En 1983 publicó Things to Come and Go: Three Stories. En 1978 publicó su primera colección de cuentos, Blue in Chicago. Ese mismo año ganó una beca Guggenheim. Su primer libro, las memorias W-3 , se publicó en 1974.
Bette Howland, quien encontró el sueño americano entre los abandonados
Las "Historias de vidas diferentes" son cuentos de locura ordinaria. Incluido el del autor, el grande olvidado de la literatura estadounidense con Lucia Berlin
Gian Paolo Serino
Olvidada durante años por editores y lectores estadounidenses, finalmente ha sido redescubierta Bette Howland (1937-2017), una escritora que tiene en común el olvido y la grandeza de la escritura con Lucia Berlin: en Italia acaban de publicar Historias de vidas diferentes (Sem. 408 páginas, 19 euros, traducida por Tiziana Lo Porto). Once historias que son rasguños en el cristal de la vida, fragmentos de existencias al límite de nuestra locura ordinaria: radiografías de una sociedad donde "la solución al aislamiento es más aislamiento", donde los interiores domésticos se convierten a menudo en infiernos de vidas amuebladas por un El sueño americano reducido a harapos.
Bette Howland: parientes y fósforos en la oscuridad
Nouvelles de la estadounidense Bette Howland.
Familias y el anecdotario de su pasado recorren los sutiles relatos de la autora de S-3.
Diego de Angelis
28 de enero de 2024
“En la familia de mi padre todos se parecían; todos eran idénticos a la rama de su madre. Abarbanel era su apellido de soltera, y así les dice mi madre hasta el día de hoy: ‘Los Abarbanel, esa banda de cotorras escandalosas’”. Así comienza la primera de las tres nouvelles que componen Cosas que vienen y van, de la estadounidense Bette Howland, cuya obra fue rescatada del infausto olvido hace apenas unos años gracias a S-3, su extraordinario debut en la década del 70.
Cuando comencé a escribir esta columna hace dos años, inicialmente me limité a comentar solo títulos que estaban fuera de circulación. Pero durante el año pasado, a medida que las editoriales siguen aumentando sus esfuerzos por resucitar clásicos perdidos, comencé a incluir artículos sobre libros previamente olvidados que han sido redescubiertos y reempaquetados para una nueva generación. Hay muchas historias de éxito: el triunfo inesperado de la edición Vintage Classics de Stoner de John Williams, un libro que vendió menos de dos mil copias cuando se publicó por primera vez en 1965 antes de quedar rápidamente fuera de circulación, pero que como reimpresión se convirtió en el Libro del Año de Waterstones en 2013; o el estrellato literario póstumo inesperado de Lucia Berlin en 2015 después de que su selección de cuentos, A Manual for Cleaning Women(editado por Stephen Emerson para Farrar, Straus and Giroux), se convirtiera en un éxito de ventas del New York Times . Pero no hay historia más interesante de abandono y redescubrimiento que la de Bette Howland.
la mirada sobria y cargada de dolor de Bette Howland
Recuperados los relatos de la escritora estadounidense, a medio camino entre la crónica de costumbres, el relato autobiográfico y el ensayo personal
DANIEL GASCÓN
20 JUN 2024 - 22:30 COT
Bette Howland (Chicago, 1937-Tulsa, 2017) publicó tres libros en un decenio: la novela autobiográfica El pabellón 3 (1974, editado en castellano por Tránsito en 2017), que partía de su internamiento en una planta psiquiátrica, la colección de cuentos Blue in Chicago (1978), y las tres novelas cortas reunidas en Things to Come and Go (1983). Obtuvo las becas Guggenheim y McArthur, pero su carrera y su existencia fueron erráticas. En 1999 publicó la nouvelle ‘Mar en calma y feliz viaje’ en una revista. Era una escritora olvidada hasta que Brigid Hughes, la directora de la revista Public Space,encontró una de sus obras en una librería de viejo en 2015. Hughes buscó a la escritora, que para entonces vivía en Tulsa con su hijo y padecía demencia y esclerosis múltiple. Encontró un centenar de cartas de un amigo de toda la vida de Howland y amante ocasional, Saul Bellow (Howland se intentó suicidar en casa del autor de Herzog).Hughes ha recuperado la obra de Howland: reeditando El pabellón 3 primero y después, en 2019, la antología Mar en calma y feliz viaje.
Aumenta el interés literario por los trastornos psiquiátricos, abordados aquí por cuatro autores en primera persona. Susanna Kaysen, Shulamith Firestone y Bette Howland describen con crudeza sus internamientos, mientras que Marcos Obregón conecta sus problemas con los intereses lucrativos de las farmacéuticas
Hay tantas historias como personas en el mundo. Cada una de esas personas configura la suya propia a base de experiencias y, también, de invenciones. No hay nada que no esté sujeto a la ficción, pese a que nos mostremos convencidos de que todo es real, de que cada recuerdo es verdadero. La memoria siempre deforma la realidad, la transforma a nuestro antojo, si bien hay relatos que se muestran un poco más objetivos, cercanos a lo que comúnmente llamamos «realidad».
En la unidad de cuidados intensivos había una mujer a la que habían operado a corazón abierto. Tenía implantado un monitor que emitía un pitido cada segundo del día y de la noche, una cadencia persistente que nunca se aceleraba ni ralentizaba, como al parecer lo hace un corazón humano innumerables veces en un día normal de nuestras vidas. De haber sucedido, las enfermeras habrían acudido al toque, con sus briosos tacones de color blanco que apenas se entreveían por el vaivén de las cortinas. La mujer estaba inconsciente, no se había vuelto a despertar; su vida no era más que un mecanismo cuyo ritmo resonaba en toda la sala.