sábado, 21 de noviembre de 2015

Adele / La voz que conquistó al mundo

Adele

Adele

La voz que conquistó el mundo de la imagen

El estreno de ‘Hello’ ha sido el más espectacular del año en YouTube


La cantante Adele, en Londres. / GETTY IMAGES
Son seis minutos de tonos sepia, lágrimas y hojas revueltas en el viento. Nada más. El estreno más espectacular del año en YouTube no tiene grandes efectos especiales como los tráilers de películas venideras ni desnudos explícitos como el vídeo de pop típico. Sí tiene, sin embargo, como protagonista a una londinense de 27 años, metro setenta y cinco, relativamente corpulenta e indudablemente bienquista: Adele Laurie Blue Adkins. O, como se la conoce en el mundo musical del que ahora se ha erigido como dueña, simplemente Adele.
La británica estrenó el viernes 23 de octubre el vídeo de su primer single en casi cinco años, Hello. Lo había dirigido el cineasta independiente de culto Xavier Dolan (Mommy) y apostaba más por la atmósfera que por el espectáculo. Pero eso no impidió el que aquella mañana temblaran los récords: en una hora lo había visto medio millón de personas. Al poco, adquirió un ritmo aproximado al millón de reproducciones por hora. El sábado por la mañana, Hello había sido visto 23,2 millones de veces. El domingo, 50. En su momento álgido se reprodujo 1,6 millones de veces por hora. Por ponerlo en perspectiva, no solo fue el estreno más espectacular de un vídeo musical en la historia, por encima del sacrosanto Bad blood de Taylor Swift (20,1 millones de reproducciones en 24 horas el pasado mayo). Fue el mejor primer fin de semana de ningún vídeo en la historia. Por vencer, también venció al tráiler de la nueva película de Star wars, otro de los vídeos más anticipados del año, que se había estrenado el martes por la mañana y que en su mejor hora fue reproducido 1,2 millones de veces.
Fue un fenómeno pasional y fulminante. En parte porque ésta es la norma estos días. “El uso del móvil para consumir vídeos actúa, junto a las redes sociales, de acelerador explosivo de los contenidos globales”, sopesa Keko Ponte, director de producto del laboratorio The Cocktail. “Hablar del nuevo sencillo y verlo inmediatamente en el móvil es algo normal. La distribución digital será cada vez más inmediata”. YouTube asegura que más de la mitad de sus reproducciones vienen, efectivamente, de dispositivos móviles (en España fue el 48% en 2014, según la consultora IAB Spain).

Pero la mayor parte del éxito empieza y acaba en la figura de Adele. La cantante ya gozaba de prestigio y éxito comercial antes: con su anterior álbum, 21 (30 millones de copias vendidas) devino en 2011 en la mujer que más tiempo permanecía en lo alto de las listas de ventas. Pero nunca había despertado tanta euforia entre el público como ahora. Adele ocupa un lugar interesante en el olimpo del pop. No se escuda, cosa rara, bajo un personaje público que enarbole una causa o que le dé titulares. Allí donde Miley Cyrus es la provocadoray Taylor Swift la feminista, ella solamente ofrece su música. Si acaso, se ve envuelta en algún artículo sobre su sobrepeso. Que ella no jugaba al juego del pop quedó claro en su año de éxito, en 2011. También cuando desapareció de la vida pública, en una pausa que solo interrumpió para interpretar la canción de Skyfall, la película de James Bond, en 2012. Aquella fue, la única vez que una canción de James Bond ganó un Oscar.
“Ahora que todo el mundo es un celebrity y escasean artista como los de antes, ella ocupa el papel de gran estrella del pop”, explica Borja Prieto, estudioso del mundillo y director de la revista digital Está pasando. “Tiene una voz auténtica, que te atrapa por algo que nunca acabas de entender”. La voz no es un artificio, y esto lo refuerza su físico, alejado por sus curvas de los estándares del pop. Podría verse en esta combinación de talento natural y físico imperfecto una historia de éxito en sí misma, un rechazo a las normas. “Una voz natural puede cambiar la percepción de un cuerpo”, alerta el crítico cultural y escritor Eloy Fernández Porta, autor de Emociónese así. “El de Adele lo vemos de forma muy distinta cuando la escuchamos. Es más, la primera vez que se le vio en televisión, la combinación de esa voz saliendo de ese cuerpo, fue como el nacimiento de Venus”.
Y esto, en definitiva, da el elemento más escaso de esta década: naturalidad. “En una época en la que la mayor parte de las voces que se viven en el pop están muy tratadas y vienen muy producidas, ha llegado un personaje mediáticamente blanco con una cualidad innata”, prosigue Fernández Porta. El nuevo disco de Adele, 25, saldrá a la venta el 20 de noviembre.


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