viernes, 31 de agosto de 2018

Carilda Oliver Labra / Guárdame el tiempo



https://www.youtube.com/watch?v=-l8GucRVzkI
"Guárdame el tiempo" en la voz de Carilda Oliver



Carilda Oliver LabraGuárdame el tiempo


Vuelves a renovarme el don perpetuo.
Otra vez eres ése
que me enseñó las señales del alba,
el que salvó una hormiga en el borde del vaso.

Vuelves para pedirme que reúna
la corte de los gatos,
que te ampare de aquel golpe en la nuca,
que te dé mi tristeza como un sorbo,
que te recorte alguna uña,
que me moje de ti,
que te alcance el café,
que no oscurezca,
que me case contigo esta noche otra vez.

Se nos quedaron muchas cosas sin hablar,
Necesitamos una cita,
porque
¿a quién le doy tantas caricias
que sobraron,
aquellas que olvidé ponerte sobre el pecho?
¿A quién le cuento
que he planchado, creyendo que era tela,
tu perfil de muchacho?

¿A quién convido ahora con mis piernas
y le enseño el jazmín que nació anoche,
y le pongo una abeja a que lo pique,
y le saludo la inocencia?

¿A quién le miento y juro,
a quién le tiro un pan contra la oreja,
a quién le digo que lo odio,
y luego, que lo amo?

¿A quién le digo hijo,
y me lo paso por dentro como un trapo?
Sé bien que estás metido en nuestros átomos,
que te mueves en ese aire que espantó esta página
que observas desde los retratos,
que te has caído hoy contra mi pecho
y para que seamos uno solo
hasta este propio corazón
me lo has parado;
sé que estoy muerta
soñando que te busco por el cuarto.

Guárdame el tiempo.
Guárdamelo.
Estoy segura de que puedes.
Así no ha de caer la luna
ni tendrás que morirte en la mañana
y el jueves será eterno
y te besaré siempre como el veinticuatro
de septiembre
de mil novecientos ochenta y uno.
Guárdame el tiempo,
guárdamelo.

¡Qué no pase ni un minuto,
que nada ciego nazca,
que no se invente un aparato de tortura
ni estalle otra contienda contra el hombre;
que no cacen más pájaros,
que no se malogre la pureza,
que vuelvas
a ser
y aquel esplendor tuyo se mezcle, poderoso,
a mis harapos!

Guárdame el tiempo,
guárdamelo.

Te lo pido con rabia,
con ternura,
con todo lo que no es palabra.
Para que siempre seamos lo estupendo:
hombre y mujer
girando,
nueva especie del mundo;
ya casi un milagro.
Pues me han salido en la cara tus ojos
y a ti en el rostro mi boca,
y no sé cuando te miro si eres tú quien me mira
ni cuando tú me besas
si soy yo quien te está besado.





DE OTROS MUNDOS
La vida es luz / Una entrevista de Carilda Oliver Labra
La Matanzas de Carilda Oliver Labra
Carilda Oliver Labra / Más allá del mito y de las fábulas
Pedro Juan Gutiérrez / Carilda Oliver Labra
Muere la poeta Carilda Oliver a los 96 años

POEMAS
Carilda Oliver Labra / Me desordeno, amor, me desordeno
Carilda Oliver Labra / Busco una enfermedad que no me cabe
Carilda Oliver Labra / Discurso de Eva
Carilda Oliver Labra / Con desdén y oro
Carilda Oliver Labra / Elegía
Carilda Oliver Labra / La tierra
Carilda Oliver Labra / Te borraré con una esponja de vinagre
Carilda Oliver Labra / Carilda
Carilda Oliver Labra / Éste
Carilda Oliver Labra / Anoche
Carilda Oliver Labra / Guárdame el tiempo

KISS
Carilda Oliver Labra / I Go Crazy
Carilda Oliver Labra / Eve's Discourse

PESSOA
Morreu a poetisa cubana Carilda Oliver



Carilda Oliver Labra / Anoche







https://www.youtube.com/watch?v=bdYjzXuDof0
"Anoche" en la voz de Carilda Oliver

Carilda Oliver Labra
Anoche

Anoche me acosté con un hombre y su sombra.
Las constelaciones nada saben del caso.
Sus besos eran balas que yo enseñé a volar.
Hubo un paro cardíaco.

El joven
nadaba como las olas.
Era tétrico,
suave,
me dio con un martillito en las articulaciones.
Vivimos ese rato de selva,
esa salud colérica
con que nos mata el hambre de otro cuerpo.

Anoche tuve un náufrago en la cama.
Me profanó el maldito.
Envuelto en dios y en sábana
nunca pidió permiso.
Todavía su rayo lasser me traspasa.

Hablábamos del cosmos y de iconografía,
pero todo vino abajo
cuando me dio el santo y seña.

Hoy encontré esa mancha en el lecho,
tan honda
que me puse a pensar gravemente:
la vida cabe en una gota.



Carilda Oliver Labra / Éste






Carilda Oliver

Éste

El mío, el importante, el que me dura;
perfecto como el jueves o el verano.
Este que nunca pierdo, casi hermano,
lo menos frío, la mayor dulzura.

El comparable a un soplo en la cintura,
y la inocente mano de mi mano;
el acostado a sollozar temprano,
el que tiene también de mi locura.

Este que se sonríe de ser hombre,
este de absurdo mal, de fruta en nombre:
mi propio enorme corazón enorme.

El necesario celestial testigo
de mi absoluta palidez de trigo,
que me besa por dentro cuando duermo.



Carilda Oliver Labra / Carilda



Carilda Oliver Labra

Carilda Oliver Labra

Carilda

Traigo el cabello rubio; de noche se me riza.
Beso la sed del agua, pinto el temblor del loto.
Guardo una cinta inútil y un abanico roto.
Encuentro ángeles sucios saliendo en la ceniza.

Cualquier música sube de pronto a mi garganta.
Soy casi una burguesa con un poco de suerte:
mirando para arriba el sol se me convierte
en una luz redonda y celestial que canta...

Uso la frente recta, color de leche pura,
y una esperanza grande, y un lápiz que me dura;
y tengo un novio triste, lejano como el mar.

En esta casa hay flores, y pájaros, y huevos,
y hasta una enciclopedia y dos vestidos nuevos;
y sin embargo, a veces... ¡qué ganas de llorar!





Carilda Oliver Labra / Te borraré con una esponja de vinagre




Carilda Oliver Labra

Te borraré con una esponja de vinagre

Te borraré con una esponja de vinagre,
con un poco de asco.
Te borraré con una lágrima importante
o con un gesto de descaro.

Te borraré leyendo metafísica,
con un telefonazo o los saludos
que doy a la ceniza;
con una tos o un cárdeno minuto.

Te borraré con el vino de los locos,
sacándome estos ojos;
con un varón metido aquí en mi tumba.

Te borraré con juegos inocentes,
con la vida o la muerte;
¡aunque me vuelva monja o me haga puta!



jueves, 30 de agosto de 2018

Carilda Oliver Labra / La tierra


Carilda Oliver

https://www.youtube.com/watch?v=kV2fmCp7nB8
"La tierra" en la voz de Carilda Oliver Labra

Carilda Oliver Labra
La tierra

Cuando vino mi abuela
trajo un poco de tierra española,
cuando se fue mi madre
llevó un poco de tierra cubana.
Yo no guardaré conmigo ningún poco de patria:
la quiero toda
sobre mi tumba.




Carilda Oliver Labra / Elegía




Katarzyna Rzontkowska

Carilda Oliver Labra
Elegía

Los besos se me han vuelto telarañas,
la casa se ha venido abajo,
se derrumba;
ya está rota
aunque tiembla entre gajos y vitrales.

Abierta como madre
la aluden los crepúsculos;
es un desierto borrado por mis pies
que no siguen a nadie.
He claveteado estas persianas
para que no examinen la agonía,
el polvo es mi señor.

Sepultada
por gatos y papeles
jamás sospecharán que vivo.



Carilda Oliver Labra / Con desdén y oro





Carilda Oliver Labra
Con desdén y oro

Voy a verle
en cualquier sitio,
él pedirá un ron para mezclarlo con mis pupilas;
yo, el crepúsculo.
y me traerán una lágrima.

Voy a verle:
a las seis de la tarde,
cuando los combatientes repasan sus fusiles
y los adúlteros se acuestan con mariposas;
a las seis de la tarde,
sin luna,
cuando por los cines naufragan las divorciadas
y los obreros comienzan a bañarse.
A las seis,
con temblor y relente,
con bochorno,
ciega como leche y sed,
voy a verle.
Azogue en su mano,
una extraña,
qué poco de suerte,
subterráneo para reírme a carcajadas.
Con un traje amarillo como si renunciara a la tristeza
voy a verle.

Tendré cuidado
no sea, que, al abrirme, estalle el sollozo
Y comprenda que delinco.

Seré cauta,
debo mentir: «adiós, alguien espera».
y al levantarme con desdén y oro
crecerán los pulmones donde le respiro
y para que no muera del todo
lo atraparé en mi verso.

Voy a verle
-he dicho en la hermosura-
mientras recupero el ala que no sirve
y llueven los nísperos,
divagan las márgenes rumorosas:
voy a verle
y nos desbaratábamos a besos
y el libro se quedaba a medias
y luego quién creía en los relojes
si aquí se olvidó su boca del binomio de Newton.



Carilda Oliver Labra / Discurso de Eva





Carilda Oliver Labra


Hoy te saludo brutalmente:
con un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?

Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.

¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte: «mi vida»
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas locas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece en llama.

De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero,
no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
( ¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise decir que ya te odio. )
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el fuego?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?

Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo,
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...

Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.

Ayer soñé que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Este es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Ya la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.

Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para siempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.


https://www.youtube.com/watch?v=KQyJXkY4Z2Y


Carilda Oliver Labra / Busco una enfermedad que no me cabe





Carilda Oliver Labra
Busco una enfermedad que no me acabe

Busco una enfermedad que no me acabe
sino el dolor constante de la vida:
algo para fingir que estoy dormida
detrás de este temblor de escarcha grave.

Busco un agua cósmica que lave
la lágrima terrible que me oxida;
busco el morir distinto, y voy herida
por la pena vulgar que nadie sabe.

Y así me marcho, sonriendo a todos,
luminosa de gracia y desventura,
con el secreto horror hasta los codos;

callándome en el verso y en la prosa,
para que escriban en mi tierra dura:
esta mujer ha muerto de dichosa.



Carilda Oliver Labra / Me desordeno, amor, me desordeno






Carilda Oliver Labra

(1922 - 2018)

Me desordeno, amor, me desordeno

Clarilda Oliver Labra / I Go Crazy


Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.





https://www.youtube.com/watch?v=rnl_x4vVehM
"Me desordeno, amor, me desordeno"
en la voz de Carilda Oliver Labra




Muere la poeta cubana Carilda Oliver a los 96 años



Carilda Oliver

Muere la poeta cubana Carilda Oliver a los 96 años

El segundo de sus más de 40 poemarios, «Al sur de mi garganta» (1949), la situó definitivamente en el mapa literario cubano e internacional


La Habana
29 de agosto de 2018


La poeta cubana Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura en la isla, murió hoy en su natal Matanzas (oeste) a los 96 años, confirmaron medios oficiales del país caribeño.

La autora del célebre «Me desordeno amor, me desordeno» falleció el miércoles y sus restos ya fueron cremados, anunció la televisión estatal cubana, que no especificó la causa de la muerte de la escritora, considerada una de las principales voces femeninas de la poesía en Cuba.

El hogar ancestral de Oliver (1922-2018) en la calzada Tirry 81, inmortalizado en uno de sus poemarios, servirá de capilla ardiente donde quedarán expuestas esta tarde sus cenizas.


https://www.youtube.com/watch?v=xzfbWFYH1-Y
CON DOS QUE SE QUIERAN 
Entrevista con Carilda Oliver Labra
La Habana, enero de 2011

Hasta sus últimos días, la autora se mantuvo activa y lúcida, sirviendo de anfitriona en las tertulias que organizaba en la antigua casona de su familia, donde fue filmada por última vez durante un homenaje del Gobierno local de Matanzas por su 96 cumpleaños, el pasado 6 de julio.

Abogada de profesión, Oliver fue además profesora de pintura, dibujo y escultura, aunque nunca ocultó que su verdadera pasión era lapoesía, en la que triunfó casi desde el principio de su prolífica carrera.

El segundo de sus más de 40 poemarios, «Al sur de mi garganta» (1949) la situó definitivamente en el mapa literario cubano e internacional. Publicado con financiación propia, tono desenfadado y muy autobiográfico, este cuaderno dejó entrever una fuerte personalidad que luego escandalizaría a la conservadora sociedad cubana de entonces, que le otorgó el codiciado Premio Nacional de Poesía un año más tarde.

En la década de 1950 Oliver conoció a la chilena Gabriela Mistral en casa de otra de las grandes autoras de la isla, Dulce María Loynaz, y sus versos fueron incluidos en las antologías «Cincuenta años de poesía cubana», compilada por Cintio Vitier, y en «Las mejores poesías de amor cubanas», de la española Editorial Laurel.

Carilda Oliver escribió en 1957 el famoso poema «Canto a Fidel» y lo envió a la Sierra Maestra, donde luchaban los rebeldes bajo el mando de Fidel Castro, quien tardaría dos años más en llegar al poder. Para el triunfo de la Revolución, en 1959, la autora se había consolidado como una de las poetas cubanas más prominentes y una de las más transgresoras.

Recibió en 1998 el Premio Nacional de Literatura, el galardón más importante concedido a un literato en la isla.

Casada varias veces -su último esposo tenía 50 años menos que ella- y protagonista de numerosos romances, como ella misma relató en sus poemas, Oliver rompió con las convenciones y utilizó sus versos para defender el erotismo, la sensualidad, la feminidad y la libertad de escoger en una sociedad que prefería a una mujer encasillada en roles de madre o de luchadora.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Anna Swir / Amor con happy end




Anna Swir
AMOR CON HAPPY END

Nos amamos
como la vela con el fuego.



Anna Swir / Ella tiene miedo


Enric Adrian Gener

Anna Swir
BIOGRAPHY

Ella tiene miedo

Al lado de la mujer
está acostado su hombre.
La mujer tiene miedo
de que él vuelva a matarla.
¿No vas a volver a matarme?
pregunta la mujer.
No te voy a matar, dice el hombre.
Pero ella tiene miedo
de que él vuelva a matarla.
Entonces corre a la ventana y salta al pavimento.
Y ya está a salvo
de bruces sobre el pavimento.
Él ya no volverá a matarla.

Harold Pinter / París



HAROLD PINTER
Biografía
París
Traducción de Luis Miguel Aguilar

La cortina blanca, en pliegues.
Ella da dos pasos y se vuelve,
La cortina quieta, la luz
Asombra en sus ojos.
Las lámparas, doradas.
La tarde se inclina, en silencio.
Ella baila en mi vida.
Arde el día blanco.
1975


Harold Pinter / Aquí está



Harold Pinter
Biografía
AQUÍ ESTÁ
Traducción de Luis Miguel Aguilar

(para A)
¿Qué ruido fue ése?
Me vuelvo hacia el cuarto que tiembla.
¿Qué ruido fue ése, llegado en lo oscuro?
¿Y este laberinto de luz en que nos deja?
 ¿Y esta posición que tomamos para darnos la vuelta y regresar?
¿Qué fue lo que oímos?
Fue el aliento de cuando
Nos encontramos por vez primera.
Escucha. Aquí está.
1990



Harold Pinter / "Aquí estamos atrapados en el siglo XX"


Harold Pinter
Joe Hill


Harold Pinter

“Aquí estamos, atrapados en el siglo XX”
Una entrevista de Silvia Lemus
1 de febrero de 1994

La carrera de Harold Pinter incluye las vocaciones de actor, director, guionista y, sobre todo, dramaturgo. Pinter es una figura inmensa del teatro inglés contemporáneo, su más filoso representante, su innovador y vigía. La última obra de Pinter, Moonlight, se estrenará en México esta primavera en el teatro de la UNAM, traducida por Carlos Fuentes y dirigida por Ludwik Margules.
A finales de los años cincuenta, surgió Harold Pinter entre los dramaturgos de la nueva ola en Inglaterra. Desde sus primeras obras -La fiesta de cumpleaños y La habitación- se considero que Harold Pinter -también muy conocido por sus libretos para cine y televisión- había traído nueva vida al teatro londinense.

martes, 28 de agosto de 2018

Mauricio Vargas / Cinismo en las cortes




Cinismo en las cortes

Maten, secuestren, trafiquen coca, violen menores: si es por la revolución, les saldrá baratísimo.

Mauricio Vargas
25 de agosto de 2018

Creo que me estoy volviendo viejo y que mi escala de valores pasó de moda. Sea como sea, ya no coincide con la de las altas cortes. En el caso de la Suprema, su sala penal lleva años dejándonos en claro que si se trata de personajes de izquierda, sus acciones delictivas son menos graves que las de quien milite en centro o derecha. Mientras esa corte pasó una década indagando la ‘parapolítica’ y en muchos casos –no en todos– tuvo razón y aplicó merecidos castigos, se negó a investigar la ‘Farcpolítica’, a pesar de la nutrida evidencia que compromete a líderes de izquierda con actividades de la guerrilla.