jueves, 9 de enero de 2020

Jorie Graham / "Guantánamo"

 



Jorie Graham

«Guantánamo»

Traducción de Rubén Martín


Luna menguante. Se alza ahora. Un crujido, se marcha. Profunda
sobre exhaustos continentes. Me asombro dice mi
plenitud. Nadie nadie dice la habitación en la que
yazgo muy quieta en la
oscuridad observando. Tu corazón dice la luna, se mengua y se alza más. Dónde está. Tu
cautela, tus ojos tu dedo índice en
gatillo tu espina dorsal tu raciocinio—preferible
rechazar el contacto,
mantener la distancia, que mane de ti la sangre y las estrellas blancas te corroan, y el espino
que es tan blanco allí en el prado,
y la arena como sábana por las extensas playas, soldados que se aprestan, la rápida
mirada al cielo cuando las palabras clave, de plegaria, antes
de la captura, son pro-
feridas, escalofrío que no contiene odio pero no es amor, es neutral, sí, ex-
angüe, por ejemplo un brote cerca de donde
una mano descierra un
cerrojo de seguridad te llama
a voces, es un ejemplo del nadie-allí, y el sonido del agua se oscurece, y el viento
agita las hierbas, y sin
un grito fluye el frío como ojos de un perro
guardián, el guardián que fija su atención en la diferencia—solo la diferencia—y actos
cometiéndose en tu nombre, tus presos que llegan
a tu centro de detención, allí, en tus
ojos, la prisión, en la profundidad de tu pupila, el ablandamiento, tú entregando toda tu aten-
ción, tus ojos, tu celda, tu cautela, tu control,
después de todo es tuyo, sí, lo que has atrapado, aférralo, aferra
esto, aquí no hay ley, no estás expuesto a
enjuiciamiento, mira todo lo que quieras, se retorcerá para ti, ahí, en esta luz que se alza, protegido
de las consecuencias, haciendo de ti un
fantasma, sin un grito, sin un grito la
tarde se convierte en noche, las palabras parecían serlo todo y así
el equipo jurídico los declarará exentos,
exenciones para el drenaje de los lagos, para el asesinato de los mares, los esclavos en sus
aguas, no son de nuestra especie, exención que se llama
adelante, mezcla la sangre, toma de la carne, haz caja, prende fuego, postula el ecuador, oculta
el origen, di que estáis todos perdonados, di que son sólo
técnicas coercitivas de interrogación y contrarresistencia, como en dame tu
nombre, dámelo, te lo arrancaré, te lo re-
clasificaré, te ocultaré de ti, así mismo, solo un rato, no dolerá
mucho, piensa en un jardín, aparta tu mente de las
cosas, piensa mar, viento, trueno, raíz, piensa árbol que te mantendrá
erguido, imagina que te mantiene
erguido, elige ser quien eres, deprisa, elígelo, eso ayudará. La luna es más fría
de lo que piensas. Está llena de nada como
esta nuestra quietud. Intentamos que no se fijen en nosotros. Estamos en la quietud como si fuera
una vida otra en que infiltrarse. En nuestra piel
deslumbramos de inexistencia. Es un truco por supuesto pero a veces funciona. Si no lo
hace nos encontrarán, nos harán
gritar y arrastrarnos. Ansiaremos el perdón. No importa para qué, aquí no hay
hechos. Luna, ¿quién escribirá
el último poema? Tu velo echa a volar, su inutilidad hace sentir que aún
hay tiempo, ahora es cosa de dos,
me estás pidiendo que me pierda a mí misma.
En este desbordamiento de mi ojo,
lo hago.

Jorie Graham, Rompiente, 2008


DE OTROS MUNDOS
Jorie Graham / Mar cambiante
Jorie Graham / Rompiente / Reseña
Jorie Graham / Esto
Jorie Graham / Guantánamo
Los 50 mejores libros de 2020 / Cuarta parte
Jorie Graham / Las manos de mi madre me dibujan
Jorie Graham / Cenizas
Jorie Graham / Rompiente / Poesía no apta para holgazanes
Jorie Graham / Entrevista / Primera parte
Jorie Graham / Entrevista / Segunda parte
Jorie Graham / Deprisa / Enfermedad planetaria


KISS
A life in poetry / Jorie Graham / ‘I am living in the late season, but it has its songs, too’
Jorie Graham / The Way Things Work
Jorie Graham / This
Jorie Graham / Guantánamo
Beautiful Lies / The Poetry of Jorie Graham


Jorie Graham / "Esto"

 


Jorie Graham

«Esto»


Traducción de Rubén Martín

Luna llena, y las ramas del árbol vacío—corrección—las ramas
del árbol,
la exponen y rescatan, de repente, la dejan fluir y aumentar un poco, después
la envuelven otra vez,
tratándola como algo sin valor, ningún tesoro allí arriba se torna más
azul e incandescente,
cuando el viento agavilla las altas y extendidas ramas con in-
teligencia
en su nerviosa continuidad—de este minuto, de aquel—
Toda la luz de allí
toca estas ramas como cuerdas hasta que
puedes
escuchar la
helada ofrenda del invierno que es el viento entre los árboles que velan y
desvelan la luna, y hace
frío y
dentro de la casa alguien
manda instrucciones. Alguien cree que la muerte se puede
reparar.
Dentro hay magia, las huellas de pisadas nunca se hacen
visibles. La luna extiende su fluido en este ir y venir
humano sin dejar ahí huella. La luna
por toda la
idea de que ese “todo”
podría ser (y a nadie le importaría) un
juego. Ruido, sacerdotes, provincias, códigos postales,
se enroscan en la hierba
en torno a él. Los colectivos
toman el poder. El honor existe. El castigo justo existe. El sonido de
esclavos que no
son liberados. A los que se dice: queda otra vez pospuesto. La esperanza tal
como ahora existe en
ellos. Los que una vez vivieron cómo no están
aquí en esta
luz de luna, y cómo hay cosas en ella de las que uno se avergüenza
al instante, y también, al con-
templarla, el sentimiento de una lengua materna en la boca—y cómo, al mirar más lejos, puedes
hacer que esos árboles se apoyen, argentados, en
la idea de lo universal—apoyarse realmente—los extremos de sus ramas intentan
arañarla—
Hasta que crepita en uno: cómo podría uno engendrar, es lo que dice el
resplandor, y que no existen países
lejanos, sí los enemigos, y como si buscases el gran manto de
individualidad (luminoso) y de
inocencia y de fortuna—levanta tu mirada: el torturador bosteza esperando que termine
su día—se apoya en
los árboles para descansar, el instrumento destella, él levanta su mirada.


Jorie Graham, Rompiente, 2008




DE OTROS MUNDOS


KISS

A life in poetry / Jorie Graham / ‘I am living in the late season, but it has its songs, too’





Mujeres / Deborah Ann Woll





MULHERES

Deborah Ann Woll















Reconstruyendo a Proust en París


Tumba de Marcel Proust en el cementerio Père Lachaise.


Reconstruyendo a Proust en París

El noventa aniversario de su muerte reaviva en Francia el recuerdo del autor de 'En busca del tiempo perdido'


Camilo Sánchez
9 de enero de 2013

La Historia suele resarcir las injusticias de forma discreta. Una alargada escultura de un capitán del ejército francés sostiene una espada rota mientras los despistados transeúntes pasean, sin apenas advertir su existencia, por el Boulevard Raspail, en el distrito VI de París. En realidad no hay motivo para detenerse en ella. Esta ciudad es un cruce constante de leyendas grabadas en placas y monumentos, en puentes y obeliscos. Muchas de ellas reposan en el anonimato.

La estatua a la que casi nadie pone atención representa al oficial Alfred Dreyfus, acusado de espionaje y desterrado injustamente en 1894, debido a su origen judío, a la Isla del Diablo en la Guayana francesa. La crónica del conocido asunto Dreyfus forma parte de En busca del tiempo perdido, una suerte de catedral de más de 3.000 páginas donde Marcel Proust quiso explorar los entresijos de la memoria. El pasado noviembre se cumplieron 90 años de la muerte del escritor y las librerías francesas han dispuesto en sus anaqueles reediciones y estudios sobre la obra (incluido un librito con poemas inéditos y la detectivesca Le manteau de Proust, historia que va tras el rastro de su famoso abrigo).
El novelista parisiense escribía sentado en su cama sobre unos folios a los que iba añadiendo pequeños recortes de papel con correcciones y anotaciones al margen. El resultado era algo así como un collage en clave de rompecabezas. El Museo de las Cartas y Manuscritos, situado en pleno Boulevard Saint Germain, exhibe las pruebas de imprenta de algunas páginas de uno de los capítulos de la novela: A la sombra de las muchachas en flor. El proceso de reescritura se puede ver con detalle. También hay cartas y libros con dedicatorias, además de una exposición permanente dedicada a la correspondencia de tipos tan diferentes como el General De Gaulle o Freud.
A escasos metros del museo está la rue du Bac, calle de galerías de arte, tiendas y restaurantes, y que recoge sus nombre de las pequeñas barcas en que “las monjas de otro tiempo, las Miramiones, iban a los oficios en Notre-Dame” (El tiempo recobrado).
Siguiendo esta calle en dirección hacia el Sena y bordeando el río hasta el Quai des Grands Agustins, se llega en pocos minutos al restaurante Lapérouse. Charles Swann, personaje seminal en la obra, estudioso de Vermeer y celoso consumado, era un cliente asiduo: “Algunos días, en lugar de quedarse en casa, almorzaba en un restaurante bastante cercano, que antes apreciaba por su buena cocina y al que ahora sólo iba por una de esas razones a un tiempo místicas y ridículas que suelen calificarse de novelescas: porque ese restaurante llevaba el mismo nombre que la calle donde vivía Odette: Lapérouse 110” (Por el camino de Swann).
El Museo Carnavalet, en el céntrico barrio Le Marais, conserva parte importante de la memoria de la capital francesa. Entre tapices con escenas caballerescas y recuerdos de tipo heráldico hay un espacio reservado para un curioso mobiliario, compuesto por una cama, un bastón de petimetre a sus pies que hace de puente con un escritorio, y una serie de enseres personales. Se trata de los objetos que amueblaron las últimas habitaciones del escritor, como la del Bulevar Hausseman, famosa por el aislamiento de corcho con que la forró para evitar el ajetreo de la calle.
El Museo la ha dispuesto de forma idéntica a como estaba en el 44 de la rue de l'Amiral Hamelin, su último domicilio, ubicado en el distrito XVI de París. En la fachada de este inmueble, ahora un hotel de tres estrellas no muy lejos de los Campos Elíseos, hay una placa que recuerda la fecha de su muerte: 18 de noviembre de 1922.
Clavados en medio del Bois de Boulogne hay dos restaurantes que, a pesar de las inevitables transformaciones, mantienen su nombre y fachada de los días de la Belle Époque: Le Prés Catelan y Armenonvile. “Otras veces, un suntuoso follaje designaba como una oriflama un lugar determinado. Y podían distinguirse, como en un plano de colores, Armenonville, El Prado Catalán, Madrid, las orillas del lago y el hipódromo” (Por el camino de Swann).
Los visitantes del cementerio Père Lachaise peregrinan en silencio por las callecitas opacas del que es acaso el campo santo más conocido del mundo. Marcel Proust está sepultado bajo una tumba adusta de mármol negro, ubicada en la división 85. Murió a los 51 años. El capitán Dreyfus, de quien Proust defendió su causa con convicción, fue exculpado en 1906. La estatua de bronce con la que se le rinde tributo en el Boulevard Raspail tiene una placa con unas palabras en forma de epitafio que aún resuenan en el tiempo: “Si quieres que viva, haz que mi honor me sea devuelto” (Si tu veux que je vive, fais-moi rendre mon honneur).

Globos de Oro 2020 / Ricky Gervais escandaliza con chistes sobre pederastia, sexo y suicidios

Ricky Gervais


GLOBOS DE ORO 2020

Ricky Gervais escandaliza on chistes sobre pederastia, sexo y suicidios

El presentador, que vuelve por quinta vez al frente de la gala, ofrece un polémico monólogo inicial y bromea incluso sobre el "parrús" de Judi Dench


Tommaso Kock
Madrid, 6 de enero de 2020

El menú de los Globos de Oro 2020 preveía guisantes, zanahorias y risotto de champiñones. El pescado, incluido en un primer momento, fue eliminado de la selección final hace días: así, los premios pudieron presumir de su primera edición vegana. Pero, a cambio, la gala se entregó al presentador más carnívoro: el feroz Ricky Gervais volvía por quinta vez al frente de la ceremonia. Y, ya desde su monólogo inicial, se lanzó directo a la yugular de nominados y demás estrellas. Fue, además, subiendo su apuesta. Empezó llamando “Baby Yoda” a Joe Pesci; y terminó con una broma de contenido sexual extremo sobre un icono como Judi Dench. El show, en realidad, empezó incluso antes de la gala: "Me parece una idea genial que 800 personas quieran salvar el planeta y acudan, cada uno en su limusina, a tomar algo vegano". 

Ricky Gervais


La víspera, el presentador invitó a los espectadores a tomar un trago cada vez que a un divo se le quedara cara de querer pegarle un puñetazo. De respetar su consigna, se corría el riesgo de acabar borrachos tras apenas 15 minutos. “Es mi última vez [en la gala]. ¿Qué más da? Aunque en realidad nunca me ha importado”, arrancó Gervais. Y continuó: “Kevin Hart fue despedido en los Oscar [el año pasado] por sus viejos tuits ofensivos. Qué suerte para mí que la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood no entienda inglés”.

Ricky Gervais / El cómico que se ríe de todo y de todos


Ricky Gervais


Ricky Gervais, el cómico que se ríe de todo y de todos

"La gente piensa que como humorista soy un provocador, pero nada me gusta más que un final feliz", asegura el también director y actor británico, que presenta por quinto año la gala de los Globos de Oro


Ricky Gervais se ríe de todo y de todos. El cómico británico, de 58 años, habla sin tapujos y una aparente falta de respeto de Dios, el sida, bebés muertos, el Holocausto y las personas trans. La irreverencia y el sarcasmo son parte indisoluble de sus monólogos y actuaciones, ante los que ha ido cosechando un fiel grupo de seguidores y otro tanto de detractores. Pero eso a él le da igual. Tras revolucionar la televisión a comienzos de siglo con la serie The Office, Gervais ha dirigido y actuado en diversas películas y series, como la premiada Extras —de la BBC— o After Life —su última producción de Netflix—. En esta misma plataforma lanzó el pasado año un especial de comedia y este domingo volverá a ser el anfitrión por quinto año de los Globos de Oro.

Ricky Gervais dice lo que quiere




Ricky Gervais dice lo que quiere. Pese a quien pese

El cómico británico continúa su relación con Netflix con la serie 'After Life', en la que interpreta a un hombre con demasiada honestidad verbal


Alvaro P. Ruiz de Elvira
11 de marzo de 2019

De estrella y revolucionario de la televisión a principios de este siglo con The Office a fichaje millonario en Netflix. Entre medias, series y películas de mayor o menor calado, varias polémicas en los Globos de Oro y un paso por Twitter arrollador entre acérrimos seguidores y personas que le odian. El británico Ricky Gervais, de 57 años, sabe que tiene su público, el que entiende que ser un provocador forma parte de su oficio de cómico. Y también sabe que hay una multitud que no comprende por qué tiene que decir las cosas que dice y cómo las dice cuando él solo pretende ser honesto. Pero le da igual. Él siempre sigue con lo suyo.

Ricky Gervais no puede con el aburrimiento

Ricky Gervais


GLOBOS DE ORO 2016

Ricky Gervais no puede con el aburrimiento

El polémico actor presenta una gala de los Globos de Oro sin sobresaltos, en la que soltó todos los chistes más esperados


Tommaso Koch
Madrid, 11 de enero de 2016

Él dice que nunca lo entendió. “Sinceramente”, declaró Ricky Gervais a The Hollywood Reporter, “me impresionó que a la gente le pareciera chocante lo que hice”. Al fin y al cabo, sostiene que lo suyo solo era humor. Feroz, eso sí, porque Gervais se rió de todos y todo durante los tres años en que presentó los Globos de Oro, entre 2010 y 2012. En su última aparición, machacó a los propios premios: “Los Globos de Oro son, frente los Oscar, lo que sería Kim Kardashian frente a Kate Middleton. Más ruidosos, más cutres, más borrachos”. De ahí que él mismo diera por hecho que no volverían a contratarle jamás. Sin embargo, tras tres años de ausencia, ahí estaba Gervais otra vez como anfitrión de la ceremonia. Bajo el brazo, llevaba la esperanza de miles de espectadores de ver, por una vez, una gala ágil, divertida y mordaz.
icky Gervais (izquierda) con Mel Gibson, en uno de los momentos más comentados de la gala. 

Tres horas de ceremonia y agradecimientos, eso sí, son un enemigo casi imbatible para la comedia. Además, Gervais apenas se colaba, de vez en cuando, entre un premio y otro. De ahí que poco pudo hacer el presentador para darle otro ritmo a una cita que por lo menos cumplió con sus tiempos casi a rajatabla, tanto que ni le quedó tiempo para despedirse. Desde luego, el británico lo intentó, aunque quizás con menos esmero que en otras ocasiones. Una provocación que lanzó hacia el ecuador de la gala fue quizás lo que pensaron algunos de los que la siguieron en directo: “Matadme”.

La transformación de Renée Zellweger 17 años después


Renée Zellweger, en los Globos de Oro.  

La transformación de Renée Zellweger 17 años después

La actriz, reciente ganadora de un Globo de Oro, ha logrado aceptar el paso del tiempo y el peso de la fama tras un periodo en el que necesitó apartarse de la industria del cine


Madrid, 6 de enero de 2020

A Hollywood le encantan los retornos y el de la protagonista de Renée Zellweger es el más sonado de la temporada. "Diecisiete años después no tenéis mala pinta" dijo la actriz el domingo por la noche recordando su premio por Cold Mountain. El premio le ha llegado gracias a su papel en Judy donde da vida a la estrella Judy Garland en uno de los momentos más complicados de su vida, cuando tuvo que viajar a Londres para ofrecer una serie de conciertos, arruinada, lejos de sus hijos y con un profundo problema de alcoholismo y adicción a las drogas.

miércoles, 8 de enero de 2020

Scarlett Johansson se convierte en una Jessica Rabbit moderna para los Golden Globes


Scarlett Johansson
Foto de John Kopaloff

LAS MUJERES MÀS BELLAS DEL MUNDO


Scarlett Johansson se convierte en una Jessica Rabbit moderna para los Golden Globes


POR AMIRA SAIM
5 DE ENERO DE 2020
Scarlett Johansson se convirtió en una de las mejores vestidas de los Golden Globes 2020 con un impresionante vestido rojo
Scarlett Johansson fue una de las celebridades más esperadas de los Golden Globes 2020 tanto por su nominación al premio a Mejor Actriz en una película dramática por su rol en Marriage Story junto a Adam Driver, como por el look que llevaría esa noche... Y que lance la primera piedra quien no estaba esperando ver qué llevaría la actriz.

Vikki Dougan / La verdadera Jessica Rabbit


nuncalosabre.La verdadera Jessica Rabbit - Vikki Dougan

Vikki Dougan

La verdadera Jessica Rabbit 

Fotografías de Ralph Crane

Siempre se ha asumido que la actriz Veronica Lake fue la inspiración para representar a Jessica Rabbit, en la película de Disney ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, realizada en 1988.

nuncalosabre.La verdadera Jessica Rabbit - Vikki Dougan

Pero mucho menos conocida y casi olvidada, nos encontramos con la modelo/actriz Vikki Dougan, que fue en la que realmente está inspirada la icónica pin-up de dibujos animados.

Miranda Kerr / Fotos de Willy Vanderperre



LAS MUJERES MÁS BELLAS DEL MUNDO
Miranda Kerr
FOTOS DE WILLY VANDERPERRE


Las mujeres más bellas del mundo / Jessica Wilde



LAS MUJERES MÁS BELLAS DEL MUNDO
JESSICA WILDE


Herb Ritts / Carla Bruni y otras mujeres desnudas

Carla Bruni, 1990
Herb Ritts
CARLA BRUNI
Y OTRAS MUJERES DESNUDAS

Neith with tumbleweed, 1986
Now and Zen 1, El Mirage, 1999