lunes, 21 de marzo de 2016

Hemingway / Un lugar limpio y bien iluminado

Viejo
Villavicencio, Colombia, 2012
Foto de Triunfo Arciniegas
Ernest Hemingway
UN LUGAR LIMPIO Y BIEN ILUMINADO


Hemingway / A Clean Well-Lighted Place

Era tarde y todos habían salido del café con excepción de un anciano que estaba sentado a la sombra que hacían las hojas del árbol, iluminado por la luz eléctrica. De día la calle estaba polvorienta, pero por la noche el rocío asentaba el polvo y al viejo le gustaba sentarse allí, tarde, porque aunque era sordo y por la noche reinaba la quietud, él notaba la diferencia. Los dos camareros del café notaban que el anciano estaba un poco ebrio; aunque era un buen cliente sabían que si tomaba demasiado se iría sin pagar, de modo que lo vigilaban.
-La semana pasada trató de suicidarse -dijo uno de ellos.
-¿Por qué?
-Estaba desesperado.
-¿Por qué?
-Por nada.
-¿Cómo sabes que era por nada?
-Porque tiene muchísimo dinero.

Frédérick Beigdeber / Oona y Salinger



SALINGER

Salvad al soldado Salinger

'Oona y Salinger' es la novela menos autobiográfica de Beigbeder y la más enjundiosa: un biopic sobre el autor de 'El guardián entre el centeno' y un ejercicio de ficción histórica


JAVIER APARICIO MAYDEU
21 MAR 2016 - 18:00 COT

Insolente, brillante e imprevisible, Beigbeder es un jugador empedernido que arriesga siempre en la ruleta de la literatura, dispuesto a reventar la banca a cualquier precio, incluso el del striptease moral en el que convirtió Una novela francesa (2009), escrita con el diablo en el cuerpo y en forma de proclama antisistema con aspecto de memorias-de-un-chico-malo. Ya había sido provocador y se había emborrachado de egotismo en 13,99 euros (2000), y su obra parecía destinada a ser sinónimo de atentado premeditado contra el establishment.
Pese a que la voz que narra es la de Beigbeder y a cada página se asoman su ironía, su autoconsciencia, su mitomanía y su complicidad con un lector al que se lleva de juerga, Oona y Salinger es la novela menos autobiográfica del autor, y seguramente la más enjundiosa. En realidad es su apuesta más fuerte. Nada menos que un biopic de J. D. Salinger y un ejercicio de ficción histórica (como los de Philip Roth en La conjura contra América o Doctorow en Ragtime) que contamina con imaginación y mentiras verosímiles la verdadera historia de la frustrada relación entre el autor de El guardián entre el centeno y una hermosa flapper llamada Oona O’Neill.






Salvad al soldado Salinger



Hija del dramaturgo Eugene O’Neill y una habitual en las páginas de Life, Oona conoció a Orson Welles y el alcohol y se casó con el maduro Charles Chaplin, con el que tuvo ocho hijos y una vida regalada; Salinger combatió en el desembarco de Normandía, alcanzó la fama como novelista y más tarde se eclipsó; y Beigbeder propone una estimulante reconstrucción de esa relación entre ambos, escribiendo las cartas apócrifas que un Salinger enamorado le escribió a Oona y que no han salido aún a la luz. ¡Oona y Jerry Salinger o Zelda Fitz­gerald y el soldado Ryan convertidos en 300 páginas en Mrs. Chaplin y Mr. Ghostwriter! ¿Y en medio? Un plató de cine de los cuarenta, una fiesta de papel en la que bailan Truman Capote —inventor de la non fiction novel, a la que adscribe Beigbeder su novela en el preliminar—, Mae West, Patton, Scorsese, Bernanos, Michael Jackson, Hemingway, Rihanna o Kim Novak, breves tratados de amor senex-puer y de heroísmo y banalidad, un bouillon de culture preparado con cine clásico americano, fotografías evocadoras, fetichismo literario, comentarios irónicos de un autor entrometido e historia del siglo XX en imágenes verbales, y una historia de amor cortés muy bien escrita. De la playa de Utah y los nightclubsdel Nueva York canalla a esa Suiza chic de celebridades como Nabokov y Coco Chanel.
Todo constituye un feliz pretexto para que el autor exhiba sus plumas de pavo real y juegue a ser el primero de la clase de literatura. Quiere siempre ser el perejil de todas las salsas, escribe su novela escribiendo a la vez cómo la escribe, y seduce con sus pastiches y sus manipulados clichés, con sus diálogos de Hollywood, sus cartas inventadas, sus listas a lo Perec, sus mistificaciones y su humor de vodevil. Siempre embaucador, en Conversations d’un enfant du siècle (Grasset, París, 2015), Beigbeder conversa consigo mismo, sueña con entrevistar a Salinger y acaba entrevistando a Scott Fitzgerald a título póstumo. Aquí se ha documentado a fondo, demuestra ser un maestro del simulacro y es capaz de convertir un episodio marginal en una recreación periodística tan ucrónica como adictiva.
Oona y Salinger. Frédéric Beigbeder. Traducción de Francés Rovira Anagrama Barcelona, 2016. 291 páginas. 19,90 euros


domingo, 20 de marzo de 2016

Hemingway / Un canario como regalo


Ernest Hemingway
BIOGRAFÍA
UN CANARIO COMO REGALO



      EL tren pasó rápidamente junto a una larga casa de piedra roja con jardín, y, en él, cuatro gruesas palmeras, a la sombra de cada una de las cuales había una mesa. Al otro lado estaba el mar. El tren penetró en una hendidura cavada en la roca rojiza y la arcilla, y el mar sólo podía verse entonces interrumpidamente y muy abajo, contra las rocas.
      —Lo compré en Palermo —dijo la dama norteamericana—. ­Sólo estuvimos en tierra una hora. Era un domingo por la ma­íiana. El hombre quería que le pagara en dólares y le di un dólar y medio. En realidad canta admirablemente.
      Hacía mucho calor en el tren y en el coche-salón. No en­traba ni un soplo de brisa por la ventanilla abierta. La dama norteamericana bajó la persiana de madera y ya no pudo ver­se más el mar, ni siquiera de vez en cuando. Al otro lado esta­ban los vidrios, luego el corredor, detrás una ventanilla abierta y fuera de ella árboles polvorientos, un camino asfaltado y extensos viñedos rodeados de grises colinas.

sábado, 19 de marzo de 2016

Hemingway / Colinas como elefantes blancos

fondo de Montañas Nevadas
Ernest Hemingway

COLINAS COMO ELEFANTES BLANCOS

Hills Like White Elephants by Hemingway

Del otro lado del valle del Ebro, las colinas eran largas y blancas. De este lado no había sombra ni árboles y la estación se alzaba al rayo del sol, entre dos líneas de rieles. Junto a la pared de la estación caía la sombra tibia del edificio y una cortina de cuentas de bambú colgaba en el vano de la puerta del bar, para que no entraran las moscas. El norteamericano y la muchacha que iba con él tomaron asiento en una mesa a la sombra, fuera del edificio. Hacía mucho calor y el expreso de Barcelona llegaría en cuarenta minutos. Se detenía dos minutos en este entronque y luego seguía hacia Madrid.
-¿Qué tomamos? -preguntó la muchacha. Se había quitado el sombrero y lo había puesto sobre la mesa.
-Hace calor -dijo el hombre.
-Tomemos cerveza.
-Dos cervezas -dijo el hombre hacia la cortina.
-¿Grandes? -preguntó una mujer desde el umbral.
-Sí. Dos grandes.

Ursula Andress / Recluida y enferma, la mejor chica Bond cumple 80 años



Ursula Andress

Recluida y enferma, la mejor chica Bond cumple 80 años

Su carrera a la fama y su vida amorosa siempre dieron qué hablar. Hoy está retirada tratando de luchar contra la osteoporosis, enfermedad que la aqueja desde hace varios años. 
Dora Becher
19 de marzo de 2016

Una rubia espectacular emerge de un mar azul trasparente. Tiene una bikini blanca y un cuchillo de buceo agarrado del traje de baño. Es Ursula Andress y esa sola escena en la segunda película de la saga del agente 007 (James Bond contra el Dr. NO), la consagra para siempre en la constelación de las sex symbols de los años sesenta y es, para muchos, la mejor chica Bond de la historia.
"Ser hermosa es un regalo pero no es suficiente para tener una vida plena", diría Andress años más tarde al diario suizo "Blick". Y lo terminaría demostrando con un camino a la fama lleno de pendientes, con abruptos sobresaltos en su vida amorasa, y una vejez que tanscurre en solitario y con cuidados intensivos por la fragilidad de sus huesos, producto de la osteopororsis que sufre desde hace años.

Recluida y enferma, la mejor chica Bond cumple 80 años
Ursula Andress, la mejor chica Bond cumple 80 años. Foto: AFP
Ursula Andress. Fue chica Bond en 1962 y hoy está cumpliendo 80 años.
Nacida en 1936 en Ostermundigen, Suiza, esta celebridad despabilaría la vida de los 15.000 habitantes de su ciudad. Hija de madre italiana y de un padre alemán que fue miembro del cuerpo diplomático de la Alemania nazi y desaparecido en la Segunda Guerra Mundial, fue educada por su abuelo en una estricta disciplina y realizando tareas de jardinería. "Fue como estar viviendo en el siglo XVII", diría en una entrevista. Pero tras aparecer junto a Sean Connery en 1962, su Agente 007 contra el Dr. NO, toda esa educación rigurosa sería arrasada por Hollywood que quería ver a Andress sin nada de ropa. Ese deseo se hizo finalmente realidad en 1965, cuando apareció en "Playboy" fotografiada por su marido de entonces, el actor John Derek.

Ejerció de mujer fatal en varias películas junto a estrellas de renombre como Dean Martin y Frank Sinatra en "4 for Texas", Elvis Presley en "Fun in Acapulco" y Peter Sellers in "What's New Pussycat"; y también en producciones ambiciosas, como "La décima víctima", junto con Marcello Mastroianni. Durante esos años, fue mucho más noticia por sus romances con James Dean, Ryan O'Neal, Dean Martin y Marlon Brando, entre otros. Maridos tuvo sólo uno: John Derek, sin embargo, el matrimonio terminó a los nueve años cuando la descubrieron con su amante. Se trataba de Jean Paul Belmondo. Luego llegaría el amor con el actor Harry Hamlin, quince años menor que ella, con el que tuvo su único hijo, Dimitri. La relación se rompió en 1984 y allí la vida afectiva de Andress no dio más señales de actividad. También apareció en muy pocas producciones de televisión y de cine.

Recluida y enferma, la mejor chica Bond cumple 80 años
El bikini blanco que se ve en la foto lo usó Ursula Andress como chica Bond en 1962. El año pasado fue subastado a 65 mil euros. Foto: AP
La bikini blanca que usó Andress se subastó el año pasado a 65 mil euros.
La Agencia de Noticias Suiza, SNA, señalaba recientemente que los hombres fueron para Andress un instrumento para avanzar en su carrera. "La carrera de Andress se construyó sobre la base de sus relaciones con hombres influyentes. Le interesaba convertirse en una estrella, viajar en limusinas y hospedarse en los hoteles de lujo".
Hoy, "Ursi", como la llaman en su Suiza natal sopla las 80 velitas. Vive en italia, en una finca del siglo XVIII que tiene en el campo. Ahí se aisló en 2005 sitiada por la osteorporosis y que le ha llevado a convertirse en una consecuente promotora de la investigación de esa enfermedad. Está retirada también del lujo y los hombres. Seguramente siempre se la recordará como "La chica Bond", pese a que hubo más de 60 hasta la fecha. Y por su bikini blanca, que el año pasado fue subastado en 65 mil euros 


viernes, 18 de marzo de 2016

Ernest Hemingway / Poemas




Ernest Hemingway

POEMAS

I

 La noche se acerca entre suaves y somnolientas plumas
oscureciendo el día
acariciando el brillo perlado
moldeando el barro
antes de que adquiera la dureza final
exigiendo que nos quedemos.


II
  
Hemos pensado los pensamientos más largos
y elegido los caminos más cortos.
Hemos danzado ritmos endemoniados,
temblando al regresar a casa para rezar;
para servir a un amo en la noche,
y a otro en el día.
  

III

 Sé que los monjes se masturban en la noche,
que los gatos caseros se retuercen,
que algunas muchachas muerden;
sin embargo
¿qué podría hacer
para cambiar las cosas?

  
IV
  
El deseo y
las dulces y afiladas penas
y las superficiales heridas
que fuiste tú,
se han convertido en una triste oscuridad.
Viene la noche con su rictus
a yacer conmigo
una torpe, fría y rígida bayoneta
sobre mi alma iluminada, palpitante.
  

y V
  
El Señor es mi pastor, no
le necesitaré demasiado tiempo.




Vargas Llosa / Hemingway y las guerras

Ernest Hemingway
Italia, 1918
Hemingway y las guerras
BIOGRAFÍA DE HEMINGWAY

Su vida fue intensa, violenta, rondando siempre la muerte. Alimentó sus cuentos, novelas y reportajes con esas experiencias, de una manera tan directa que su obra literaria es, ni más ni menos, una autobiografía apenas disimulada


FERNANDO VICENTE
Sabía que Hemingway escribía de pie, en un atril, como Víctor Hugo, pero no que lo hacía con lápiz y en unos cuadernos rayados de escolar, con una caligrafía tan tortuosa que hasta en la pantalla que aumenta varias veces su tamaño resulta muy difícil descifrar sus manuscritos.
La exposición que dedica la Morgan Library de Nueva York a Hemingway y las dos guerras mundiales permite seguir buena parte de su vida y su trabajo con detalle y descubrir, por ejemplo, que este hombre de acción era también muy puntilloso a la hora de escribir, casi un flaubertiano, pues rehízo nada menos que 17 veces el comienzo de su mejor novela, The Sun Also Rises (también llamadaFiesta, como en español). La colección de fotografías que documenta su vida es tan completa que, se diría, uno lo ve transformarse, desde el casi adolescente que era cuando participó como voluntario, conduciendo una ambulancia, en el frente italiano de la I Guerra Mundial, donde un explosivo estuvo a punto de matarlo —le extrajeron más de un centenar de esquirlas de las piernas y la espalda—, hasta la ruina humana que era, ya sin ilusiones ni memoria, cuando se voló la cabeza de un tiro de fusil en Idaho, a sus 62 años de edad.
Su vida fue intensa, violenta, rondando siempre la muerte, no solo en las guerras en las que estuvo como corresponsal o combatiente, sino también en los deportes que practicaba —el boxeo, la caza, la pesca en alta mar—, los viajes arriesgados, los desarreglos conyugales, los placeres ventrales y los ríos de alcohol. Vivió todo eso y alimentó sus cuentos, novelas y reportajes con esas experiencias, de una manera tan directa que, por lo menos en su caso, no hay duda alguna de que su obra literaria es, entre otras cosas, ni más ni menos que una autobiografía apenas disimulada.

Vargas Llosa / La prehistoria de Hemingway


Hemingway pescando_Key West_Florida_1928

La prehistoria de Hemingway

BIOGRAFÍA DE HEMINGWAY



Cuando Borges escribió que los novelistas norteamericanos habían hecho de la brutalidad una virtud literaria, pensaba seguramente en Hemingwwy. No sólo porque en sus novelas campea la violencia, sino porque tal vez en ningún otro escritor moderno la proeza física, el coraje, la fuerza bruta y el espíritu de destrucción alcanzan una dignidad parecida. Padecer o inflingir sufrimiento no es, en Hemingway, una desgraciada fatalidad de la condición humana; es la prueba a través de la cual el hombre trasciende su miserable circunstancia y se reviste de grandeza moral.Que era un gran escritor, no hay duda alguna. Lo prueba el hecho de que esté todavía tan vivo como novelista, a pesar de que su tabla de valores se halla hoy totalmente desacreditada. Hay en esto una instructiva paradoja, ¿Cómo se explica el fervor de los lectores de nuestros días, que son los de la revolución ecológica, la idolatría. conservacionista, el espiritualismo de los estupefacientes, el pacifismo y el desarme, por el aeda de la caza, el toreo, el boxeo y todas las manifestaciones del machismo? Se explica, simplemente, porque el cultor de esos anacronismos era un gran escritor, es decir, un artista dueño de unos medios de expresión y una fuerza comunicativa capaces de imponer su mundo ficticio a un público aun en contra de los valores dominantes de la época. No son las ideas de Hemingway las que pueden hoy día convencernos; su concepción del hombre y de la vida nos parecen superficiales y esquemáticas, además de ingenuas. Pese a ello, el hechizo de sus imágenes, la magia estoica de sus; frases, la perfecta elegancia con que en sus historias se ejecutan los ritos del combate, el amor o la matanza siguen seduciendo a los benignos jóvenes de hoy día ni más ni menos que a los iractindos de hace 30 años.

Scarlett Johansson según Steen Sundland

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Scarlett Johansson
Fotografías de Steen Sunland


Ursula Andress / La 'chica Bond' llega a los 80 cansada de lujo y amantes

Ursula Andress



La más sexy de todos los tiempos

Ursula Andress, la 'chica Bond' llega a los 80 cansada de lujo y amantes



Este 19 de marzo, cumplirá ocho décadas. Lo hará con su hijo en Italia. Vive retirada del lujo y los desnudos que la mitificaron
Vistió el biquini más famoso del cine que fue subastado por 65.000 euros y se relacionó con los hombres del 'show business' de Hollywood




La joven que fue capaz de seducir al mismísimo James Bond en Agente 007 contra el doctor No cumple 80 años este sábado 19 de marzo de 2016. Son los que han pasado desde que el pueblo suizo de Ostermundigen, de apenas 15.000 habitantes, viera nacer a la mayor sex symbol de la década de los 60. ¿Quien puede olvidar su característico biquini blanco -prenda casi prohibida entonces- allá por el año 1962?
Con madre italiana y padre alemán -miembro del cuerpo diplomático de la Alemania nazi y desaparecido en la Segunda Guerra Mundial- dominaba desde niña cuatro idiomas (alemán, francés, inglés e italiano). En su época dorada, a los 26 años, su acento alemán eran tan fuerte que casi la despiden de la película sobre el espía de ficción más famoso. Pero, el destino quiso que apareciera Nikki van der Zyl, que dobló su voz en hasta cuatro películas y, de paso, consiguió que Andress se consolidara en la industria cinematográfica.
Empezó temprano también con sus experiencias amorosas y su primera aventura sentimental reconocida le costó una orden de busca y captura por parte de la Interpol. Todo por haberse enamorado del actor Daniel Gélin, con el que mantuvo un tórrido romance durante sus años en París. El chico era 15 años mayor y, cuando su madre prohibió su relación, ambos se fugaron y se refugiaron en Roma, donde Andress protagonizaría su primera película a los 18 años. En el trabajo y en el amor, Ursula siempre fue precoz.
A pesar de haber trabajado con grandes como Elvis Presley o Frank Sinatra y haber sido amante de Kirk Douglas, James Dean o Marlon Brando, a ella nunca le importó el negocio del cine. Lo único que ocupaba su mente era convertirse en una estrella, viajar en limusinas y hospedarse en los hoteles de lujo. Incluso llegó a reconocer que prefería trabajar en películas que no le costasen mucho trabajo y por las que cobrase altas cantidades de dinero. A la vista está en la filmografía que protagoniza, unos papeles donde lo primordial era que la actriz pudiese desnudarse.
Su magnetismo siempre encandiló al público. Entre los hombres influyentes con los que se relacionó estaba Elvis Presley, que le regaló más de 20 canciones inéditas que no salieron al mercado sólo porque la actriz le había comentado que odiaba el rock y que era más de góspel. Le regaló también un BMW 507 que mantuvo en un garaje hasta ser subastado por un millón de dólares -lo mismo que, según cuenta la leyenda, muchos hombres han estado dispuestos a pagar por una noche con ella- en 1995. La mujer que consiguió dejar prendado al 'chico malo', James Dean, asegura que su época en Hollywood fue extraordinaria. Allí, la diva llegó a probarse el sujetador de la mismísima Marilyn Monroe en una prueba de vestuario.
Entre la lista de amantes, un marido y un hijo
Aunque fue un icono sexual hasta finales de los 70, sólo se ha casado una vez. El afortunado fue el actor John Derek, que adquiere especial importancia teniendo en cuenta que por él rechazó a James Dean. Derek fue quien fotografió el primer desnudo de Andress en 1965 en la revista Playboy, publicación en la que ha ocupado numerosas portadas a lo largo de su vida.
Sin embargo, el matrimonio terminó a los nueve años porque la catalogada como mujer más sexy del cine de todos los tiempos no pudo atarse a un sólo hombre y su amante fue descubierto. Se trataba de Jean Paul Belmondo, el primero de una larga lista de ellos. Luego llegó Harry Hamlin, del que la actriz se quedó embarazada de su único hijo, Dimitri (35).
Soplará las velas en su retiro de Italia
Su hijo provocó que se apartase del mundo del cine. En 1984 rompió la relación con Harry Hamlin y apareció en unas pocas producciones más hasta su última actuación en 2005 en Suiza. La osteoporosis que sufre desde hace años le ha llevado a promover la investigación de dicha enfermedad.
A sus 80 años vive tranquila en su retiro de Italia, una finca del siglo XVIII. Pero difícilmente será olvidada por la industria. Tampoco los fans de la saga de James Bond, que la recordarán como una de las mejores, sino la mejor, 'chica Bond' de la historia. Y a su biquini blanco, que fue subastado 53 años después de aparecer en pantalla por 65.000 euros. Y así cumple Ursula Andress ocho décadas: retirada del mundanal ruido, cansada ya del lujo... y de los hombres.