años cuarenta, ha fallecido a los 95 años


ENEKO RUIZ JIMÉNEZ
Madrid 12 NOV 2018 - 18:03 COT

Stanley Martin Lieber ha muerto a los 95 años en un hospital de Los Ángeles, según ha informado su hija al portal estadounidense TMZ. Spiderman, Patrulla X, Vengadores, Daredevil o Dr. Extraño son algunos de los héroes con los que plagó el universo Marvel, pero su mayor creación fue el propio personaje de Stan Lee.En su juventud, Stan soñaba con escribir la gran novela americana. Por eso, cuando le encargaron cómics de monstruos, modelos y vaqueros decidió no manchar su nombre y firmar con el seudónimo Stan Lee. Ese camino hizo que ese joven del Bronx nunca llegara a ser novelista. Su risueño alter ego, sin embargo, no solo transformó la incipiente industria del tebeo, sino que tejió un nuevo panteón de deidades en la industria del entretenimiento. Su imagen y forma de comunicar eran icónicas, tenía decenas de créditos como actor e incluso crearon muñecos que reproducían su imagen. Su vida se basó hasta el último minuto en un propósito: “Solo quiero divertirme”.

Nacido el 28 de diciembre de 1922 en Nueva York, el interés de Stanley por la fantasía como escapismo parece sacado de un libro de psicología. Tras la gran depresión, su padre, inmigrante rumano, solo encontraba trabajos esporádicos. En su piso de una habitación, las peleas eran constantes. Así que Lee, una especie de Peter Parker extrovertido, se refugiaba en las películas de Errol Flynn, la lectura y en mejorar sus dotes dialécticas.


Sus empleos de adolescencia fueron variopintos: escribió obituarios para el Centro Nacional de Tuberculosis, vendió vaqueros y fue acomodador en Broadway. Todo cambió cuando su tío le invitó a las oficinas de su editorial, entonces conocida como Timely Comics. Lee no sabía nada de historietas, pero el cometido era claro: “¿Podéis darle algún encargo?”. Joe Simon, redactor jefe a punto de lanzar Capitán América, lo contrató al instante.




LAS OBRAS MÁS DESTACADAS


  • Los 4 Fantásticos (1961-72)
  • El increíble Hulk (1962-68)
  • El poderoso Thor (1962-72)
  • El asombroso Spiderman (1962-1984)
  • El Hombre Hormiga, Tales to Astonish (1962-65)
  • Doctor Extraño, Tales of Suspense (1962-70)
  • Los Vengadores (1963-66)
  • La Patrulla X (1963-66)
  • Nick Furia y los Comandos Aulladores (1963-66)
  • Daredevil (1964-69)
  • Estela Plateada (1968-70)
  • El Capitán América (1968-70)

En meses, el joven pasó de limpiar ceniceros a rellenar viñetas para los héroes ficticios de la Segunda Guerra Mundial. Algo que le inspiraría. Lee se alistó en el Ejército tras el ataque de Pearl Harbor. Su primera creación fue Destroyer, un superpoderoso doctor antinazi. A los 19 años ya era redactor jefe, pero los monstruos y el terror no le motivaban; seguía queriendo desarrollar sus ideas en literatura. Un encargo de sus jefes en Marvel colmó su paciencia: copiar la JLA, grupo de Superman y Batman en la rival DC. “Queremos más acción y menos diálogo”. Después de una década, estaba decidido a dejarlo todo. Pero su mujer, que murió en 2017, le paró: “Desarrolla tus cómics con tus ideas ¿Qué harán, despedirte?”. Era el momento de quitarse los grilletes. El 8 de agosto de 1961 llegó a las estanterías Los Cuatro Fantásticos y todo cambió.
El cuarteto, creado junto a Jack Kirby, era lo contrario a los superhéroes llamativos que le pidieron: era una familia de astronautas con poderes que no llevaban disfraz. Sus problemas personales ocupaban tantas viñetas como las peleas. Además, vivían en la muy real Nueva York. Sin saberlo, la semilla del universo Marvel estaba plantada. Pronto las antologías de monstruos y modelos fueron sustituidos por héroes imperfectos como Hulk, Thor, Spiderman, Iron Man o Los Vengadores, donde Lee recuperó al Capitán América de Simon y Kirby como héroe fuera de lugar. Su mensaje iba más allá de las peleas. Lee fue el primero en trasladar al cómic asuntos como la drogodependencia, las analogías de los derechos civiles y las minorías en los X-men y también en presentar superhéroes negros como Halcón o Pantera Negra. Hasta Federico Fellini o Alain Resnais paraban para visitar las oficinas neoyorquinas.



Lee escribía y controlaba decenas de títulos mensuales, lo que le llevó a diseñar también un método de trabajo eternamente rodeado de polémica. Él escribía el argumento para dibujantes como Kirby o Steve Ditko, que se encargaban de dibujar y distribuir las páginas. Entonces, el trabajo volvía a Stan, The Man, que simplemente rellenaba los diálogos. Nunca quedó claro dónde empezaba el trabajo de cada uno y numerosos dibujantes rompieron su relación con Marvel al sentirse injustamente tratados. Los 4F, por ejemplo, era el título más inventivo, pero las versiones sobre quién puso el germen difieren. Allí se tejía la mitología Marvel con conceptos grandilocuentes, galaxias recónditas y personajes como Estela Plateada. Kirby cada vez necesitaba menos dirección y Lee cohibió su creatividad desenfrenada que en cada número daba un nuevo personaje.
Mientras, Lee rehuía polémicas y no mencionaba las acusaciones de Kirby y herederos sobre la autoridad de la obra. Era el rostro y el mensaje de Marvel, respondía el correo y narraba los dibujos en TV. Las cabeceras leían "Stan Lee presenta". Vitalista y entusiasta, el guionista contaba las mismas historias a sus fans siempre con una cadencia dramática y pasional apuntalada con latiguillos como “¡Excelsior!”. Detrás de su inconfundible bigote canoso y gafas oscuras, era difícil diferenciar la persona de su excesiva caricatura.



En 1972 dejó de ser redactor jefe para heredar el título de editor de su tío, que mantuvo hasta 1996. Aunque ya no parara por el bullpen Marvel, era una celebridad, el icono del cómic que había despertado la pasión de autores y cineastas. Solo le quedaba una espinita: alcanzar Hollywood. Y Kevin Smith, uno de sus fans, fue el primero en aprovechar esa vena cinematográfica, al transformarlo en sabio mentor en el filme Mallrats. Pero fue la colonización de Hollywood de sus personajes lo que le dio una segunda vida en los focos.
Sus decenas de cameos en pantalla eran lo más esperado por los seguidores, así que fueron ganando minutos: desde su aparición entre la multitud en X-menhasta colarse en el póster de Deadpool o interpretar al cartero de Los 4 Fantásticos. Tras décadas de fracasos cinematográficos y algún bache con Marvel, no había nadie más entusiasta vendiendo las películas que Lee, reconvertido en el productor más poderoso de la historia. Sus divertidos cameos incluso lo llevaron a colarse en proyectos ajenos como Princesa por Sorpresa 2Big Bang Theory y Los Simpson. Hasta presentó un reality-show en busca de superhéroes reales. Su último cameo hasta la fecha era el de Venom, aunque diversas fuentes informan que le dio tiempo a rodar Vengadores 4, el final de la saga más taquillera de su historia.



Lee nunca dejó de escribir (si bien los últimos años fueron azarosos por su neumonía y su herencia), tanto en proyectos puntuales con Marvel como desarrollando productos de discutible calidad como Stripperella, una superheroina con voz de Pamela Anderson. Fundó su productora y cada mañana iba a su oficina. En 2015 lanzó su autobiografía en viñetas y meses después estrenó la teleserie Stan Lee's Lucky Man. Aunque su sello fuera ya más marca que creatividad, seguía siendo el invitado más esperado en las convenciones de cómic hoy multiplicadas por el mundo. No podía dar un paso sin una foto. Él había visto surgir de la nada este movimiento cultural. Era el patriarca fuera de tiempo. Un icono. Eso sí, seguía contestando con arrojo cualquier duda sobre quién era más fuerte, si La Cosa o Galactus: “Depende del guionista”.
50 años después de renunciar a su sueño, lo reconocía: “No tendría paciencia como novelista. Me sentaba siete horas y acababa el cómic ese día. Era el mayor placer. No me queda nada por hacer pero si me jubilara, solo querría escribir”. Como diría él: 'nuff said (está todo dicho).