miércoles, 4 de enero de 2017

John Berger / El cuaderno de Bento

portada de 'El cuaderno de Bento'



'El cuaderno de Bento'
John Berger

Durante su breve existencia, el célebre filósofo Baruch Spinoza, padre de la Ilustración, llevó un cuaderno de apuntes que se perdió tras su muerte. En El cuaderno de Bento, el pintor, ensayista, activista y novelista John Berger imagina el aspecto que podría haber tenido ese cuaderno: un reflejo de cómo el arte puede orientar la mirada.
Un puñado de maravillosos dibujos, relatos iluminadores -como el de la anciana nadadora que tuvo que huir de Camboya-, y profundas reflexiones acerca de las flores, el cuerpo humano, el baile, los supermercados, los bufones de Velázquez, la ropa de bebé y las distintas formas de resistir a la crudeza del mundo.«Si buscas un escape, si deseas aprender, si te quieres entretener, léelo. Pero por encima de todo, si lo que buscas es inspiración, ¡léelo!»Everyday eBook
«Una meditación que levanta el ánimo.»
New York Times Style Magazine
«Berger sigue siendo capaz de llevarnos a la indignación y el encantamiento.»
The Boston Globe
«Admiro y amo la obra de John Berger... En la literatura contemporánea, Berger me parece incomparable. Desde D. H. Lawrence no ha habido un escritor capaz de ofrecer al mundo tal atención sobre los problemas humanos más disímiles, con una sensualidad que no renuncia a los imperativos de conciencia y responsabilidad...»
Susan Sontag

 Comienzo del libro

El filósofo Baruch Spinoza (1632-1677), más conocido como Benedict (o Bento) de Spinoza (o Espinosa), se ganaba la vida como pulidor de lentes y pasó los años más intensos de su corta vida escribiendo el Tratado de la reforma del entendimiento y la Ética, que sólo se publicaron después de su muerte. Sabemos, por las memorias de otras personas y sus recuerdos del filósofo, que también dibujaba. Disfrutaba dibujando. Siempre llevaba con él un cuaderno de dibujo. Tras su súbita muerte —tal vez a causa de la silicosis que le habría producido su trabajo de pulidor de lentes—, sus amigos rescataron sus cartas, manuscritos y notas, pero, al parecer, no encontraron ningún cuaderno con dibujos. O, de haberlo encontrado, posteriormente se perdió. Llevo años imaginándome que aparece uno de sus cuadernos de dibujo. No sé qué espero encontrar en él. ¿Dibujos de qué? ¿Dibujados cómo? De Hooch, Vermeer, Jan Steen, Gerard Dou eran sus contemporáneos. Durante algún tiempo, en Ámsterdam, vivió a pocos cientos de metros de la casa de Rembrandt, que era veintiséis años mayor que él. Hay biógrafos que sugieren que probablemente se conocieron. Como dibujante no debió de pasar de aficionado. No esperaba grandes dibujos en sus cuadernos, si llegaba a aparecer alguno. Tan sólo quería volver a leer sus palabras, algunas de sus sorprendentes proposiciones filosóficas y al mismo tiempo mirar aquellas cosas que él había observado con sus propios ojos.

http://www.elboomeran.com/obra/1454/el-cuaderno-de-bento/

Foto de John Berger
John Berger (Londres, 1926) se formó como pintor en la Central School of Arts. Además de un gran escritor -como lo es desde G., con el que obtiene el prestigioso Premio Booker--, es uno de los pensadores más influyentes de los últimos cincuenta años . Autor de novelas, ensayos, obras de teatro, películas, colaboraciones fotográficas y performances, ninguna manifestación artística se ha escapado a su talento. Sus obras sobre arte revolucionaron la manera de entender las Bellas Artes, y su compromiso con el campesinado europeo en la trilogía «De sus fatigas» , compuesta por Puerca tierra, Una vez en Europa y Lila y Flag, es ya modelo de empatía y lucidez. Alfaguara también ha publicado Hacia la boda, King, Fotocopias, Un pintor de hoy y Aquí nos vemos.





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