martes, 29 de julio de 2014

John Le Carré / Philip Seymour Hoffman

Philip





A partir de las visitas de Le Carré al rodaje de la adaptación cinematográfica de su novela 'El hombre más buscado’, el escritor crea un gran retrato del protagonista, fallecido en febrero



    Philip Seymour Hoffman, en un fotograma de de 'El hombre más buscado'.
    Calculo que, en total, pasé cinco horas hablando en persona con Philip Seymour Hoffman, como mucho seis. El resto del tiempo, durante el rodaje de El hombre más buscado, me dediqué a mezclarme con los demás, a observarle en el monitor y decirle después que había estado estupendo, o a no decirle nada. Y ni siquiera eso pasó muchas veces: un par de visitas al plató y un tonto papel sin diálogo que me obligó a dejarme una barba repugnante, costó todo el día rodar y produjo una imagen borrosa de alguien a quien agradecí no reconocer. En el mundo del cine, seguramente no hay nadie que resulte tan superfluo como el autor del libro original en el rodaje de la película basada en su texto, cosa que he aprendido a mi pesar. Alec Guinness me hizo el favor de pedir que me echaran del plató en el que se filmaba la adaptación de El topo para la BBC. Yo solo había querido irradiar la admiración que sentía, pero Alec dijo que mis miradas eran demasiado intensas.
    Ahora que lo pienso, Philip hizo el mismo favor a una amiga mía durante aquel rodaje de El hombre más buscado en Hamburgo, una tarde del invierno de 2012. La mujer estaba de pie a unos 30 metros de él, mirando y pasando frío, como todos los demás. Pero había en ella algo que a Philip le molestó, y pidió que la echaran de allí. Fue una reacción curiosa, curioso, casi clarividente y muy acertada, porque mi amiga es también novelista, y puede ser más intensa que nadie. Philip no lo sabía. Pero lo intuyó.

    Philip Seymour Hoffman
    El hombre más buscado


    Muchos actores fingen ser inteligentes, pero Philip lo era de verdad: culto, polifacético, artístico y brillante, con una inteligencia que te avasallaba
    En retrospectiva, no debería haberme sorprendido ese tipo de cosas en Philip porque, nada más conocerle, su intuición destacaba de manera luminosa, igual que su inteligencia. Muchos actores fingen ser inteligentes, pero Philip lo era de verdad: culto, polifacético, artístico y brillante, con una inteligencia que te avasallaba y te envolvía desde el instante en el que te cogía la mano, te rodeaba el cuello con su enorme brazo y plantaba su mejilla contra la tuya; o, si le daba por ahí, te abrazaba como un niño grande y regordete, y luego se apartaba y sonreía encantado mientras estudiaba el efecto que te había causado.
    A Most Wanted Man trailer
    Philip Seymour Hoffman con Rachel McAdams en “El hombre más buscado”, 
    película basada en la novela de John Le Carré. 
    CreditKerry Brown/Roadside Attractions

    Philip lo estudiaba todo, todo el tiempo. Era un esfuerzo doloroso y agotador, que probablemente acabó siendo su ruina. El mundo era demasiado reluciente para él. Tenía que entrecerrar los ojos o morir deslumbrado. Como Chatterton, cuando tu ibas, él ya estaba de vuelta, y, cada vez que él desaparecía, no estabas seguro de que fuera a regresar, lo mismo que decían, creo, del poeta alemán Hölderlin: que, cuando salía de una habitación, los que se quedaban tenían miedo de no volver a verle. Y si parece que es fácil decirlo a posteriori, no es así. Philip estaba quemándose vivo delante de nuestros ojos. Era imposible vivir a aquel ritmo y aguantar mucho tiempo, y de vez en cuando tenía unos destellos sorprendentes de intimidad en los que necesitaba que lo supiéramos.
    Ningún actor me había impresionado tanto como me impresionó Philip en nuestro primer encuentro: ni Richard Burton, ni Burt Lancaster, ni siquiera Alec Guinness. Philip me saludó como si llevara toda la vida deseando conocerme, y sospecho que saludaba así a todo el mundo. Pero yo sí que quería conocerle a él desde hacía tiempo. Su Capote me parecía la mejor interpretación que había visto jamás en la pantalla. Sin embargo, no me atreví a decírselo, porque con los actores, cuando se les dice qué bien estaban en un papel de hace nueve años, siempre existe el peligro de que pregunten qué han tenido de malo sus interpretaciones posteriores.

    Philip Seymour Hoffman (derecha) con Willen Dafoe (centro) y Anton Corbijn (izquierda). 
    Lo que sí le dije fue que era el único actor estadounidense al que sabía capaz de interpretar a mi personaje George Smiley, un papel que encarnó por primera vez Alec Guinness en la versión de la BBC de El topo y hace unos años Gary Oldman para la gran pantalla; claro que, como buen británico, considero que Gary Oldman es uno de los nuestros.

    Philip lo estudiaba todo, todo el tiempo. Era un esfuerzo doloroso y agotador, que probablemente acabó siendo su ruina
    Quizá recordé también que Philip, como Guinness, no era un gran amante en la pantalla, pero, por suerte, no necesitábamos preocuparnos por eso en nuestra película. Si Philip tenía que coger a una chica en sus brazos, no sentíamos el impulso de sonrojarnos y apartar la mirada como ocurría con Guinness, pero era inevitable la sensación de que estaba haciéndolo por el espectador, más que por sí mismo.
    Los responsables de nuestra película debatieron mucho si podían hacer que Philip se acostase con alguien, y resulta interesante pensar que, cuando por fin propusieron una posibilidad, tanto él como su pareja salieron corriendo. Solo cuando vieron a la magnífica actriz Nina Hoss a su lado comprendieron que estaban ante un pequeño milagro de fracaso romántico. En su papel, al que enseguida se dio más importancia, Nina es una colega enamorada de Philip, su discípula y mano derecha, y él le rompe el corazón.

    Philip Seymour Hoffman, izquierda, and John le Carré, durante el rodaje de “El hombre más buscado” .


    Era perfecto para Philip. Su papel de Günther Bachmann, un espía alemán de mediana edad a la deriva, no permitía amores duraderos ni de ningún otro tipo. Philip había tomado esa decisión desde el primer día y, para dejarlo claro, llevaba a todas partes un ejemplar manoseado de mi novela —¿qué más puede querer un autor?— para enarbolarla ante cualquiera que quería que hubiera más sexo.
    La película El hombre más buscado cuenta también con Rachel McAdams y Willem Dafoe, y se estrena estos días, con suerte, en algún cine de su ciudad [salió el viernes en EE UU], así que empiecen a ahorrar para ir a verla. Se rodó casi por completo en Hamburgo y Berlín, y en su reparto figuran varios de los mejores actores de Alemania en papeles relativamente humildes, no solo la sublime Nina Hoss (Wir Sind Die Nacht, Barbara, etcétera), sino también Daniel Brühl (Rush, Goodbye Lenin y otras).

    Resulta difícil escribir con objetividad sobre la interpretación que hace Philip de ese hombre de mediana edad que va perdiendo el control o sobre cómo perfila el rumbo de autodestrucción de su personaje
    En la novela, Bachman es un agente secreto hasta arriba de drogas. Philip sabía algo de eso. Le han trasladado a su país desde Beirut después de perder su valiosa red de espionaje debido a la torpeza o algo peor de la CIA. Vive retirado en Hamburgo, la ciudad que albergó a los conspiradores del 11-S. La sección regional de los servicios de inteligencia y muchos de sus ciudadanos viven aún avergonzados por aquello.

    William Dafoe y Philip Seymour Hoffman
    El hombre más buscado 

    La misión que se propone Bachmann es dar la vuelta a la situación: no con equipos de secuestradores, torturas con agua y ejecuciones extrajudiciales, sino mediante la hábil penetración e integración de los espías, utilizando el propio peso del enemigo para derribarlo y acabar desarmando el yihadismo desde dentro.
    Durante una elegante cena con los responsables de la película y los principales miembros del reparto, no recuerdo que Philip ni yo habláramos mucho sobre el personaje concreto de Bachmann; hablamos más en general, sobre cosas como la atención y el cuidado que requieren los agentes secretos y el papel de guías y consejeros que asumen sus jefes directos. Olvídate de los chantajes, dije. Olvídate de las bravuconerías. Olvídate de la falta de sueño, la gente encerrada en cajas, las ejecuciones simuladas y otras técnicas reforzadas. Los mejores agentes, espías, soplones, informadores o como se quieran llamar —pontifiqué— necesitan paciencia, comprensión y afecto. Me gustaría creer que le convencí con mi homilía, pero lo más probable es que estuviera pensando si podía usar alguna vez esa expresión espesa que adopto cuando estoy tratando de impresionar a alguien.
    Resulta difícil escribir con objetividad sobre la interpretación que hace Philip de ese hombre de mediana edad que va perdiendo el control o sobre cómo perfila el rumbo de autodestrucción de su personaje. Tenía un director, por supuesto. Y el director Anton Corbijn, un hombre tan culto y polifacético como Philip, es maravilloso en muchos aspectos: fotógrafo de prestigio mundial, pilar de la escena musical contemporánea y objeto, él mismo, de un documental. Su primera película, Control, en blanco y negro, es emblemática. En la actualidad está rodando una película sobre James Dean. Sin embargo, cuando le he visto trabajar, su talento creativo me ha parecido siempre introvertido y soberano. Creo que él sería el primero en reconocer que no es un dramaturgo teórico ni sabe transmitir con elocuencia lo que piensa de la vida interior de un personaje. Philip tenía que mantener ese diálogo consigo mismo, y debía de ser un diálogo macabro, lleno de preguntas como: ¿en qué momento exacto pierdo todo sentido de la moderación? O ¿por qué insisto en seguir adelante con todo esto cuando, en el fondo, sé que no puede acabar más que en tragedia? Pero la tragedia atraía a Bachmann, y a Philip, como las luces falsas a los barcos naufragados.
    Hubo un problema con los acentos. Teníamos a unos actores alemanes muy buenos que hablaban inglés con acento alemán. La opinión general era, de forma un poco arriesgada, que Philip debía hacer lo mismo. La primera vez que le oí me chirrió. No conocía a ningún alemán que hablara inglés así. Hacía algo raro con la boca, una especie de puchero. Parecía besar sus frases, más que decirlas. Pero entonces, poco a poco, empezó a hacer lo que solo saben hacer los mejores actores. Consiguió que su voz fuera la única auténtica, la solitaria, la peculiar, la que te obligaba a depender de ella en medio de todas las demás. Y cada vez que salía de la escena, como cada vez que salía su dueño, nos dejaba esperando su regreso con impaciencia y cada vez con más inquietud.
    Tardaremos mucho tiempo en conocer a otro Philip.
    © David Cornwell, 2014
    El hombre más buscado se estrena en España el 12 de septiembre.
    Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
    PESSOA





    lunes, 28 de julio de 2014

    Anja Millen / Mundos oscuros

    Anja Millen© - Salon Noir
    Anja Millen© – Salon Noir


    Anja Millen
    MUNDOS OSCUROS
    Anja Millen es una artista nacida en Alemania, donde pasa la mayor parte de su juventud, para trasladarse durante un tiempo a Francia trabajando de cocinera. En 1984 Anja Millen comenzó a visualizar su propio mundo en pinturas y bocetos, un mundo extraño, monstruoso, elegante y hermoso a la vez. En 1998, después de haber visitado la academia europea del arte y la escuela de arte y diseño, Anja Millen descubre el maravilloso e ilimitado mundo del arte digital.

    Anja Millen© - NephalemAnja Millen© – Nephalem
    Anja Millen© - Species 719Anja Millen© – Species 719
    Anja Millen© - RuheAnja Millen© – Ruhe

    A veces llegan cartas / Epitafios

    Ilustración de José Guadalupe Posada
    A veces llegan cartas
    EPITAFIOS
    -En la tumba de Groucho Marx: "Disculpe que no me levante, señora".
    -En una tumba del cementerio de Salamanca: "Con amor de todos tus hijos, menos Ricardo que no dio nada".
    -En la tumba de Oscar Welles: "No es que yo fuera superior, es que los demás eran inferiores".
    -Lo escribió un marido en la tumba de su suegra: "Aquí yaces y yaces bien, tú descansas y yo también".
    -En la tumba de Miguel de Unamuno: "Solo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo".

    Doris Day / Julie London / Fly Me To The Moon



    Doris Day
    FLY ME TO THE MOON
    5 de noviembre de 1964
    Bart Howard - Fly Me To The Moon (In Other Words)


    Julie London
    FLY ME TO THE MOON


    fly me to the moon
    and let me play among the stars
    let me see what spring is like
    on a-jupiter and mars

    in other words, hold my hand
    in other words, darling, kiss me

    fill my heart with song
    and let me sing for ever more
    you are all i long for
    all i worship and adore

    in other words, please be true
    in other words, i love you

    fill my heart with song
    let me sing for ever more
    you are all i long for
    all i worship and adore

    in other words, please be true
    in other words, in other words
    i love you



    domingo, 27 de julio de 2014

    Pablo Neruda / Un perro ha muerto

    Pedrillo
    6 de mayo de 2002 - 27 de julio de 2014
    Fotografía de Triunfo Arciniegas
    Pablo Neruda
    UN PERRO HA MUERTO
    A DOG HAS DIED

    Mi perro ha muerto.

    Lo enterré en el jardín
    junto a una vieja máquina oxidada.

    Allí, no más abajo,
    ni más arriba,
    se juntará conmigo alguna vez.
    Ahora él ya se fue con su pelaje,
    su mala educación, su nariz fría.
    Y yo, materialista que no cree
    en el celeste cielo prometido
    para ningún humano,
    para este perro o para todo perro
    creo en el cielo, sí, creo en el cielo
    donde yo no entraré, pero él me espera
    ondulando su cola de abanico
    para que yo al llegar tenga amistades.

    Ay no diré la tristeza en la tierra
    de no tenerlo más por compañero
    que para mí jamás fue un servidor.
    Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
    que conserva su soberanía,
    la amistad de una estrella independiente
    sin más intimidad que la precisa,
    sin exageraciones:
    no se trepaba sobre mi vestuario
    llenándome de pelos o de sarna,
    no se frotaba contra mi rodilla
    como otros perros obsesos sexuales.
    No, mi perro me miraba
    dándome la atención que necesito,
    la atención necesaria
    para hacer comprender al vanidoso
    que siendo perro él,
    con esos ojos, más puros que los míos,
    perdía el tiempo, pero me miraba
    con la mirada que me reservó
    toda su dulce, su peluda vida,
    su silenciosa vida,
    cerca de mí, sin molestarme nunca,
    y sin pedirme nada.

    Ay cuántas veces quise tener cola
    andando junto a él por las orillas
    del mar, en el invierno de Isla Negra,
    en la gran soledad: arriba el aire
    traspasado de pájaros glaciales
    y mi perro brincando, hirsuto, lleno
    de voltaje marino en movimiento:
    mi perro vagabundo y olfatorio
    enarbolando su cola dorada
    frente al Océano y su espuma.

    Alegre, alegre, alegre
    como los perros saben ser felices,
    sin nada más, con el absolutismo
    de la naturaleza descarada.
    No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
    Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.

    Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.


    Pablo Neruda
    Jardín de invierno

    sábado, 26 de julio de 2014

    Juan José Arreola / El guardagujas / Texto y voz


    Ilustración de Justin Meyers


    El guardagujas

    En la voz de Juan José Arreola





    Juan José Arreola
    EL GUARDAGUJAS

    El forastero llegó sin aliento a la estación desierta. Su gran valija, que nadie quiso cargar, le había fatigado en extremo. Se enjugó el rostro con un pañuelo, y con la mano en visera miró los rieles que se perdían en el horizonte. Desalentado y pensativo consultó su reloj: la hora justa en que el tren debía partir.
    Alguien, salido de quién sabe dónde, le dio una palmada muy suave. Al volverse el forastero se halló ante un viejecillo de vago aspecto ferrocarrilero. Llevaba en la mano una linterna roja, pero tan pequeña, que parecía de juguete. Miró sonriendo al viajero, que le preguntó con ansiedad:
    -Usted perdone, ¿ha salido ya el tren?

    viernes, 25 de julio de 2014

    Virgilio Piñera / La carne

    

    Virgilio Piñera
    LA CARNE

    Sucedió con gran sencillez, sin afectación. Por motivos que no son del caso exponer, la población sufría de falta de carne. Todo el mundo se alarmó y se hicieron comentarios más o menos amargos y hasta se esbozaron ciertos propósitos de venganza. Pero, como siempre sucede, las protestas no pasaron de meras amenazas y pronto se vio a aquel afligido pueblo engullendo los más variados vegetales.
    Sólo que el señor Ansaldo no siguió la orden general. Con gran tranquilidad se puso a afilar un enorme cuchillo de cocina, y, acto seguido, bajándose los pantalones hasta las rodillas, cortó de su nalga izquierda un hermoso filete. Tras haberlo limpiado lo adobó con sal y vinagre, lo pasó –como se dice– por la parrilla, para finalmente freírlo en la gran sartén de las tortillas del domingo. Sentóse a la mesa y comenzó a saborear su hermoso filete. Entonces llamaron a la puerta; era el vecino que venía a desahogarse... Pero Ansaldo, con elegante ademán, le hizo ver el hermoso filete. El vecino preguntó y Ansaldo se limitó a mostrar su nalga izquierda. Todo quedaba explicado. A su vez, el vecino deslumbrado y conmovido, salió sin decir palabra para volver al poco rato con el alcalde del pueblo. Éste expresó a Ansaldo su vivo deseo de que su amado pueblo se alimentara, como lo hacía Ansaldo, de sus propias reservas, es decir, de su propia carne, de la respectiva carne de cada uno. Pronto quedó acordada la cosa y después de las efusiones propias de gente bien educada, Ansaldo se trasladó a la plaza principal del pueblo para ofrecer, según su frase característica, “una demostración práctica a las masas”.

    jueves, 24 de julio de 2014

    Onelio Jorge Cardoso / Francisca y la muerte


    Onelio Jorge Cardoso
    FRANCISCA Y LA MUERTE


    Al poeta, compañero
    y amigo moldavo,
    Petru Zadniprn, quien
    me contó esta respuesta
    de su mamá.

     ─Santos y buenos días  ─dijo la muerte, y ninguno de los presentes la pudo reconocer. ¡Claro!, venía la parca con su trenza retorcida bajo el sombrero y su mano amarilla al bolsillo.
     ─Si no molesto  ─dijo ─, quisiera saber dónde vive la señora Francisca.
     ─Pues mire  ─le respondieron, y asomándose a la puerta, señaló un hombre con su dedo rudo de labrador:
     ─Allá por las cañas bravas que bate el viento, ¿ve? Hay un camino que sube la colina. Arriba hallará la casa.

    miércoles, 23 de julio de 2014

    Jehanne Jean-Charles / Una niña perversa

    
    Ilustración de Stasys Eidrigevičius

    Jehanne Jean-Charles
    UNA NIÑA PERVERSA

    Esta tarde empujé a Arturo a la fuente. Cayó en ella y se puso a hacer “glu lú” con la boca, pero también gritaba y fue oído. Papá y mamá llegaron corriendo. Mamá lloraba porque creía que Arturo se había ahogado. Pero no era así. Ha venido el doctor. Arturo está ahora muy bien. Ha pedido pastel de mermelada, y mamá se lo ha dado. Sin embargo, eran las siete, casi la hora de acostarse, cuando pidió pastel, y a pesar de eso mamá se lo dio. Arturo estaba muy contento y orgulloso. Todo el mundo le hacía preguntas. Mamá le preguntó cómo había podido caerse, si se había resbalado, y Arturo ha dicho que sí, que se tropezó. Es gentil que haya dicho eso, pero yo sigo detestándolo y volveré a hacerlo en la primera ocasión.
    Por lo demás, si no ha dicho que lo empujé yo, quizá sea sencillamente porque sabe muy bien que a mamá la horrorizan las delaciones. El otro día, cuando le apreté el cuello con la cuerda de saltar y se fue a quejar con mamá diciendo “Elena me ha hecho esto”, mamá le ha dado una terrible palmada y le ha dicho: “¡No vuelvas a hacer una cosa así!” Y cuando llegó papá, ella se lo ha contado, y papá también se puso furioso. Arturo se quedó sin postre. Por eso comprendió. Y esta vez, como no ha dicho nada, le han dado pastel de mermelada. Me gusta enormemente el pastel de mermelada: se lo he pedido a mamá yo también, tres veces, pero ella ha puesto cara de no oírme. ¿Sospechará que yo fui la que empujó a Arturo?
    Antes, yo era buena con Arturo, porque mamá y papá me festejaban tanto como a él. Cuando él tenía un auto nuevo, yo tenía una muñeca, y no le hubieran dado pastel sin darme a mí. Pero desde hace un mes, papá y mamá han cambiado completamente conmigo. Todo es para Arturo. A cada momento le hacen regalos. Con esto no mejora su carácter. Siempre ha sido un poco caprichoso, pero ahora es detestable. Sin parar está pidiendo esto y lo otro. Y mamá cede casi siempre. A decir verdad, creo que en todo un mes sólo lo han regañado el día de la cuerda de saltar, y lo raro es que esta vez no era culpa suya.
    Me pregunto por qué papá y mamá, que me querían tanto, han dejado de repente de interesarse en mí. Parece que ya no soy su niñita. Cuando beso a mamá, ella no sonríe. Papá tampoco. Cuando van a pasear, voy con ellos, pero continúan desinteresándose de mí. Puedo jugar junto a la fuente lo que yo quiera. Les da igual. Sólo Arturo es gentil conmigo de cuando en cuando, pero a veces se niega a jugar conmigo. Le pregunté el otro día por qué mamá se había vuelto así conmigo. Yo no quería hablarle del asunto, pero no pude evitarlo. Me ha mirado desde arriba, con ese aire burlón que toma adrede para hacerme rabiar, y me ha dicho que era porque mamá no quiere oír hablar de mí. Le dije que no era verdad. Él me dijo que sí, que había oído a mamá decirle eso a papá, y que le había dicho: “No quiero oír hablar nunca más de ella”.
    Ese fue el día que le apreté el cuello con la cuerda. Después de eso, yo estaba tan furiosa, a pesar de la palmada que él había recibido, que fui a su recámara y le dije que lo mataría.
    Esta tarde me ha dicho que mamá, papá y él iban a ir al mar, y que yo no iría. Se rió y me hizo muecas. Entonces lo empujé a la fuente.
    Ahora duerme, y papá y mamá también. Dentro de un momento iré a su recámara y esta vez no tendrá tiempo de gritar, tengo la cuerda de saltar en las manos. Él la olvidó en el jardín y yo la tomé.
    Con esto se verán obligados a ir al mar sin él. Y luego me iré  a acostar sola, al fondo de ese maldito jardín, en esa horrible caja blanca donde me obligan a dormir desde hace un mes.



    Mardi Gras / El carnaval de New Orleans


    MARDI GRAS
    EL CARNAVAL DE NEW ORLEANS

    Mardi Gras, es el nombre que recibe el carnaval que se celebra en las poblaciones de: Nueva OrleansLuisiana y Mobile en el estado de Alabama (EEUU).
    El nombre de Mardi Gras proviene del francés y significa "martes graso" y corresponderá al "Martes de Carnaval", pues se celebra el día antes del Miércoles de Ceniza.
    El Mardi Gras, es propiamente el desfile que tiene lugar el último día, aunque muchas veces, se le asocia con toda la temporada.
    El llamado "Mardi Gras" se refiere a que era el último día para disfrutar de los placeres tanto culinarios como carnales, antes de la época de abstinencia que marca el inicio de la Semana Santa y la Cuaresma.

    Origen del Mardi Gras

    El 1699, el explorador francés-canadiense Jean Baptiste Le Moyne señor de Bienville, establecio un campamento en New Orleans y le llamo Pointe du Mardi Gras y otro campamente en Fort Louis de la Louisiane, donde en 1703 se celebro primer Mardi Gras de Estados Unidos.
    En la decada de 1830, se empezo a usar en Nueva Orleans, los desfiles de máscaras con carruajes y jinetes, iluminados con la luz de las antorchas de gas.
    En 1856, seis jóvenes nativos Mobile formaron la Mistick Krewe de Comus. A partir de 1870, aparecieron nuevos Krewe y los periódicos empezaron a anunciar la celebración del Mardi Gras e imprimir litografías Carnival Edition con de diseños los fantásticos desfiles.
    En 1872 se inventó la figura del Rey del Carnaval, Rex, que preside el primer desfile del día.
    El color púrpura representa la justicia; el color oro representa el poder, y el color verde representa la fe.
    En 1886 el desfile de Proteus Visiones de otros mundos, se difundio en cromos a todo color, promocionando los diseños de los disfraces de Carlotta Bonnecase, Charles británico y BA Wikstrom.
    En 1875, el gobernador Warmoth firmó la Ley de Mardi Gras , proclamando festivo el día del Fat Tuesday en el estado de Luisiana.
    La mayoría de comparsas del carnaval pertenecen a clubes sociales privados que tienen políticas de membresía muy restrictivas, que permite financiar a las comparsas que desfilan, constituyendo lo que se conoce como: ¡mayor espectáculo gratuito que hay en la tierra!.

    El Mardi Gras en la actualidad

    El Mardi Gras, está entre las más grandes y famosas celebraciones del Carnaval en el mundo. La temporada del Carnaval en Nueva Orleans, que remonta sus orígenes de la tradición católica, que comienza el 6 de enero, la noche de Epifanía. Desde ese día, se empiezan a ver carrozas, bailes de máscaras y los famosos "king cake" ( tartas reales).
    Los colonizadores franceses introdujeron la celebración del Mardi Gras en Luisiana, por 1699. Las autoridades prohibierón la celebración en multitud de ocasiónes, sin que consiguiesen abolirla.

    Desfiles del Mardi Gras

    Dos semanas antes del Martes de Carnaval, se realizan desfiles diarios, con gran colorido y elaboración. En la última semana del carnaval, se suceden muchas actividades a través de Nueva Orleans y las comunidades vecinas.
    Actualmente la mayor parte de los desfiles, ya no pasan por la calle Bourbon y otras calles del barrio Francés. Actualmente, los desfiles más grandes han cambiado de lugar de celebración, debido a que las calles son demasiado estrechas para las carrozas.

    Asociaciones o Peñas (Krewes) del Mardi Gras

    Las Krewes corresponde a las asociaciones, peñas o cofradías, que organizan los desfiles y bailes de Mardi Gras, incluyendo la construcción de carrozas, la confección de uniformes, y la compra de las baratijas, que se arrojan a la muchedumbre durante los desfiles.
    La peña Comus es la más antigua y participado en la organización del carnaval desde 1857. Cada 6 de enero, la peña llamada Twelfth Night Revelers organiza un baile de máscaras para marcar el comienzo de la temporada de carnaval.
    Otras peñas como Elves of Oberon (Elfos de Oberon) y High Priests of Mithras (los Sumo sacerdotes de Mithras) también realizan bailes, aunque no desfilen en público. El primer desfile lo organiza la peña de Krewe du Vieux, 3 semanas antes del Mardi Gras.

    Los Desfiles

    La celebración de 1972 fue la última vez que las carrozas desfilaron por las viejas y angostas calles del Barrio Francés. La aglomeración de multitudes y las, cada vez, mayores carrozas obligaron a las autoridades a cambiar su recorrido.

    Cuotas

    Hoy en dá las peñas basan sus operaciones en un modelo de negocios y han establecido cuotas para poder mantener un puesto en una carroza. En contraste a esta posición se encuentran muchas peñas que siguen la estructura antigua de membresía cerrada y bailes, lo cual las hace exclusivas a ciertos círculos sociales.

    Fin de semana antes de Mardi Gras

    Nueva Orleans, se llena de turistas y duplica su población en el carnaval. El viernes por la noche, desfila el Krewe of Hermes y el desfile satírico de Krewe D'Etat, además de otros desfiles mucho más pequeños como los del French Quarter Fairy Fey y el Krewe of OAK.
    El sábado, desfilan por el día Krewe of Tucks y en la noche el Krewe of Endymion.
    El domingo, desfila Okeanos y Toth, durante el día y por la noche el gran desfile de Krewe of Bacchus por la noche. Los desfiles de Endymion y Bacchus, incluyen a actores de cine, cantantes y otra gente famosa que va abordo de las decenas de carrozas que forman parte de los desfiles.
    Lundi Gras
    Al lunes se le conoce como Lundi Gras (que significa "lunes gordo"). Los reyes del Club Zulu de Beneficencia y Placer y los de la peña de Krewe of Rex llegan a las orillas del río Misisipí al inicio de la calle Canal. En este sitio se organiza una fiesta que dura todo el día. En el distrito de Uptown el desfile de Krewe of Proteus (que data a 1882) toma lugar durante el día y el mega-desfile de Krewe of Orpheus (que tiene un tema musical para todas sus carrozas) ocurre durante la noche. Mardi Gras
    Las celebraciones se inician desde muy temprano el día de Mardi Gras. En el distrito de Uptown, el desfile de Zulu pasa primero seguido por el desfile de Rex; ambos terminan en la calle Canal. Varias peñas, que cuentan con pocos miembros, organizan carrozas que le siguen al desfile de Rex. Algunas otras peñas organizan marchas y eventos pequeños, como los Pair-o-Dice Tumblers que van de un bar a otro durante todo el día.

    Finalización del Mardi Gras

    El Mardi Gras, finaliza formalmente cuando se reúnen los reyes de Rex y sus "súbditos", el rey y la reina del carnaval y el rey y la reina de la peña de Mistick Krewe of Comus, con un baile en el auditorio municipal de la ciudad. A la media noche un escuadrón de policías, montados sobre caballos, empieza a despejar la calle Bourbon. Dicho evento significa que ha finalizado Mardi Gras y se ha dado inicio a la Cuaresma. Se considera inapropiado e irrespetuoso ponerse collares de Mardi Gras durante la Cuaresma.

    Disfraces y máscaras

    Los disfraces y las máscaras son usados casi exclusivamente por los miembros de las peñas en los días anteriores a Mardi Gras, pero es común ver a gente usándolos el día del "Martes de Carnaval". Ese día se cierran todos los bancos y  establecimientos y se ruega a la gente que se quite la máscara.

    Collares

    Las peñas lanzan collares baratos y juguetes a los que asisten a los desfiles, práctica que se remonta al siglo XIX. 

    Normas de conducta

    Aunque en Estados Unidos, las normas morales son muy estrictas, se relajan durante el carnaval; pues, a partir de los años 60 las mujeres iniciaron el destapen y descubriendo los pechos ante la multitud como reclamo para coleccionar los collares multicolores.
    Las manifestaciones eran toleradas en el barrio Francés, pero en estos momentos se han vuelto más intransigentes y cualquier manifestación de alcoholismo, nudismo o violencia, puede conllevar la detención.

    Significado de los colores

    Los colores tradicionales de Mardi Gras son el púrpuradorado y verde. Se dice que se eligieron estos colores en 1892 cuando el desfile de Rex tuvo el "Significado de los colores" como tema para sus carrozas.
    El significado de los colores es:  Justicia (morado), Fe (verde), Poder(dorado)

    Fechas del Mardi Gras

    La fecha en que cae Mardi Gras puede variar entre el 3 de febrero y el 9 de marzo en los años que no son bisiestos y entre el 4 de febrero y el 9 de marzo en los años bisiestos. Al igual que en la Cuaresma, la fecha depende en la que cae la Semana Santa. En cualquier caso, siempre ocurre el día antes del Miércoles de Ceniza.
    Éstas son las fechas de Mardi Gras para los siguientes años:
    2012 - 21 de febrero
    2013 - 12 de febrero
    2014 - 4 de marzo
    2015 - 17 de febrero
    2016 - 9 de febrero
    2017 - 28 de febrero
    2018 - 13 de febrero
    2019 - 5 de marzo
    2020 - 25 de febrero