
Luis Goytisolo, fotografiado en Madrid en el año 2009
OBITUARIOS
Luis Goytisolo: las claves de su vida
El escritor fallecido fue un narrador profundo que exploró muchos caminos... y rechazó interpretar a san Juan para Pasolini “porque no soy precisamente un santo”
14 de julio de 2026
La desaparición de Luis Goytisolo (1935-2026) cierra de forma inapelable una edad de oro de la novela española contemporánea. Hablamos aquí de una narrativa sólida y profunda, plena de audacias expresivas e intelectuales. Nacido en el seno de una familia acomodada, Luis y sus otros hermanos tuvieron que superar el trauma fundacional de la muerte de la madre, acontecida durante un bombardeo en la Guerra Civil. Quizá fuera eso el motor de su posterior dedicación a la escritura, donde Luis destacó de manera precoz con 'Las afueras' (1958), un libro de relatos que anunciaba mucho de su mundo: la Barcelona de postguerra, vista en parte desde las élites burguesas.
Comprometido con la lucha antifranquista, Goytisolo fue detenido y encarcelado, y fue en prisión donde imaginó su opus magnum, 'Antagonía', un monumental ciclo novelístico que abarcaba desde los turbulentos días de la guerra civil hasta el tardofranquismo. Goytisolo tardó en escribirlo casi dos décadas. Años más tarde el 'New York Times' consideraría esta obra maestra como uno de los ciclos narrativos fundamentales del siglo pasado. Entretanto su autor siguió apostando por el poder de la escritura. En este período cabe destacar 'Estela del fuego que se aleja' (1984), un soberbio ejercicio de autoficción al servicio de los misterios de la creación literaria. Le valió el Premio de la Crítica. La década de los noventa también le fue propicia. En 1992 dio a la imprenta 'Estatua con palomas”, una novela singular donde se entrecruzaban la Roma imperial de Trajano con la España contemporánea. Este juego espacio-temporal le valió el Premio Nacional de Narrativa. Imbuido de un notable espíritu aventurero, Luis recorrió una docena de países de Extremo Oriente para rodar la serie de televisión 'Índico'. La serie tuvo su prolongación en una nueva entrega dedicada al Mediterráneo. Durante el rodaje del capítulo dedicado a Baleares, tuve el placer de mostrarle el Call de Palma, que en aquel tiempo todavía registraba una deliciosa actividad. Goytisolo quedó fascinado con los talleres de joyería y sus orfebres tocados con una quipa hebrea, componiendo una estampa casi bíblica que creía ya perdida. En 1994 fue elegido académico de la Lengua.
Dotado de un rostro atractivo, Luis Goytisolo pudo haber tenido futuro en el cine. De hecho, el gran director Pier Paolo Pasolini quiso contratarlo para el papel de San Juan en la legendaria 'El Evangelio según San Mateo'. Pero el escritor rechazó la oferta, porque según me contó: “Yo no podía interpretar el papel de un santo porque no era precisamente un santo.” En relación al talante 'pecador' de Goytisolo, cabe asociarlo a la vivencia un tanto alocada de los fogosos años sesenta, donde las clases pudientes de Barcelona subvirtieron los cánones del franquismo. Este escenario constituyó un campo de pruebas excitante en el plano personal y muy fértil en el terreno literario. El Eros fue sin duda uno de los pilares de toda su obra: surgió radiante en 'Antagonía', donde no faltan amores lésbicos, y alcanzó su cumbre en 'Placer licuante' (1997), una historia de pasiones desatadas y de sexualidad sin concesiones que se apodera de tres personajes de la buena sociedad. Esta novela fue su único éxito de ventas, acaso porque ahondaba con prosa asequible en los pliegues del deseo y las obsesiones humanas por el placer absoluto.
A partir del cambio de milenio, la narrativa de Goytisolo se despliega en múltiples direcciones. Entre sus logros prefiero 'Diario de 360 grados' (2000), un compendio de las inquietudes de su autor, centradas en el erotismo, el paso del tiempo y la creación, y 'Oído atento a los pájaros' (2006), una mezcla magnífica de novela y libro de memorias. En 2013 obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo por su obra 'Naturaleza de la novela'. Ese mismo año fue reconocido con el Premio Nacional de las Letras. Me cuentan que Luis Goytisolo ha tenido una muerte dulce y serena, como un viejo emperador en su villa de verano.
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