GRACIELA ITURBIDE
Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON
Fabiola Zamora / Danaé Salazar
Tiene una voz correosa como el viento arrastrando la tierra. Graciela llegas a la sala de su casa, saluda sin recordar nuestros nombres, se disculpa por la tardanza. Nos ofrece café negro, enciende un cigarro, nos habla de uno de sus últimos sueños —dentro de su bolsa había un pájaro muerto que al sacarlo se convierte en serpiente—. Un par de palabras y te atrapa, enseguida te hace sentir en casa.
