La imagen de la discordia.
¿Es esta la peor foto de Letizia?
Varias circunstancias desafortunadas han coincidido en Chile: mala óptica, pésima iluminación, gesto tenso...
23 DE NOVIEMBRE DE 2011
16:09 H.
La princesa Letizia es hoy noticia por una foto en la que aparentemente aparece extremadamente delgada. La imagen se ha convertido en una de las más comentadas del día y el nombre de la princesa es trending topic en Twitter. No hay duda de que a la retratada no le sobran precisamente kilos, debe ser asidua al gimnasio y ha errado en su vestuario. Pero un análisis detallado de la imagen demuestra que debidoun doble efecto óptico su brazo izquierdo se ve mucho más delgado de lo que realmente es.
Hay dos cosas que influyen para que en la toma de la agencia Reuters veamos el brazo de Letizia de forma artificial. La primera es que como la foto ha sido realizada con un teleobjetivo, probablemente desde muy larga distancia, la imagen pierde profundidad. Se produce el clásico aplanamiento que es propio de las fotos disparadas con esa clase de lentes. Por eso vemos que desde la mano hasta el codo el brazo aparece enescorzo, proyectado de forma poco natural.
Con casi total seguridad el objetivo empleado en el disparo tiene una longitud focal de más de 135 mm, un valor que está considerado como el máximo para tomar un retrato. Si empleamos una lente que nos acerque aún más a la persona -como hacen los paparazzi- lo que obtenemos es un representación desnaturalizada, como sucede en el presente caso.
La segunda cosa que influye para que veamos potenciada la masa muscular del brazo es la iluminación del lugar en el que se ha hecho la foto, pues se produce un fuerte contraste entre las zonas de luz y sombra. Debido a eso vemos oscura y disimulada parte de la zona de los biceps, lo que reduce el volumen del brazo. Además el efecto de claroscuro potencia el relieve de la musculatura. Una técnica muy usada a la hora de iluminar esculturas para resaltar sus relieves, como podemos ver en esta foto de la Piedad de Miguel Ángel tomada en San Pedro de Roma.
A la izquierda, la imagen original. En el centro, con las sombras resaltadas. Y a la derecha, casi sin sombras.