viernes, 9 de diciembre de 2016

Max von Sydow / “Me emociono con mis personajes en ‘Juego de Tronos’ y ‘Star Wars’


Max von Sydow

“Me emociono con mis personajes en ‘Juego de Tronos’ y ‘Star Wars’

El actor sueco recibe el Gran Premio Honorífico del festival de Sitges y recuerda a Bergman, su trabajo en 'Star Wars' y sus ganas de hacer comedia


GREGORIO BELINCHÓN
Sitges 8 OCT 2016 - 10:49 COT



Max von Sydow (Lund, 1929) se levanta a saludar. A sus 87 años, sus 1,93 metros de altura ya no se yerguen como antaño. Pero su voz resuena con firmeza, con la misma jovialidad y profundidad que cuando hizo El séptimo sello, El manantial de la doncella o La señorita Julie hace más de medio siglo. El actor sueco ha sobrepasado ya el estatus de leyenda del cine. Sencillamente, Von Sydow es cine. 
Y todo ese recorrido, su centenar de películas, sus series, el teatro —su "mayor placer, porque ahí los actores trabajan juntos, con todo el personal y con el director, en una experiencia más intensa", en sus propias palabras—, todo este currículo rebosante de grandes nombres, nació con Ingmar Bergman. No hay entrevista sin pregunta sobre el mito. "Ningún problema". El director Bille August, con el que Von Sydow protagonizó una de las películas favoritas del actor, Pelle el conquistador, asegura que no ha encontrado en su vida mejor colega ni amigo que Bergman. ¿Y él? "No tengo una respuesta fácil para ello. Necesito contarle algo. Nos llevábamos diez años de diferencia. Yo estaba en el instituto, y él ya actuaba y dirigía teatro en Estocolmo. Yo ya había oído hablar de él y de la controversia que levantaban sus producciones, a menudo provocativas. Empecé en el teatro, lo del cine me sonaba lejano, y fui a una escuela de drama donde hacías prácticas en teatros municipales. En Suecia, los ayuntamientos contratan a un director para programar toda la temporada en cada teatro municipal y, en el caso de Bergman, al final de la temporada, en verano, el mismo equipo teatral se convirtió en equipo de cine. Estuve en una de esas compañías municipales seis años y al tercero llegó Bergman. Fue una bendición".


Cuando Bergman se fue a Estocolmo, Von Sydow fue detrás. Y así nació la leyenda. "Fue un gran amigo. No, más que eso. Mucho más que eso". Titubea. "Sus producciones teatrales me estimulaban intelectualmente, me enseñaba. Poseía una gran imaginación, una enorme inteligencia y un estupendo sentido del humor, algo no menos importante. Nos dejó un legado artístico fundamental para entender al ser humano".


"Bergman poseía una gran imaginación, una enorme inteligencia y un estupendo sentido del humor, algo no menos importante"

En el cine nórdico siempre ha habido, generación tras generación de creadores, una exploración del límite entre realidad y espiritualidad. ¿Eso también afecta a quienes encarnan sus personajes, los actores? "Tampoco tengo una respuesta clara sobre ello. Pero puede que sí, que eso acabe entrando en tu cerebro y en tu alma". ¿Y por qué solo ha dirigido una película? "No es lo mío. Soy actor. Y punto. Aquella, Katinka, la hice porque me impresionó la novela danesa en la que se basó el guion, y no encontré quién la dirigiera. Se lo pedí a Bergman y a otros. Al final me empujó el productor".
En Sitges, Von Sydow ha recibido el Gran Premio Honorífico. ¿Se siente cómodo en un festival como este? "Lo bueno de una carrera larga es que has hecho de todo. Tenemos que desarrollar la habilidad de hacer buenos filmes, y para mí no hay géneros superiores o inferiores. Solo merece la pena hablar de si una película tiene valores o no, si entretiene o no". Es decir, ¿Flash Gordon, La tienda, El exorcista, Star Wars o Conan, el bárbaro valen tanto como Bergman? "Depende, pregunte al público. Y Bergman filmó también terror. Así calificaría La hora del lobo".
Per Olov Enquist, guionista de Pelle, el conquistador, escribió La noche de las tríbadas, una obra en la que Von Sydow encarnaba a August Strindberg que,aunque vapuleada en su estreno en 1977 por The New York Times, tuvo éxito en el resto del mundo. "Bibi Andersson también estaba en ella. El texto era estupendo, pero la producción no estaba a la altura y no sé si yo era el adecuado para encarnar a Strindberg [risas], tan maravilloso escritor como hombre insoportable". Da la sensación de que Bergman, Andersson, Enquist, la actriz Liv Ullmann o el director de fotografía Sven Nykvist, entre otros, formaron una ola de creadores sin parangón. "Suecia es un país pequeño y más pronto o tarde acabas trabajando con todos los que se dedican a lo mismo que tú".


"Quiero hacer comedia, estoy harto de guiones que me llegan para encarnar a religiosos"

Von Sydow recuerda con cariño sus rodajes con directores españoles como Juan Carlos Fresnadillo (Intacto) o José Antonio de la Loma (Jugando con la muerte). "Me encantó trabajar con Juan Carlos, e Intacto es estupenda. De la Loma fue un gran profesional... pero nunca llegué a ver la película". Ahora, en este momento de su carrera, le llegan papeles para el gran público, como en El despertar de la fuerza o Juego de tronos. "Yo no los he escogido, sino que me los ofrecen. Lo importante para un actor mayor como yo es seguir trabajando. A menudo, me llegan guiones de padres o abuelos enfermos que mueren. Aburridísimos. Así que si aparece Juego de Tronos o Star Wars me emociono. De acuerdo, mi personaje en El despertar de la Fuerza se muere [risas]. Pero no por viejo, sino porque está en mitad de una revolución". Golpea el banco de madera. "Espero seguir con esta suerte".
Desde hace años, por amor, Von Sydow vive en Francia, donde adquirió la doble nacionalidad. "Desde allí puedo desplazarme más fácilmente a otros países. Aún me quedan roles por encarar. Quiero hacer comedia, estoy harto de guiones que me llegan para encarnar a religiosos. Supongo que por mi voz y mi aspecto. Yo deseo lanzarme a cosas menos serias, divertirme. He bailado mucho en el teatro, y nada en el cine. Me apetece".

EL PAÍS

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