sábado, 20 de junio de 2026

Todo lo que Emily Ratajkowski aprendió teniendo “citas compulsivas como madre soltera”



Emily Ratajkowski en la fiesta Vanity Fair de los Oscar 2025.MICHAEL TRAN (AFP VIA GETTY IMAGES)


Todo lo que Emily Ratajkowski aprendió teniendo “citas compulsivas como madre soltera”

La modelo ha publicado un ensayo llamado ‘Mother F*cker’ en el que explica que para descubrir “qué tipo de mujer quería ser”, empezó a tener “citas de manera compulsiva”


Marita Alonso
MARITA ALONSO
15 JUN 2026 - 08:00 

Cuando una mujer habla abiertamente de sexualidad y se perfila como alguien no solo deseable, sino deseante, los comentarios que rodean a sus palabras se llenan de odio de forma instantánea. Pero la modelo Emily Ratajkowski lleva tiempo demostrando no estar dispuesta a que su sexualidad le sea arrebatada. Ya lo dejó claro cuando publicó Mi cuerpo (Temas de Hoy, 2022), un conjunto de ensayos en los que reflexionaba acerca de lo que ha ganado y perdido al haber convertido su físico en su fuente de ingresos. Se dio a conocer al aparecer en semidesnuda en el vídeo Blurred Lines de Robin Thicke, que fue tachado de degradante y que muchos consideraron que era una apología a la violación. En el ensayo que lleva el nombre del controvertido clip, confiesa que cuando lo grabó (tenía 21 años) pensó que era una oportunidad para acoger su sexualidad y utilizarla en su beneficio. Años después, cuando escribió el texto, se dio cuenta de que había pecado de ingenua.

Ahora firma un explícito y polémico ensayo en The Cut titulado Mother F*cker, en el que explica sus aventuras sexuales como madre soltera. La modelo comienza el texto contando su primera cita tras haber dado a luz, dando detalles acerca del parto. “Tenía siete centímetros de dilatación, lo que impresionó al personal. ‘Terminarás en 30 minutos’. En cambio, estuve empujando durante cuatro horas, desgarrándome el músculo entre el ano y la vagina en el proceso”, escribe. Asegura que ese fue el comienzo del fin de su matrimonio con el productor y actor Sebastian Bear-McClard. La revista Page Six aseguró que las razones que habrían provocado la separación serían las continuas infidelidades de Bear-McClard, cuyo nombre está desde entonces ligado al de los serial cheaters, es decir, quienes son infieles de forma sistemática.

“Seis meses después del nacimiento de mi hijo, mi esposo y yo dejamos de tener relaciones sexuales. Antes de que pasara un año, nos separamos”, explica antes de confesar que siempre había temido ser precisamente en lo que se convirtió: una madre soltera. “Tener un hijo con el hombre equivocado es la forma más rápida de arruinar la vida de una mujer: significaba no tener libertad, ni opciones, ni una vía de escape. Un montón de problemas y ninguna seguridad”, asegura. 

Para rebelarse contra ese destino de madre soltera sin vida más allá de criar, comenzó a tener citas “compulsivas”, como ella misma dice y construyó un personaje “sexual” y “aterrador” que convirtió los martinis de ginebra en su gasolina. Decidió cambiar la terminología y pasar de ser una ‘madre soltera divorciada’ a ‘una mujer que no necesita nada de los hombres’. Algo que no ha gustado a todo el mundo. “Su perspectiva de creer que ser madre soltera es un insulto es un insulto. Conozco a muchas madres solteras que son geniales y están mejor sin sus maridos irresponsables. No está mal tener citas, pero no tenía por qué menospreciarse a sí misma ni a las demás con ese comentario”, escribe en los comentarios del post de Instagram de The Cut en el que la modelo anuncia su ensayo con un vídeo.

¿Sexo o sexualización?

También ha compartido en su propio perfil alguna de las instantáneas que firma Richie Talboy y que son las que acompañan al texto. Comenzamos el texto señalando lo mucho que le ofende a algunas personas que una mujer se adueñe de su sexualidad, pero también lo hace que una mujer muestre su cuerpo sin querer contentar a esa mirada masculina de la que ella quiere huir. Pero una vez más, el odio prima en los comentarios de las fotografías. En una de ellas aparece dando el pecho a su hijo con una copa de Martini en la mano.

“¿Desde cuándo se puede dar el pecho y beber alcohol al mismo tiempo?”, se pregunta una usuaria, mientras que muchas le echaron en cara sexualizar la lactancia materna. “Nadie dice que la lactancia materna deba ser un tabú. El problema es convertirla en una sesión de fotos ‘sensual’ con un bebé. Es raro, incómodo y, sinceramente, incómodo de ver”, comenta una mujer. “Lo que me preocupa especialmente es que muchos hombres no van a ver estas imágenes y pensar en la maternidad, la lactancia materna o cualquier otro mensaje que intentes comunicar. Las usarán para su gratificación sexual o incluso para masturbarse. Te guste o no, esa es la realidad de internet, y desvía completamente la atención de lo que realmente importa”, añade antes de asegurar que “los niños nunca deben estar en un contexto que se perciba como sexy o provocativo”.

En el ensayo, Ratajkowski no escatima en detalles sexuales. “No podía creer que estuviera metiendo su pene en mi boca. Me dijo que parecía Cleopatra cuando le hacía sexo oral. Había encontrado todo lo que había venido a buscar: una mantis religiosa devorando a su pareja”, escribe sobre una cita con un hombre a las puertas de los 40.

Confiesa que antes de su separación, jamás había tenido una aventura de una noche y que se había acostado con ocho personas. “Sabía que los chicos no trataban con ternura a las chicas que consideraban promiscuas”, dice. Creía que la manera de que no le fueran infiel era no acostarse con “demasiados” hombres, como si las mujeres fueran las responsables de que sus parejas les fueran infieles. “Decidí convertirme en un nuevo tipo de mujer a base de sexo. Quería destruir a la Virgen, a la chica especial en la que tanto me había esforzado por convertirme antes de que un bebé de cuatro kilos me partiera la vagina en dos, y sustituirla por la puta”, asegura.

Aunque muchos han aplaudido la sinceridad y osadía de sus palabras, muchos usuarios han asegurado que su texto es el de alguien que vive en una burbuja. “Salir con alguien para descubrir ‘qué tipo de mujer’ quieres ser... no sé, no me parece una buena base para construir tu autoestima”, escribió en los comentarios del post de The Cut sobre el ensayo. 

Sus ‘lecciones’ para las citas

Tan solo una semana después de su ruptura, tuvo una cita con un DJ. Ella tan solo quería distraerse, pero las palabras de ese hombre coincidieron con lo que se dice del panorama neoyorquino para las solteras. “Los hombres criados en Nueva York son personajes singularmente perturbados, salidos del infierno de los hombres”, asegura tras explicar que su cita le dijo que de alguna manera, el incesto era algo habitual en su familia. Tras ese primer encuentro, tuvo otros con diferentes tipos de hombres, un listado en cuyos detalles no quiere entrar por “motivos legales”. 

La modelo sorprendió a sus seguidores en 2023 al subir a sus redes una imagen en la que posaba desnuda junto al cómico Eric Andre. También salió con Pete Davidson, y lo reseñable es que ambos son el tipo de hombre que despierta comentarios entre quienes consideran que no son lo suficientemente atractivos como para estar con una mujer tan espectacular como ella. Aunque en el ensayo no habla explícitamente de ellos, sí habla de un “millennial mayor” cuyo físico no era especialmente agraciado.

“Era el tipo de hombre que a otros hombres les costaba creer que ligara (”Pero si es feo“) y cuya deseabilidad era algo que todas las mujeres entendían tácitamente”, asegura. Cuando su amante le mostró la imagen de la mujer con la que salía antes, se sorprendió ante su belleza. Él no se había planteado cómo alguien no especialmente agraciado atraía a mujeres tan impresionantes, aunque en realidad, la cultura popular está repleta de relatos en los que ellas son despampanantes y ellos… No tanto.

De sus citas aprendió dos cosas. Que a muchos hombres les atrae la maternidad (“¿A los hombres les excita la maternidad o tú porque eres Emily Ratajkowski?”, se pregunta un indignado usuario en redes sociales) y que “cuanto menos parecía necesitar a un hombre, más la necesitaban”. 

Al visitar a su abogado, cuando le dijo que debería estar orgullosa de sí misma por haber seguido adelante con su separación (“La mayoría de las mujeres no se van”, le dijo), se dio cuenta de que convertirse en madre soltera le permitió verse a mí misma. “No me dejaron; me fui. Supe entonces que ser capaz de irme, de decir ‘no’, era el único superpoder real que había adquirido con el divorcio. Fui valiente”, asegura. Comprendió que en su esfuerzo por interpretar a una “supervillana” con la esperanza de que nadie le hiciera daño, no se había dado cuenta de que seguía siendo profundamente vulnerable. Y descubrió que nunca se había sentido conectada con sus propios deseos al haber caído en “un juego absurdo de actuaciones sin sustancia”. Aunque no lo especifica, es de suponer que desde ese momento, la femme fatal abrazó su vulnerabilidad, su sexualidad y sus necesidades y demostró que no hay nada más poderoso que una mujer que no se empeña en contentar.

EL PAÍS 


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