
“La religión y la política han sido viejas concubinas”
La columnista Marianne Ponsford hace una profunda reflexión sobre la polarización social que generó el plebiscito, las razones del triunfo del No y el Nobel para Santos.
SEMANA
10 de octubre de 2016
SEMANA
10 de octubre de 2016
Semana.com: Usted ha sido una de las personas que han expresado un dolor profundo por lo que sucedió el domingo. ¿Qué lectura tiene de esa jornada?
Marianne Ponsford: Para mí la jornada del domingo fue muy dolorosa. El voto por el Sí tenía no sólo la confianza que le daban todas las encuestas, sino la feliz convicción de que estábamos ante una cita irrepetible con la historia. El sorprendente resultado del plebiscito demostró que el No fue un voto vergonzante –de ahí las encuestas– que no se atrevía del todo a manifestarse a sí mismo. Pero no sólo eso: fue un voto confundido, que no supo estar a la altura de la historia: votó por la unidad de la familia, por el reinado de Jesucristo; votó por el rencor, votó contra los homosexuales, contra Venezuela, contra el presidente Santos y contra la posibilidad de perder sus privilegios. Fue, en muchos casos, un voto hábilmente manipulado que supo aprovecharse de la falta de pensamiento crítico, resultado de décadas de exclusión y una educación de pésima calidad, que toma igualmente décadas cambiar.

