viernes, 10 de febrero de 2017

Andrea Camilleri / Un mes con Montalbano




Un mes con Montalbano

Andrea Camilleri

Traducción de Elena de Grau Aznar. Editorial Emecé. 1999. 397 páginas, 2.400 pesetas

Lluis FERNÁNDEZ | Publicado el 16/05/1999 |  



En un mercado de masas, la literatura está sobreexpuesta al éxito multitudinario, borrando de un plumazo la pertinencia del propio nivel cultural. Poco importa si el éxito comercial lo obtiene un libro “midcult” destinado a una minoría receptora, convertida en extensa, que sólo consume con fruición literatura de probada calidad. Este es el caso de un autor siciliano que publicaba sus novelas policiacas en una pequeña editorial y que en pocos años ha pasado de ser un desconocido a héroe nacional. Cosas de la mercadotecnia mediática, que sintetiza en un solo ser la popularidad del personaje de ficción reforzado por la imagen proyectada del autor, al modo del viejo “star-system” hollywoodense, en donde vida privada aireada por la promoción y ficción literaria forman sistema. La mitología que engendra el éxito “boca a boca” hace que todo se precipite con el efecto “bola de nieve” y hasta quienes no leen acaben repitiendo, como un latiguillo, la fenomenología de una fama que se redobla repitiendo estos mismos lugares comunes. Ejemplo: en 1998, siete novelas de Camilleri aparecían en las listas de libros más vendidos de Italia, cuando su autor 73 años y una extensa carrera de guionista y director de teatro y televisión, amén de adaptador para la tele de las novelas del Maigret de Simenon, personaje que se trasluce en filigrana en estas novelas protagonizadas por otro de esos alter egos policiacos, miméticos, de la novela negra americana, el “pollar” francés y el “giallo” italiano. 


El hoy archifamoso comisario Salvo Montalbano aparece por primera vez en 1994, en Un mes con Montalbano, un recuento de historias cortas que lo catapultan, cuatro años después, al primer puesto de los libros más vendidos. El nombre es un homenaje a Vázquez Montalbán y su primera característica sería su radical diferencia social y cultural con Carvalho. Su parentesco, desde el punto de vista del autor, está cercano a Maigret, por su sagacidad deductiva y conocimiento y comprensión de corte filosófico casero de las debilidades humanas; siendo Montalbano algo más que un escéptico en casi todos los órdenes, excepto en la búsqueda de la verdad y la práctica de la piedad con sus paisanos de la isla de Sicilia. Es aquí, en el relato de la novela corta de “enigma” policíaco-costumbrista, en la descripción de una galería de personajes típicos y en la voluntad de crear un microcosmos con pretensiones de un “universo literario propio” al modo de Faulkner, donde Camilleri expone su desiderata de superar la típica novela de intriga y detectives para trascenderla en forma de novela filosófica y moral. 

Los “sures” geográficos se articulan desde unos tópicos comunes, lo que hace reconocibles los estilemas tragicómicos, protagonizados por seres anclados en una mentalidad semiurbana, ultracatólica, tan ingenua como perversa, enzarzados en historias de pasiones soterradas y odios eternos tan rocambolescas que atrapan al lector por su excentricidad. ¿Será que todas las mitologías sureñas, desde Williams a Capote, pasando por Camilleri beben de las mismas fuentes estereotipadas? Si le añadimos citas cultas, intertextualidad en forma de homenajes “al modo de Poe” y la transposición de la campiña inglesa al campo siciliano, el parecido con el padre Brown y con la señorita Marple se vislumbran en palimpsesto. Luego está el estilo de Camilleri, su capacidad para transmitir de forma minuciosa y con hábil retórica la lentitud de la idiosincrasia siciliana, repleta de circunloquios, no dichos, hipérboles brutales y ese desmayado hálito vital del comisario Montalbano y del resto de sus paisanos. A la postre, con todas sus diferencias ideológicas y estilísticas, no puede por menos que remitir a otro precedente popular: “Don Camilo”, de Gua-reschi. También a Camilleri le guían parecidos sentimientos humorísticos y morales y un componente ideológico actualizado de la “Comedia a la italiana” posmoderna.

En estas microhistorias encontramos un mundo amable, filtrado por el tamiz de unas reflexiones del comisario, comprensivas con la mentalidad meridional de los personajes, casi como un confesor de pueblo. El pueblo inventado de Vigàta es un espacio vital repleto de fisgones, y, en medio, como un imán de las miserias humanas, el cronista oficial del municipio que da fe del grupo y media, como un patriarca, en las trifulcas, tragedias de medio pelo y traiciones desmesuradas, tratando de mediar en un orden social dominado por la Mafia y las pasiones más desatadas. El tratamiento de los “casos” policiacos, con estructura de apólogo didáctico moral, resulta tan exótico para el resto de Italia como la figura de este escritor de la izquierda sentimental, que narra de forma contenida casos tremendistas apenas deslizando la tragedia de forma humorística en una prosa distanciada y pulcra. 


El Cultural

Salamandra


Salamandra
UN MES CON MONTALBANO
Autor:
Colección:
Título original:
UN MESE CON MONTALBANO
Traducción:
Elena de Grau Aznar 
ISBN:
978-84-7888-769-9
Núm. pags.:
400
Tipo edición:
Rústica
PVP:
19,00 €
Andrea Camilleri es actualmente el autor más popular de Italia, hasta el punto que cinco de sus libros han llegado a figurar simultáneamente en la lista de libros más vendidos. Un mes con Montalbano es una buena muestra del talento de Camilleri y la mejor forma de introducirse en el particular universo de su entrañable héroe, el comisario Salvo Montalbano, quien, desde el pueblo imaginario de Vigàta, en Sicilia, intenta comprender por qué las cosas son como son. Salvo es un hombre de mediana edad, melancólico y algo fatalista, pero sobre todo dotado de amplias facultades de expresión verbal. Soltero, con una novia que vive en Génova y a quien ve muy de vez en cuando, es un lector entusiasta de Sciascia y Bufalino, aprecia la buena cocina siciliana y disfruta de los suculentos platos que le prepara su vieja cocinera.



Un mes con Montalbano consta de treinta casos que Montalbano debe resolver, cada uno de los cuales nos revela una faceta diferente de este policía tan peculiar. El abanico de delitos es amplio. Premeditados, pasionales, financieros, mafiosos, políticos, y han sido cometidos por todo tipo de sujetos, jóvenes o adultos, hombres o mujeres, ignorantes o cultos. Algunos ocurrieron al inicio de su carrera, cuando Salvo aún creía en el poder de la justicia por encima de todo, otros demuestran que, en ocasiones, la inteligencia humana no es suficiente para comprender los móviles de un crimen. Una fina ironía y, sorpren_dentemente, una gran capacidad de compasión pueden ser igual de importantes para llegar a la verdad. Enmarcada sin duda en la tradición de la gran narrativa siciliana, la escritura de Camilleri es también un homenaje a Sicilia, a su gente dura, terca, de pocas palabras, pero a la vez apasionada y con un gran amor por su tierra. Ellos son los habitantes de Vigàta y Camilleri los retrata como sólo un siciliano de pura cepa puede hacerlo.


Andrea Camilleri


OPINIONES
"Camilleri ha sabido ocupar una laguna endémica en la literatura italiana contemporánea, la de una narrativa de entretenimiento de 'alto nivel' que favorece abiertamente el placer de la lectura sin recurrir a lo banal ni a lo simple."


- L'Espresso



"Un mes con Montalbano ha arrasado este verano en Italia arrastrando a todas sus otras novelas. [...] Todos los cuentos se leen muy bien y algunos son más que estupendos."



- El País, Madrid



"Montalbano juzga desde una piedad que no condesciende nunca a ser cómplice de la fatalidad (tan siciliana), y cuyo humor -e incluso mal humor- hace soportable al lector las peores manifestaciones de la sordidez y de la estupidez humana. Un mes con Montalbano es un cautivador despliegue del talento de Camilleri. [...] Como un maestro de vida, el comisario Montalbano despieza la realidad y nos la hace más transparente y habitable."



- ABC, Madrid



"Un mes con Montalbano son treinta pequeñas dosis que permiten al lector introducirse pausadamente, sin agobios, en un pequeño universo literario. Camilleri, [...] es el gran fenómeno literario del año en Italia, que ha surgido de abajo, del imprevisto 'tam tam' de los lectores. Los libros de Camilleri son, sobre todo, una mirada que la ironía salva de la tristeza."



- La Vanguardia, Barcelona




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