


Pobres criaturas es un filme oscuramente divertido, en el que se narra la vida de Bella Baxter, una joven que crece de una manera inusual, gracias al doctor Godwin Baxter, quien la resucita de un cuerpo sin vida, encontrado en un río, pero con el cerebro de un bebé en la cabeza. Es, sin duda, una historia poco convencional del director griego Yorgos Lanthimos y una de las películas que van a dar que hablar por el resto del año.
La historia basada en la novela de Alasdair Gray sigue a una joven que tras suicidarse es devuelta a la vida por un científico excéntrico y lleno de cicatrices.
Es una de las películas más esperadas de la temporada y tras un paso por cines estadounidenses, por fin, llegará Pobres criaturas a los cines españoles el próximo 26 de enero. El séptimo largometraje de Yorgos Lanthimos y el segundo protagonizado por Emma Stone de su carrera ha conquistado a la crítica. La actriz apunta directa al Oscar con un papel que hubiera supuesto un desafío para cualquiera, el de Bella Baxter, una mujer a la que un científico demasiado avanzado para su época, Godwin –aquí interpretado por Willem Dafoe– , devuelve a la vida con las capacidades de una niña pequeña. Alguien sin límites y con la moral que habitualmente se asocia a la infancia, alguien libre a fin de cuentas. Y, a pesar de que Lanthimos ha vuelto a contar con el buen hacer de su colaborador Tony McNamara en el guion, en esta ocasión su trabajo ha sido el de adaptación pues Pobres criaturas parte del libro del mismo título de Alasdair Gray. Una novela publicada por primera vez en 1992 y que ya se ha convertido en un clásico de la literatura.