miércoles, 22 de noviembre de 2017

Jennifer Lawrence / Red Sparrow



https://www.youtube.com/watch?v=L5KYCsWhado

Jennifer Lawrence
RED SPARROW


TRÁILER DE 'RED SPARROW': JENNIFER LAWRENCE, MÁS ATÓMICA QUE NUNCA

Ya tenemos tráiler de 'Red Sparrow', el nuevo thriller de acción de Francis Lawrence, director de 'Los juegos del hambre', protagonizado por la actriz que comparte su apellido junto a Joel Edgerton y Jeremy Irons, entre otros.

Mariona Borrull 15-09-2017



Hemos visto a Jennifer Lawrence como mutante, como heroína en un mundo distópico y como decidida entrepreneur, pero a la actriz le faltaba interpretar a... Una maquiavélica agente secreta, que usa sus poderes para seducir, engañar y acabar con todos cuanto caen prendidos de sus encantos. Porque, si Charlize Theron lo hace, ¿por qué no puede hacerlo ella?


La película en cuestión es 'Red Sparrow', un thriller de acción a mil por hora, dirigido por Francis Lawrence, responsable de 'Los juegos del hambre' o 'Soy leyenda'. Este adapta el guion de Justin Haythe ('El llanero solitario'), que a la vez recoge la historia de la novela homónima de Jason Matthews (editada por Goldmann). La historia sigue a Dominika (Lawrence), una bailarina que sufre una lesión que la incapacita para bailar, hasta que es entregada a la Escuela Sparrow, una academia secreta donde se enseña a los alumnos a usar sus cuerpos y mentes como armas al servicio de intereses ajenos. Cuando se gradúa, Dominika es la más peligrosa de los agentes adiestrados allí, por lo que le será mucho más difícil que de costumbre traer de vuelta su personalidad antes de la escuela cuando el agente de la CIA Nathaniel Nash (Joel Edgerton) se ofrezca para ayudarla.



El cast se completa con los nombres de Jeremy Irons, Ciarán Hinds, Charlotte Rampling y Mary-Louise Parker, y su estreno está previsto en USA para el 2 de marzo de 2018. ¿Tenéis ganas de ver a la actriz dar unas cuantas patadas en tacones?


Jayne Mansfield / Vida, muerte y fantasmas


Jayne Mansfield: vida, muerte y fantasmas de la rubia que quiso ser Marilyn



Un día como hoy hace 50 años moría de forma espectacular la sex symbol más escandalosa de los años dorados y la que se atrevió a desafiar el mito de rubia tonta al hacerse pasar por una.

Por RAQUEL PIÑEIRO
29 de junio de 2017 / 12:57

Noche del 29 de junio del 67. Una familia hace el trayecto en coche entre Biloxi, Mississippi, y Nueva Orleans. En el asiento delantero van el chofer, Jayne Mansfield, actriz de Hollywood de capa caída, y su última pareja y abogado Sam Brody. En el trasero duermen tres de los hijos de un matrimonio anterior de la actriz. Al mismo tiempo, a muchos kilómetros de allí, un oscuro personaje conocido como Anton LaVey, autoproclamado Papa Negro, recorta con unas tijeras una foto de él mismo en una revista. Al darle la vuelta al recorte ve que en la página trasera había una foto de Jayne Mansfield, a la que ha cercenado la cabeza con las tijeras sin darse cuenta. Mientras, ya de madrugada, la familia continúa su viaje. Todos los pasajeros menos el conductor duermen y una intensa niebla comienza a invadir la carretera. De pronto, aparece un camión detenido ante ellos y el chofer no tiene tiempo de esquivarlo. El choque es frontal, los tres adultos mueren en el acto y de la violencia del golpe Jayne Mansfield es decapitada.

Este morboso relato es una presencia fija en las recopilaciones de maldiciones de Hollywood, misterios y escándalos de las celebridades y enigmas de la meca del cine. Como suele ocurrir, es demasiado “buena” para ser verdad. La historia del brutal accidente es cierta, pero no lo es que Jayne Mansfield perdiera la cabeza (la intervención accidental o no de Anton LaVey queda a la credulidad de cada cual), lo que ocurrió fue que la peluca que llevaba salió despedida y en las fotografías del atestado podía confundirse y dar pábulo a rumores truculentos.
Rumores que fueron suficientes para que Kenneth Anger los diera por buenos e incluyera el infundio en Hollywood Babilonia. Escrito e impreso en una de las biblias del cotilleo cuanto más malintencionado mejor, ya poco importa que la desdichada Jayne muriera en circunstancias terribles de por sí; para el mundo, su cuerpo fue mutilado, y todos sabemos que ante una leyenda lo bastante poderosa, la verdad tiene poco que hacer. Hoy, lo que más se recuerda de la vida de Jayne Mansfield es, precisamente, su muerte.

Puede que esto sea injusto, pero tiene lógica. La Mansfield nunca fue una estrella de primer nivel sino una de las starlettes surgidas a rebufo del éxito de Marilyn Monroe, como Diana Dors o Mamie Van Doren, empleadas por los estudios como competencia e imitación de la rubia más famosa del cine. En gran parte, fue ella misma quién decidió que fuera así. Cuando Marilyn comenzó a despuntar a principios de los 50, la joven Jayne vio la oportunidad y la inspiración para convertirse en actriz, se tiñó el pelo de platino y convenció a su primer marido, del que había tomado el apellido, para plantarse en Hollywood con su primera hija a remolque. Contaba con varios factores ineludibles sobre los que cimentar una carrera: belleza innegable, ambición a prueba de bombas y unos grandes y prominentes pechos.
Como explica Karina Longworth en su podcast You must remember this, Jayne, una mujer muy inteligente que hablaba cinco idiomas, pensó que podría jugar de forma consciente la carta de la rubia tonta, darle a los estudios y al público de Hollywood lo que querían, explotarse como estereotipo a conciencia, ganar y salir indemne. Adelanto: no lo consiguió.

Aunque durante un tiempo parecía que sí lo había logrado. Jayne fue una de esas pioneras en explotar su propia imagen y ser muy conscientes de que su físico era una rentable herramienta de marketing. Por el efectivo método de ir a todas las fiestas, dejarse ver –cuando tienes ese cuerpo, ¡tienen que verte!– y maniobras publicitarias del estilo de dejar caer la parte de arriba de su bikini en una piscina durante un acto de prensa, consiguió comenzar a hacerse conocida, salir de forma habitual en Playboy y protagonizar comedias como The Girl Can't Help It o Una mujer de cuidado junto a Rock Hunter.
Si Marilyn era la bomba sexual por excelencia, con Jayne todo se llevaba al extremo paródico. La curvilínea actriz era una especie de dibujo animado andante pero sin la tristeza desvalida y las posibilidades dramáticas de Marilyn.
Y en su vida cotidiana actuaba como tal: su relación con el culturista Mickey Hargitay respondía a la definición de “pareja neumática”, y en un alarde de coherencia y visión de sí misma como un producto, en el 57 se trasladó a una mansión que bautizó como el Pink Palace. La vivienda era una fantasía pintada de rosa que hubiera hecho las delicias de una niña de cuatro años o una Barbie de cualquier edad: piscina en forma de corazón con la frase “I Love You, Jaynie” grabada en el fondo, moqueta mullida por todas partes, piano blanco, paredes acolchadas forradas de cuero rojo, pieles de osos polares y rincones dedicados a exponer las numerosas portadas de revistas que Jayne iba acumulando. En esa casa fueron criados los hijos de la pareja, incluida Mariska Hargitay, la hoy estrella de Ley y Orden.
Jayne parecía la encarnación del sueño americano, vulgar y de espumillón, sí, pero real al fin y al cabo. Hasta que los problemas empezaron a llegar. El matrimonio con Hargitay se rompió, y Jayne comenzó a encadenar relaciones cada vez más malsanas hasta acabar con hombres que la maltrataban y se aprovechaban de su dinero. Todo ello agravado con que los estudios dejaron de ofrecerle trabajo. Puedes formar parte de un chiste colectivo porque vas a sacarle un buen beneficio, pero cuando el chiste deja de tener gracia o se ha contado demasiadas veces, el mundo pierde interés en ti. Marilyn Monroe murió a los 36 años, los sesenta hicieron su irrupción y de pronto la idea de una rubia voluminosa capaz de incomodar a la mismísima Sophia Loren con su obviedad (“Estoy vigilando sus pezones porque temo que caigan sobre mi plato. En mi cara puedes ver el miedo”, diría la italiana sobre la famosa foto que las retrató juntas) dejó de parecer moderna.

No es que la explotación sexual ni el erotismo como objeto de consumo para los hombres pasasen de moda, pero ahora se llevaba un envoltorio diferente.
Prueba del loco, loco rumbo del Hollywood de los 60 fue la presencia de Anton LaVey, una especie de mago, brujo, estrella mediática y principal impulsor de la Iglesia de Satán en Estados Unidos. Escritor de la biblia satánica, su filosofía de materialismo y apego a los placeres terrenales, adornada con espiritualidad new age y abundante parafernalia, fue un éxito en su época que todavía resuena hoy, especialmente entre el mundillo del cine sediento de novedades.

Jayne Mansfield, una mujer moderna que había consumido ácido y experimentado con las drogas psicodélicas, visitó su mansión y hay fotografías que la retratan participando en lo que parecen misas negras o arcanos rituales satanistas. Aquí, claro, entra en juego la imaginación, los rumores y las anécdotas publicitadas por el propio LaVey, que no dudó en anunciar que había participado en la película La semilla del diablo como “asesor satánico”, algo falso. Algunas historias dicen que la actriz y el satanista tuvieron una aventura que terminó mal, otras que durante una visita a casa de LaVay de Jayne y su última pareja, Sam Brody, éste decidió reírse de su anfitrión encendiendo unas velas en teoría sagradas. Esto desató el enfado de LaVey, que aseguró que Brody acababa de cargarse con una maldición que, de no apartarse de su novio, acabaría por alcanzar a la propia Mansfield.
Sí ocurrió algo dramático que podría haber tenido peores consecuencias, en el que los agoreros ven una prueba clara de la maldición por no tomarse en serio el satanismo: durante una visita a un zoológico, el pequeño Zoltan, hijo de Jayne y Mickey Hargitay, fue atacado por un león. Aunque pudo salvarse, tuvo que someterse a varias cirugías para sanar las terribles heridas. Otras “desgracias”, como el robo de joyas de Jayne o el que la acusasen de evasión de impuestos, suenan menos a maldición misteriosa. Claro que lo peor estaba por llegar: el accidente que le costó la vida a la pareja y del que los niños salieron indemnes.

Es una especie de amarga ironía que tengamos mucho más presente a la Mansfield muerta que a la Mansfield viva. No sólo las circunstancias de su fallecimiento, que fueron mefistofélicamente –nunca mejor dicho– relacionadas con LaVey contribuyen a esto, sino también los comentarios de que Jayne se apareció como fantasma en su hogar, el Pink Palace.
Según Hollywood.com una de los propietarios posteriores de la casa encontró una remesa de prendas que habían pertenecido a la actriz. Sintió el impulso poderoso de ponérselas, y de ahí comenzó una monomanía por coleccionar objetos que habían pertenecido a Mansfield, hasta que una noche escuchó una voz de mujer de ultratumba que le decía “Sal de aquí”. El Pink Palace también tuvo habitantes ilustres, como la cantante Cass Elliott del grupo The mamas and the papas o Ringo Starr, que protagonizó su propio minipoltergeist cuando intentó pintar el edificio de blanco para observar atónito que el rosa original de las paredes volvía a hacer una y otra vez su aparición, como si la casa se negase a dejar de ser rosa.
En los 70, el cantante Engelbert Humperdinck, fan declarado de la actriz, decía con toda naturalidad oler con frecuencia su perfume en las habitaciones y hasta habérsela encontrado en una ocasión vestida de negro paseando por su antiguo hogar. Tristemente, las apariciones del fantasma cesaron después de que la casa fuese bendecida por un cura en 1980.
El Pink Palace fue demolido en el año 2002 y hoy casi nadie recuerda las películas de Jayne Mansfield ni a ella más allá de las circunstancias macabras de su muerte. Pero nos dejó un buen puñado de historias pop para el recuerdo, una hija estrella de la televisión y unas cuantas imágenes icónicas. No está mal para lo que se pensó que era solo una Marilyn de marca blanca.

Las ‘otras sombras’ de Dakota Johnson


Las ‘otras sombras’ de Dakota Johnson

Marcada por su familia, la actriz vuelve a ser noticia por su romance con Chris Martin, cantante de Coldplay, y el inminente estreno de la tercera película de la saga ‘Cincuenta sombras de Grey’


Madrid
21 NOV 2017 - 03:51 COT

Tres mujeres, tres generaciones, tres mitos de Hollywood. Así podría resumirse la trayectoria familiar de Dakota Johnson atendiendo a las féminas que la preceden en su árbol genealógico: su madre, Melanie Griffith, y su abuela Tippi Hedren. Las tres actrices; las tres con algún personaje legendario que siempre se identificará con ellas. Tippi Hedren es ya historia del celuloide como musa del realizador Alfred Hitchcock y como Melanie Daniels, el personaje que interpretó bajo su dirección en Los pájaros. Melanie Griffith siempre será recordará como Tess McNeill, esa secretaria inteligente y espabilada que se abre paso en un mundo de hombres en Armas de mujer. Y Dakota Johnson será, para más de una generación, la sexualmente sumisa y excitante Anastasia Steele de Cincuenta sombras de Grey.

Dakota Johnson, de 28 años, vuelve a ser actualidad por partida triple: su romance, no confirmado oficialmente, con Chris Martin (40 años), cantante del grupo Coldplay y exmarido de la también actriz Gwyneth Paltrow; el estreno televisivo de la primera entrega de la trilogía literaria y el inminente lanzamiento en la gran pantalla de la tercera y última entrega del filme que la ha catapultado a la fama. Ahora la pregunta que queda en el aire es si la hija de Melanie Griffith y Don Johnson logrará zafarse del peso del personaje que ha dado alas a su carrera cinematográfica o quedará atrapada en su controvertido papel junto a Jamie Dornan el actor que da vida a Christian Grey, ese hombre que se mueve entre el amor y el deseo de someter a la mujer que ama.



Dakota Johnson con su madre, Melanie Griffith, en una gala en Los Ángeles el pasado mes de noviembre.
Dakota Johnson con su madre, Melanie Griffith, en una gala en Los Ángeles el pasado mes de noviembre.CORDON PRESS


Sea cual sea la respuesta las tres mujeres están muy unidas y admiran sus respectivos trabajos. Hace un año, las tres actrices posaron juntas para la revista Vanity Fair demostrando lo bien que llevan el paso de los años. Poco después Dakota Johnson hacía unas declaraciones en el Vogue británico sobre la tiranía de la industria cinematográfica con la edad de las mujeres: “¿Por qué mi madre no está en el cine? Es una actriz extraordinaria. ¿Por qué mi abuela no está en el cine? Esta industria es jodidamente brutal”, dijo entonces. “Da igual lo duro que seas, a veces siempre te llega la sensación de no sentirte querido y cada vez que hay un tiempo de inactividad, tienes la duda de si volverás a trabajar. Es absurdo y feroz”, añadió. Abuela, madre e hija han dicho en más de una ocasión que no hablan de ello, pero cuando les han preguntado no ven con malos ojos poder hacer algún día una película juntas: “Podríamos interpretar a una misma mujer a lo largo de diferentes etapas”, dijo en una ocasión Griffith. A lo que su hija respondió: “Interesante”.



El debut cinematográfico de Dakota Johnson llegó en 1999 de la mano de Antonio Banderas, entonces marido de su madre. Johnson sólo tenía 10 y actuó junto a su hermana Stella Banderas interpretando a una de las dos hijas del personaje que corría a cargo de su propia madre en la película Locos en Alabama. Tras participar en filmes como La red social o Cymbeline, en 2013 llegó la confirmación de que daría vida a Anastasia Steele y su vida dio un giro de 360º. Melanie Griffith no ha querido ver a su hija en ese papel de gran contenido sexual.Su padre Don Johnson ha afirmado que ha visto el filme con el dedo sobre el botón de reproducción rápida del mando a distancia para pasar veloz sobre las escenas más controvertidas. Y su abuela, Tipi Hedren, confirma que tiene una cinta con la película pero que espera hasta que pueda verla sentada junto a su nieta. La protagonista de la historia solo insiste en que por muy calientes que sean las escenas, no se trata de sexo real. “Después de siete horas seguidas hasta conseguir una escena”, dijo con sorna en una ocasión, “pierde parte de temperatura”. Y no reniega en ningún momento de su papel: “Mi nombre lo conoce ahora mucha más gente. Y cuando eso ocurre también pueden ver que eres capaz de interpretar muchas otras cosas”. “Y lo mejor", dijo en una entrevista con este periódico, "es que ahora disfruto de una posición que me permite estar en la misma habitación con aquellos que admiro y participar en la conversación”. 

En su vida privada Dakota Johnson no ha tenido sonoras relaciones sentimentales pero sí romances más o menos esporádicos. Sus parejas en estos años han sido el músico Noah Gersh, el actor Jordan Masterso, el músico y modelo Matthew Hitt y, últimamente, el Chris Martin, líder del grupo Coldplay con quien se le ha visto cenando en Los Ángeles hace un mes y la semana pasada en el backstage del concierto que el grupo dio en Buenos Aires.


Johnson forma parte de una atípica y bien avenida familia junto a sus otros seis hermanos: Alexander Bauer (hijo del matrimonio de Melanie Griffith con Steven Bauer), Stella del Carmen Banderas (hija de Melanie y Antonio Banderas), Jesse Johnson (hijo de Don Johnson y Patti D´Arvanville) y los más pequeños de todos, Grace, Jasper y Deacon (hijos de Don Johnson y su última esposa Kelley Phleger). Una familia peculiar pero muy unida como han mostrado en más de una ocasión en sus redes sociales compartiendo momentos en los que todos se han juntado para celebrar fiestas o cumpleaños de alguno de ellos. Ellos son las otras sombras de Dakota Johnson
De ellos saben que la juzgan como persona y no como actriz pero sin duda el trabajo es otra de las vertientes que puede darle grandes sorpresas en el futuro. De momento ahí, en el horizonte, espera Cincuenta sombras liberadas, el remake de Suspiria, el clásico de terror de Dario Argento y otros dos proyectos, The Sound of Metal y Forever Interrupted. Eso como actriz porque Dakota Johson está imparable y no renuncia a "producir y dirigir, si tengo un poco de suerte".




Dakota Johnson / La saga continúa

Las cincuenta sombras de Grey llenaron el bolsillo de E.L. James

E.L. James / CINCUENTA SOMBRAS DE GREY

martes, 21 de noviembre de 2017

Las canciones más bellas del mundo / La gata bajo la lluvia

https://www.youtube.com/watch?v=g8zMWb0gWP8
Versión de Rocío Durcal
LA GATA BAJO LA LLUVIA
Las cancionemás 
bellas demundo
Juan Gabriel
LA GATA BAJO LA LLUVIA


Amor, tranquilo, no te voy a molestar. 
Mi suerte estaba echada, ya lo sé,
y sé que hay un torrente dando vueltas por tu mente. 
Amor, lo nuestro solo fue casualidad, 
la misma hora, el mismo boulevar.

No temas, no hay cuidado, 
no te culpo del pasado. 
Ya lo ves, la vida es así, 
tú te vas y yo me quedo aquí.

Lloveré y ya no seré tuya,
seré la gata bajo la lluvia 
y maullaré por ti.

Amor, lo sé, no digas nada, de verdad.
Si ves alguna lágrima, perdón.
Ya sé que no has querido 
hacer llorar a un gato herido. 

Amor, si alguna vez nos vemos por ahí,
invítame un café y hazme el amor.
Y si ya no vuelvo a verte, 
ojalá que tengas suerte.

Ya lo ves, la vida es así, 
tú te vas y yo me quedo aquí. 
Lloverá y ya no seré tuya 
seré la gata bajo la lluvia 

Ya lo ves, la vida es así 
tú te vas y yo me quedo aquí. 
Lloverá y ya no seré tuya, 
seré la gata bajo la lluvia 
y maullaré por ti


https://www.youtube.com/watch?v=2WgvzKl3iyw&list=RDJ2audGwx5tQ&index=6
Versiòn de Moncho
La gata bajo la lluvia





DE OTROS MUNDOS
LAS CANCIONES MÁS BELLAS DEL MUNDO
Léo Ferré / Jane Birkin / Avec le temps
Jacques Brel / Ne me quitte pas
Amy Winehouse / Back to Black
Amy Winehouse / Valerie
Amy Winehouse / You Know That I'm No Good
Chavela Vargas / Llorona
Joan Manuel Serrat / Lucía
Chavela Vargas / Las simples cosas
Rammstein / Du hast
Celia Cruz / Te busco
Syd Barrett / Shine On You
Les misérables / I Dreamed a Dream
Lhasa de Sela / Con toda palabra
Doris Day / Julie London / Fly Me To The Moon
Miguel Matamoros / Lágrimas negras
Patsy Cline / Crazy
Amália Rodrigues / Lágrima
Benny Moré / Cómo fue
Billie Holiday / All of me
Joan Manuel Serrat / Aquellas pequeñas cosas
Joan Manuel Serrat / Penélope
The Rolling Stones / Anybody Seen My Baby
Juan Gabriel / Hasta que te conocí
Bob Dylan / I Want You / Te deseo
Bob Dylan / Blowin' in the Wind / Soplando en el viento
Bob Dylan / Girl of the North Country / Muchacha del norte
Bob Dylan / Don’t think twice, it’s all right
Bob Dylan / Lay, Lady, Lay
Bob Dylan / Scarlett Johansson / When the Deal Goes Down
Marion Cotillard / Edith Piaf / Non, je ne regrette rien
Ricardo García Perdomo / Total
Jorge Drexler / Pedro Guerra / Cuídame
Agustín Lara / Piensa en mí / Luz CasalRoberta Flack / Killing Me Soflty / Matándome suavemente
Óscar Chávez / Llorona
Natalia Lafourcade / Tú si sabes quererme
Natalia Lafourcade / Lila Downs / La fugitiva
Martin / SwayCharles Aznavour / La bohemia
Chris Isaak / Wicked Game / Juego perverso
Ursine Vulpine / Chris Isaak / Wicked Game
Juan Gabriel / La gata bajo la lluvia

RIMBAUD