viernes, 24 de octubre de 2014

Richard Klein / La hierba del diablo

El tabaco, la “hierba del diablo”

Extraño camino para dejar de fumar

El cigarrillo y el tabaco tienen una larga y turbulenta historia. El norteamericano Richard Klein escribió un libro sobre el tabaco para, de paso, dejar el oloroso hábito.

Por Hugo Fontanavie 
Oct 17 2014 03:02

Marilyn Monroe

Richard Klein, habiéndose prometido abandonar su adicción al tabaco, escribió un libro que es una extensa y erudita alabanza al oficio de fumar. Recién pudo cumplir su promesa cuando puso punto final a su trabajo. Es profesor de literatura francesa en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, y en su larga carrera ha venido publicando una serie de estudios en los que aborda algunos de los tabúes contemporáneos más difundidos.

Sala de fumadores / Kate Moss


Kate Moss

SALA DE FUMADORES
Kate Moss




Kate Moss


Kate Moss

Sala de fumadores / Vanessa Paradis


Vanessa Paradis

SALA DE FUMADORES
Vanessa Paradis

Vanessa Paradis

Vanessa Paradis

Vanessa Paradis

jueves, 23 de octubre de 2014

Harold Kremer / Patíbulo


Harold Kremer
BIOGRAFÍA
PATÍBULO

Caminas de una pared a otra sin levantar la mirada, cinco minutos, diez minutos, y luego no sabes cuánto tiempo caminarás hasta que alguien te toca el hombro, y te dice:
—Siéntate, no más, nos tienes desesperados.
Entonces te volteas y, como si fuera la primera vez que los ves, te das cuenta que son cinco porque te pusiste a contarlos con los dedos de la mano, y sabes que alguien, alguna vez, te enseñó que la mano tiene cinco dedos. “Cinco… yo… seis…”, te dices, sonriendo, agregándole un dedo a la mano, esperando quizá que alguien te premie. Sabes que siempre alguien te daba algo: una manzana, un banano, una naranja (siempre esperabas algo de comer, siempre tenías hambre), y cuando no había nada de comer te daban un abrazo, alguien se alegraba porque lograste sumar, y te hacían poner de pie y te aplaudían. Están sentados y te miran, te recriminan, te ordenan, casi, que te sientes, que ya es suficiente con el encierro. Uno de ellos dice algo, imperceptible, apenas un murmullo:
—No hay que agregar anzuelos al bulto de anzuelos…

Harold Kremer / Patíbulo / Reseña


Harold Kremer
PATÍBULO



En esta colección de cuentos, Harold Kremer muestra su maestría en el arte del relato corto. Con cuentos ya clásicos como Gelatina, La boca del tor­navoz, Rumor de mar, y nuevos como El asalto, Una linda mañana para el día del juicio final, Vecinos y Vil asalto, entre otros, el autor logra indagar sobre temas cercanos al amor, el crimen, la vejez, la traición, el sueño, la sexualidad, la intolerancia, la condena y tantos otros, ya recurrentes en su obra.  La virtud de Kremer como cuentista radica en la gran capacidad que tiene de capturar y narrar desde el realismo o desde lo fantástico, los ma­tices de la condición humana. Patíbulo es un libro que muestra un trabajo elaborado, muy arduo, en historias que no transigen con imágenes falsas o vedadas de nuestra realidad, donde lo poético es un tarro de clavos agitado por un idiota lleno de furia y sonido.   
Isar Hasim Otazo

***

Harold Kremer es una de esas personas que parecen no interesarse por saber en qué consiste o dónde queda exactamente la línea divisoria entre la literatura y la vida. Desde la sombra de una marginalidad iluminada que él mismo ha elegido como parte de su propio proyecto de vida, el autor de es­tos relatos se perfila como un narrador serio, sin afanes ni aspavientos. Se trata de un trabajador solitario y hasta entristecido, que sabe perfectamente bien en qué consiste el inmenso valor de lo imaginario y de la ficción, no sólo para el pensamiento sino fundamentalmente para los sentimientos del hombre de nuestro tiempo. Y que conoce, igualmente bien, la regla de oro de la literatura según la cual el único compromiso del escritor consiste en hacerlo bien, con originalidad pero sin ignorar lo mejor de los avances culturales universales.
  
Fernando Cruz Kronfly

*** 

Hay autores que definitivamente no volveré a leer, hay libros que se caen en la primera página, hay escritores cuya escritura echa a perder el más preciado tema, pero Kremer se mantiene sorpresivo y fresco, digno de numerosas lecturas.  

Triunfo Arciniegas



Harold Kremer / El origen de mi literatura está en las mujeres de mi infancia


Harold Kremer

 Harold Kremer
BIOGRAFÍA
“El origen de mi literatura 
está en las mujeres de mi infancia”

El escritor bugueño fue galardonado con el premio Autores Vallecaucanos Jorge Isaacs, 
en la modalidad de cuento, con ‘¿Por qué me muerdes?’

Gaceta, 27 de junio de 2014

¿Por qué creer en el cuento, un género mirado con cierto desdén por los editores de las grandes editoriales y por muchos escritores que apuestan más por la novela?

Un buen cuento sólo debe manejar un asunto o tema. Allí no cabe nada más. Cuando hay más de un tema, entonces estamos hablando de la novela, un género más amplio que abarca muchas cosas. Un buen cuento es difícil de escribir porque todo en él debe ser impecable. Allí no es posible divagar, a no ser que esas divagaciones estén en función del texto. Como decía Chejov: si en una descripción de un cuento dices que encima de la mesa de noche hay un revólver, ese revólver se tiene que usar, si no, sobra.

¿Y por qué no gozará de mucho aprecio por parte de los editores?

Es verdad que los editores miran con desdén el género del cuento, pero eso sucede en los países latinoamericanos porque en Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos son parte importante de la circulación de libros. Alice Munro, Raymon Carver, Jhon Sheever, Rulfo, dicen mucho más en sus cuentos que muchos novelistas mediocres. El cuento, para esta época mediática, es un instrumento valioso para seducir lectores, para enseñarle a la gente a leer.

Los cuentos de ‘¿Por qué me muerdes?’ aluden permanentemente al universo de lo femenino, ¿qué le interesa particularmente del mundo de las mujeres como fuente narrativa, de su soledad, de su sexualidad, de las violencias a las que están expuestas?

Las mujeres siempre me atraen porque son narradoras por naturaleza. Siempre están contando historias, hablando sobre todo de ellas mismas. Me interesan las mujeres de carne y hueso y no aquellas que dicen que son felices porque la felicidad sólo le pertenece a los bobos y a los ingenuos. Rechazo, en la vida y la literatura, a aquellas mujeres que cumplen el rol de esposas, de adorno y de sombra de un hombre. Las mujeres, igual que los hombres, tienen conflictos de todo tipo, pero la sociedad las ha estigmatizado como neuróticas, complicadas o insatisfechas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Alda Merini / Mis amores, todos, han sido infelices / Entrevista


Alda Merini 
BIOGRAFÍA
"Mis amores, todos, han sido infelices"
Conversación con Guido Spaini
Versión en español de DCJ

1
¿Por qué dice siempre que los libros deben ser leídos por personas inteligentes?


Porque son capaces de hacerlos fructificar. No en el sentido de la parábola de los talentos: “Tenías un talento. ¿Has hecho que dé frutos? No, lo he sepultado” [Mateo 24, 14 – Lucas 19, 11-27]. Y bueno, hay gente que lee para decir “he leído un libro”, mientras que yo, cuando leo, me exalto frente a una sola palabra, un adjetivo que me da una idea nueva. Hay distintas maneras de leer; por ejemplo, meditar sobre dos o tres palabras, sobre dos o tres versos. Esta es una buena forma de leer. No se debe leer El nombre de la rosa para decir “¡soy culto!”. Hay que saber inventar un libro.


¿Entonces encuentra más inteligente a quien lee poesía porque se inclina más hacia la meditación de una sola palabra, de un solo verso?


Digamos que el pensamiento de quien lee poesía está abierto a otros horizontes. La poesía es de carácter áspero, procede en modo vertical, la literatura es un terreno más plano.


¿Es difícil ser poeta ahora?


En el momento que estamos viviendo, es muy difícil. A menudo me han preguntado: “¿pero no recuerdas a aquel poeta?” He atravesado diez largos años de silencio, durante los cuales he perdido contacto con la realidad y con estos nuevos nacimientos; por consecuencia, los nombres los ignoro, pero no por eso dejo de intuir que su tejido humano es verdadero; simplemente, no los he conocido.

Alda Merini / Tres poemas

Alda Merini

 
Alda Merini
BIOGRAFÍA


TRES POEMAS


Pensamiento, yo no tengo más palabras.

Pero ¿tú qué eres en sustancia?

Algo que a veces llora,

y a veces da luz.

Pensamiento ¿dónde tienes las raíces?

¿En mi alma loca

o en mi regazo destruido?

Eres tan valiente, voraz,

consumes cada distancia;

dime para que yo me retuerza

como ya hizo Orfeo

mirando a su Eurídice,

y de este modo pueda perderte

en el antro de la locura.






Locura, mi joven y gran enemiga,

algún tiempo te llevé como un velo

en mis ojos, al conocerme apenas.

De lejos me viste, como blanco tuyo

y pensaste que yo sería tu musa;

cuando empezó la pérdida de dientes,

que aún me aflige entre tanto despojo,

compraste la manzana del futuro

para darme el fruto de tu fragancia.






El manicomio es una gran caja de resonancia

y el delirio se convierte en eco

el anonimato medida,

el manicomio es el maldito Monte Sinaí,

sobre el que recibes

las tablas de una ley

que los hombres desconocen.




Alda Merini / Poema


Laurent Abric / Carsten Witte

Alda Merini
POEMA

Pero antes
he oído a todos los animales del mundo,
todos los suspiros de odio y amor.
Me sentí lleno de caballos desbocados 
que corrían 
hacia la meta del Reino.



Alda Merini.
Francisco.
Canto de una criatura.
Traducción de Jeannette L. Clariond.

martes, 21 de octubre de 2014

Alda Merini / Baño

Alda Merini

Alda Merini
BIOGRAFÍA
Baño

 
El triste baño de la mañana,
cuerpos desilusionados, carnes que decepcionan,
alrededor del lavabo
la negra peste de las cosas infames.
Oh, este temblor de carnes obscenas,
y este frío oscuro
y el caer más inhumano
de una enferma sobre el pavimento.
Éste el tráfico que la estratosfera
nunca conocerá, ésta la infamia
de los cuerpos desnudos puestos a arder
bajo la luz atávica del hombre.



Alda Merini


Alda Merini
Toeletta
 
La triste toeletta del mattino,
corpi delusi, carni deludenti,
attorno al lavabo
il nero puzzo delle cose infami.
Oh, questo tremolar di oscene carni,
e questo freddo oscuro
e il cadere piú inumano
d’una malata sopra il pavimento.
Questo l’ingorgo che la stratosfera
mai conoscerá, questa l’infamia
dei corpi nudi messi a divampare
sotto la luce atavica dell’uomo.





DE OTROS MUNDOS
Alda Merini /  Mis amores, todos, han sido infelices / Entrevista

POEMAS

Alda Merini / Yo sé
Alda Merini / Carta de amor
Alda Merini / Si tú ves a mi hombre
Alda Merini / Te espero cada día
Alda Merini / Mis huellas digitales
Alda Merini / Era yo un pájaro
 Alda Merini / Una fogata
Alda Merini / Baño
 Alda Merini / Poema
Alda Merini / Tres poemas



Alda Merini / Una fogata



Alda Merini 
BIOGRAFÍA
Una fogata
Traducción de Roberto Martinez Bachrich

Encendí una fogata
en mis noches de luna
para llamar a los huéspedes
como hacen las prostitutas
en la orilla de ciertas carreteras,
pero nadie se detuvo a mirar
y mi fogata se apagó.





Alda Merini

Un falò

Ho acceso un falò
nelle mie notti di luna
per richiamare gli ospiti
come fanno le prostitute
ai bordi di certe strade,
ma nessuno si é fermato a guardare
e il mio falò si è spento.




Nota
 

Alda Merini / Era yo un pájaro



Alda Merini
BIOGRAFÍA
ERA YO UN PÁJARO
n
Era yo un pájaro
de blanco vientre gentil,
alguien me cortó la garganta
para reirse
no sé.
Era yo un gran albatros
que planeaba sobre los mares.
Alguien detuvo mi viaje,
sin caridad de sonido ninguna.
Pero incluso tumbada en el suelo
canto ahora para ti
canciones de amor.


Alda Merini
IO ERO UN UCCELLO
Io ero un uccello
dal bianco ventre gentile,
qualcuno mi ha tagliato la gola
per riderci sopra
non so.
Io ero un albatro grande
e volteggiavo sui mari.
Qualcuno ha fermato il mio viaggio,
senza nessuna carità di suono.
Ma anche distesa per terra
io canto ora per te
le mie canzoni d’amore.


DE OTROS MUNDOS
Alda Merini /  Mis amores, todos, han sido infelices / Entrevista

POEMAS

Alda Merini / Yo sé
Alda Merini / Carta de amor
Alda Merini / Si tú ves a mi hombre
Alda Merini / Te espero cada día
Alda Merini / Mis huellas digitales
Alda Merini / Era yo un pájaro
 Alda Merini / Una fogata
Alda Merini / Baño
 Alda Merini / Poema
Alda Merini / Tres poemas


Alda Merini / Mis huellas digitales

Alda Merini


Alda Merini
BIOGRAFÍA
MIS HUELLAS DIGITALES

Mis huellas digitales

tomadas en el manicomio

han perseguido mis manos

como un gemido que subiera la vena de la vida,

aquellas malditas huellas digitales

han sido registradas en el cielo

y vibran junto, ay de mí,

Alda Merini / Te espero cada día




Alda Merini 
BIOGRAFÍA
TE ESPERO Y CADA DÍA
n
Te espero y cada día
me consumo despacio
y me he olvidado de tu rostro.
Me preguntan si mi desesperación
es igual a tu ausencia
no, es algo más:
es un gesto de muerte fija
que no sé regalarte.




Alda Merini
TI ASPETTO E OGNI GIORNO

Ti aspetto e ogni giorno
mi spengo poco per volta
e ho dimenticato il tuo volto.
Mi chiedono se la mia disperazione
sia pari alla tua assenza
no, è qualcosa di più:
è un gesto di morte fissa
n
n

lunes, 20 de octubre de 2014

Alda Merini / Si tú ves a mi hombre

Brigitte Niedermair

Alda Merini
BIOGRAFÍA
SI TÚ VES A MI HOMBRE
Versión de Emilio Coco

Si tú ves a mi hombre
acaricia dulcemente su frente
es allí donde vive su alto pensamiento.
Si tú ves a mi hombre
húndele el cuchillo en el corazón
y hazle salir el coágulo de sangre
de la mujer que lo ha engañado.
Si tú encuentras a mi hombre
mójale dulcemente los labios,
tiene sed desde hace mucho tiempo.
Pero si tú ves a mi hombre
tiéndete dulcemente a su lado
es un hombre que sabe amar.



DE OTROS MUNDOS
Alda Merini /  Mis amores, todos, han sido infelices / Entrevista

POEMAS

Alda Merini / Yo sé
Alda Merini / Carta de amor
Alda Merini / Si tú ves a mi hombre
Alda Merini / Te espero cada día
Alda Merini / Mis huellas digitales
Alda Merini / Era yo un pájaro
 Alda Merini / Una fogata
Alda Merini / Baño
 Alda Merini / Poema
Alda Merini / Tres poemas