sábado, 15 de diciembre de 2012

Javier Marías / La dignidad de un escritor



Javier Marías rechaza Premio Nacional

La dignidad de un escritor

Por: Redacción Cultura

Cultura |El Espectador, 25 Oct 2012 - 10:23 pm

El escritor español, al no aceptar el galardón otorgado por el Ministerio de Cultura, adujo que no quería dinero ni honores que provinieran del erario.


Javier Marías fue elegido por el Ministerio de Cultura por su libro “Los enamoramientos”. / AFP




“Estoy siendo coherente con lo que siempre he dicho, que nunca recibiría un premio institucional. Si hubiera estado el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) en el poder, hubiera hecho lo mismo”, fueron las primeras palabras del escritor español Javier Marías para explicar su no aceptación del Premio Nacional de narrativa que le otorgó ayer el Ministerio de Cultura.
Marías convocó a una rueda de prensa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde dijo: “Me parece recordar que la decisión de no aceptar invitaciones del Ministerio de Cultura o del Instituto Cervantes fue a partir de 1995. Creo que ese año hubo un Salón de París en el que España era país invitado. Recuerdo que hubo listas de invitados. Asistí a ese salón invitado por el Ministerio de Cultura francés. Por aquel entonces pensé que no quería verme involucrado en eso, en esas polémicas. Aquí se politiza todo. Fui pensando que no debía aceptar ningún premio. Lo fui madurando. En 1998 acepté el de la Comunidad de Madrid. Dudé, pero era un premio sin mucha repercusión y era de mi ciudad natal. Luego, decidí que no aceptaría ningún otro premio de carácter oficial o institucional”.
Marías, hijo del filósofo Julián Marías, quien padeció la represión del régimen franquista por sus posturas republicanas, publicó en 1970 su primera novela, Los dominios del lobo. En 1972 publicó Travesía del horizonte y en 1978 El monarca del tiempo. En los años 80 publicó El hombre sentimental y Todas las almas. En 1994 escribió Mañana en la batalla piensa en mí (título tomado de un verso de Shakespeare, al igual que Corazón tan blanco), que recibió numerosos premios en Europa y América. El año pasado se editó Los enamoramientos, una novela detectivesca que, al decir de los críticos, plantea problemas filosóficos y éticos. La historia, relatada en primera persona, fue traducida a 18 idiomas, vendió más de 100.000 ejemplares y fue la obra elegida por el jurado del Ministerio para otorgarle a Marías. el premio.
En algunos de los apartes de su explicación, ayer, Marías aclaró que mantenía su postura “prescindiendo de quién gobierna, me da igual que sea el PSOE o el PP (Partido Popular). Decidí que no iba a prestarme en modo alguno a que se dijera: este ha sido favorecido, le han invitado mucho al Cervantes, ha hecho carrera gracias a ayudas estatales. De lo que digo podrían ser testigos mis compañeros de la RAE (Real Academia Española de la Lengua, una de las instituciones que tiene derecho a presentar candidatos al premio Cervantes), que el año pasado recuerdo que en una votación inicial me propusieron para el Cervantes; ante esa perspectiva, intervine y les dije que agradecía su confianza, pero les rogaba que se abstuvieran de poner mi nombre, porque si me lo hubiesen dado no lo podría aceptar”.
Más adelante agradeció al jurado que lo eligió para el premio y contó que cuando lo llamaron para informarle la noticia, también le contaron que uno de los miembros del jurado creía que él iba a rechazar el premio. “Aún así, consideraron que no era asunto suyo y que tenían que premiar el libro más merecedor, según ellos”. El escritor explicó que “al principio, en otras épocas, habría sido motivo de alegría (el reconocimiento), es algo halagador que una novela que hayas escrito, con mucha inseguridad, sea reconocida; pero no he tenido duda a la hora de pensar que, como he expresado varias veces, no lo aceptaría. Tampoco quería asimilarme; recuerdo que ha habido autores siempre muy alejados del poder, que se habían manifestado así, no voy a hacer nombres, y sin embargo, cuando se les dio un premio nacional lo aceptaron. En este país hay poca memoria para lo que conviene; la gente puede cambiar de opinión, me parece bien; pero me parecería inconsecuente que con mi postura de estos años de pronto hoy, por un premio con cantidad apreciable de dinero, ahora ya sí. Habría sido indecente por mi parte”.
Al final de su charla, Javier Marías recordó que “Thomas Bernhard hablaba de lo horroroso que era recibir los premios, y de las ceremonias de entrega. Decía que los había aceptado por dinero y que estaba bien. Pero, aún así, decía: ‘¿Cómo se me ocurrió aceptar el Premio Nacional?’. Pensando también en él, prefiero no aceptarlo y no ser considerado un especie de abanderado oficial. Y con esto no quiero decir que todos los que lo han recibido antes lo sean. La mayoría es gente independiente. Pero es un galardón que, en este país, prefiero no tener”.

Marías dice “no quiero” a Cultura

El escritor madrileño rechaza el Premio Nacional de Narrativa por su novela ‘Los enamoramientos’ Ya había dicho y escrito que no deseaba recibir recompensas institucionales








Lo había dicho y escrito en varias ocasiones: “No recibiré ningún premio institucional”. Solo le faltaba a Javier Marías cumplir con su palabra. Y ayer lo hizo. Al escritor y académico de la RAE, la noticia de que había ganado el Premio Nacional de Narrativa por su novela Los enamoramientos (Alfaguara) no le cayó demasiado bien. O le cayó a la perfección para eso, para cumplir con lo dicho y escrito. Consecuencia lógica de todo ello, rechazó educada pero tajantemente el galardón, concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y con una cuantía económica de 20.000 euros que, ahora, se quedarán en la necesitada hucha ministerial.
Una sorpresa más que le depara la novela de la que Javier Marías (Madrid, 1951) aún se siente inseguro y con dudas. A pesar de que ha tenido el favor del público y de la crítica y que ya han sido vendidos sus derechos a más de veinte idiomas. Pero él cree que debe ser consecuente y coherente con su actitud de los últimos años. Una postura de rechazo al premio que aunque tiene una razón clara, está rodeada de otras tres. Las desveló, poco a poco, desde las seis de la tarde en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a donde llegó vestido de negro y camisa blanca, tras andar unos veinte minutos desde su céntrica casa bajo un cielo plomizo en tregua con la llovizna.
Una vez en el salón Ramón Gómez de la Serna, y frente a medio centenar de periodistas, Marías sacó del bolsillo de la chaqueta una hoja blanca doblada en cuadro partes. La desdobló y empezó a leer los motivos con voz clara y templada:

“No quiero ser visto como un autor favorecido por este o aquel Gobierno”
“Ante la noticia de que mi novela Los enamoramientos ha sido distinguida con el Premio Nacional de Narrativa de este año, quisiera agradecer profundamente, antes de nada, la gentileza y la generosidad de los miembros del jurado por haberla tenido en tanta consideración.
Al ser este un galardón institucional, oficial y estatal, otorgado por el Ministerio de Cultura, no me es posible, sin embargo, aceptarlo. Lamentaría que esta postura mía se viera como un desdén hacia nadie. No lo es. Se trata solamente de una cuestión de consecuencia. Es decir, de mi deseo de ser consecuente.
Desde hace muchos años no he aceptado ninguna invitación de los institutos Cervantes, ni del Ministerio de Cultura, ni siquiera de las Universidades públicas o de Televisión Española. Durante todo este tiempo he esquivado a las instituciones del Estado, independientemente de qué partido gobernara, y he rechazado toda remuneración que procediera del erario público. (...) Y en verdad lamento no poder aceptar lo que en otras épocas habría sido tan sólo motivo de alegría".
Terminada la lectura llegaron las preguntas y las respuestas. Recordó el escritor y académico que es una decisión coherente con otras porque este año ya rechazó un premio oficial, que no reveló, dotado con 15.000 euros (“Este año ya he rechazado dos premios con un total de 35.000 euros. No sé si estoy siendo muy sensato”). E hizo otra confesión: el año pasado pidió a sus colegas académicos de la RAE que barajaban su nombre como candidato al Premio Cervantes que no lo hicieran. Y cuando uno de los tomos de su trilogía de Tu rostro mañana sonó para el Nacional de Narrativa, le dijo a su editora que no lo recibiría. Una postura que tiene clara desde 1995.

Los motivos

El revuelo causado por la decisión de ayer en todos los medios de comunicación y en las redes sociales que apoyaban y aplaudían su decisión, incluso sin saber los motivos, sorprendió a Marías. Varios miembros del jurado se han mostrado sorprendidos. Marcos Giralt Torrente, ganador el año pasado por Tiempo de vida dice que “con esto Marías contribuye a devaluar uno de los pocos premios que, con equivocaciones o aciertos, no están vinculados a en España a intereses editoriales”.
Para el autor de Los enamoramientos las sensaciones son contradictorias, primero por que es un halago y segundo porque no cree que deba ni pueda recibir un galardón oficial: “Sería una sinvergonzonería por mi parte aceptar ahora un premio cuando he estado tantos años diciendo que no lo recibiría. No quiero prestarme a estar involucrado en cualquier tipo de sospecha o de recibir favores. Es una actitud consecuente. Sería indecente aceptarlo”.
Preguntado sobre si había algún motivo político en su postura, él que ha sido tan crítico con el gobierno de Rajoy y con los recortes a la Cultura, Javier Marías dijo: “No exactamente. Mi postura viene de antiguo y no tiene que ver con quien gobierne. El Estado no tiene que darme nada por ejercer mi tarea de escritor que es algo que he elegido yo por propia iniciativa”. Pero dos segundos después reconoció: “Quizá este momento, por toda la situación política, añade otro motivo más para mi decisión”.
¿Y por que no aceptarlo como reivindicación positiva y donar el dinero? “Hubiera sido demagógico. Ellos sabrán qué hacer con el dinero, o darlo a las bibliotecas públicas, cuyo presupuesto es cero”.
Apareció, entonces, un tercer motivo: Su padre. El hecho de que Julián Marías, gran ensayista que falleció a los 91 años, nunca recibió el premio de Ensayo, por lo cual considera que no debe ni puede recibirlo él tampoco. Así lo recordó en un artículo de junio de 2011 en su columna de El País Semanal. Un momento emotivo en el que evocó a grandes autores españoles que nunca recibieron premios, como Juan Benet, Jaime Gil de Biedma o Juan García Hortelano. No olvidó a aquellos autores contemporáneos a los que también los premios han sido esquivos como Eduardo Mendoza o Enrique Vila-Matas. Eso no significa, aclaró Marías, que los galardones oficiales no hayan reconocido a importantes autores como el Cervantes a Juan Marsé o Rafael Sánchez Ferlosio (“que está más allá del bien y del mal”), o el Nacional a Antonio Muñoz Molina.

La votación

La posibilidad de que Javier Marías rechazara el Premio Nacional de Narrativa sobrevoló ayer por la mañana la reunión de los 11 miembros del jurado, formado por personalidades del mundo de las letras. “Todo el mundo dio por supuesto que lo aceptaría, pero alguien preguntó qué pasaría si no era así”, recordaron varios jueces del galardón. La respuesta a esa posibilidad llegó de parte de las dos representantes de Cultura (que cuenta con voz, pero sin voto): “Marías sólo rechaza los viajes subvencionados”. Se trataba de la presidenta del jurado -la directora general de Políticas e Industrias Culturales y del Libro, Teresa Lizaranzu-, y la vicepresidenta -la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Mónica Fernández. Sí hubo un debate, pero los miembros del jurado y fuentes del Ministerio aseguran que la decisión final se adoptó teniendo en cuenta “solo criterios estrictamente literarios”. Poco antes del mediodía, la novela de Marías ganaba por mayoría.
Este nuevo capítulo de la vida de Los enamoramientos empezó hace un par de semanas. Fue cuando los miembros del jurado recibieron un correo electrónico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en el que se les pedía que sugirieran dos novelas candidatas, “excepcionalmente tres”. El número final de candidatos fue “de entre 15 y 20 nombres”. La decisión final se dio ayer en un salón de la quinta planta de la subsecretaría de Estado de Cultura en su sede de la Plaza de las Cortes, de Madrid. Alrededor de una mesa se inició una ronda de votaciones con sobre cerrado en la que se fueron dejando fuera candidatos. En total fueron ocho votaciones. “Primero se vota a cinco nombres, luego a cuatro, luego tres y luego dos. En cada una de esas votaciones fueron cayendo candidatos, en la primera tanda quien tenía cero o solo un voto, en la siguiente los que solo tenían cero, uno, o dos votos, y así sucesivamente. Al final quedaron dos nombres. Las dos o tres novelas finales eran muy buenas”. Y ganó Los enamoramientos.
Los delegados del Ministerio pidieron no divulgar la noticia y esperar un par de horas, para dar tiempo a comunicar al ganador e informar al ministro José Ignacio Wert. Pero, poco antes de la una de la tarde, EL PAÍS dio la exclusiva en su edición digital. Luego, antes de la hora de la comida, una delegada del ministerio habló con Marías, quien le explicó los motivos por los cuales declinaba el premio. Silencio. Poco después de las tres de la tarde, EL PAIS anunciaba otro vuelco en la noticia al anunciar que Marías rechazaba el galardón. El teléfono del escritor no dejaba de sonar con múltiples felicitaciones unas por el premio, otras por rechazarlo y unas cuantas por los dos. Las redes sociales empezaron a hacer lo mismo.
Hacia las cinco y media, Javier Marías, atravesó andando el centro, subió a la quinta planta del Círculo de Bellas Artes, y entró en la sala Ramón Gómez de la Serna donde contó la alegría y la pena por no aceptar el premio para Los enamoramientos. Es su novela número 11, o 13 si se cuentan de manera individual los tomos de su trilogía Tu rostro mañana. Precisamente esta es la novela que él considera la mejor de su obra, y junto a ella otras como Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí y Negra espalda del tiempo. “Pero el propio autor es el peor juez de lo que hace”.
Casi una hora después de preguntas, la sala quedó vacía y ante la pregunta de si su decisión de ayer podía ser negativa para posibles nuevos premios internacionales, Marías insistió en que no porque su posición es sobre los premios oficiales en España. En total, él ya ha recibido una veintena de galardones nacionales e internacionales. La penúltima distinción simbólica es que este otoño ha entrado a formar parte de la selecta colección de Modern Classics de la editorial británica Penguin.
¿Y esta decisión de rechazar premios oficiales en España no afectaría a una posible candidatura al Nobel, donde su nombre suele aparecer en las quinielas y apuestas? “La Academia sueca, que yo sepa, no tiene ningún motivo para concederme el premio. Y no tengo que preocuparme por algo que no va a suceder”.
* Con información de Antonio Fraguas

Entre la tristeza y la sorpresa

ANTONIO FRAGUAS
Las 11 “destacadas personalidades del ámbito de las letras” que el Ministerio de Cultura designó como miembros del jurado para fallar ayer el ganador del Premio Nacional de Narrativa no podían sospechar que el escritor madrileño Javier Marías, galardonado por su novela Los enamoramientos (Alfaguara), fuera a rechazar la distinción.
Marcos Giralt, que formó parte del jurado en calidad de ganador de este mismo galardón el año pasado por su novela Tiempo de vida, siguió en vídeo el final de la rueda de prensa que Marías ofreció ayer por al tarde en Madrid. Giralt expresó su decepción por vía telefónica: “Con esto contribuye a devaluar uno de los pocos premios que, con equivocaciones y aciertos, no están vinculados en España a intereses editoriales. Siento tristeza por quien podía haberlo ganado en su lugar”.
“Respetando las razones por las que los pueda rechazar, me parecería más útil que hubiese aceptado el premio y destinado el dinero a la caridad o a una organización que represente su desacuerdo político. Los miembros del jurado no representan a ningún Gobierno. Los representantes del Gobierno tienen voz pero no voto. El dinero se lo da el Estado, pero el premio se lo da un jurado”, ha añadido Giralt.
Darío Villanueva, secretario general de la Real Academia Española se declaraba “muy sorprendido” antes de entrar a una reunión de esa institución: “El jurado hizo lo que tenía que hacer. Hubo ocho votaciones y al final de esas votaciones se eligió a Marías por una amplia mayoría. Salí muy satisfecho del comportamiento del jurado, hubo debate no agrio pero sí intenso. Pienso que esta novela merecía este premio”. En el mismo sentido se expresó Jon Kortazar, jurado a propuesta de la Real Academia de la Lengua Vasca: “Me parece una magnífica novela que merecía el premio”.
La periodista Soledad Gallego-Díaz, miembro del jurado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, señaló: “Los enamoramientos’ estuvo entre las favoritas desde el primer momento y la hemos elegido porque nos parecía la mejor”.
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/25/actualidad/1351195897_708586.html

Jurado Premio Narrativa 2012

Presidenta: Doña María Teresa Lizaranzu Perinat, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro. Vicepresidenta: Doña Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Vocales: Propuestos por las entidades correspondientes: A propuesta de la Real Academia Española: Don Darío Villanueva Prieto. A propuesta de la Real Academia Gallega/Real Academia Galega: Don Manuel González González. A propuesta de la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia: Don Jon Kortazar Uriarte. A propuesta del Instituto de Estudios Catalanes/ Institut d'Estudis Catalans: Doña María Ángeles Vilallonga Vives. A propuesta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE): Don José Luis Corral Lafuente. A propuesta de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE): Doña Clara Sánchez Muñoz. A propuesta de la Asociación Española de Críticos Literarios: Don José Luis Martín Nogales. A propuesta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE): Doña Soledad Gallego-Díaz Fajardo. A propuesta del Centro de Estudios de Género: Doña María Milagros Rivera Garretas. A propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte: Don Fernando Rodríguez Lafuente. Los dos últimos autores galardonados: Edición 2010: Don José Javier Cercas Mena. Edición 2011: Don Marcos Giralt Torrente. Secretaria: Doña Alicia García Molina, Jefe del Servicio de Promoción de las Letras de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, que actuará con voz pero sin voto.


LA ZONA FANTASMA

Cortar el revesino


He hablado de este asunto en otras ocasiones, y me disculpo por la repetición. Pero es que también los vicios españoles se repiten hasta la saciedad desde hace siglos y nadie parece dispuesto a enmendarlos. Se reconocen, pero siempre como "cosa del pasado", a la vez que quienes los condenan los reiteran infaliblemente en el presente, sin darse cuenta o con gran cinismo, en realidad no sé por qué otorgo el beneficio de la duda. Se habla, por ejemplo, de lo mal que sus contemporáneos -los colegas escritores, no los lectores- trataron a Cervantes, cuyos talento y éxito tardíos no pudieron perdonarse: recuérdese que a la publicación de la Primera Parte del Quijote su autor contaba cincuenta y siete años, que debía de ser como tener hoy setenta y cinco, y diez más cuando dio la Segunda Parte a la imprenta. Escandaliza el largo ostracismo a que fueron sometidos Clarín y su Regenta (hasta los años sesenta del siglo XX, como quien dice), o los pocos honores conferidos a Valle-Inclán en vida. Quienes los conceden ahora se rasgan las vestiduras ante los errores e injusticias de otros tiempos, y se aplican a perpetuarlos en la actualidad. Acaba de ocurrir una vez más al morir Jorge Semprún. Oigo a Javier Solana lamentarse del escaso reconocimiento habido en España a quien escribió buena parte de su obra en francés pero también buena parte en español; a quien, pese a vivir principalmente en París, nunca quiso perder su ciudadanía original y por ello no pudo ser elegido miembro de la Academia Francesa. Semprún fue español de principio a fin, y sólo los muy tontos o los muy patrioteros creen que la lengua en la que uno escribe es determinante de nada. Quienes hemos traducido sabemos que ese factor, con ser importante, es secundario; que las lenguas no son gran cosa en sí mismas: un vehículo, una herramienta para expresarse y entenderse, jamás un fin ni algo sagrado. Oigo también que, "a título póstumo", a Semprún se le ha concedido "la Orden de las Artes y las Letras" en nuestro país.

"No me alegran esos premios que se otorgan a la edad, y no al talento"
No sé qué Orden es esa. Ni siquiera sabía de su existencia, y, dado que llevo cuarenta años publicando, infiero que no es codiciada y que a nadie le importa. Pero seguro que al que menos le importa es a Semprún muerto. Cada vez que se da algo póstumamente se me llevan los demonios, sobre todo si el finado ha sido longevo y ha habido tiempo de sobra para honrarlo cuando aún podía disfrutarlo. Claro que tampoco me alegran mucho esos premios que tan frecuentemente se otorgan a la edad, y no al talento, y que resultan más una humillación que un agasajo para quienes los reciben. Parece que los jurados estén refunfuñando: "Bueno, como tiene usted más de ochenta años y no se ha muerto, vamos a celebrarle lo que escribió antes de los sesenta". Porque a veces se da la circunstancia de que el octogenario en cuestión lleva ya un par de decenios sin entregar nada que valga mucho la pena. Y uno se pregunta: ¿por qué no se lo premió en su mejor época, y cuando en verdad estaba activo? Para cortarle el revesino, por utilizar una expresión de tiempos de Cervantes (significaba "interrumpir el discurso o dificultar las pretensiones de alguien"), algo a lo que España siempre ha sido aficionada, y lo continúa siendo. "¿A ver qué se va a creer este? Ya ha subido mucho, hay que frenarlo", parece ser el propósito nacional a través de los siglos.
Propósito alcanzado numerosas veces. Algunos muy buenos escritores han sido galardonados con los premios oficiales -el Cervantes, el de las Letras, el Nacional-, pero también muchos medianos y malos. En cambio se murieron sin obtener ni siquiera el último -el de menor categoría- Juan Benet, Jaime Gil de Biedma y Juan García Hortelano, y los tres eran ya sexagenarios. Lo mismo le pasó a mi padre, Julián Marías, y él murió nonagenario. Estos premios les han sido esquivos siempre a autores como Eduardo Mendoza, que ya ha cumplido los sesenta y ocho, a Félix de Azúa, que cuenta uno menos, y a Francisco Rico, con uno más; a Leopoldo María Panero y a Enrique Vila-Matas, que andan por los sesenta y tres; a Arturo Pérez-Reverte y a Luis Antonio de Villena, que tienen casi sesenta; a Soledad Puértolas y a otros de valía y obra abundante. Es llamativo que ninguno de sus libros fuera visto jamás como "el mejor del año" en narrativa, poesía, ensayo o historia, según los casos. Sé, por un testigo, que cuando Gil de Biedma rondaba ya la sesentena, se le negó un Premio Nacional con el siguiente argumento: "No estamos aquí para juvenilia". El poeta más influyente de nuestra época se murió poco después, como es sabido. Y la única vez que fui jurado de uno de esos galardones (el de las Letras, especie de "pre-Cervantes"), varios miembros se opusieron a la candidatura de Benet arguyendo que había que recompensar "primero a los viejos". Benet murió seis meses más tarde, a la edad de sesenta y cinco. Todos ignorábamos -hasta él mismo- que estuviera enfermo, pero me aventuré a discutir con aquellos miembros: "Miren, nadie sabe el orden de la muerte, y, que yo sepa, la senectud no es un mérito literario". En realidad es absurdo que en España haya tales premios, cuando este es un país al que le revienta reconocer el talento de nadie. Por eso se suele hacer póstumamente. Y si los escritores se empecinan en no morirse, como debieran, entonces se espera, al menos, a que sean gente decrépita y sin ilusiones; a que apenas puedan gastarse el dinero (si lo hay) ni sentir contento. Luego vienen las generaciones siguientes y exclaman: "Hay que ver qué ceguera tuvieron sus contemporáneos con Fulano o Mengano. Qué trato tan injusto le dieron". Mientras ellos les dan el mismo a los creadores mejores de su tiempo, y les cortan el revesino a conciencia.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Bryce Echenique / Plagios y candor editorial


Columnas— 16 octubre 2012
Entre México y Santiago de Chile hay casi siete mil, kilómetros. O el simple “click” en la página “web” de Crónica.
Por esta última razón, supongo, María Soledad de la Cerda E., me ha enviado desde la austral profundidad, un mensaje muy interesante. Lo transcribo. No todos los días alguien presta atención a un reportero mexicano. Y menos sobre temas de literatura a los cuales dedico muy poco de mi tiempo. En verdad prefiero leer y no tanto escribir sobre mis lecturas.
En lo profesional siempre quise emular a Manuel Mejido (en especial por sus insuperables crónicas sobre el golpe de Estado contra Salvador Allende) y nunca quise ser Francisco Zendejas, a pesar de mi amistad con ambos.
Pues bien, me dice Soledad de la Cerda:
“Estimado señor Cardona:
“Dice usted en su columna del día 11 de octubre en el diario “La Crónica de Hoy”: “Yo no sé si Bryce Echenique es un ladrón de textos ajenos”.
“Bueno, yo junto con felicitarlo por ella, deseo que lo sepa de primera mano. Efectivamente el señor Bryce es un gran ladrón de textos ajenos y para que lo pueda comprobar le adjunto algunos de ellos y así podrá apreciar que no han sido exageradas las acusaciones.
“P.D.- Para que el correo no fuera tan pesado le he mandado solamente algunos de los 32 casos que he descubierto. Los descubrimientos de esta dama ocupan 6 archivos en PDF, los cuales se pueden consultar en mi página (www.elcristalazo.com) y se sintetizan en esta relación. Aquí se citan los originales y los “fusiles”.
1.- Original.- Jordi Urgell:”Fujimori no es la excepción”.- La Vanguardia de España, 5 de diciembre de 2005. Bryce: “Todos Vuelven”.- El Comercio de Perú, 18 de febrero de 2007
2.- Original.- Jordi Cebrià y Víctor Cabré : “La estupidez perjudica seriamente la salud”.- Revista Jano N°1579 , 7 de octubre de 2005. Bryce: “La estupidez perjudica gravemente la salud”.- El Comercio, 30 de abril de 2006). *
3.- Original.- Sergi Pàmies “Estrellas médicas”.- Jano” N° 1517 , 2004. Bryce: “Estrella Médicas”.- Nexos” N° 342 de junio de 2006
4.- Original.- Cristóbal Pera: “Culturas y civilizaciones”.- Jano  Nº. 1581, 2005. pág. 92. Bryce: “Culturas y civilizaciones” .- Nexos No. 346 • Octubre de 2006; El Comercio de Perú 17 de septiembre de 2006
5.- Original.- “John Ford, la épica del western” por Blas Gil Extremera fue publicada en Jano, Año: 6 de mayo de 2005 Vol.: 68, Número: 1564, página 73. Bryce: “John Ford, la épica del western” .- Nexos No. 343 • Julio de 2006
6.- Original.- La enfermedad de la nostalgia de Agustín Iruela se publicó en Jano Nº. 1580, 2005.  pág. 86 .Bryce: “La enfermedad de la nostalgia”.- Nexos No. 344 • Agosto de 2006 ; El Comercio de Perú el 28 de mayo de 2006
7.- Original.- Jorge de la Paz: “William Blake y los proverbios del infierno”.- Revista ANUIES. Vol.XV, N° 59, Julio – Septiembre de 1986 y “Los cielos de Swedenborg y el infierno de Blake” en el N° 64 de la misma publicación
Bryce las refundió extrayendo partes completas de cada una de ellas y las publicó como: “Las andanzas de ultratumba de William Blake” en Verbigracia N° 21, Año VI, Caracas, sábado 23 de noviembre de 2002.
8.- Original.- Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret: “Cary Grant, un ícono del cine”, Jano N° 1414, 2002. Bryce: “Cary Grant y el sueño americano”. La Nación de Argentina, Suplemento Cultura, domingo 4 de abril de 2004
9.- Original.- Cristóbal Pera: “Cuerpos distorsionados y desfigurados. Lo grotesco y lo freak en la cultura actual”.- Jano, N°1379, marzo de 2001. Bryce: “Lo grotesco y la moda freak”.- La Nación de Argentina, Suplemento Cultura, 11 de julio de 2001
10.-Original.- Juan Carlos Ponce: “La angustia de Kafka”.- Jano, N°.1404, 2001. Bryce: “La angustia de Kafka”.- en La Nación de Argentina, Domingo 21 de Diciembre de 2003 y en El Comercio de Perú el 22 de junio de 2003.
11.- Original.- Juan Carlos Ponce: “John Steinbeck, un novelista de los oprimidos”.- Jano Núm. 1423, p.81, 2002. Bryce: “John Steinbeck, la voz de los oprimidos”.- La Nación de Argentina, Suplemento Cultura, Domingo 29 de junio de 2003.
12.- Original: Josep Pernau, “Contra las fotos de ataúdes con soldado dentro”.- Jano, mayo de 2004. Bryce: “Contra las fotos de ataúdes con soldado dentro”.- El Comercio, 31/07/05.
13.-Original.- Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret:” Andy Warhol. El arte como negocios” Jano, N°1424, p.79, 2002. Bryce: “Un artista de los negocios”.- La Nación, en Suplemento Cultura, Domingo 2 de marzo de 2003.
14.- Original: Blas Gil Extremera, “El intrigante Antonio Salieri” .- Jano, octubre de 2000. Alfredo Bryce Echenique, “El envidioso Antonio Salieri”.- El Mercurio, 1 de noviembre de 2001.
En fin, la lista (parcial; hay 30 casos) es abrumadora. Y ante la recurrencia de autores favoritos para el plagio por parte de este bucanero, no queda sino llamarse a sorpresa por el candor de sus editores mexicanos.
¿No sabían? ¿Ellos, tan sabios, no sabían de este traficante de gatos con factura de conejos?
En vez de eso los mexicanos le dan un premio. Vaya, vaya.
* Nota: Salvador Barros, un periodista mexicano, plagió a su vez a Bryce y el 30 de noviembre de 2006 (en el diario “El Siglo” de Durango, México) salió bajo su firma la columna “La estupidez perjudica gravemente la salud”. “El plagio” de Bryce ya había sido denunciado en la revista Careta por Carlos Cabanillas (SdC).


http://www.elcristalazo.com/blog/?p=13646



http://www.proceso.com.mx/?p=323061
El “gran plagio”
Pese al escándalo que provocó la concesión del Premio FIL de Literatura a Alfredo Bryce Echenique, sentenciado en Perú al pago de casi 1 millón de pesos por numerosos plagios de textos, la Comisión de Premiación que encabeza Raúl Padilla respaldó al jurado, así que entregará el reconocimiento y el dinero al autor de La vida exagerada de Martín Romaña. Pero lo hará en su casa de Lima, lejos de los reflectores de la feria. En entrevista, la académica chilena María Soledad de la Cerda detalla los casos de apropiación indebida de textos que le ha documentado a Bryce.
 La investigadora chilena María Soledad de la Cerda documentó al menos 32 plagios cometidos por el ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012, el peruano Alfredo Bryce Echenique, y lamenta que se haya otorgado el prestigiado galardón a un escritor que tan sólo en su país fue sentenciado a pagarle compensaciones a 15 autores afectados.
Entrevistada por teléfono, desde Santiago de Chile la académica cuestiona la calidad moral del escritor para recibir el reconocimiento que antes obtuvieron Nicanor Parra, Juan José Arreola, Fernando del Paso, Tomás Segovia y Nélida Piñón, por mencionar a algunos latinoamericanos, y dotado de 150 mil dólares (cerca de 2 millones de pesos).
En este escándalo internacional, el diario español ABC del pasado jueves 4 aprecia que hay fuertes presiones contra “la directora del Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, y para el presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL), Raúl Padilla López, a quienes (varios intelectuales mexicanos) les exigen reconsiderar la decisión de otorgar el galardón al autor de Un mundo para Julius”.
En contraparte, los organizadores del premio FIL de Literatura convocaron a 110 escritores de diversos países –poco o nada conocidos aquí– para defender la decisión del jurado que premió a Bryce, integrado por Jorge Volpi, Calin-Andrei Mihailescu, Julio Ortega, Leila Guerriero, Margarita Valencia, Mark Millington y Mayra Santos-Febres.
Los inconformes recuerdan que en 2009 el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú multó a Bryce­ por plagiar 16 artículos de 15 autores. La mayoría de esas demandas desembocaron en condenas contra Bryce, que por ellas debe pagar 177 mil nuevos soles, casi 1 millón de pesos mexicanos.
Para María Soledad de la Cerda, galardonar al peruano es “una burla” para los mexicanos, ya que el dinero proviene sobre todo del Conaculta, el Fondo de Cultura Económica, el gobierno de Jalisco, la Universidad de Guadalajara y los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan, así como de Banamex, Bancomext, Faber Castell México, Televisa, Grupo Continental,  Grupo Modelo y Volaris, entre otros patrocinadores.­
La investigación de la académica chilena, las demandas contra Bryce por los autores afectados y la inconformidad de medios e intelectuales de varios países no fueron suficientes para que el jurado cambiara de parecer o los organizadores de la FIL revocaran el galardón. Sin embargo, el jueves 18 se anunció que, ante las protestas, por primera vez el premio será entregado por un comisionado especial, anticipadamente y en privado, en la residencia limeña del autor.
Durante 21 ediciones de la FIL, la entrega del galardón era el acto central y la ceremonia tenía lugar en la inauguración.
En su comunicado, la Comisión de Premiación de la Feria, encabezada por Raúl Padilla, argumentó que el premio se dará pese a las impugnaciones porque el dictamen del jurado “es inapelable”.
Delitos textuales
 La autora del libro Chile y los hombres del Tercer Reich y consultora en comunicación relata que ha trabajado en la Universidad Diego Portales, la Universidad para el Desarrollo de Chile y otras instituciones. En 2007, al preparar una cátedra sobre los plagios en la literatura, empezó a seguirle la pista a Bryce Echenique porque su nombre aparecía en los medios.
“Lo primero que recuerdo es una denuncia de Oswaldo de Rivero, exembajador peruano ante la ONU. En el periódico Página 12, de Argentina, el diplomático se quejó del plagio de una columna suya publicada en El Comercio, de Lima, Perú, firmada por Bryce. Empecé a investigar.”
Los resultados son impactantes. Se trata de un saqueo de ciertas publicaciones para nutrir otras, tanto en Europa como en América. A ciertos medios, Bryce les encajó artículos plagiados y les plagió originales para publicarlos como suyos en otros periódicos y revistas.
El 5 de diciembre de 2005, el diario español La Vanguardia publicó el artículo Fujimori no es la excepción, de Jordi Urgell, que Bryce presentó como suyo bajo el título de Todos vuelven en El Comercio, el 18 de febrero de 2007.
Un caso parecido a las ficciones más divertidas de Bryce –si no fuera por sus consecuencias legales– es el del texto de Jordi Cebriá y Víctor Cabré denominado La estupidez perjudica seriamente la salud, que apareció en el número 1579 de Jano, revista española especializada en medicina, el 7 de octubre de 2005. Bryce lo publicó en El Comercio el 30 de abril de 2006 con su firma, con una variante en el título: La estupidez perjudica gravemente la salud.
De la Cerda comenta que a su vez el periodista mexicano Salvador Barros replagió a Bryce en su columna de El Siglo de Durango, el 30 de noviembre de 2006, que consistió en el mismo artículo, también llamado La estupidez perjudica gravemente la salud… El analista Carlos Cabanillas denunció el hecho en la revista Caretas de Perú. “Entiendo que Barros murió hace varios años, pero él también era un plagiario”, comenta la académica chilena.
La lista continúa. En 2004, el escritor Sergi Pámies escribió Estrellas médicas, un articulo de opinión incluido en Jano número 1517. Bryce lo volvió a publicar con su nombre en la edición 342 de la revista mexicana Nexos en junio de 2006.
En el número 1581 de la misma revista, en 2005, el médico español Cristóbal Pera dio a conocer su reflexión Culturas y civilizaciones. Bryce conservó el título al firmarlo en El Comercio en septiembre de 2006, y en Nexos al siguiente mes.
La revista mexicana le publicó también a su famoso colaborador el artículo John Ford, la épica del western en su número 343 (julio de 2006); lo malo es que originalmente lo había publicado Blas Gil Extremera en Jano, el 6 de mayo de 2005, con ese título.
Igual sucedió con La enfermedad de la nostalgia, de Agustín Iruela (Jano 1580, 2005), que Bryce convirtió en su colaboración La enfermedad de la nostalgia en El Comercio del 28 de mayo de 2006 y en el número 344 de Nexos, de agosto de ese año.
–¿Se entiende que la FIL le da el premio por sus libros, no por los artículos? –pregunta el reportero a De la Cerda.
–Bueno, hay que preguntarse cuántas de esas columnas o cuántos de esos ensayos no fueron incluidos en las obras de ese autor y en sus libros Crónicas perdidas o Entre la soledad y el amor, que tienen muchas partes recopiladas de las columnas.
Y sigue citando casos de plagio: Jorge de la Paz es el autor de los artículos William Blake y los proverbios del Infierno, en la revista de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), número 59, de julio-septiembre de 1986, y también de Los cielos de Swedenborg y el infierno de Blake, en el número 64 de la misma publicación.
“Alfredo Bryce las refundió extrayendo partes completas de cada una de ellas y las publicó como Las andanzas de ultratumba de William Blake, en la edición 21 de la revista Verbigracia de Caracas, Venezuela, el 23 de noviembre de 2002”, dice la académica chilena.
Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret escribieron Cary Grant, un ícono del cine en Jano 1414, de 2002, texto que Bryce puso bajo su firma el 4 de abril de 2004 en el suplemento de cultura del periódico argentino La Nación, con una diferencia en el título: Cary Grant y el sueño americano.
El artículo de Cristóbal Pera Cuerpos distorsionados y desfigurados. Lo grotesco y lo freak en la cultura actual apareció en Jano 1379 en marzo de 2001, que Bryce entregó como Lo grotesco y la moda freak al suplemento de La Nación, que lo puso en su edición del 11 de julio de ese año.
En la edición del 21 de diciembre de 2003 de ese suplemento, y en El Comercio de Perú, el 22 de junio de 2003 se publicó La angustia de Kafka. Lo malo es que Juan Carlos Ponce lo había escrito originalmente y fue difundido con ese título en Jano 1404, de 2001.
Ponce es también autor de John Steinbeck, un novelista de los oprimidos, que la revista médica española incluyó en su número 1423, en 2002, texto que Bryce publicó en La Nación como John Steinbeck, la voz de los oprimidos, el 29 de junio de 2003.
De la misma forma Josep Pernau escribió Contra las fotos de ataúdes con soldado dentro, en la edición de Jano correspondiente a mayo de 2004, y Bryce lo trasladó con su firma a El Comercio, el 31 de julio de 2005. Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret publicaron Andy Warhol. El arte como negocios en el número 1424 de la revista española, de 2002. Bryce lo entregó como Un artista de los negocios a La Nación, que lo publicó el 2 de marzo de 2003.
Cuando Blas Gil Extremera redactó El intrigante Antonio Salieri para Jano, que lo incluyó en su edición de octubre de 2000, sin saberlo le dio material a Bryce Echenique para que al año siguiente lo enviara a El Mercurio, de Chile, como El envidioso Antonio Salieri. Para la misma revista española (número 498, noviembre de 2003) Juan Carlos Ponce escribió Sartre y la literatura, pero Bryce prefirió El verdadero Sartre como título para ese texto, que publicó con su nombre en El Mercurio el 12 de mayo de 2006.
Lo mismo sucedió con los siguientes artículos:
Francia: del fuego de los suburbios a la crisis de identidad, de Fernando Carvallo (revista Quehacer, Perú, noviembre de 2005), que Bryce Echenique publicó como Arde París (revista Caretas, Perú, 28 de diciembre de 2007; Jano, España, 29 de febrero de 2008, y revista Voces 369, 2008).
La locura, de José María Pérez Álvarez (Jano y Galipress, 2005), apareció firmado por Bryce en Nexos 351, de marzo de 2007.
El psicoanálisis en el cine de Woody Allen, de Benjamín Herreros Ruiz (Jano 1245, marzo de 2002), salió como A la cabeza del cine. Psico-Woody Allen en el suplemento Revista de Libros, de El Mercurio chileno, el 5 de abril de 2003, y como Psico Woody en La Nación del 15 de febrero de 2004.
Igualmente, El año milagroso 1905, de Victoria Toro (Jano 1561, abril de 2005) Bryce lo llamó 1905, el año milagroso al sacarlo en El Comercio del 16 de octubre de 2005.
La nueva amenaza nuclear, de Oswaldo de Rivero (Quehacer número 160, mayo-junio de 2006) se convirtió en La amenaza sin fin, que con la rúbrica de Bryce publicó Jano el 18 de mayo de 2007.
Ségolene de corazón, de Marc Álvaro (La Vanguardia, 20 de noviembre de 2006) fue tomado por el escritor peruano como su colaboración Un latido llamado Ségolene para el número 352 de Nexos (junio de 2007).
La correspondencia entre Joyce y Pound, de Odile Baron Supervielle (La Nación, 7 de octubre de 1998), se reprodujo como texto de Bryce Echenique en El Universal de Caracas (La amistad de dos grandes de la literatura, 18 de enero de 2003).
Cómo combatir el terrorismo, de Joseph María Puigjaner (La Vanguardia, 29 de julio de 2005), reapareció convertido en reflexión del peruano en Nexos 348 (¿Cómo combatir el terrorismo?, diciembre de 2006).
Il tramonto dei neocom, de Marcello Foa (Il Giornale, Italia, 13 de octubre de 2005) salió el 1 de noviembre de 2006 en Nexos como El ocaso de los neocom, de Bryce­ Echenique.
Al ensayo de Santiago de Mora Figueroa Ciencia, jergas y lenguaje (La Nueva Revista de España, marzo 1991), Bryce le sacó aún más provecho. De ahí extrajo sus artículos Hablando se entiende la gente (Jano 1633, 15 de diciembre de 2006), La inefable realidad (Nexos, 1 de mayo de 2005) y Neologismos (Nexos, 1 de julio de 20005).
La investigadora chilena ha documentado incluso un plagio del laureado Premio FIL 2012 a la agencia de noticias AFP, cuyo artículo Los buenos son los buenos se reprodujo legalmente en el diario Los Tiempos de Colombia el 2 de enero de 2002. Para octubre de ese año Bryce lo retomó con el título ¿Lavado de cara a Hollywood? para Nexos.
Jurado “culpable”
 Desde el momento de la entrevista, María Soledad de la Cerda anticipó que Bryce Echenique se abstendría de viajar a Guadalajara para recibir el Premio FIL.
“Debo aclarar –insiste– que no es que se presuma el intento de plagio; aquí no hay ninguna presunción, esto que le menciono está plenamente documentado. Del total de plagios, 16 ya fueron sentenciados por autoridades de Perú y existe una sentencia condenatoria. Yo sospecho que en Perú se analizaron solamente los casos registrados en esa nación; no podían sancionarlo por textos publicados en otros países. Hasta la fecha he descubierto 32, pero ya estoy analizando otros más que se han difundido en Chile y otros a través de internet.”
La catedrática chilena define a Alfredo Bryce como un gran plagiador desde los finales de los noventa. “Estafó a los lectores de diversas partes del mundo pero también a los periódicos, esto es una gran desilusión y es una gran tristeza… Ahora enfrenta un gran desprestigio a nivel internacional y a través de las redes sociales”, dice en relación con las críticas publicadas por el diario ABC de España.
Sobre el jurado que mantuvo su decisión de premiar a Bryce Echenique contra viento y marea, De la Cerda llama la atención sobre la presencia del peruano Julio Ortega:
“En su defensa, Julio ha dicho que Bryce­ es su amigo, y no me cabe la menor duda de que Ortega premia a su paisano en calidad de su gran amigo y decide actuar como perito. Julio Ortega dice que los textos de Moroti (uno de los plagiados) y de Bryce Echenique no eran comparables y que por lo tanto no había plagio, pero eso no es cierto.”
Para ella, “no es la FIL la culpable, sino el jurado por haber hecho mal uso de los recursos que aporta el Estado para la cultura”. Entrevistada antes de conocer el anuncio de la Comisión de Premiación, afirmó que Bryce no renunciaría al dinero y a la “estrella” adicional para su currículum: “Bryce, yo pienso, no acudirá a Guadalajara pero sí enviara a quien reciba el dinero en su nombre y se va a reportar enfermo o tendrá algún problema personal de último momento”.
Finalmente, la investigadora destaca que la única vez que el escritor estuvo en Chile dijo “que se había divertido mucho con todas las denuncias de plagio”. Sin embargo, el miércoles 3, Bryce Echenique perdió un recurso de amparo que promovió contra el Instituto Nacional de la Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú, el principal organismo que lo acusa de plagio y que demanda un pago equivalente a 54 mil euros, cerca de 1 millón de pesos mexicanos, y a la mitad del Premio FIL de Literatura.



Alfredo Bryce Echenique
PLAGIARIO Y CÍNICO


El crítico literario Julio Ortega, miembro del jurado del Premio FIL de Literatura 2012, hizo llegar al director de NEXOS el siguiente comentario de Alfredo Bryce Echenique a las acusaciones de plagio que se le han hecho:
Muchos son los autores que merecen también este premio, pero esta vez he tenido la suerte de que un gran jurado me lo atribuya a mí. Claro que el rencor y la envidia se han hecho presentes en la cita, pero como no han querido o no han podido meterse con mi obra literaria, se han refugiado en asuntos que solo conocen de oídas y que ya fueron juzgados hace un buen tiempo por los tribunales de justicia pertinentes en mi país. Y cómo sería de inmundo aquel asunto, que los juicios que gané, se iniciaron mientras yo vivía en España y sin hacerme llegar ni siquiera una notificación legal. Por ello mi abogado se ha dirigido al Constitucional del Perú, con el fin de que todo lo actuado se declaré nulo e inexistente. Y yo confío plenamente en que así será. Pero que una cosa quede clara. Yo ya he ganado todos los juicios, e INDECOPI, la institución peruana que defiende los derechos de autor, me ha devuelto con intereses la multa que me impuso, Por lo tanto, quienes me atacan en México diciendo que me han multado, debe rectificarse y reconocer que se han indignado excesivamente: No hay juicios pendientes, y no he sido multado sino más bien desmultado.
ABE, Lima.
Para información de los lectores presentamos aquí los casos en los que -al margen de sanciones económicas- el Instituto de Defensa de la Competencia y la Protección Intelectual (INDECOPI) de Perú detectó la “existencia de plagio servil y, en otros [casos], de plagio inteligente” en textos periodísticos firmados por Alfredo Bryce Echenique:








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