Charles Simic
Regreso a un lugar
iluminado por un vaso de leche
Ya avanzada la noche nuestras manos dejan el trabajo
reposan abiertas con huellas de animales
que viajan a través de la reciente nieve.
No ocupan de nadie. Las rodea la soledad.
En cuanto se acercan, mientras palpan,
son como dos arroyuelos
que de entrar a punto al ancho río
sienten el jalón del mar distante.
El mar es la habitación de un pasado remoto
alumbrada por los faros de un carro que pasa.
Un vaso de leche se enciende en la mesa.
sólo tú puedes alcanzármelo ahora.


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