viernes, 18 de enero de 2019

Teatro en Londres / Un paseo por el West End


Gillian Anderson y Lily James, en una imagen promocional de 'Eva al desnudo'.

Un paseo (posible) por el West End

Propuestas para 2019 en Londres: Eva al desnudo por Ivo van Hove, dos joyas de Sondheim y mucho Pinter


MARCOS ORDOÑEZ
11 de enero de 2019


El West End londinense ha sido siempre un torbellino de estrenos imposible de abarcar: lo que sigue es, forzosamente, un breve muestreo dictado por mi gusto y para abrir el apetito a los aficionados de lo que la cartelera va a ofrecer en los primeros meses del nuevo año. Veamos.
El 2 de febrero vuelve a Londres Ivo van Hove, el director del Toneelgroep Amsterdam, para poner en escena Eva al desnudo en el Noël Coward Theatre. Van Hove es tan prolífico como desigual. Deslumbró con Panorama desde el puente en el Old Vic y Network en el National, y se pegó un trastazo con su versión de Obsesión, la película de Visconti, pese al gancho de Jude Law. En este caso, el gancho es Gillian Anderson, que en 2014 tuvo buena acogida como Blanche DuBois en Un tranvía llamado Deseo y encarnará a Margo Channing, el papel que interpretó Bette Davis. La acompaña Lily James en el rol de Eva, con el resto del reparto todavía por completar, la banda sonora a cargo de PJ Harvey y funciones hasta el 11 de mayo.
Si a muchos les parece difícil adaptar el clásico de Mankiewicz, tampoco parece sencillo llevar al teatro una película tan onírica (y “de culto”) como Berberian Sound Studio, de Peter Strickl­and, pero se han atrevido el dramaturgo Joel Horwood y el director Tom Scutt, con elenco encabezado por Tom Brooke, Enzo Cilenti y Eugenia Caruso. Se verá del 8 de febrero al 30 de marzo en la Donmar Warehouse.
Una de las cosas que más me gustan del teatro londinense es su continuo movimiento, a lomos de transfers y revivals: si una función tiene éxito, no tardará en pasar al West End o a reponerse en el mismo espacio donde vio la luz. Es el caso del enorme Follies de Sondheim, que en el inmaculado montaje (2017-2018) de Dominic Cooke triunfó en el Olivier, la sala principal del National, a la que volverá el 12 de febrero hasta (de momento) el 6 de abril, con cambios en el reparto: para citar tan solo dos, Joanna Riding sustituye a Imelda Staunton en el rol de Sally, y Alexander Hanson reemplaza a Philip Quast como Ben. No hay que perdérsela.
Y tienen hasta el 30 de marzo para ver (si encuentran entradas, claro) el aplaudidísimo revival de Company, otra joya del señor Sondheim, en el Gielgud Theatre. En la producción de Marianne Elliott hay un cambio esencial: Bobby se convierte en Bobbie, y la interpreta Rosalie Craig. Otros roles pasan de femeninos a masculinos o son parejas del mismo género; todo ello, claro está, con la aprobación de Sondheim, que supervisó el nuevo texto con la directora. Y una superestrella invitada: Patti LuPone, que interpreta a la ácida Joanne y canta lo que Andrzej Lukowski ha definido como una atómica versión de The Ladies Who Lunch.
Otro esperado retorno con excelente acogida, que puede verse en el Playhouse Theatre hasta el 6 de abril, es Caroline, or Change, el formidable y complejo musical de Tony Kushner (Angels in America) y Jeanine Tesori (la compositora de Fun Home). Vi el original en 2006, dirigido por George C. Wolfe, y me arrebató. El revival, montado por Michael Longhurst, es un triple transfer: se estrenó en Chichester, luego pasó al Hampstead Theatre, y de ahí al Playhouse. Inspirado en la infancia sureña de Kushner, narra la relación entre Caroline, una criada negra en una familia judía de Luisiana, y el niño Noah en los difíciles días de 1963, marcados por las muertes de Kennedy y de Luther King. Caroline corre a cargo de Sharon D. Clarke, una arrasadora veterana, en el rol que estrenó en el NT la gran Tonya Pinkins, y Charlie Gallacher es Noah. El texto (libro y canciones) de Kushner combina magia y áspero realismo; la partitura de Tesori es una sorprendente (y burbujeante) mezcla de klezmer, góspel y soul.
Para cerrar mi selección, vayan unas líneas para el que quizá sea el proyecto más ambicioso de 2019, Pinter at the Pinter, que echó a andar a finales del pasado mes de septiembre en el teatro que lleva el nombre del dramaturgo. Es difícil definir una serie de espectáculos que busca conmemorar el décimo aniversario de la muerte de Pinter en siete programas a lo largo de seis meses: 20 piezas cortas, algunas inéditas, a cargo de la Jamie Lloyd Company, formada por una treintena de primeras figuras, dirigidas por Lloyd, Lia Williams y Patrick Marber, entre otros. El ciclo se cierra con Betrayal, tal vez su obra más popular, que se representará desde el 5 de marzo hasta el 1 de junio. Su protagonista será Tom Hiddleston, en lo que supone su retorno al West End desde el Coriolano que estrenó en la Donmar Warehouse en 2014. El más reciente trabajo del actor es el Hamlet dirigido por Kenneth Branagh en 2017 para recoger fondos destinados a la Royal Academy of Dramatic Art (RADA).

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