domingo, 14 de agosto de 2011

Del amor y otros demonios / Serenata para Fidel Castro

Ignacio y Wendy abandonan el juzgado de La Habana convertidos en marido y mujer. JAVIER GALEANO (AP)

DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS

Serenata para Fidel Castro

El régimen celebra con un concierto el 85º cumpleaños del líder cubano, mientras una transexual y un disidente escogen ese día para celebrar su boda



MAURICIO VICENT
La Habana 14 AGO 2011

El 13 de agosto, día del 85º cumpleaños de Fidel Castro, fue una jornada rara en La Habana. La víspera, en el teatro Carlos Marx, unas 5.000 personas con invitación oficial esperaron la fecha con un espectáculo llamado Serenata de la Fidelidad, en el que participaron decenas de músicos de Cuba y América Latina con canciones e himnos revolucionarios, también con rumba y hip-hop, en homenaje al líder comunista. Castro, que lleva cinco años apartado del poder debido a una enfermedad, está volcado ahora en la recuperación de su principal aliado, el mandatario venezolano Hugo Chávez, recientemente intervenido de un cáncer en Cuba, donde se encuentra estos días recibiendo quimioterapia.



El mandatario está volcado en la salud de Hugo Chávez, su principal aliado

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Por supuesto los dos amigos celebraron el cumpleaños revolucionariamente, mientras en las calles de la isla la vida seguía su curso normal; esto es, con cada vez más cuentapropistas al frente de negocios privados, esperando la liberalización del mercado inmobiliario y también la abolición del permiso de salida, en medio del proceso de reformas económicas que dirige Raúl Castro con el objetivo principal de salvar los muebles del socialismo cubano que puedan salvarse.
Wendy e Ignacio, en fecha y lugar sin determinar. ORLANDO LUIS PARDO LAZO

A la misma hora que se celebraba la Serenata de la Fidelidad en el Carlos Marx, una pareja realizaba los últimos preparativos de su boda en La Habana. La novia, Wendy Iriepa, según consta en su carné de identidad, se llamaba Alexis en julio de 2006, cuando Castro fue operado de urgencia debido a una hemorragia intestinal. En 2007 Alexis fue el primer cubano sometido a una cirugía gratuita de cambio de sexo tras la reanudación de este tipo de intervenciones por gestiones del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), que dirige Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro. Otras 16 personas han cambiado ya su sexo desde entonces.
Wendy, que durante años trabajó en el Cenesex, se enamoró hace meses de Ignacio, un gay portador del virus VIH y además disidente, con quien decidió casarse ayer en el Palacio de los Matrimonios de la barriada de La Víbora. Según los novios, la fecha elegida es su "regalo" a Fidel, que hace un año admitió su responsabilidad en la persecución que sufrieron los homosexuales en los años sesenta, cuando miles de personas fueron recluidas en campos de trabajo para ser "reeducadas".
Los matrimonios gay no están legalizados en Cuba, aunque un proyecto de ley que permitiría las uniones civiles de homosexuales y lesbianas está presentado desde hace tiempo ante el Parlamento por el Cenesex. Wendy sigue figurando como varón en la partida de nacimiento, pero legalmente puede casarse con Ignacio por ser reconocida como mujer, así que en realidad no se trata de una boda gay. La madrina de la boda fue la bloguera Yoani Sánchez y a la ceremonia estaban invitadas las Damas de Blanco, diplomáticos norteamericanos y todo el que quisiera asistir, una bomba en un país como Cuba. El ramo de flores tuvo la bandera del arcoiris. Al partir la tarta, Fidel Castro cortaba la de su cumpleaños.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de agosto de 2011

EL PAÍS

sábado, 13 de agosto de 2011

Antonio Gamoneda / Conozco


Antonio Gamoneda
CONOZCO
I KNOW

CONOZCO al pájaro verdugo. Canta y las aves acuden a sus blancas uñas. Luego, las crucifica en los espinos. Desgarra y canta a causa del amor y se alimenta de lo que crucifica. Sueña con pétalos sangrientos. No se sabe si es pájaro que llora.

En otro tiempo,

yo vi el alma del caballo, su dentadura en el rocío. Hay un caballo dentro de mis ojos y es el padre de los que después aprendieron a llorar. Ahora

alguien pisa sobre mis sueños. Recuerdo que las serpientes pasaban suavemente sobre mi corazón.

Escuchar la sangre. ¿Dónde? ¿En la fístula azul o en las arterias ciegas? Allí el hierro silba, o arde, quizá: no somos más que miserable hemoglobina. Allí los huesos lloran y su música se interpone entre los cuerpos. Finalmente, purificados por el frío, somos reales en la desaparición.

Mierda y amor bajo la luz terrestre. Yo abandono mis venas a la fecundidad de las semillas negras y mi corazón a los insectos.

Mi corazón, esta caverna húmeda que sin fin ni causa finge la monotonía de la sístole.



viernes, 12 de agosto de 2011

Antonio Gamoneda / Un animal



Antonio Gamoneda
UN ANIMAL
AN ANIMAL

UN ANIMAL oculto en el crepúsculo me vigila y se apiada de mí. Pesan las frutas corrompidas, hierven las cámaras corporales. Cansa atravesar esta enfermedad llena de espejos. Alguien silba en mi corazón. No sé quién es pero entiendo su sílaba interminable.

Hay sangre en mi pensamiento, escribo sobre lápidas negras. Yo mismo soy el animal extraño. Me reconozco: lame los párpados que ama, lleva en su lengua las sustancias paternales. Soy yo, no hay duda: canta sin voz y se ha sentado a contemplar la muerte, pero no ve más que lámparas y moscas y las leyendas de las cintas fúnebres. A veces, grita en tardes inmóviles.

Lo invisible está dentro de la luz, pero, ¿arde algo dentro de lo invisible? La imposibilidad es nuestra iglesia. En todo caso, el animal se niega a fatigarse en la agonía.

Es el que está despierto en mí cuando yo duermo. No ha nacido y, sin embargo, ha de morir.

Así las cosas, ¿de qué perdida claridad venimos? ¿Quién puede recordar la inexistencia? Podría ser más dulce regresar, pero

entramos indecisos en un bosque de espinos. No hay nada más allá de la última profecía. Hemos soñado que un dios lamía nuestras manos: nadie verá su máscara divina.

Así las cosas,

la locura es perfecta.

jueves, 11 de agosto de 2011

Antonio Gamoneda / Vi


Antonio Gamoneda


Antonio Gamoneda
VI
I SAW


cuerpos al borde de
las acequias frías.

Amortajados
en la luz.


miércoles, 10 de agosto de 2011

Antonio Gamoneda / Ha venido tu lengua


Lovers
Nicoletta Tomas Caravia
ANTONIO GAMONEDA
9.

Ha venido tu lengua; está en mi boca
como una fruta en la melancolía.
Ten piedad en mi boca: liba, lame,
amor mío, la sombra.


martes, 9 de agosto de 2011

Antonio Gamoneda / Amor

Ilustración de Nicoletta Tomas Caravia
AMOR

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.



lunes, 8 de agosto de 2011

Pablo Neruda / Poesía


Poesía
       
Y fue a esa edad... Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.

Yo no sabía qué decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo
desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.

Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado,
a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.


sábado, 6 de agosto de 2011

Pablo Neruda / Tus pies

Emmanuelle Seigner

Pablo Neruda
Biografía
TUS PIES
 
Cuando no puedo mirar tu cara
miro tus pies.

Tus pies de hueso arqueado,
tus pequeños pies duros.
 
Yo sé que te sostienen,
y que tu dulce peso
sobre ellos se levanta.
 
Tu cintura y tus pechos,
la duplicada púrpura de tus pezones,
la caja de tus ojos que recién han volado,
tu ancha boca de fruta,
tu cabellera roja,
pequeña torre mía.
 
Pero no amo tus pies
sino porque anduvieron
sobre la tierra y sobre
el viento y sobre el agua,
hasta que me encontraron.

Jesús Ferrero / Con permiso del personaje

Con permiso del personaje


JESUS FERRERO
6 AGO 2011

Con De vidas ajenas de Emmanuel Carrère nos hallamos ante una narración del género "novela no-ficción" tan en boga en este momento, que tiene una peculiaridad: el autor ha dejado leer su relato a las personas que lo protagonizan para que le diesen su aprobación (y al parecer se la dieron tras sugerir algunos retoques). Dicho de otra manera: como si varias personas relacionadas entre sí le encargasen a un pintor un retrato de grupo en el que todos los modelos estuviesen de acuerdo con la forma en la que van a ser representados. ¿Ese sería tocar la realidad o sería más bien abrazar enteramente la ficción, la ficción del yo y de sus representaciones más o menos piadosas?
Dicho lo cual, me apresuro a decir también que De vidas ajenas es una novela que se lee sin querer, como a veces leemos sin querer esos buenos reportajes de fondo en los que el narrador intenta atravesar a su manera las imágenes que nos muestra. De algún modo De vidas ajenas se convierte en una narración sobre la dignidad humana, haciendo suyo el lema vital del psicoanalista Pierre Cazenave, que en su obra Le Livre de Pierre propone "una solidaridad incondicional con la congoja insondable que entraña la condición humana".



De vidas ajenas

Emmanuel Carrère
Traducción de Jaime Zulaika
Anagrama. Barcelona, 2011
260 páginas. 18 euros

El narrador cree haber llegado al final a esa solidaridad incondicional tras un tortuoso camino por las muertes de algunos conocidos, y por las diferentes maneras de asumir la pérdida de los que los conocían y amaban.
El libro comienza con un episodio de muerte masiva: el tsunami que devastó Ceilán (Sri Lanka), para luego abordar la muerte de modo mucho más íntimo y en forma de cáncer, que para el narrador tiende a ser, temerariamente, una enfermedad del ser más que de la carne.
En líneas generales el libro es "irreprochable" y está saturado de buena conciencia. Lo relacionan con Dostoievski, pero eso es sencillamente una locura. Sí que parece muy relacionado sin embargo con la nueva narrativa nórdica, donde la non fiction novel está alcanzando su mejor definición.
Todo lo anteriormente dicho no merma el valor de este libro de Carrère que supone, entre otras cosas, un vivo acercamiento antropológico a la manera que ahora tenemos de asumir la muerte, y de paso también la vida, pues no sería vano indicar que si bien la muerte planea poderosamente por encima y por debajo de toda la narración, lo que al final siente el lector es el deslizamiento mismo de la vida como una cadena de conciencias de la que van desapareciendo eslabones, que obligan a nuevas yuntas y nuevas conexiones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de agosto de 2011


viernes, 5 de agosto de 2011

Pablo Neruda / Mujer lejana

Fotografía de Francesca Woodman

Pablo Neruda
BIOGRAFÍA
MUJER LEJANA

       Esta mujer cabe en mis manos. Es blanca y rubia, y en mis manos la llevaría como a una cesta de magnolias.
         Esta mujer cabe en mis ojos. La envuelven mis miradas, mis miradas que nada ven cuando la envuelven.
         Esta mujer cabe en mis deseos. Desnuda está bajo la anhelante llamarada de mi vida y la quema mi deseo como una brasa.
         Pero, mujer lejana, mis manos, mis ojos y mis deseos, te guardan entera su caricia porque sólo tú, mujer lejana, sólo tú cabes en mi corazón.


jueves, 4 de agosto de 2011

Pablo Neruda / Oda a la bella desnuda


Pablo Neruda
BIOGRAFÍA
                          ODA A LA BELLA DESNUDA

Con casto corazón, con ojos
puros,
te celebro, belleza,
reteniendo la sangre
para que surja y siga
la línea, tu contorno,
para
que te acuestes en mi oda
como en tierra de bosques o en espuma:
en aroma terrestre
o en música marina.

Bella desnuda,
igual
tus pies arqueados
por un antiguo golpe
del viento o del sonido
que tus orejas,
caracolas mínimas
del espléndido mar americano.
Iguales son tus pechos
de paralela plenitud, colmados
por la luz de la vida,
iguales son
volando
tus párpados de trigo
que descubren
o cierran
dos países profundos en tus ojos.

La línea que tu espalda
ha dividido
en pálidas regiones
se pierde y surge
en dos tersas mitades
de manzana
y sigue separando
tu hermosura
en dos columnas
de oro quemado, de alabastro fino,
a perderse en tus pies como dos uvas,
desde donde otra vez arde y se eleva
el árbol doble de tu simetría,
fuego florido, candelabro abierto,
turgente fruta erguida
sobre el pacto del mar y de la tierra.

Tu cuerpo, en qué materia,
ágata, cuarzo, trigo,
se plasmó, fue subiendo
como el pan se levanta
de la temperatura,
y señaló colinas
plateadas,
valles de un sólo pétalo, dulzuras
de profundo terciopelo,
hasta quedar cuajada
la fina y firme forma femenina

No sólo es luz que cae
sobre el mundo
la que alarga en tu cuerpo
su nieve sofocada,
sino que se desprende
de ti la claridad como si fueras
encendida por dentro.

Debajo de tu piel vive la luna.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Pablo Neruda / El insecto

Fotografía de Waclaw Wantuch
Pablo Neruda
EL INSECTO
THE INSECT

De tus caderas a tus pies
quiero hacer un largo viaje.

Soy más pequeño que un insecto.

Voy por estas colinas,
son de color de avena,
tienen delgadas huellas
que sólo yo conozco,
centímetros quemados,
pálidas perspectivas.

Aquí hay una montaña.
No saldré nunca de ella.
Oh qué musgo gigante!
Y un cráter, una rosa
de fuego humedecido!

Por tus piernas desciendo
hilando una espiral
o durmiendo en el viaje
y llego a tus rodillas
de redonda dureza
como a las cimas duras
de un claro continente.

Hacia tus pies resbalo,
a las ocho aberturas
de tus dedos agudos,
lentos, peninsulares,
y de ellos al vacío
de la sábana blanca
caigo, buscando ciego
y hambriento tu contorno
de vasija quemante!


martes, 2 de agosto de 2011

Pablo Neruda / La reina

LA REINA
THE QUEEN

Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, hay más bellas.
Pero tú eres la reina.

Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
la alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas,
la alfombra que no existe.

Y cuando asomas
suenan todos los ríos
en mi cuerpo, sacuden
el cielo las campanas,
y un himno llena el mundo.

Sólo tú y yo,
sólo tú y yo, amor mío,
lo escuchamos.