sábado, 24 de agosto de 2019

‘The Wire’ y el mejor uso de una palabrota



MOMENTOS ESTELARES‘The Wire’ y el mejor uso de una palabrota

El cuarto capítulo de la primera temporada tiene una de las secuencias mejor escritas y dirigidas de la televisión. Y sus diálogos solo usan la misma palabra (malsonante)




Alvaro P. Ruiz de Elvira
16 de agosto de 2019


Una de las secuencias mejor escritas y rodadas de la historia de la televisión solo contiene en sus diálogos una palabra, repetida hasta 33 veces. Y es una de esas escenas en las que uno se da cuenta de que lo que está viendo es extraordinario. Durante cinco minutos, usando solo la expresión fuck (joder sería la traducción al español, disculpen desde ya el término) y sus capacidades de observación, dos policías resuelven una investigación en la escena de un antiguo crimen que deja a CSI Las Vegas en el más absoluto ridículo (sin querer desmerecer a Grissom y compañía, que buenas tardes dieron también en sus inicios).

The Wire, serie original de HBO, tuvo cinco temporadas (2002-2008), con seis ambientes diferentes en la ciudad de Baltimore (apenas a una hora en coche de Washington): los entresijos de una policía enviciada, los barrios pobres, el puerto y los estibadores, el ayuntamiento y el movimiento político y de intereses a su alrededor, las escuelas de los barrios más abandonados y el trabajo en un periódico en crisis y cómo afecta a la ciudad lo que se trata en él. Es todo una sórdida mezcla de narcotráfico, corrupción policial, pinchazos de teléfonos, política e historias de barrio hilvanadas con unos personajes construidos con mucho mimo. Estaba ambientada en Baltimore, pero lo mismo podía haber sido cualquier lugar del mundo donde vivir bien, en paz y sin preocupaciones es solo un sueño.
Si por algo tanta gente dice que The Wire es su serie favorita, no es casualidad, ni postureo. La pluma de su creador, David Simon, estuvo acompañada por el saber hacer de nombres como Rafael Alvarez (periodista del Baltimore Sun), George Pelecanos (Treme), Ed Burns (policía durante 20 años en Baltimore, profesor de instituto y coautor de The Corner, el libro que dio origen a The Wire) o Dennis Lehane (autor de Mystic River), entre otros. Bajo escucha fue su traducción en España cuando la emitieron Fox y TNT y ahora está al completo y remasterizada en HBO España.

La escena del fuck, como se la conoce, tiene lugar al final del cuarto capítulo de la primera temporada. Es uno de esos momentos clave en el que si hasta entonces no se ha entrado en la historia, se entra. Tiene como protagonistas a dos detectives de Homicidios, de los buenos, de los que tratan de no caer en las cloacas de la corrupción, pero que no se libran de tener defectos. Uno es Jimmy McNulty (Dominic West), un borrachín de origen irlandés con tendencia a saltarse las órdenes de sus superiores (impagable su evolución en la segunda temporada, degradado a patrullar el río en una barca, justo el destino al que él había pedido no ir nunca). El otro es Bunk Moreland (Wendell Pierce), compañero de borracheras de McNulty, aunque más cuidadoso en el trato con sus patrones.
Ambos acuden a un piso donde tuvo lugar un asesinato con pistola. En seguida se dan cuenta de que el policía que se había encargado de la investigación no estuvo muy fino y recrean lo que en verdad pasó comunicándose maldiciendo (en diferentes tonos: sorpresa, preocupación, admiración...) y gestos de la cara y las manos. Cinco minutos magistrales y muy en la línea con ese espíritu de The Wirede no darlo todo masticado, de dejar cosas en el aire, de no acomodar al espectador con explicaciones fáciles.




La secuencia de 'fuck' en 'The Wire'.

El origen de la secuencia, según contaron Simon y Burns en un libro sobre la serie, All the Pieces Matter: The Inside Story of The Wire, de Jonathan Abrams, viene de un detective de verdad, un mito de las comisarías de Baltimore, un tal Terry McLarney. “Estábamos en una escena de un crimen. Estábamos mirando, y los policías no hacían más que maldecir a izquierda y derecha. Alguien dijo algo tan profano que Terry comenzó a reírse y dijo, 'un día vamos a llegar al punto en el que seremos capaces de solo comunicarnos utilizando la palabra joder'. Me quedé con la idea y se la conté a Ed, y después Ed escribió la secuencia”, cuenta Simons en el libro.
La palabra fuck en EE UU es considerada por gran parte de la sociedad como una de las peores expresiones posibles. La potencia que le dio a la escena, sin resultar irritante y de la forma más natural y coloquial posible, es soberbia. Los actores de aquel episodio explican que eran conscientes en todo momento de que no estaban rodando una escena normal, de que era algo que iba a marcar a la serie y la ficción que se hacía por entonces. “Quería que fuera parecido a la secuencia de la ducha de Psicosis, donde todo estaba tan medido. La historia era muy visual, así que fui muy detallista al rodar”, cuenta en el libro Clement Virgo, director del capítulo.

The Wire se tiene que ver en versión original, aunque cueste. La secuencia doblada al castellano pierde fuerza, demasiada. Hay mucha jerga, acentos y frases demoledoras de sus personajes como para perdérselas y entender así el fondo de los personajes. Y si no les gusta la serie, no pasa nada, pero raro sería que al terminar de verla no les salga de forma espontánea un fuck de admiración bien dicho y rotundo.

Dominic West / “Yo también creo que ‘The Wire’ es la mejor serie de la historia”

Dominic West

Dominic West: “Yo también creo que ‘The Wire’ es la mejor serie de la historia”

El actor protagoniza ‘The Affair’, cuya segunda temporada emite Canal + Series


Natalia Marcos
Madrid, 28 de octubre de 2015

McNulty era insubordinado, iba por libre y le gustaba beber más de la cuenta. Un detective de ascendencia irlandesa pateando las calles de Baltimore. Siete años después de que The Wire se despidiera de la pequeña pantalla, Dominic West(Sheffield, Inglaterra, 1969) ríe al otro lado del teléfono cuando se menciona la que muchos consideran una de las mejores series de la historia. O, directamente, la mejor.
"Yo también creo que es la mejor serie de la historia de la televisión. Ha redefinido las series de policías y ha marcado la era dorada de la televisión. Cambió la forma en la que la gente percibe las series y los hábitos de ver televisión. Antes de The Wire, las series de policías tenían que ser conclusivas, que cada capítulo contara una historia, porque pensaban que la gente solo vería un capítulo cada vez que encendía la televisión. Después de The Wire, las series pasaron a ser más como una novela, contando una historia en cada temporada. The Wire hizo mucho para cambiar la historia de la televisión".
Aunque en su momento el interés que despertó la serie creada por David Simon no fuera excesivo, pronto su popularidad creció como la espuma de forma paralela a la de sus actores. Desde entonces, Dominic West ha participado en películas como 300, Chicago o Star Wars: La amenaza fantasma. En televisión, su carrera siguió con la británica The Hour y, ahora, con The Affair, cuya segunda temporada emite Canal + Series.
"Hacer una serie tan intimista como The Affair siempre es un reto", dice el actor, protagonista junto a Ruth Wilson de esta historia de una infidelidad contada a dos voces en su primera entrega y que en su nueva temporada ha ampliado el número de miradas desde las que se cuenta la trama a cuatro perspectivas. "Me gustó mucho el guion, me pareció muy inteligente e intrigante, que había algo muy interesante en las vidas de los personajes", continúa West.



Dominic West: “Yo también creo que ‘The Wire’ es la mejor serie de la historia”


Los nuevos capítulos están marcados por los acontecimientos que tuvieron lugar en la primera entrega y sus consecuencias en las vidas de los protagonistas. "Noah sigue escribiendo y encuentra una nueva libertad creativa. Pero el asesinato en el que se supone que está implicado sigue envolviéndolos. La historia se centra mucho en estos dos personajes y cómo influyen cada uno en la vida del otro y cómo el asesinato ha afectado a sus vidas. Eso se verá mucho más directamente que en la primera temporada", explica sobre la trama de los nuevos episodios.
The Affair no es solo la historia de una infidelidad. También apuesta por una forma de narración diferente, contando unos mismos acontecimientos pasados por el filtro de diferentes perspectivas. "Es lo que hace diferente a The Affair. Es un dispositivo que permite llegar a la verdad mejor, no quedarte con una única visión subjetiva. Porque no hay una realidad única, sino que depende de cómo lo vive cada persona. Todo es relativo. Los participantes en un mismo acontecimiento pueden tener visiones muy diferentes", dice Dominic West sobre este recurso narrativo.
Además de perspectivas diferentes de los mismos hechos, en The Affair, una serie sobre una infidelidad emitida en Estados Unidos en un canal de cable como Showtime, hay bastante sexo. "El reto no está en hacer tantas escenas de sexo, sino en cómo hacerlas diferentes unas de otras", ríe West cuando se le pregunta por la complejidad de este tipo de secuencias. "Siempre es difícil hacer escenas cuando estás tan expuesto y hay tanta gente en la habitación. Yo intento afrontarlas como cualquier otra escena y ver cómo contribuyen a la historia. Creo que eso lo hemos hecho muy bien, siempre tenemos en cuenta que las escenas de sexo aporten algo a los personajes y cuenten por lo que están pasando".




Wendell Pierce y Dominic West, en 'The Wire'.
Wendell Pierce y Dominic West, en 'The Wire'.


De vuelta a The Wire, a Dominic West le cuesta decidirse por algún momento concreto entre todos sus recuerdos de la serie. "Tengo un montón de buenos recuerdos", ríe al recordar. "Lo mejor era la buena relación que tenía McNulty con Bunk, me lo pasé muy bien trabajando con Wendell Pierce. Es una de las cosas que más disfruté. También dar vida a un personaje que era tan diferente a mí mismo".
Desde The Wire, muchas cosas han cambiado en la televisión. "Ha subido mucho la calidad", reconoce West. "La serie ayudó a que los guionistas se convirtieran en las personas más importantes del equipo. Una serie no es tanto los actores como los guionistas. Y eso me encanta porque ha hecho que tengamos mejor televisión". Como muestra, muchas de las series que han vuelto recientemente a la pequeña pantalla: HomelandFargoThe Good WifeThe LeftoversThe Knick... Y The Affair, claro.



Curiosidades que quizá no sabías sobre 'The Wire'




Curiosidades que quizá no sabías sobre 'The Wire'

NATALIA MARCOS
5 de julio de 2012




Curiosidades que quizá no sabías sobre 'The Wire'
"Que se joda el espectador medio" (David Simon, creador de 'The Wire')
Acaban de cumplirse diez años de la emisión del primer capítulo de una de esas obras que marcan época, una de las ficciones que identifican la edad de oro de las series. Hablamos, claro, de The Wire. El 2 de junio de 2002, HBO empezaba a mostrar en la pequeña pantalla ese mundo turbio y oscuro que se esconde tras las esquinas de Baltimore. Traficantes, policías, políticos, periodistas... The Wire es un mosaico de personas con un concepto peculiar y flexible de la moral y de situaciones al límite que dejó momentos imborrables narrados unas veces a un ritmo pausado y otras a cámara rápida, con un estilo propio que desechaba sin contemplaciones al gran público. Se ha escrito y debatido mucho sobre The Wire y todo lo que la rodea. Quizá mucho de lo que vamos a contar a continuación ya lo sabías. Pero quizá, no.

Posters / The Wire



Posters
THE WIRE





Tom Waits / Way Down in the Hole / The Wire


Tom Waits

Way Down in the Hole


When you walk through the garden
You gotta watch your back
Well I beg your pardon
Walk the straight and narrow track
If you walk with Jesus
He's gonna save your soul
You gotta keep the devil
Way down in the hole
He's got the fire and the fury
At his command
Well you don't have to worry
If you hold on to Jesus hand
We'll all be safe from Satan
When the thunder rolls
We just gotta help me keep the devil
Way down in the hole
All the angels sing about Jesus' mighty sword
And they'll shield you with their wings
And keep you close to the lord
Don't pay heed to temptation
For his hands are so cold
You gotta help me keep the devil
Way down in the hole
Down in the hole, down in the hole
Down in the hole, down in the hole
Down in the hole, down in the hole
You gotta help me keep the devil
Down in the hole



The Wire - Season 2 Intro

Tom Waits / Way Down in the Hole




Tom Waits

Way Down in the Hole

Subtítulos en español


The Wire

Intro Theme Songs

Las cinco versiones de "Way Down In The Hole" Season 1 (0:00) Season 2 (1:37) Tom Waits Season 3 (3:11) The Neville Brothers
Season 4 (4:44) Season 5 (6:22)



viernes, 23 de agosto de 2019

‘Yo por dentro’ / El testamento literario de Sam Shepard

Sam Shepard

‘Yo por dentro’, el testamento literario de Sam Shepard


Héctor González
12 de marzo de 2019

Uno es víctima de sus miedos y sus obsesiones. Ahí reposa buena parte de nuestra identidad muy a pesar nuestro. A lo largo de su carrera como narrador, actor y dramaturgo, Sam Shepard (Illinois, 1942 – Kentucky, 2017), invirtió bastante tiempo en identificarlas.  Una adolescente de trece o catorce años colgada del tubo de un columpio es una imagen difícil de olvidar, Shepard lo sabe y la tiene identificada que es una de las orillas a las que llega Yo por dentro (Anagrama), su obra póstuma.

El estadounidense no es un autor precisamente blando y de ejercicios retóricos. Sus escenarios son áridos, fronterizos en muchos casos y ajenos a los dramas urbanos. En sus libros la geografía es tan importante como cualquiera de sus protagonistas. Cada tanto, el narrador de Yo por dentro, se pierde mientras observa un cielo despejado y estrellado. Recuerda un pasado que no solo lo alcanzó, sino que además no lo suelta.

Sam Shepard / Sólo nosotros y los dinosaurios



Sam Shepard
Ilustración de T.A.


Solo nosotros y los dinosaurios

Existe un teatro con nombre de aerolínea en Nueva York que estos días programa una obra de Sam Shepard a la que el propio Sam Shepard no hubiera podido permitirse asistir y pone de manifiesto lo feroz y absurdo del capitalismo aplicado al mundo del arte

Laura Fernández
1 de febrero de 2019





Ethan Hawke y Paul Dano en 'True West'.
Ethan Hawke y Paul Dano en 'True West'.

Descubrí la semana pasada en una poco concurrida cafetería de Nueva York en la que servían cafés a cinco dólares – no se asusten, es lo que cuestan los cafés en Nueva York –, no solo que algunos teatros en Estados Unidos tienen ya nombres de compañías aéreas – hay al menos un American Airlines Theater –, sino que esos mismos teatros programan obras de Sam Shepard (True West) protagonizadas por Ethan Hawke. Maravilloso, se dirán. No tanto, les diré, si se tiene en cuenta que la media de coste de una entrada está en 200 dólares. Es más, que una entrada cualquiera cuesta en realidad 213 dólares. Imaginé a Sam Shepard no pudiendo asistir a ninguna de sus representaciones durante buena parte de su vida. En especial, la parte de su vida que le sirvió para llegar a escribir la clase de obra de teatro que casi se llevó el Pulitzer y que ahora protagoniza Ethan Hawke.

El lado oscuro de 14 genios, artistas y personalidades que creíamos intachable

Ilustración de Triunfo Arciniegas


El lado oscuro de 14 genios, artistas y personalidades que creíamos intachables

John Fitzgerald Kennedy, Teresa de Calcuta, Mick Jagger, Albert Einstein... Sabemos de la admiración que provocan. Lo que no se conocía tanto es su faceta turbia


SARA NAVAS
25 de junio de 2019

La épica de muchos de sus logros, el magnetismo que desprendían ante las cámaras o la belleza de las obras que llegaron a crear han ayudado a que el mundo idealizara la imagen de estos personajes. Sin embargo, algunos de los nombres más idolatrados esconden un lado oscuro que conviene recordar. Porque como Billy Wilder escribió para la mítica escena final de Con faldas y a lo loco, "nadie es perfecto". En su libro El club de los execrables (Ediciones B), Malcolm Otero y Santi Giménez recopilan algunos casos. En ICON hemos completado esta lista con otras figuras mundialmente reconocidas cuyo modelo de conducta deja que desear.

jueves, 22 de agosto de 2019

Vargas Llosa / Las dos caras de Ezra Pound


Mario Vargas Llosa

Las dos caras de Ezra Pound

El poeta y cazador de talentos literarios quedó deslumbrado por los textos de James Joyce y le buscó editores. En la Segunda Guerra Mundial se hizo eco de las fechorías que los nazis atribuían a los judíos


20 de julio de 2019






Las dos caras de Ezra Pound
FERNANDO VICENTE

La biblioteca del barco que me lleva hacia Anchorage es pequeña y pulquérrima. Salvo una colección de clásicos cuya letra microscópica los pone fuera de mi alcance, sus novelas de aeropuerto, de autores desconocidos, me dejan frío, tanto como sus biografías de beisbolistas, ases de las carreras o del ring, los libros de autoayuda y las chismografías de Hollywood. Pero, extraviado en el estante de Current Affairs encuentro un libro de un joven profesor de Harvard, Kevin Birmingham, que no tiene desperdicio: El libro más peligroso. James Joyce y la batalla por Ulises.



Versa sobre mucho más de lo que dicen su título y su subtítulo, es decir, las pellejerías que pasó James Joyce con sus libros, por la ceguera y cobardía de los editores del Reino Unido y Estados Unidos que, temerosos de la censura, las multas y los juicios, no se atrevían a publicarlos. El caso de Joyce es único: fue famoso antes de tener un solo libro editado.