miércoles, 24 de junio de 2015

Juego de tronos / El frío del invierno


'Juego de tronos'

El frío del invierno


 16 de junio de 2015
Juego3
Otra vez, Juego de tronos ha durado un suspiro. La serie emitía en la madrugada del domingo al lunes en Canal + Series el último episodio de una quinta temporada que ha vuelto a dejar grandes momentos, otros no tan grandes y un capítulo final que ha sacudido los cimientos de la serie (otra vez). Ahora toca volver la vista atrás, hacer balance y comentar lo ocurrido con la mente fría (si es que eso es posible...). Berta Ferrero,Guillermo Altares, Manuel Morales, Bernardo Marín y Natalia Marcos cuentan sus impresiones de estos últimos diez capítulos. Qué larga se va a hacer la espera hasta la próxima temporada... Por supuesto, esta entrada contiene spoilers de lo emitido en la serie. Valar Morghulis.

Mala cosa: ¿menos Stark?
Por Berta Ferrero
Y la esencia de la quinta temporada se concentró al final. Al menos lo interesante. Los tres últimos capítulos han dado por fin el do de pecho y, cómo no, han dejado al espectador con ganas de más. Dicen que las buenas esencias se guardan en frascos pequeños. Gran falacia en este caso, con una última entrega que empezó más floja de lo habitual y que nos ha dado justo lo que queríamos al final: sangre. Mucha sangre.
¿Muere en realidad Jon Nieve? Sin haber leído los libros, repito, SIN HABER LEÍDO LOS LIBROS,  proclamo ante este mundo de fuegos y hielos larga vida al bastardo de los Stark. Que no se me echen encima los caminantes blancos de los fans, que no es un spoiler, tan solo una teoría más. Brindo por su resurrección, ayudado por la sacerdotisa Melisandre o los conjuros del futuro maestre Sam. Brindo por una hipotética nueva vida, con ansias de impartir justicia y por un Jon despojado del Nieve que tiene mucho por lo que luchar. Aun así, su —no— muerte ha sido uno de los momentos épicos de la temporada, traicionado por los suyos, acusado, qué paradoja, de traición. Momentazo. Como momentazo ha sido la muerte espiritual de Hediondo y su huida con Sansa. ¿No es un poco arriesgado escapar con ese salto desde los muros de Invernalia?
Juego1
Y momentazo, por inquietante y traumático, el recorrido de Cersei como dios (¿o diosa?) la trajo al mundo por Desembarco del Rey. Sin su melena, la leona acaba en brazos de un nuevo personaje sin rostro, gigante y silencioso, que algo por ahí me susurra que algo importante hará. Y para terminar, mi debilidad: Arya. ¿Se queda  ciega? ¿Muere castigada por Jaen H’ghar? La trama de la pequeña de los Stark ha aburrido por momentos en esta temporada pero no ha decepcionado al final. Convertida en una fría asesina, consigue por fin tachar el primer nombre de su lista: Meryn Trant, aquel que mató a su primer maestro, Syrio Forel. La forma en que la chica se deshace de su víctima dice mucho de este personaje que tantas alegrías nos da. Veloz, silenciosa, eficaz, emulando la muerte de su madre, cuchillo en mano sobre el gaznate de Trant. APLAUSOS.  "Chico, chica, qué más da. Eres una espada, es lo único que importa”, le dijo ya hace tiempo Forel. Y ella lo lleva a rajatabla. Arya, por todos los dioses, resiste. Con vista o sin ella, en un año volveremos a pelear.  
Misión cumplida 
Por Guillermo Altares
Uno de los grandes méritos de Juego de tronos es mantener abiertas un número inverosímil de tramas sin que el espectador se pierda o desenganche (y no siempre lo consigue). Más difícil todavía resulta ofrecer un cierre coherente, interesante y abierto para todas ellas (eso sí lo ha logrado el final de la quinta temporada). Para aquellos que, como el que suscribe estas líneas, estuvieron a punto de abandonar los Siete Reinos porque llegaba un momento en que ya no sabían en qué historia se encontraban, los dos últimos capítulos han representado un revulsivo para volver a entrar en el partido. Y voy a contar los días que quedan hasta que pueda contemplar la venganza de Cersei Lannister. Y rezaré a los viejos y a los nuevos dioses para que en la inevitable escabechina de protagonistas vuelva a sobrevivir su hermano Tyrion. Los dos se mantienen como los personajes más interesantes, complejos e inteligentes de la serie.
Juego2
De una forma más clara que en las temporadas anteriores, esta quinta entrega ha sido más política, con más referencias a la actualidad. Su relato de la ambición desmedida, su descripción de la incapacidad para prever en medio de un egoísmo cegador los males que se avecinan, su narración de una guerra civil desatada por caudillos totalmente insensibles a los sufrimientos que provocan sus guerras a los pueblos que dicen representar o la irrupción de unos fanáticos religiosos que utilizan el terror para imponer la fe acercan la trama a un mundo real en el que los dragones no tienen ninguna reina sensata para controlarlos.
Todo patas arriba
Por Manuel Morales
Como el mal estudiante, los guionistas de la serie solo aprietan cuando llega el examen final, pero siempre superan la prueba con nota. La última entrega de la quinta temporada ha sido un continuo ¡ay!, el corazón en un puño, tragando saliva y sumiendo al espectador en un gran desconcierto para que nadie se mueva del sillón cuando vuelva a sonar la grandiosa sintonía de Ramin Djawadi.
Empecemos por la gran traca: ¡Jon Snow, muerto! Lo suyo ha sido un final a lo Julio César, apuñalado a traición por los que le rodeaban al grito de “¡Por la Guardia!” y con la puntilla dada por el joven Olly –“¿tú también, Bruto?”-, que siempre le echó en cara su alianza con los salvajes, los mismos que asesinaron a sus padres. El otro guiño a un relato de nuestra cultura es el viacrucis que sufre Cersei, a la que le cortan el pelo, desnudan y pasean ante la muchedumbre al grito de “¡Avergüénzate!”. Solo faltó una corona de espinas.
Juego
Mientras, Stannis Baratheon va a lo suyo, a perder batallas, y aunque no lo hemos visto, todo indica que Brienne de Tarth remata a este tipo odioso que quemó viva en sacrificio a su hija. Lo intuimos, pero en una serie tan poco dada a sutilezas no nos han querido enseñar si Stannis ha cerrado los ojos para siempre. Hablando de ojos, vamos con las hermanas Stark. Arya ha perdido la vista por desobedecer las enseñanzas del Hombre Bondadoso. Pese a este hecho inquietante, es fácil pensar que volverá a ver. Esta ha sido la historia más aburrida y lenta de la temporada. Y Sansa por fin le ha echado valor: el pichón ha volado desde las altas murallas de Invernalia junto a Hediondo, aunque los guionistas tampoco nos aclaran si es otro Stark finado, o si solo tiene magulladuras. Habrá que esperar a saber si cayeron sobre nieve en polvo o hielo macizo.
Fin a la huelga de guionistas
Por Bernardo Marín
HBO evitó la filtración de la noticia, no cabe otra explicación. Los siete primeros capítulos de la quinta temporada de Juego de tronos debieron verse afectados por una masiva huelga de guionistas que dejaron en la raspa el argumento. No moría ningún personaje principal. Varios de ellos, hasta los dragones, se veían de pronto cautivos o encarcelados, reduciéndose al mínimo su margen de actuación. Arya Stark, tal vez el personaje más interesante, languidecía rodeada de personajes absurdos en una suerte de pesadilla de baja intensidad como la que uno sufre cuando ha cenado demasiado. Ni una escena para el recuerdo, ni un nuevo personaje del que encariñarse.
Juego4
El estruendoso silencio de la trama sirvió para fijarnos más en los personajes y reacomodarar nuestros afectos hacia ellos. De pronto, el malvado Jaime Lannister empezó a caerme simpático. De pronto, le pillé manía a su hermano, el pequeño Tyrion, cuyas frases sentenciosas en medio de la nada argumental empezaron a parecerme de una pedantería insoportable (¿puede hablar uno siempre como si fuera Lincoln en el discurso de Gettysburg?). De pronto se agigantó la figura del padre de ambos, Tywin, al que daban ganas de sacar de la tumba para que pusiera un poco de orden, o de desorden, en el páramo de beatería en que se ha convertido la antaño intrigante y frenética Desembarco del Rey.

En el capítulo ocho al parecer se resolvió el conflicto laboral. Y los guionistas volvieron al trabajo con energías renovadas y el impulso de un ejército de caminantes blancos, largamente anunciado pero no por ello menos terrorífico. Se apelotonaron luego los acontecimientos, claro. Reaparecía el dragón perdido. Un par de personajes principales, ya era hora, morían asesinados (y por cierto, pregunta para los seriéfilos, ¿ha fallecido alguien en esta serie de muerte natural?). Otros cerraban la temporada con un destino incierto, como Daenerys, reencontrada con su antigua comparsa de toscos jinetes. Se avizoraba, en fin, alguna pareja de moda, como Hediondo y Sansa, si es que han sobrevivido al salto desde las almenas de Invernalia. La sexta temporada promete. Solo espero que patronal y sindicatos hayan dejado bien atado el convenio.
Final en alto
Por Natalia Marcos
¿Qué más puede pasar? Es lo que me he estado preguntando constantemente desde la mitad del capítulo final de la quinta temporada. En los tres últimos episodios ocurrió todo lo que no ha había pasado en los siete primeros. Los últimos veinte minutos del capítulo octavo nos dejaron casi sin aliento con ese ejército de esqueletos y muertos vivientes. El noveno consiguió mantener el mito del capítulo nueve, con escenas impactantes y que dieron mucho que hablar. Pero se mantenía la sensación de que algo quedaba por pasar. Y vaya si quedaba. El vibrante décimo episodio ha dejado a cada personaje principal en situaciones límite y totalmente diferentes a las que tenían al principio de la temporada. La sangre ha corrido, sin esquivar esta vez a los protagonistas. Y, por fin, igualando a los lectores y no lectores de los libros de Canción de hielo y fuego (ya dejaréis de decirnos eso de "y lo que queda..."). 
Juego6
El episodio final ha sido una sucesión de momentazos. Desde la huida con salto casi al vacío de Sansa y Theon hasta el asesinato de Trant por parte de Arya y la ceguera en que se sume la joven Stark, pasando por la poderosísima secuencia con Cersei despojada de ropa, de su altivez y su honorabilidad. Que Stannis tenía los días contados después del sacrificio de su hija estaba cantado. Y que la trama de Dorne tenía que llegar a alguna parte a la fuerza, también (pobre Jaime; aunque a ver si ahora podemos verlo más, que en esta temporada ha estado muy desaprovechado). Por su parte, Tyrion se queda al frente de un pueblo que no conoce ni le reconoce y la khaleesi vuelve a ser la khaleesi, aunque habrá que ver cómo le reciben los dothraki.
Pero cuando parecía que nada más podía ocurrir, llega el último golpe de efecto, el cliffhanger definitivo, lo que nos deja pendientes del futuro. En la serie parece bastante evidente que Jon Nieve muere tras las múltiples puñaladas que le dan los que fueran sus compañeros de la Guardia de la Noche. Las decisiones que ha ido tomando a lo largo de toda la temporada estaban labrándole un futuro muy oscuro. Pero, ¿y si no estuviera muerto? Resulta extraño que en la serie se haya alimentado también la teoría que hace referencia a quién es realmente su madre y que todo eso se corte de raíz a cuchilladas. Pero si Jon ha muerto, nos quedamos sin héroe. Por cierto, ¿su hermano Bran qué opina de todo esto?



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