jueves, 30 de junio de 2016

Marcos Ordoñez / Maldito Martin Amis

Martin Amis
Maldito Amis

Me parece una autoridad. Lo que sabe este hombre, qué envidia me da


Marcos Ordoñez
7 de octubre de 2015

Leo una entrevista con Martin Amis en el Jot Down del domingo. Muy buena entrevista. Hacia el final, estas líneas me pegan un macetazo: “La edad diluye a los escritores. El peor de todos los destinos trágicos es perder la habilidad de impartir vida a tus creaciones (tus creaciones, en otras palabras, ya nacen muertas)”. Tremendo párrafo. Un poco ególatra, si me permiten. ¿El peor de todos los destinos trágicos? Se me ocurren tres infinitamente peores: la pérdida de un ser querido, un cáncer sin remisión, la borradura del alzhéimer. Espero que Amis no entienda "destino" en el sentido helénico de predeterminación. También me fastidia un poco lo de "tus creaciones". Muy pomposo me suena eso. Muy teatral. En Francia lo vi escrito por vez primera. Allí no dicen (o muy poco) "spectacle", dicen "création". En el programa del festival de Avignon de cada año hay más "créations" que en la isla del doctor Moreau. Pues eso: que en vez de "tus creaciones" preferiría "tu mirada", lo que haces a la hora de escribir con tu mirada, con tu imaginación, con tu memoria.

Martin Amis / El fracaso de la ficción

Martin Amis

Martin Amis

El fracaso de la ficción


JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS
12 ENE 2016 - 17:48 COT

¿Por qué naufraga la última novela de Martin AmisLa Zona de Interés, traducida por Jesús Zulaika para Anagrama? Por lo mismo que naufraga casi toda ficción novelesca sobre el Holocausto: los testimonios de los que lo vivieron tienen tanto voltaje literario que poco le queda que añadir a la imaginación destilada en palabras. Godard llegó a decir que el cine no cumplió con su deber al no filmar los campos de concentración, pero puede que ese incumplimiento haya sido su salvación.

Martin Amis / Holocausto con humor (y amor)


Martin Amis
Holocausto con humor (y amor)

Martin Amis logra risas con su manejo de la sátira en una novela distinta en un campo de exterminio


Carlos Zanón
Madrid. 1 de octubre de 2014

“Si lo que estamos haciendo es bueno ¿por qué huele tan mal?”, se pregunta uno de los personajes de la nueva novela de Martin Amis (Swansea, 1949). Un trabajo que viene, como es ya de rigor mediático, con la polémica necesaria para que no pases las hojas de cultura a golpe de bostezo. Una controversia que, una vez leído el libro, uno no acaba de entender. La Zona de Interés ha sido elogiada en Gran Bretaña y EE UU como la vuelta del mejor Amis. Cierto, aunque el peor Amis siempre suele ser más que el mejor de muchos otros. En 1991 con La flecha del tiempo ya entró, aunque fuera de modo indirecto, en este territorio del Holocausto. Aquí lo pone frente a nosotros de una manera fascinante y ese uno de los logros.

martes, 28 de junio de 2016

Martin Amis / “Ya no veo lejanas a las víctimas del Holocausto”


Martin Amis
Foto de Colin McPherson

Martin Amis

“Ya no veo lejanas a las víctimas del Holocausto”

El escritor publica en español su nueva novela, 'La Zona de Interés', que suscitó una agria polémica por abordar la Shoah con tono sarcástico


Amanda Mars
Nueva Yprk
20 de septiembre de 2015


Martin Amis (Oxford, Reino Unido, 1949) abre la puerta de su casa en Brooklyn el 11 de septiembre, un aniversario maldito en Estados Unidos, pero la cara de decepción del escritor tiene que ver esta vez con el tenis: “Serena ha perdido”, son las primeras palabras que arrastra en el recibidor. Amis publica a finales de este mes en español La Zona de Interés (Anagrama), una novela en la que vuelve a tratar el Holocausto y cuyo tono satírico levantó una polvareda de críticas al editarse hace un año. ¿Se puede hacer sátira del horror? Varios ejemplares del último libro con el que ha osado hacerlo, en distintos idiomas, se encuentran repartidos por la casa, pero sobre la mesa de la cocina reposa el Cartas a Véra,de Vladimir Nabokov, que está releyendo. Amis se muestra poco inclinado a frecuentar a los autores vivos.
Martin Amis, en su casa de Brooklyn, Nueva York.
Foto de  

Pregunta. ¿Por qué no lee nueva literatura?
Respuesta. Es sentido común. Leer a escritores jóvenes o más jóvenes que yo no es una forma eficiente de usar el tiempo de lectura. Solo leo a mis amigos: Zadie Smith, Will Self… Pero no porque sean jóvenes. El modo de juzgar el valor de una novela, un cuadro o un poema es cuánto perdura. El único juez de una obra es el tiempo. Si un libro perdura un siglo, probablemente es bueno; si dura 10 años, no demasiado. Así que suelo leer obras de autores muertos porque sus obras han sobrevivido, mientras que leer la novela de un autor de 25 años es una apuesta… Y no muy sensata.

Martin Amis / El holocausto como polémica literaria

Martin Amis

Martin Amis

El Holocausto como polémica literaria

La negativa de las editoriales alemana y francesa de Martin Amis a publicar su nueva novela, una sátira sobre la Shoah, reabre el debate sobre los límites de la creación


Winston Manrique Sabogal
Madrid, 1 de octubre de 2015


La controversia por el Holocausto en la literatura ha vuelto. Y con ella algunas preguntas eternas: ¿Las ideas políticas, religiosas o morales están por encima del arte? ¿Es lícito abordar cualquier tema? ¿O depende del enfoque? Planean estos interrogantes ahora debido a la última novela de Martin Amis, The Zone of Interest (La zona de interés), que trata el Holocausto a través de la mirada de tres comandantes nazis entre el humor y el sarcasmo. Ha recibido buenas críticas en Reino Unido, pero sus editoriales tradicionales de Alemania (Hanser) y Francia (Gallimard) han decidido no publicarla. No hablan de vetos, represalias o censura, sino de cuestiones de calidad y económicas.
Finalmente, en Francia el libro lo publicará Calmann-Lévy, la misma que hace siete años rechazó otra obra polémica: Las benévolas (RBA), de Jonathan Littell. En Alemania nadie se anima con el nuevo Amis... todavía. Y en España lo hará su editorial de siempre: Anagrama, en otoño de 2015. No es la primera vez que el autor inglés aborda este tema. Ya lo hizo en 1991 con La flecha del tiempo y en sus memorias, Experiencia, donde señala la importancia del genocidio judío en su cosmovisión creativa.

lunes, 27 de junio de 2016

Jonathan Littell / "La cultura no nos protege de nada. Los nazis son la prueba"



Jonathan Littell
JONATHAN LITTELL 

"La cultura no nos protege de nada. Los nazis son la prueba"

Jesús Ruiz Mantilla
27 de octubre de 2007

Una novela de casi mil páginas sobre un asesino nazi se ha convertido en el libro del año en Europa. Jonathan Littell asegura que con Las benévolas quiso responder a una cuestión: la naturaleza del crimen de Estado.

Hay que ser muy chulo para marcarse un libro de casi mil páginas sobre algo tan recurrente como el nazismo o el Holocausto, ganar el Premio Goncourt y ni molestarse en ir a recogerlo. Hace falta andar muy sobrado para conseguir las bendiciones de los popes de la literatura mundial como un salvador de la novela y después venir a decir que no sabe si volverá a escribir otra. Pero así es Jonathan Littell, un autor raro y controvertido, un tipo que manifiesta cierto aire de superioridad si se le insiste en algo que le molesta; que es políglota y nómada, entre nihilista y revolucionario -trabajó en ONG en Rusia y Chechenia-; que parece claramente desubicado en este periodo de la historia, amante de la cultura griega y de la música antigua; que nació en Estados Unidos (Nueva York, 1967), pero escribe en francés, su otra lengua madre: la de un país al que fue a caer con tres años y del que ha acabado escapando también para refugiarse desde hace un año en Barcelona. Por su nueva ciudad pretende que le dejen tranquilo, que nadie salga en su busca, esconderse de todo el ruido mundial que ha terminado armando Las benévolas (RBA en castellano. Quaderns Crema en catalán), una vasta y magistral novela que se adentra en el corazón de todas las tinieblas de la mano de Maximilian Aue, un verdugo nazi encargado de exterminar sin miramientos todo lo que se le ponga por delante. En Francia fue el libro del año la pasada temporada. A medida que aparecen las traducciones en los más de 20 países que han comprado sus derechos, sigue creando auténtico asombro por su ambición, por su contundencia, por cómo consigue desmontar tópicos y despojarnos de incertidumbres que nos dejan todavía más desnudos y sin respuestas ante el horror. La semana próxima se publica en España.

Jonathan Littell / Un soldado israelí no es mejor persona que un nazi



El escritor francés Jonathan Littell. (Foto: B. Loyseau)
Jonatahn Littell

Jonathan Littell
'Un soldado israelí no es mejor persona que un nazi'
  • 'Invertí un año en viajes, escribí el primer borrador en cuatro meses y dos años corrigiendo'

MATÍAS NÉSPOLO
Actualizado miércoles 24/10/2007 05:53 




BARCELONA.- Jonathan Littell, un escritor francés de origen americano de 40 años que se refugia en el anonimato barcelonés, saltó de la nada al ruedo literario en 2006 con 'Les Bienveillantes' (Gallimard). Una incómoda novela sobre el Holocausto narrada en forma de memorias de un oficial de las SS, Max Aue, quien participó directamente de la masacre.


En poco menos de un año, la obra se convirtió en un 'best seller' en Francia y se hizo con el prestigioso premio Goncourt y con el Grand Prix de la 'Académie Française'.

Un año después, 'Las benévolas' –que ya ha vendido más de un millón de ejemplares en todo el mundo– llega a las librerías, editada por RBA en español y por Quaderns Crema en catalán, el próximo viernes 26.

Annie Ernaux / Una mujer del pueblo





Annie Ernaux habla en su nuevo libro de sus 18 años.
Annie Ernaux habla en su nuevo libro de sus 18 años.


Annie Ernaux: una mujer del pueblo

La escritora francesa, que publica nuevo libro, es una referencia de la literatura autobiográfica


Patricia de Souza
27 de junio de 2016

Desde hace muchos años Annie Ernaux (Lilebonne, 1940) viene entonando una música distinta en el panorama literario francés, una música popular, curiosamente de estilo clásico, pese a sus expresiones coloquiales, su francés “ de la calle” que marca su estilo. Sus libros, son también parte de esa “memoria silenciosa” de una parte de la sociedad francesa, campesina, católica y rural. Annie Ernaux no es una escritora burguesa, sus libros, son el testimonio de alguien que logró, a través de ese fenómeno francés que fue los “treinta gloriosos”, salir de la austeridad mortal de un pueblo del norte a la gran ciudad, hacer estudios superiores, llegar a escribir de forma certera para “vengar a su raza”.
Como escribió Pierre Bourdieux, mujeres que rompen con “la dominación masculina”. Para entender a la Francia de esos años, para modelar una forma de subjetividad femenina, ella escribe la historia de una mujer que se piensa a través de ese gran Otro que es el hombre, que padece la dominación hasta el punto de la obsesión, incapaz de verse como una entidad completa, buscándose en modelos de mujeres libres, perdiéndose en ese laberinto. Era imprescindible la mujer que escribe llegando a ocupar un espacio en la "república de las letras", donde, hay que decirlo, obtener el reconocimiento es acceder al mundo de la aristocracia literaria, abandonar el silencio y dar voz a una clase oprimida, por invisible. Tal vez de ahí se entienda la fobia que muchos escritores sienten por Annie Ernaux, ella es la antítesis de Simone de Beauvoir, no hay Sartre y no hay burguesía, hay una mujer que revela detalles de su infancia en Ivetot, casas pequeñas, sin ducha, con baños en el jardín, un silo, en el mejor de los casos. Una joven que se pasea un día con su pobre padre en terno (como suele vestirse la gente de campo cuando sale de paseo) por Biarritz y que siente vergüenza por no llevar ropa de baño para bajar a la playa.




Annie Ernaux: una mujer del pueblo


“Recibir la vida como una cachetada”, es el epígrafe de Lautréamont que cita la autora en su último libro Mémoire de fille (Gallimard, 2016). Memoria de esa niña, luego adolescente, y más tarde mujer, ahora con 75 años, que hace el esfuerzo de recordar, de poner palabras ahí donde no hay texto, de recrear los hechos más traumáticos, el aborto (La ocupación, 2002), Los años (2008, época de Mitterrand) o La plaza (1983), sobre el padre y la vergüenza de clase, por citar algunos de sus libros más conocidos. En Francia el origen es un estigma, una “vergüenza social” que no se despega de la persona que la padece, por eso, su conciencia de clase la lleva a recorrer esos espacios que para otros escritores son un terreno ajeno. Ni Duras, ni Beauvoir, ni Colette, han hablado desde una clase inferior a la clase media alta, ni con tanto detalle, ni con tanta obsesión.
La madre de Ernaux es el espejo más importante, y así como Beauvoir escribirá Una muerte suave, Ernaux dedicará un libro a su madre enferma de Alzheimer, No he salido de la noche. Ahí describe la frustración de no poder comunicar con ella, a quien ve como un ave escapada de un corral, y con la que se instalará una especie de guerra de clases: esa madre que hablaba en dialecto francés y que ya no se reconoce en las expresiones rebuscadas de la hija. Todo este tiempo ha sido necesario, toda esta escritura, para que la autora pueda autorizarse a “ser ella misma” y acepte un día que sus libros son leídos por muchas mujeres que también están rodeadas por hombres dispuestos a lanzarles la primera piedra (Mémoire de fille). Como ella escribe en esta memoria intensa: Ella no tiene un yo determinado, sino varios que pasan de un libro al otro. Construcción de subjetividad en la historia, de un yo que se apoya en un lenguaje frío, en el detalle clínico que muchas de sus lectoras le reprochan, un francés casi quirúrgico. He leído muchas veces los reproches que le hacen sus lectoras por esa frialdad con la que habla de sus padres o de su infancia. O la vergüenza que es un sentimiento recurrente, no cambiar algunos patrones femeninos, estar orgullosa de haber llegado a ser “alguien” en el panorama literario francés. Pero es más complejo que eso, es haber construido su propio modelo de mujer, una historia de mujer con rostro, una suerte de antropología de clase media-baja, o sociología literaria, como ella quisiera llamarla. No es la Memoria de una joven burguesa, es la memoria fragmentada, con destellos brillantes, de una joven rural que ha completado una parte del panorama de la realidad en Francia. Es la exploradora de esa joven rural que se convirtió en Otra, con capacidad de decir cosas tantas veces disimuladas por otras mujeres tras una mueca, un silencio, traicionando sus orígenes. O detrás de la tercera persona, porque ella, Ernaux, busca que la identifiquen en primera persona, a la vista de todo el mundo, con nombre propio.
El adjetivo “popular”, no quita nada a la calidad de sus libros. La poesía está también en “la cultura popular” desdeñada por las clases dominantes y consideradas de mal gusto. Ella, las ennoblece y deliberadamente las coloca en el centro de sus ficciones invirtiendo las categorías, lo que es “de mal gusto”, cobra rango literario, esa es su pequeña revolución. Y se lo agradecemos. Música, maneras, reminiscencias populares, fotos un poco veladas, como las vacaciones pagadas, los campamentos de verano, etc. Es cierto, como ella dice, ninguno de los escritores franceses (ni Sagan, ni Robbe-Grillet, tampoco Duras o Beauvoir) han escrito sobre los supermercados, ni sobre el RER (tren de cercanías), menos han vivido en un pueblo olvidado en los altos de una tienda como la de los padres de Ernaux, pues no, no hay ese registro, como tampoco hay el de una mujer que decidió que ella no solo era escritora sino una memoria viva, que tenía la obligación de escribir como lo hace, con pasión, con impudor, con todo el cuerpo.
La editorial Cabaret Voltaire publicará en septiembre Mémoire de fille (Memoria de chica) en traducción de Lydia Vázquez Jiménez.

domingo, 26 de junio de 2016

Franz Kafka / Un artista del trapecio



Franz Kafka
BIOGRAFÍA
UN ARTISTA DEL TRAPECIO



Un artista del trapecio -como se sabe, este arte que se practica en lo alto de las cúpulas de los grandes circos es uno de los más difíciles entre todos los asequibles al hombre- había organizado su vida de tal manera -primero por afán profesional de perfección, después por costumbre que se había hecho tiránica- que, mientras trabajaba en la misma empresa, permanecía día y noche en el trapecio. Todas sus necesidades -por otra parte muy pequeñas- eran satisfechas por criados que se relevaban a intervalos y vigilaban debajo. Todo lo que arriba se necesitaba lo subían y bajaban en cestillos construidos para el caso.

Franz Kafka / Ser infeliz


Franz Kafka
BIOGRAFÍA
SER INFELIZ

Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto de la calle iluminada, me di vuelta otra vez, y en lo hondo de la pieza, en el fondo del espejo, encontré no obstante un nuevo objetivo, y grité, solamente por oír el grito al que nada responde y al que tampoco nada le sustrae la fuerza de grito, que por lo tanto sube sin contrapeso y no puede cesar aunque enmudezca; entonces desde la pared se abrió la puerta hacia afuera así de rápido porque la prisa era, ciertamente, necesaria, e incluso vi los caballos de los coches abajo, en el pavimento, se levantaron como potros que, habiendo expuesto los cuellos al enemigo, se hubiesen enfurecido en la batalla. 

sábado, 25 de junio de 2016

Franz Kafka / El vecino

Personaje con bigote y sombrero
Poster de T. A.
Franz Kafka
BIOGRAFÍA
EL VECINO

El negocio descansa por entero sobre mis hombros.

Dos señoritas con sus máquinas de escribir y sus libros comerciales en la primera habitación, y una mesa de despacho, caja, butaca y teléfono constituyen todo mi aparato de trabajo. Resulta facilísimo dominarlo todo con un vistazo y dirigirlo. Soy muy joven y los negocios se acumulan a mis pies. No me quejo, no me quejo.

Franz Kafka / Las preocupaciones de un padre de familia


Franz Kafka
BIOGRAFÍA
LAS PREOCUPACIONES 
DE UN PADRE DE FAMILIA
Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra.

viernes, 24 de junio de 2016

Hemingway / El cazador herido



Ernest Hemingway,  con los guantes puestos.   / Archivo - El Espectador
Hemingway, con los guantes puestos


Ernest Hemingway
Biografía

EL CAZADOR HERIDO

Por Anita de Hoyos
El Espectador, 26 de julio de 2012

En julio nació y se suicidó el escritor estadounidense, ganador del Nobel de Literatura en 1954. Perfil de un hombre que sobrevivió a tres guerras, dos accidentes aéreos y cuatro matrimonios.

El estilo no es el hombre. La vida de Ernest Hemingway no resulta tan ejemplar como su retórica. Veámoslo con calma. Por un lado tenemos el “estilo Hem”: una frase musical y simple, fácil de imitar, que parece haber estado ahí siempre. Cuesta imaginar que alguna vez se escribió distinto y que se necesitó de un genio para que esta prosa humilde se aceptara como literatura. Y por otro lado tenemos la “vida Hem”: un sangriento mosaico de aventuras al aire libre, peces espada colgando convulsos de un anzuelo, matanzas de toros y leones agujereados a escopetazos. Y esto no es vigente.

Carolina García / La obsesión de Ernest Hemingway

La obsesión de Ernest Hemingway


La Librería y Museo Presidencial John Fitzgerald Kennedy de Boston ha digitalizado 2.500 documentos del Nobel que no tiraba nada



Pasaporte del Erns Hemingway.
Ernest Hemingway (1899 –1961) tenía la costumbre de acumular todo en su casa de La Habana: fotos, periódicos, telegramas, cartas. Todo. De acuerdo con su cuarta mujer, Mary, “era incapaz de tirar nada”, informa The New York Times. Gracias a esta obsesión del escritor, ganador del premio Nobel de Literatura en 1954, ha sido posible recopilar 2.500 documentos que descansaban en su Finca Vigía, una granja a las afueras de La Habana (Cuba), y que han sido digitalizados para poder disfrutarlos en la Colección Hemingway, que será la exposición permanente en la Librería y Museo Presidencial John Fidgerald Kennedy de Boston.
“¿Que era una rata recolectora? Por supuesto”, explicó la encargada de la colección, Susan Wrynn. “Solo podemos estar agradecidos. Pero si tuvieras que vivir así, te volverías loco”, añadió. “Estamos encantados de contar con este material, que ofrece una nueva visión del día a día de Hemingway”, ha añadido el director del museo, Tom Putman, en un comunicado. “De la figura literaria, a darnos cuenta de la humanidad del hombre y así entender al escritor”, ha explicado.

Hemingway / Catorce consejos



Ernest Hemingway
Biografía

CATORCE CONSEJOS

Ernest Hemingway dejó cantidades de ideas y consejos sobre el arte de escribir. Compartimos aquí sus consejos para escritores


1. Cuando un escritor escribe una novela, debería crear a gente viva; personas, no personajes.

2. Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.

3. A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.

jueves, 23 de junio de 2016

Ernest Hemingway / El campamento indio


Ernest Hemingway
Biografía
EL CAMPAMENTO INDIO


Hemingway / Indian Camp

Habían preparado otro bote en la orilla del lago y dos indios esperaban a su lado.
Nick y su padre se colocaron en la popa y los indios pusieron la embarcación en marcha. Uno de ellos remaba. Tío Jorge se sentó en la popa del bote del campamento. El indio joven lo alejó un poco de la orilla y después montó para remar.
Las dos embarcaciones empezaron a navegar en la oscuridad. Nick oyó el ruido de los remos del otro bote, más delante, ya que la niebla le impedía verlo. Los nativos remaban con golpes rápidos y violentos. Nick estaba recostado, y su padre lo rodeaba con el brazo. Hacía frío en el lago. El indio remaba con todas sus fuerzas, pero el otro bote siempre le llevaba ventaja.

Amores y Naufragios / Hemingway y Martha Gellhorn

Martha Gellhorn y Ernest Hemingway

AMORES Y NAUFRAGIOS

La guerra era una fiesta


Martha Gellhorn y Ernest Hemingway se amaron entre dos guerras, atrapados en un torbellino de furia, idealismo y juerga que destruyó la relación



El escritor Ernest Hemingway y la periodista Martha Gellhorn, en 1942, dos años después de su boda. / THE GRANGER COLLECTION (CORDON PRESS)
Con 50 dólares y sin noción de español, la periodista estadounidense Martha Gellhorn cruzó a pie la frontera para entrar, recién estrenada la primavera de 1937, en un país en guerra. Iba en serio su anuncio.
—Me marcho a España con los chicos. No sé quiénes son los chicos, pero me voy con ellos.

Mariel Hemingway reveló la dramática historia de su familia en un libro



Mariel Hemingway reveló la dramática historia de su familia en un libro


La actriz y nieta del escritor Ernest Heminway reveló en sus memorias la historia de sus familiares, atormentados por la depresión, el alcoholismo y el suicidio. 
08 / 04 / 2015

Mariel Hemingway tiene mucho que decir sobre el peso de su apellido. La actriz publicó un libro de recuerdos que salió a la venta este mes. Sus memorias se titulan “Out Came the Sun” y tienen como subtítulo una bajada fuerte: "Superar el legado de enfermedad mental, adicción y suicidio en mi familia" (“Overcoming the Legacy of Mental Illness, Addiction, and Suicide In My Family”)

miércoles, 22 de junio de 2016

Elena Ferrante / Escribir es una apropiación indebida


Elena Ferrante

“Escribir es una apropiación indebida”

La fiebre Ferrante alcanza un nuevo pico con la publicación de 'La niña perdida', última entrega de la serie 'Dos amigas'. La autora sigue escondida tras un seudónimo




ANDREA AGUILAR
11 NOV 2015 - 13:11 COT



Se propuso desaparecer sin dejar rastro. Lila no avisó, simplemente se borró a conciencia de un día para otro: vació los armarios, recortó su imagen de las fotos, no quedó nada. Su íntima amiga de la infancia, la escritora Elena Greco, Lena, es la única dispuesta a llevarla la contraria con el ahínco, la rabia y el coraje del que solo son capaces las mujeres cuando se empeñan en que otra no se salga con la suya. Así arranca la tetralogía ‘Dos amigas’ que ha convertido a la misteriosa Elena Ferrante en un fenómeno literario internacional.