jueves, 5 de mayo de 2016

Edward Hopper / El cine que pintó Edward Hopper



Es con toda seguridad uno de los mejores pintores del siglo XX, aquel que supo captar la esencia de la soledad, la tristeza y el espíritu individualista de una sociedad en transición marcada por dos guerras mundiales y un cambio de valores. El norteamericano Edward Hopper pasó casi toda su vida viajando y por tanto se convirtió en ciudadano del mundo y recreador, a lo largo de toda su carrera, de los estilos americanos y europeos más cercanos al realismo, pero consiguiendo a muy temprana edad una visión propia sellada con escenas de paisajes, casas y personas de trazo destellante, hipnótico por su encuadre y realmente melancólico pese a sus vivos colores. 

Edward Hopper / Nighthawaks



Edward Hopper
NIGHTHAWAKS
NOCTÁMBULOS
(1942)


Nighthawks (1942) (literalmente Halcones de la noche, aunque se le ha dado el nombre de Noctámbulos en español) es un cuadro del pintor estadounidense Edward Hopper en el cual se ve a cuatro personas sentadas en un diner urbano por la noche. No sólo es el cuadro más famoso hecho por Hopper, sino también uno de los más reconocibles del arte estadounidense. Actualmente se encuentra en la colección del Instituto de Arte de Chicago.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Triunfo Arciniegas / A Wendy Guerra le gusta empelotarse



Wendy Guerra / Fotografía de Daniel Mordzinski

 Triunfo Arciniegas

A Wendy Guerra le gusta empelotarse


No se trata de una gran escritora, pero es bonita y le gusta empelotarse. Un lujo que ella puede darse. Tal vez su obra mejore cuando las revistas ya no la busquen para desnudarla sino para publicar sus textos. Por ahora, su cuerpo es su obra maestra. 

No imagino a un lector con ganas de ver en bola a Marguerite Yourcenar o Alice Munro, para mencionar dos grandes escritoras. Uno va a sus libros, no a sus piernas.Tampoco imagino a una lectora con ganas de ver en cueros a Philip Roth o Milan Kundera.

Cada quien tiene sus maneras de llamar la atención. Unos con pataletas, otros con una obra sólida. Unos dicen (o decían) que hay que matar a García Márquez para pasar a la siguiente fase de la literatura o (léase Fernando Vallejo, el mismo que regala los premios a los perros) que hay que matar a todos los colombianos para mejorar el país, mientras Wendy Guerra enseña las tetas. Es decir, unos exhiben su monstruosa lengua o los huecos de su cerebro pero Wendy se decide por algo más hermoso.

Este fenómeno del desnudo sucede con franco descaro en el mundo de la música, y casi nunca en la literatura. ¿Por qué esa necesidad de desnudarse en un escenario para cantar? ¿El culo al aire mejora la voz? ¿La visión de unas tetas hace memorable una canción? No. Pero el escándalo es rentable. Dos cantantes se besan con fingida pasión ante el público, otra restriega el trasero contra un hombre y la otra enseña un pezón. La noticia dará la vuelta al mundo en los televisores, los periódicos y las revistas. Los publicistas conocen la importancia de mantenerse en el candelero, no importa el precio, y los publicistas están ahí para hacer dinero.
 
Pero vuelvo a la bella y qué dicha que siempre haya una bella. Leí una de sus novelas, Todos se van, y quedé sin ganas de leer otra suya. No diría lo mismo de su desnudez. Wendy Guerra es un precioso espectáculo. La lectura de su cuerpo es suficiente.

Triunfo Arciniegas
Bogotá, 4 de mayo de 2016



martes, 3 de mayo de 2016

Sor Juana Inés de la Cruz / Al que ingrato me deja



Sor Juana Inés de la Cruz

AL QUE INGRATO ME DEJA...


Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata,
maltrato a quien mi amor busca constante.


Al que trato de amor hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.


Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo,
de entreambos modos infeliz me veo.


pero yo por mejor partido escojo,
de quien no quiero, ser violento empleo,
de quien no me quiere, vil despojo.





Juan Rulfo / La escritura de Pedro Páramo

Juan Rulfo
Poster de T.A.

Juan Rulfo
BIOGRAFÍA
LA ESCRITURA DE PEDRO PÁRAMO
Daniel Dominguez
30 de septiembre de 2009





Antes de fotografíar estos paisajes con su Rolleiflex, Juan Rulfo ya los había inventado en una obra esculpida hasta quedar condensada en 250 páginas que cimentan un mundo inagotable. Lo demás es silencio. Pero en nuestro mundo parece que el silencio resulta insoportable así que durante años, desde 1955 en que públicó Pedro Páramo hasta su muerte en 1986, Juan Rulfo tuvo que justificar que hubiera dejado de escribir. Cómo no apreciar en los sucesivos pliegos de descargo los veneros de su voz inconfundible, esencial e inimitable.

Juan Rulfo en la capilla de Tlalmanalco

Uno de esos momentos, esencialmente literarios, que contribuirán a la leyenda rulfiana tuvo lugar el 13 de marzo de 1974 durante un encuentro del escritor con los estudiantes de la Universidad Central en Caracas:

Juan Carlos Rulfo / Me cuesta trabajo recordar la voz de mi padre

Juan Rulfo
"Me cuesta trabajo recordar la voz de mi padre"
BIOGRAFÍA DE JUAN RULFO
  • JUAN CARLOS RULFO Director y guionista
VERÓNICA CALDERÓN Madrid 28 ABR 2011 - 22:23 CET

lunes, 2 de mayo de 2016

Las mujeres de Helmut Newton no son objetos, son irónicas





Helmut Newton, 'Silla para montar I', de la serie 'Noches de insomnio'. París 1976.

Las mujeres de Helmut Newton no son objetos, son irónicas

Una muestra expone 200 fotografías del maestro y dedica especial atención al modo irónico de ver el mundo


MILENA FERNÁNDEZ

Venecia 11 ABR 2016 - 13:52 COTVer fotogalería




“Quien sostiene que Helmut Newton trataba a las mujeres como objetos, está completamente equivocado”, dice Denis Curti. Curti es el comisario de una exposición sobre el fotógrafo en el centro por excelencia de este arte, la Casa Tre Oci, en la isla de la Giudecca, al sur del centro histórico de Venecia. Le llovieron críticas de los movimientos feministas, afirma Curti porque fue el primer fotógrafo de moda “interesado en sacar a las mujeres de la cocina y del cuarto de planchar; asumió muchas responsabilidades y decidió mirar el mundo desde u puno de vista muy preciso, a veces incómodo”.




Newton (Berlín, 1920-Los Ángeles, 2004) le quitó la ropa a sus modelos de modo elegante, erótico, pero sobre todo, con gran dosis de ironía. El maestro de la fotografía del siglo pasado estuvo obsesionado toda la vida por encontrar un estilo que involucrase al espectador en sus imágenes, claramente pensadas como relatos inconclusos. Ese es el hilo conductor de la exposición organizada en coproducción con la Fundación Helmut Newton de Berlín, la Fundación Venecia y Civitá Tre Venecie. Bajo el título, Helmut Newton, Fotografías: Mujeres blancas, Noches de insomnio, Grandes desnudos; se exponen 200 imágenes salidas de los libros homónimos, los únicos comisariados por el mismísimo Newton, en los setenta.
Nacido en una familia acomodada de origen hebreo, a los 12 años compró su primera cámara de fotos. Las leyes raciales nazis le obligaron a vagar por el mundo muy temprano: fue refugiado temporal Singapur (1938), y de allí fue expulsado a Australia. Debido a su nacionalidad alemana, los australianos le encarcelaron por un breve periodo, más adelante conoció a la artista y fotógrafa June Brunnel, en arte, Alice Springs. Posteriormente, en la capital francesa inició una larga carrera en revistas de moda que le lanzaron al firmamento: en los setenta sus fotos publicitarias, retratos y desnudos eran los más caros del planeta. Newton y Brunnel -hoy nonagenaria- vivieron juntos más de 50 años, hasta la muerte del artista en un accidente de tráfico al timón de su Cadilac. Sucedió el 23 de junio de 2004, en Los Ángeles.
Autorretrato con la esposa y la modelo, la imagen más famosa de Newton y símbolo de la muestra, resume la genialidad y el estilo elegante presente en toda su obra. Tomada en 1981, retrata una modelo desnuda; detrás, el fotógrafo -lleva un abrigo primaveral que antes cubría la piel de la modelo- y, delante de ellos, a la izquierda del espejo, una mujer cincuentona, vestida y con cara de aburrida, mira la escena. La señora con ropa resulta ser la esposa del artista, June Brunnel, que había quedado con su marido para ir a comer. Cumplidos los deberes en el plató publicitario, Newton armaba su proyecto personal. Al lado de la imagen en cuestión, Denis Curti -comisario de la exposición junto a Mattias Harder, conservador de la Fundación Newton de Berlín- pone el acento sobre este punto: “Usaba tres cámaras fotográficas: una a color, una en blanco y negro y una polaroid. Era daltónico y usaba la polaroid como la usan en el cine para recordarse de cada escena. Aprovechaba todas las ocasiones del plató fotográfico publicitario que, posteriormente empleaba para ambientar sus desnudos; pero no improvisaba nada: tenía en mente las imágenes que iba a buscar”.
El final de la Segunda Guerra Mundial es una fecha clave en su vida. Finalizado el conflicto bélico, colaboró unos años en la revista Playboy. Tal experiencia fue fundamental en su carrera, comenta Curti. “Para los fotógrafos, Playboy era un laboratorio de experimentación y a él lo marca profundamente: hace un erotismo que no es ni vulgar ni pornográfico; juega siempre con el veo y no veo”. Como ejemplo, cita la imagen publicitaria, en la cual aparece una mujer sobre una cama y cuyo seno parece de mármol. Newton amaba construir escenas falsas que parecen verdaderas, asegura Curti: “Newton le dice a la modelo que tiene poco seno, entonces le saca fotos publicitarias con las tetas fingidas y luego hace una foto irónica. Uno entiende que es un juego”. (Risas). Esta es la herencia de Playboy: el juego, la ironía”.
El modo de mirar el mundo de Newton, irónico y erótico hacen un guiño al ojo del visitante en las salas luminosas que acogen la muestra. Hay modelos en cueros, y, de foto en foto, el espectador se pregunta si es verdad o no, hay maniquíes que hacen el amor en un sofá y, solo después de unos minutos se comprende que es solo un juego. Al parecer Newton amaba mucho a las mujeres. Sus protagonistas son la esencia de la belleza imperfecta: curvas redondas, axilas sin depilar, algunas delgadas, pero no anoréxicas. El mejor reconocimiento a las féminas, según Curti se encuentra en la serie de jineteras desnudas: hay mujeres de cuatro patas, listas para ser cabalgadas. “Se trata de una broma. Uno se pregunta: ¿dónde están los hombres que quieren cabalgar las mujeres? No aparecen por ningún lado. Hay solo mujeres (Risas). Es el gran homenaje de Newton a las mujeres, porque su erotismo es irónico, feliniano y también ingenuo. ¡Qué viva la ingenuidad y no la vulgaridad!, zanja el comisario.

Helmut Newton, sexo, belleza y transgresión

Helmut Newton y modelo

Helmut Newton

Sexo, belleza y transgresión

Una exposición efímera recoge algunas de las obras del icónico fotógrafo

CARLES GÁMEZ
Valencia 26 NOV 2015 - 10:32 COT

“Un fotógrafo que dice que no es un voyeur, es que es un idiota”. Esta frase de Helmut Newton condensaba una buena parte de la filosofía del fotógrafo y su complicidad íntima con sus modelos expresada en las impecables imágenes en blanco y negro realizó a lo largo de medio siglo. Una exposición efímera —hasta el próximo 28 de noviembre— en Londres bajo el nombre de Vintage Newton recoge algunas de las fotografías, ahora puestas a la venta en copias restauradas, más celebres del fotógrafo alemán. Imágenes transformadas en iconos por su carácter rupturista y transgresor que realizó entre 1974 y 1984 para las revistas de moda, principalmente para el Vogue francés, la edición donde pudo condensar sus fantasías con total libertad creativa.

Helmut Newton regresa a Berlín / Fotografía al desnudo

June
Helmut Newton

Helmut Newton regresa a Berlín: fotografía al desnudo


Dos exposiciones celebran los diez años del museo dedicado a la obra del gran retratista

Tan admirado por sus seguidores como denostado por los colectivos feministas

Berlín 5 JUN 2014 - 03:58 COT


Autorretrato de June Newton y Helmut Newton.

La foto de gran formato es en blanco y negro y muestra el rostro de un hombre que pareciera estar dormido. La cara refleja una inquietante tranquilidad y solo el collarín que protege el cuello y unas delgadas tuberías de plástico de respiración artificial insertadas en la nariz revelan el misterio. Es una hermosa foto de un hombre muerto y, a la vez, un cariñoso acto de despedida. La foto fue hecha por June Newton, el día que murió su esposo, el artista Helmut Newton.

domingo, 1 de mayo de 2016

Doutzen Kroes por Daniel Jackson



Doutzen Kroes 

Fotografías de Daniel Jackson
Marzo de 2013
Vogue Alemania





Flóra Borsi / Tristes monstruos



Flóra Borsi
TRISTES MONSTRUOS



Berta Vicente / Mujeres


Berta Vicente
(Barcelona, 1994)
MUJERES





Berta Vicente / Niña perdida


Berta Vicente
(Barcelona, 1994)
NIÑA PERDIDA








sábado, 30 de abril de 2016

Juan Felipe Robledo / La poesía de Jorge Cadavid / Las huellas del pensaminento y el lenguaje de la brevedad

Jorge Cadavid
Bogotá, 2016
Fotografía de Triunfo Arciniegas
Juan Felipe Robledo
LA POESÍA DE JORGE CADAVID
LAS HUELLAS DEL PENSAMIENTO 
Y EL LENGUAJE DE LA BREVEDAD
La poesía de Jorge Cadavid (1962) manifiesta una vocación por decir lo esencial en un lenguaje austero, creando un mundo que nace de un ojo que se detiene en el detalle amado, y sus versos tienen una acendrada vocación por lo reflexivo y, al mismo tiempo, permiten la creación de un espacio privilegiado para la imagen desnuda, que le da a su mundo poético esa desnudez y encanto propio que los lectores de poesía han valorado en los últimos años.

Jorge Cadavid / Los ojos deseados / Poemas



Jorge Cadavid
Biografía
TRES POEMAS


LA MIRADA SILENTE

Un pájaro
es una hoja

Una hoja
cuyo árbol
no existe.

CARTOGRAFÍA

Una lengua es un mapa:
escribir es trazar un límite en la noche

Pensar supone un paso
intermedio entre un continente
y un mar de tinta.

VISITA EN LA CASA DEL POETA

He abierto las puertas de mi casa
para que las hojas secas me visiten
Ellas me hablan en otro idioma
Quieto como  una piedra
escucho el sonido del jardín
que entona su canto gregoriano
La primera estrella de ámbar
atraviesa mi umbral
He puesto la mesa para sorprenderme
Señor de lo invisible
deletrea la visión del firmamento
come conmigo este pan iluminado.


Jorge Cadavid
Los ojos deseados
Bogotá, Común Presencia Editores, 2011






Jorge Cadavid / Los ojos deseados / Prólogo de Eduardo Chirinos



Jorge Cadavid
BIOGRAFÍA
Los ojos deseados


Prólogo de Eduardo Chirinos


Según Pitágoras y Euclides, el ojo emanaba un haz de rayos que chocaba con los objetos: la realidad podía verse porque era tocada por esos rayos que regresaban de vuelta al ojo. Demócrito, por el contrario, pensaba que las cosas irradiaban imágenes inmateriales que entraban al ojo a través de la pupila. Más conciliadoramente, Platón estaba convencido de que algunos rayos partían del ojo, pero otros partían del sol.