lunes, 29 de mayo de 2017

Clint Eastwood / “Las películas deben ser emocionantes, no intelectuales”



Clint Eastwood, antes de la clase magistral que ofreció ayer en el festival de Cannes.
Clint Eastwood, antes de la clase magistral que ofreció ayer en el festival de Cannes.  AFP


Clint Eastwood

 “Las películas deben ser emocionantes, no intelectuales”

El cineasta participa en una clase magistral en el certamen en la que repasó sin muchas ganas su carrera y su vida






GREGORIO BELINCHÓN

Cannes 22 MAY 2017 - 00:37 COT

Cargado de hombros, algo sordo y desastrado, con pocas ganas de hablar. Pero con chispa en los ojos, y midiendo sus palabras, proclamadas con su perenne tono juvenil. El próximo día 31 Clint Eastwood cumplirá 87 años, y el festival de Cannes le ha rendido homenaje invitándole a dar una lección de cine, que el actor y director encajó primero en su calendario de torneos de golf antes de confirmar su presencia. A estas alturas Eastwood no debe demostrar nada a nadie y su acto en Cannes fue un ejemplo: prefirió una conversación con el periodista estadounidense Kenneth Turan, otro viejo veterano, que le fue soltando preguntas amables sobre su carrera y su vida, pelotas blandas que el cineasta bateó con elegancia y economía de esfuerzo.
La economía de esfuerzo ha sido una constante en su carrera. Como algunos de sus mentores, Eastwood prefiere rodar rápido. “Me gustan las primeras tomas porque nunca lograrás igualar la sorpresa de oír por primera vez un diálogo. Algunos de mis maestros, como Don Siegel, lo hacían así. Por eso tampoco me gustan los ensayos, porque si repites muchos los diálogos, se vuelven monótonos”, contaba sentado con cierta desgana y constante sonrisa. “El análisis lleva a la parálisis, decía Don. Él era muy eficiente… claro que siempre se quejaba de los productores”. Sergio Leone, aunque muy distinto en su puesta en escena, también corría. “Rodaba rápido porque pensaba rápido. En realidad, yo estuve durante los años cincuenta haciendo papeles de cualquier tamaño tanto en cine como en televisión, y ahí aprendí mucho de directores como Tay Garnett”, el realizador de El cartero siempre llama dos veces.
En una abarrotada sala Buñuel, con los jefazos de Warner —el estudio para el que lleva trabajando décadas— en primera fila, el cineasta recordó algunos de sus títulos. Por ejemplo, Sin perdón, que el sábado se volvió a proyectar en el certamen francés con una copia restaurada. “Disfruté mucho viéndola, y descubrí alguna cosa que había olvidado. El guion me llegó como muchos otros en los ochenta, pero este me pareció perfecto para ser mi último western, estaba bellamente escrito por David Webb Peoples”, aseguraba. Sin embargo, durante casi una década el libreto vivió encerrado en un armario: “Un lector de guiones de mi productora lo odió. Por suerte, no le hice caso y al final la rodé”.

Me gustaría trabajar como director igual que los del servicio secreto, que les oyes hablar en bajo, y no sabes a quién"

Eastwood empezó a actuar en el instituto, cuando como parte de los deberes actuó en una obra: “Había un personaje… No era retrasado aunque sí algo lento, y el profesor me dijo que era perfecto para mí. Al acabar todos me felicitaron. Sin embargo, pedí no volver a hacerlo. En fin, seguí estudiando interpretación, había chicas guapas...”. De su niñez recordó que nació durante la gran depresión, de la que no fue consciente hasta los seis o siete años. “Mi padre era gasolinero, íbamos de allá para acá”, rememoraba. Como todos los niños quería estar en un wéstern y montar a caballo, “ser como James Stewart, Gary Cooper o John Wayne”. ¿Por qué es tan atractivo este género? “Porque te transporta a otra época en la que un individuo podía valerse solo por sí mismo, una fantasía hoy casi imposible”.
Fichó por la serie Rawhide en 1959, y un día su agente le propuso irse a Italia a filmar una versión en western de una película japonesa. “Por supuesto dije que no. Pero él insistió en que me leyera el guion. ¡Descubrí que era Yojimbo, yo, un fan de Kurosawa! Acepté Por un puñado de dólares. Sergio hizo wésternes fantásticos muy operísticos. Tenía gran ojo para las caras. A mí en realidad me ha ido muy bien con los directores europeos”.

No hay que tomarse demasiado en serio las cosas"

Eastwood empezó a dirigir con Escalofrío en la noche (1971), por la que no le pagaron doble sueldo. Y llegó Harry el Sucio. “Le dije a Don que era muy incorrecta. Supongo que llevar grandes armas es la realización del sueño de cualquier niño, aunque hoy no sea bien visto. Nos estamos matando haciendo esto, hemos perdido el sentido del humor”.



De El seductor, película de la que Sofia Coppola presenta en dos días en Cannes otra adaptación, solo apuntó: “Es el primer filme con el que hice un tour mundial de promoción”. Apenas apuntó respuestas a preguntas sobre Fuga de Alcatraz, Bronco Billy, Mystic River, Los puentes de Madison o Million Dollar Baby. Sí confesó que, tras seis participaciones en Cannes y un solo premio, nunca le ha importado no estar en el palmarés. “Yo he sido presidente del jurado y sé lo complejo que es poner a todos de acuerdo. Yo vi Caro Diario y pensé que era un coñazo, y en cambio fue un éxito. No hay que tomarse demasiado en serio las cosas. Como director igual, intento ser liviano, no gritar. Me gustaría trabajar como los del servicio secreto, que les oyes hablar en bajo, y no sabes a quién”.
El cineasta contó que le gusta trabajar —aunque más el golf— y ya está con la siguiente película, The 15:17 to Paris, sobre los turistas estadounidenses que redujeron a un terrorista e impidieron un atentado en un tren en agosto de 2015 que iba de Ámsterdam a París. "Pero no quiero avanzar mucho, más allá de que el material es interesante [expresión que repitió a lo largo de la charla constantemente]".
Sobre el cine, dejó claros sus pensamientos: “Las películas tienen que ser emocionantes, porque no es un arte intelectual. Aunque cada uno tiene su estilo y es respetable”. Solo “algunas veces” echa de menos actuar, y no le parece duro dirigir “si el material es interesante”. No ve cine actual porque trabaja mucho, y sí le gusta recuperar de vez en cuando El crepúsculo de los dioses, de Billy Wilder. “A mis hijos actores le aconsejo que siempre lo hagan lo mejor que puedan, y que repitan y repitan… pero no me hacen mucho caso”. La última pregunta fue abierta: ¿quería contar algo de otra película o de algo que se hubiera olvidado? “La verdad es que no”.

domingo, 28 de mayo de 2017

Muere Denis Johnson, el autor de ‘Hijo de Jesús’


Muere Denis Johnson, 

el autor de ‘Hijo de Jesús’

El escritor estadounidense, fallecido a los 67 años, publicó novela, poesía y teatro


Así comienza / Sueños de trenes, de Denis Johnson

Denis Johnson

SUEñOS DE TRENES

Fragmento

1
En el verano de 1917 Robert Grainier participó en el intento de matar a un jornalero chino al que habían pillado robando, o al menos lo acusaban de haber robado, en los almacenes de la compañía ferroviaria Spokane International, en el corredor septentrional de Idaho.



Tres empleados del ferrocarril sujetaron bien fuerte al ladrón y lo arrastraron por el largo terraplén que llevaba al puente que se estaba construyendo dieciséis metros por encima del río Moyea. El chino emitía voluminosas ráfagas de una rápida cantinela. Se bamboleaba y se retorcía como una comadreja metida en un saco, golpeando hacia atrás con el puño que le quedaba libre al hombre que lo iba arrastrando por el cuello. Cuando el grupo pasó frente a él, Grainier, viéndolos en apuros, fue a prestarles su ayuda y se encontró a sí mismo agarrando al culpable por un pie descalzo. El hombre que caminaba por delante de él, el señor Sears de la dirección de la Spokane International, llevaba agarrado casi inútilmente al prisionero por el sobaco y era el único de todos, además del ininteligible chino, que iba hablando mientras todos se las veían y se las deseaban.


DRAGON





Denis Johnson / Sueños de trenes / Reseña


Denis Johnson

SUEÑOS DE TRENES

Epopeya a través de ventana

Johnson es uno de los grandes de EE UU a la espera de un plus que lo convierta en maestro. Su novela refleja bien un mundo extinto, pero no deja ningún arañazo emocional


CARLOS ZANÓN
29 JUN 2015 - 12:34 COT



Denis Johnson, autor estadounidense, nacido accidentalmente en Múnich en 1949, llega, por fortuna, periódicamente a nuestras librerías. Autor de culto, se nos presenta siempre con la mitología pertinente y la ristra de ajos de los Hawthorne, Melville, O’Connor colgada al cuello. En esas circunstancias, ¿qué demonios puede hacer un crítico con la corona de laurel o la estaca de madera? ¿Con respecto a qué baremos se puede juzgar o comparar un autor como Johnson? ¿Con respecto a su propia obra, con entregas como Hijo de Jesús oÁrbol de humo? ¿Con la del resto de novedades? Johnson es un trozo de escritor que hace deslizar desde lo alto de su aislamiento su Sueño de trenes para que dé la buena nueva al mundo. Y aquí la esperamos. Todas las veces que quiera.

Denis Johnson / El nombre del mundo / Reseña




Denis Johnson

EL NOMBRE DEL MUNDO

Después del dolor


MARCOS GIRALT TORRENTE
15 DE MARZO DE 2003

Denis Johnson traza en El nombre del mundo una parábola sobre la pérdida del sentido de la vida. Como en otros libros del autor, la precisión poética de la prosa es el motor con el que la historia despliega todos sus significados.

sábado, 27 de mayo de 2017

Chejov / Ladrones


Anton Chéjov
BIOGRAFÍA
LADRONES
El practicante Ergunov, hombre de muy poco seso, que en todo el distrito gozaba fama de presumido y borracho, regresaba un atardecer de fiesta de la aldea de Repino, a donde había ido al objeto de hacer algunas compras para el hospital. Para que no se le hiciese tarde y pudiese volver a buena hora, el doctor le había dado su mejor caballo.

viernes, 26 de mayo de 2017

Chejov / Enemigos


Antón Chéjov
BIOGRAFÍA
ENEMIGOS

Después de las nueve de una oscura noche de setiembre, en casa del doctor Kirilov, médico del zemstvo fallecía de difteria su único hijo, Andrés, de seis años de edad. Cuando la esposa del médico se arrodilló ante la camita del niño muerto y se sintió invadida por el primer ataque de desesperación, en el vestíbulo sonó ásperamente el timbre.

Chejov / El camaleón

Antón Chéjov
BIOGRAFÍA
EL CAMALEÓN



El inspector de policía Ochumélov, con su capote nuevo y un hatillo en la mano, cruza la plaza del mercado. Tras él camina un municipal pelirrojo con un cedazo lleno de grosellas decomisadas. En torno reina el silencio... En la plaza no hay ni un alma... Las puertas abiertas de las tiendas y tabernas miran el mundo melancólicamente, como fauces hambrientas; en sus inmediaciones no hay ni siquiera mendigos.

jueves, 25 de mayo de 2017

Chejov / El album

Ilustración de Tesa González
Anton Chejov
BIOGRAFÍA

EL ÁLBUM



El consejero administrativo Craterov, delgado y seco como la flecha del Almirantazgo, avanzó algunos pasos y, dirigiéndose a Serlavis, le dijo:
-Excelencia: Constantemente alentados y conmovidos hasta el fondo del corazón por vuestra gran autoridad y paternal solicitud...
-Durante más de diez años -le sopló Zacoucine.

Chejov / Déjame dormir


Anton Chejov
BIOGRAFÍA

DÉJAME DORMIR
(SOÑOLIENTA)



ANTON TCHEKHOV / VARKA (Cuento en portugués)
ANTON CHEKHOV / SLEEPY (cuento en inglés)

Es de noche. La criadita Varka, una muchacha de trece años, mece en la cuna al nene y le canturrea:
«Duerme, niño bonito, que viene el coco...»

miércoles, 24 de mayo de 2017

Francis Bacon / El tríptico que Bacon dedicó a Lucian Freud

El tríptico que Francis Bacon dedicó a Lucian Freud, entre las 10 obras más caras de la historia

El tríptico que Francis Bacon dedicó a Lucian Freud, entre las 10 obras más caras de la historia

Día 13/11/2013 - 11.38h

Fue vendido por 142 millones de dólares en Nueva York, con lo que se convierte en la pintura más cara jamás subastada

No hay duda de que el pintor angloirlandés Francis Bacon es uno de los artistas modernos más cotizados en el mundo del arte. Y prueba de ello es que el tríptico que dedicó a su amigo y también pintor Lucian Freud en 1969, considerado como una de sus obras más icónicas, fue subastado en Nueva York por 127 millones de dólares, lo que ha supuesto el récord en el precio de un cuadro del artista y lo convirtió en uno de los diez más caros de la historia. Era la primera vez que este tríptico era subastado. El precio final, con impuestos, llega a los 142,4 millones de dólares.

Lucian Freud / La vida pintada


La película La vida pintada, que explora la vida y la obra de Lucian Freud, fue filmada cuando el artista pintaba su última obra, un retrato de su asistente David Dawson. Fue dirigida por Randall Wright.

Lucian Freud / Un egoísta impredecible y mujeriego


Lucian Freud

UN EGOISTA IMPREDECIBLE Y MUJERIEGO

Lucian Freud, genio de la pintura figurativa, era un hombre impredecible, mujeriego y egoísta, y tan obsesionado por su trabajo que llegaba a pintar varias modelos en un mismo día, según una reciente biografía sobre el artista británico

Lucian Freud llegaba a tener tres modelos al mismo tiempo. Foto: archivo El País

martes, 23 de mayo de 2017

Hemingway / Allá en Michigan




Ernest Hemingway
Biografía
Allá en Michigan


      Jim Gilmore llegó a Hortons Bay procedente de Canadá y compró la herrería al viejo Horton. Era bajo y moreno, con grandes bigotes y manos grandes. Era bueno poniendo herraduras y no tenía mucho aspecto de herrero ni con el delantal de cuero puesto. Vivía encima de la herrería y comía en casa de D. J. Smith.

lunes, 22 de mayo de 2017

La depresión / El secreto de todas las familias




El secreto de todas las familias

Dos millones y medio de españoles sufren oficialmente depresión. El 40% no está en tratamiento por miedo al estigma de la enfermedad


MARTA FERNÁNDEZ
Madrid 21 MAY 2017 - 04:01 COT





El músico Iván Ferreiro en su estudio en Gondomar.
El músico Iván Ferreiro en su estudio en Gondomar.  EL PAÍS

“Sal y cuéntaselo a alguien”. Fue la respuesta de Harvey Milk cuando un joven le preguntó qué podía hacer para conseguir acabar con el estigma de la homosexualidad. Cuarenta años después, el escritor Andrew Solomon hace suyo el consejo de la figura del activismo gay estadounidense pero para vencer otro tabú: la incomprensión y la vergüenza a la que se enfrentan aquellos que sufren una depresión. Solomon, escritor y profesor de Psicología en Columbia, lo ha convertido en una cruzada personal. Y lucha para romper el silencio que acompaña a un trastorno que afecta ya a dos millones y medio de españoles. Diagnosticados. Muchos ni siquiera se atreven a confesarlo.