domingo, 24 de junio de 2018

Alberto Moravia / La cortesana cansada

Young Woman Preparing Her Bath
Jules Scalbert

Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
La cortesana cansada

Lentamente, cerrando la puerta con un empujón del dorso y mirando a la amante, el joven entró a la estancia. En la calle, su fantasía se había encarnizado en una especie de rabioso afán de imaginar una María Teresa cargada de otoños, de senos pesados, con un vientre gordo y tembloroso en las junturas fofas de las ingles, con las caderas enormes y contrahechas; en fin, una María Teresa en los umbrales de la vejez, a la que sería bueno abandonar ahora que ya no tenía dinero para mantenerla. Estas imágenes de decadencia —que su imaginación complaciente exageraba con virulencia hasta convertirla en cruel caricatura— lo envalentonaron un poco mientras andaba por las calles con el alma llena de angustia y los puños apretados al fondo de los bolsillos vacíos.

Alberto Moravia / El final de una relación

Alberto Moravia

EL FINAL DE UNA RELACIÓN

 

Una tarde de noviembre, Lorenzo, joven rico y ocioso, corría en automóvil hacia su casa, donde sabía que su querida lo estaba esperando hacía ya más de media hora. El tiempo, que había empeorado repentinamente con una lluvia desordenada e intermitente y un viento muy desagradable, que encontraba siempre la manera de soplar en plena cara fuera cuál fuera la dirección en que se marchara, cierto insomnio que todas las noches, tras las primeras horas de sueño, lo despertaba de improviso y lo mantenía en vela hasta el alba, una sensación de pánico, de persecución y de opacidad de la que hacía meses no conseguía librarse, todo contribuía a poner a Lorenzo en un estado de ánimo enardecido y rabioso. «Acabar con todo esto», se repetía continuamente mientras conducía el coche por las calles de la ciudad y sentía que la menor nadería -el limpiaparabrisas que interrumpía un momento su vaivén sobre el vidrio empapado, la palanca de las marchas que en medio del tráfico, bajo su mano frenética, no entraba bien, los inútiles clamores de las bocinas de los automóviles parados tras el suyo- le producía una pena aguda y miserable, con ganas de gritar: «Pero ¿acabar con qué?» Lorenzo no habría podido responder con exactitud a esta pregunta. Cada vez que dirigía la mirada desde su injustificada miseria a su propia vida comprendía que no le faltaba nada, que no había nada que cambiar, que había obtenido todo lo que deseaba e incluso algo más. ¿Acaso no era rico? ¿Y no hacía de sus riquezas un uso juicioso y refinado?

Alberto Moravia / El amante desdichado



Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
El amante desdichado



      Tras haberse peleado de manera definitiva con su amante, Sandro, no encontrándose a gusto en la ciudad donde hasta entonces habían vívido juntos, se marchó a una isla no lejana de la costa. Era junio, aún no hacía demasiado calor, sabía que en la isla encontraría poca gente, pues la temporada de baños empezaba en julio. En efecto, al llegar se había encontrado muy bien. Para estar más solo no había ido al hotel, sino a casa de una mujer que alquilaba habitaciones amuebladas. Estas ha­bitaciones, alineadas ante una terraza común protegida por una galería, eran todo lo que restaba de un antiguo convento. Tres lados del primitivo claustro habían desaparecido, sólo quedaba aquella fila de habitaciones ado­sadas a los acantilados de la isla. Bajo las habitaciones había un huerto muy sombreado y tupido; luego, la pendiente, sembrada de blancos chalets, de chumberas y de olivos, descendía hasta el mar. El mar se veía a lo lejos, tranquilo y centelleante como un cristal en las anfractuosidades de la escarpada costa.

sábado, 23 de junio de 2018

Alberto Moravia / El supercuerpo


Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
El supercuerpo

Pudiera decirse que mi marido, desde hace algún tiempo, divide mi persona en dos partes muy distintas; una de ellas, irritante, superflua, negativa; la otra, lisonjera, necesaria, positiva. No me costó ningún trabajo comprender que la primera empieza del cuello para arriba; la segunda del cuello hacia abajo. Cuando hablo, mi marido me interrumpe, se burla de mí, me remeda, me trata como a una idiota. En cambio, cuando estoy tendida en la cama o camino frente a él, sin hablar, su mirada acaricia mi cuerpo con una extraña aprobación, totalmente mezclada con un sentimiento de lástima. Naturalmente, su actitud provoca en mí una análoga tendencia disociadora. Mientras le hablo, siento que mis ideas se confunden cada vez más, que mis palabras son siempre más tímidas, inciertas, embrolladas, siento que mi marido piensa sin cesar: “¡Pero qué idiota! No se puede ser más idiota”. Por lo contrario, cuando estoy acostada o camino sin que él deje de mirarme, me pongo en pose, para que me observe y me contemple mejor. Y siento que ahora mi marido no deja de pensar: “¡Pero qué cuerpo estupendo tiene la idiota de mi mujer!”

Alberto Moravia / El monstruo redondo


Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
El monstruo redondo

Leí a Platón hace ya veinte años, cuando era estudiante de medicina y estaba a punto de terminar la carrera. De esa lectura recuerdo especialmente la fábula del andrógino, según la cual, en los orígenes de la humanidad, hubo un monstruo redondo, con dos cabezas, cuatro brazos, cuatro piernas, dos traseros y dos sexos. Zeus, preocupado por la vitalidad del monstruo, decidió debilitarlo y lo partió en dos mitades, de la misma manera —como dice Platón— que se parte un huevo duro con una cerda cortante. Desde entonces estas dos mitades, una de sexo femenino y la otra de sexo masculino, van por el mundo, anhelantes, buscando a la otra mitad de sexo diferente que las complete y les permita restablecer al monstruo redondo de los orígenes. ¿Por qué se me ha quedado esta fábula en la memoria? Porque, por lo menos en lo que a mí toca, no se trata de una fábula, sino de una verdad. No obstante mi profesión, mi cultura, mi inteligencia de mi mitad masculina. Esta búsqueda continua y desesperada me hace cometer verdaderas locuras, como ahora, por ejemplo, que trepo por las escaleras de un caserón popular, en busca de un cierto Mario, un joven camarero que trabaja en un balneario, en brazos del cual me he sentido completa hace apenas diez días, mientras vacacionaba en un hotel del Circeo.

viernes, 22 de junio de 2018

Juan Luis Panero / Calvert Casey

Calvert Casey


Juan Luis Panero
EL REGRESO

CALVERT CASEY


Lo vi solamente tres veces en mi vida.
La primera vez me pareció tartamudo y educado,
la segunda vez, igualmente tartamudo y educado,
aunque más inteligente y, sobre todo, más entrañable,
la tercera vez, entre rumor de gentes, apenas sí pude saludarlo.
Pocos días después de estos encuentros,
menos de dos semanas, me telefoneó mi madre,
me dijo: “Calvert Casey se ha suicidado en Roma”.
Leí después el libro que él me dedicó,
y en especial un cuento: “El regreso”.
Allí estaba todo claro, no había error,
debimos darnos cuenta antes.
Pero hubiera sido igual, absolutamente igual.
Hablar de esa implacable inteligencia desasida,
De esa manera de estar frente a todos
y todavía más, frente a sí mismo,
hoy parecería retórica hueca, palabras enjauladas.
Ni absurda exégesis, ni homenaje cansado,
por un instante, sólo por un instante,
que mis palabras lo traigan
-tartamudo, educado, inteligente y muerto-,
después de tanto tiempo, a este papel en blanco. 

Martín Caparrós / La leyenda del peor portero del mundo

Luis Ricardo Guevara Mora es batido durante uno de los partidos que jugó en el Mundial de España de 1982.

La leyenda del peor portero del mundo


El portero salvadoreño Luis Ricardo Guevara pasó a la historia de los mundiales de fútbol por el 10-1 encajado contra Hungría en España'82

Martín Caparrós
20 DE JUNIO DE 2018
Cada cuatro años, cuando el fútbol estalla, alguien se acuerda de él, lo va a buscar, lo cuenta. Luis Ricardo Guevara Mora tiene un mérito raro: nadie, en la historia del fútbol, lo hizo peor.

Johnny Depp / “Caí hasta lo más bajo que se podía”

Johnny Depp en Dublín (Irlanda) en enero de 2018


Johnny Depp: “Caí hasta lo más bajo que se podía”

El actor de 'Piratas del Caribe' se sincera con 'Rolling Stone' y habla sobre sus deudas, de cómo ha dilapidado 650 millones de dólares y de su divorcio


El País
Madrid, 22 de junio de 2018

Johnny Depp busca exorcizar sus demonios. Después de dos años complicados, probablemente los más complicados, el actor ha querido contar cómo ha sido su etapa más oscura en una larga entrevista con la edición estadounidense de Rolling Stone. Una charla de tres días en la mansión de Londres del actor con el periodista Stephen Rodrick que costó 200 correos y un mes de negociación para fraguarse.

jueves, 21 de junio de 2018

Alberto Salcedo Ramos / “Lo que he querido ser toda la vida es un ‘disc jockey’”

El periodista y escritor colombiano Alberto Salcedo Ramos.
Alberto Salcedo Ramos

Alberto Salcedo Ramos


“Lo que he querido ser toda la vida es un ‘disc jockey’”

El escritor colombiano Alberto Salcedo Ramos contesta a las preguntas de El País.


DORA LUZ ROMERO
Madrid 26 AGO 2015 - 10:18 COT

Alberto Salcedo Ramos (Barranquilla, 1963) es uno de los cronistas más reconocidos en América Latina. Su gran pasión por la lectura, confiesa, cambió su vida. “Suelo decir que en los libros oigo voces que me ayudan a oír mejor mi propia voz”, afirma. Ha ganado los premios periodísticos Rey de España y Ortega y Gasset. Publica en revistas como Gatopardo, SoHo, El Malpensante, Etiqueta Negra y también es profesor de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano creada por Gabriel García Márquez.

Alberto Salcedo Ramos / La crónica es el rostro humano de la noticia

Alberto Salcedo Ramos: fotografía de Julieta Solincee



BIOGRAFÍA

 “La crónica 
es el rostro humano de la noticia”

Por Froilán Escobar

Alberto Salcedo Ramos es uno de los cronistas latinoamericanos con capacidad de contagio. Nació en Barranquilla, Colombia, en 1963. Y ya se ha ganado un lugar entre los más reconocidos. El secreto, según nos dice, está en “saber mirar”, en la investigación previa y en la búsqueda de nuevos ángulos. En sus trabajos no hay palabras mágicas, pero él puede hacer que la gastada realidad nos asombre. Puede hacer, incluso, que descubramos, debajo de los repetidos sucesos que llenan a diario las páginas de los periódicos, aquellos que parece que no suceden porque, como no es conveniente para algunos que se conozcan, permanecen tapados, no se publican, hasta que alguien como él los pone al descubierto. Alberto Salcedo Ramos es uno de los culpables  de que haya cada vez más gente mirando el mundo de otra manera. O de que miremos a la gente de todos los días con otros ojos. Ese es sin duda un indicador de que estamos contagiados. Y él es, repito, uno de los culpables. Y lo peor: no se retracta. Sigue cometiendo crónicas que nos invitan a leer, que nos ponen, en plato grande, la realidad sobre la mesa. Su último libro, La eterna parranda, que acaba de publicar la editorial Aguilar, es buena muestra de esa forma suya de aderezar colombianamente sus historias.

miércoles, 20 de junio de 2018

Alberto Salcedo Ramos / Perder jugando a la colombiana

Alberto Salcedo Ramos

Perder jugando a la colombiana

19 de junio de 2018

BOGOTÁ — Al que madruga Dios le ayuda, dice el dicho. Pero la gran verdad es que, entre quienes madrugan, algunos se encuentran el botín y otros lo pierden. Hoy el partido Colombia-Japón se sentenció tempranísimo: a los tres minutos. Para entonces ya Colombia tenía un gol en contra y un hombre menos, dos calamidades que resultarían aplastantes.

Alberto Salcedo Ramos / "En la cancha se ve la condición humana"


Alberto Salcedo Ramos

Alberto Salcedo Ramos 

"En la cancha 

se ve la condición humana"

El cronista colombiano, uno de los mejores periodistas de Latinoamérica, le dijo a Ovación que escribir sobre deportes es buena excusa para contar otras tantas cosas



Miércoles 09 de Agosto de 2017
Alberto Salcedo Ramos no habla. El periodista y cronista colombiano Alberto Salcedo Ramos cuenta. Toda frase o respuesta la transforma en relato. Imágenes, climas y evocaciones con palabras "bonitas", como acostumbra decir, verdaderos cuentos donde no faltan las palabrotas ni las risas ni el canto.

El comportamiento de la hinchada colombiana en Rusia avergüenza al país




El comportamiento de la hinchada colombiana en Rusia avergüenza al país

La Cancillería lamenta los videos en los que aficionados introducen alcohol al estadio o se burlan de mujeres japonesas


S. T.
Bogotá 20 JUN 2018 - 08:54 COT

Al dolor de la derrota se sumó el de la vergüenza. Los colombianos apenas comenzaban a encajar este martes el golpe que Japón le asestó a su venerada selección de fútbol, al derrotarla 2-1 en el esperado estreno de la tricolor en la Copa del Mundo de Rusia, cuando videos que exhiben la vulgaridad de algunos aficionados en los estadios mundialistas comenzaron a inundar las redes sociales. En un país muy sensible a su imagen internacional, que ha sufrido el estigma del narcotráfico en diversas manifestaciones, las imágenes que acompañaron la sorpresiva caída provocaron reflexiones sobre asuntos ajenos a lo deportivo.

martes, 19 de junio de 2018

María Magdalena / De prostituta a apóstol de los apóstoles



Rooney Mara como María Magdalena

María Magdalena, de prostituta a apóstol de los apóstoles

La iglesia rescató desde 2016, por orden del papa Francisco, a la mujer que fue tachada durante siglos de poseída por siete demonios


JUAN G. BEDOYA
26 MAR 2018 - 06:53 COT



Ni Cervantes, ni Erasmo, ni Teresa de Ávila, ni Nikos Kazantzakis, ni José Saramago, ni Pedro Miguel Lamet, por citar escritores serios, le faltaron al respeto a María, la de Magdala, un pueblecito junto al lago de Galilea, la Magdalena, cuando imaginaron a la mujer más citada en los Evangelios, por delante de la madre María. Es una gran figura bíblica que, sin embargo, la Iglesia católica tachó durante siglos, sin misericordia, de prostituta, adúltera, pecadora, poseída por siete demonios, llorona. Tampoco sale mal parada Magdalena en novelas extravagantes pero exitosas, como ‘El Código da Vinci, de Dan Brown, que la retrata como la esposa de Jesucristo, o en el cine menos riguroso.

Pasolini / La verdad a cualquer precio

La verdad a cualquier precio

Pasolini se dio cuenta antes que nadie de la devastación espiritual que la economía de consumo masivo podría traer consigo

ANTONIO MUÑOZ MOLINA
23 JUN 2017 - 17:02 COT





Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de 'La Ricotta' en 1962.Ampliar foto
Pier Paolo Pasolini durante el rodaje de 'La Ricotta' en 1962. RUE DES ARCHIVES/RDA

Porque Pier Paolo Pasolini no tenía miedo de nada, ni siquiera lo tenía de aquello que más puede asustar a un literato o a un artista de las últimas décadas, casi del último siglo: que lo acusaran de retrógrado, de anticuado. La ortodoxia de la modernidad, lo mismo en las artes que en la política, es la celebración incondicional de lo que se considera avanzado, lo contemporáneo, lo más nuevo, lo último. Quizás por eso las artes plásticas han adoptado tan jovialmente los papanatismos de la moda, sin más que espolvorearlos con una capa cada vez más ligera y más atolondrada de intelectualidad, y los dirigentes políticos de todos los partidos encargan directamente sus eslóganes a las mismas empresas de publicidad que incitan a comprar teléfonos o coches. Tienes que asegurarte de que te has hecho con el último modelo de algo, un smartphone o el nombre de un artista o la consigna ideológica que más va a llevarse esta temporada. Y como la velocidad de la moda hace imprescindible y hasta inevitable el olvido, no habrá el menor peligro de que nadie te acuse de veleidad o de incongruencia.

De repente... un éxito literario insospechado





De repente... un éxito literario insospechado

Promoción personalizada, azar y un poco de ayuda de críticos, redes sociales y libreros. Así logran los editores convertir obras de calidad en fenómenos de ventas




De repente... un éxito literario insospechadoAmpliar foto
 EL PAÍS

Hubo una época, dice Julián Rodríguez, editor de Periférica y de éxitos como Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff, y La librería ambulante, de Christopher Morley, en que la compra de libros era una compra por impulso. Está hablando de los años previos a la crisis, cuando la figura del prescriptor había desaparecido. Y cuando habla del prescriptor se refiere al librero, pero también al editor, el primer apasionado por el libro que acaba de llegar a librerías. Pero, partiendo del hecho de que toda editorial publica libros que considera indispensables, ¿por qué solo algunos acaban cruzando la barrera y se convierten en un éxito, en muchos casos, del todo inesperado? Inesperado porque forman parte de un barco, la editorial en cuestión, en el que viajan otros que, como él, esperan ser rescatados por el mayor número de lectores posibles, y a veces no lo hacen. ¿Qué se esconde detrás de esos libros que, inesperadamente, sí funcionan? A veces no es más que una carta, o un puñado de ellas. Cartas como las que estos días escribe Rodríguez. Para poder cruzar los dedos, primero hay que apostar.

lunes, 18 de junio de 2018

Vargas Llosa / Nicaragua, hora cero

Ilustración de Fernando Vicente
Mario Vargas Llosa

Nicaragua, hora cero

No hay otra salida de la situación en la que se encuentra la tierra de Rubén Darío y de Sandino que la renuncia inmediata del poder de Ortega y Murillo


El País, 16 de junio de 2018
El comandante Daniel Ortega, amo y señor de Nicaragua desde el año 2007, ha propuesto adelantar a 2019 las elecciones a fin de seguir un año más en el poder, durante el cual piensa, sin duda, encontrar nuevas tretas que le permitan eternizarse en esa presidencia a la que llegó mediante una mazamorra electoral en la que se mezclaban residuos del sandinismo, empresarios mercantilistas y purpurados católicos como su antiguo adversario, el cardenal Miguel Obando (recientemente fallecido), a quien ganó para su causa con una oportuna conversión y haciendo que lo casara con su antigua compañera y cómplice, la actual vicepresidenta Rosario Murillo.

Colombia, un país distinto



Colombia: un país distinto

Si Duque no hubiera sido el candidato menos agresivo para los votantes indecisos, no habría ganado esta batalla de miedos


Jorge Galindo
18 de junio de 2018

Una propuesta de izquierdas ajena a los partidos tradicionales ha logrado ocho millones de votos en Colombia. En la primera vuelta, una plataforma de centro progresista alcanzó los cuatro millones y medio, sumando más de nueve junto a la primera. La victoria, la presidencia, ha recaído sobre el candidato más moderado y más limpio de todo el menú que tenía a su disposición un expresidente que tuvo que quedarse sentado, en segundo plano, durante la celebración de la noche electoral. El más asociado con el establishment ni siquiera alcanzó el 8%: ni las maquinarias ni la opinión (si es que marcar una división entre ambas tiene sentido) le dieron su confianza.

Duque triunfó en zona de frontera

El presidente electo visitó el departamento de Arauca días antes de la segunda vuelta presidencial. Prens


Duque triunfó en zona de frontera

Los departamentos de Arauca y Norte de Santander fueron los que mayor porcentaje de apoyos le dieron al presidente electo. La crisis con Venezuela sumada al conflicto armado pudieron influir en los resultados de este domingo.

domingo, 17 de junio de 2018

Alberto Moravia / Dejar a Matilde


Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
DEJAR A MATILDE

Un amigo mío camionero ha escrito en el cristal del parabrisas: “Mujeres y motores, alegrías y dolores”. No digo yo que no tenga sus buenarazones para decir que los dolores y las alegrías que le procuran las mujeres tengan más o menos el mismo peso en la balanza de su vida. Digo que, al menos por lo que se refiere a Matilde y a mí, esa balanza andaba muy desequilibrada: por un lado, muy alto, el platillo de las alegrías; por el otro, muy bajo, el platazo de los dolores. De modo que, al final, tras un año de noviazgo de puras peleas, incumplimientos de palabra, bribonadas y traiciones, decidí dejarla a la primera oportunidad.

Alberto Moravia / El y yo


Alberto Moravia
BIOGRAFÍA
EL Y YO
Traducción de Manuel Moya

Comencé a hablar solo poco después de que mi mujer me dejara, porque según decía, estaba hasta las narices de mi silencio. Y es verdad, era silencioso con ella, como, por otra parte, lo era con todos; pero era silencioso porque la quería. Cuando se quiere a alguien no hacen falta las palabras, ¿no? Basta con estar junto a esa persona, mirarla, sentir que está ahí. Silencioso con ella, incluso tal vez demasiado, me convertí en un parlanchín conmigo mismo, como ya he dicho, apenas ella me abandonó. Soy zapatero y el oficio de zapatero, ya se sabe, requiere concentración, aunque no sea más que porque trabajar el cuero requiere finura y ay de ti si te equivocas: el pie no admite errores. Así, cuando regresaba a casa, con los ojos irritados, la cabeza medio perdida a causa de los martillazos, los labios insensibles de tantos clavos como me meto en la boca para humedecerlos antes de fijarlos en las suelas, hubiera querido encontrar una sonrisa, una palabra amable, un beso en la frente, una sopa calentita. En vez de eso, nada de nada. Sólo, en la oscuridad, la gotera en la cocina del grifo de agua potable. Ahora bien, si el silencio es una buena cosa cuando se está junto a una persona a la que se quiere y se sabe que en cuanto uno lo quiera, puede charlar con ella, pero es un tormento cuando nos viene impuesto. Así, luego de que mi mujer volviera con su madre, preparándome a solas la cena en la cocina y comiéndomela después, a solas también, sentado en el canto de la mesa, despacito, casi sin darme cuenta, comencé a hablar conmigo en alta voz.

sábado, 16 de junio de 2018

Conversaciones íntimas con Alberto Moravia


Una periodista italiana publica sus conversaciones íntimas con Moravia

Dina d'lsa cuenta pormenores de su relación



JUAN ARIAS

Roma 7 MAY 1991


El gran actor napolitano Edoardo di Filippo decía que "para el hombre, los exámenes no acaban nunca, ni siquiera después de su muerte". Así te pasa ahora al recién desaparecido escritor Alberto Moravia, a quien, de repente, le ha salido un nuevo amor, una amistad profunda que él llamaba "existencial" con la joven novelista y periodista italiana Dina d'lsa, que acaba de publicar en la editorial Newton Compton una obra titulada Moravia, diálogos confidenciales.