Haruki Murakami
Tailandia
EMITIERON un aviso: «Señoes pasjeos, tamostavesando zona tubencias. Gogamos pemanezcan ensusasentos concintones abochados». Satsuki estaba absorta en sus pensamientos y, por eso, tardó un poco en descifrar el japonés, algo extraño, del auxiliar de vuelo tailandés.
Señores pasajeros, estamos atravesando una zona de turbulencias. Les rogamos que permanezcan en sus asientos con los cinturones abrochados.




