martes, 17 de noviembre de 2009

Charles Bukowski / Carta a John William Corringon



Charles Bukowski

CARTA A JOHN WILLIAM CORRINGTON


A Jon Webb, 4 de Septiembre de 1962.

Con respecto a la muerte de mi mujer el 22 de enero último, no hay mucho que decir, excepto que yo ya no seré el mismo. Quizá intente escribir sobre eso, pero está todavía demasiado cerca. Puede que siempre esté demasiado cerca. Pero aquella vez en el pabellón de caridad, años atrás, una chica mejicana que cambiaba las sábanas me dijo que se iba a acostar conmigo si yo mejoraba, e inmediatamente empecé a sentirme bien.

Tenía una sola visita: la mujer borracha de cara redonda y roja, una amante del pasado que a veces se bamboleaba contra la cama, y se iba sin decir nada. Seis días despues yo estaba manejando un camión, levantando paquetes de 20 kilos y preguntandome si la sangre vendría otra vez. Un par de días más tarde tomé el primer trago, ése que dijeron me mataría. Una semana más tarde conseguí una máquina de escribir y, despues de una pausa de diez años y de haberle vendido mis cosas a la revista "Story" y a otras, mis dedos se pusieron a construir un poema. O mejor dicho, una charla de bar. Esa cosa que no es lírica, que no canta. Los rechazos llegaron bastante pronto. Pero no me afectaron, porque yo sentía que en cada línea estaba diciendo algo. No para ellos, sino para mí mismo. ahora puedo leer muy poca poesía o muy poco de cualquier otra cosa. 

Bueno, la dama borracha que se bamboleaba contra mi cama, la enterré el último 22 de enero. Y nunca vi a mi chica mejicana. Vi a otras, pero ella hubiera estado bien. Hoy estoy solo, casi afuera de todas ellas: de los glúteos, los pechos, los vestidos limpios como trapos nuevos en la cocina. No me tomes a mal -todavía tengo 1,80 y 90 kilos de posibilidad, pero yo podía mejor con la que ya no está.

Charles Bukowski




lunes, 16 de noviembre de 2009

Charles Bukowski / La excesiva demencia de un viejo indecente


La excesiva decencia de un viejo indecente

«Stirkoff, es usted un cobarde.Por supuesto, señor.
¿Cuál es su definición de un cobarde?
Un hombre que se lo pensaría dos veces antes de enfrentarse a un león con las manos vacías.
¿Y cuál es su definición de un valiente?
Un hombre que no sabe lo que es un león.
Todos los hombres saben lo que es un león.
Todos los hombres suponen que lo saben.»
Charles Bukowski, «Escritos...,

La editorial Anagrama presenta ahora a los lectores españoles su tercera entrega de textos de Charles Bukowski, sin duda, uno de los grandes budas del underground norteamericano. Tras la edición de Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones y La máquina de follar llega ahora esta recopilación de artículos publicados por su autor en la revista independiente Open City, de título tan atractivo para los estructuralistas de contrasolapa.





Con traducciones discretas -suponemos que verter al castellano el Slang de Bukowski exige un conocimiento de la lengua y, del argot macarra harto difícil- la editorial Anagrama silencia el orden cronológico de la publicación originaria de los textos recopilados. Un dato que se echa en falta a la hora de valorar en todas sus dimensiones la obra de Bukowski, obra que me parece, sin lugar a dudas, una de las más atractivas de cuantas se han dado a conocer en las últimas décadas en esto que llamamos España.
En este tercer volumen sorprende, en primer lugar, el abundante número de textos dedicados a criticar y analizar las instituciones sociales vigentes. Bukowski dedica buena parte de sus energías a lo que puede ser denominado como «corpus moral» de sí mismo. Psiquiatría y psiquiatras. patria. guerra. clase política, preferencias culturales y un amplio etcétera sirven al autor para reflexionar sobre el ahora Y. al hacerlo. mostrar buena parte de sí mismo. Quizá todo este aparato moral, muy decente por otra parte. pese al título de la recopilación. sea lo menos sugerente del libro. Afirmar. como él lo hace, que «para aprender no leas a Carlos Marx. Es mierda ya muy seca. Aprende. por favor. el espíritu. Marx es sólo tanques cruzando Praga. No te dejes cazar así, por favor. En primer lugar lee a Céline. El mejor escritor en 2.000 años. Incluye, por supuesto, Eextranjero, de Camus. Crimen y castigo. Los hermanos. Kafka entero...». es coincidir con gente tan dispar, en lo que se refiere a vida y obra. como Juan Carlos Onetti (véase el suplemento de Arte y Pensamiento, de EL PAIS, de 31 de diciembre de 1978) o Gonzalo Torrente Ballester, que también considera a Céline corno uno de los escritores más atractivos de los del presente siglo. Bukowski. Onetti y Torrente Ballester poseen conceptos sobre la vida y el inundo, prácticamente antagónicos sin embargo, coinciden en sus gustos literarios. sobradamente cualificados. Pues bien, ello quiere decir que el Bukowski moral es mucho menos original y vitalista que el Bukowski escritor. Le gusta Céline, pero lo que importa es que asimila sus lecturas de una manera peculiar. Rechaza a los psiquiatras -como mucha más gente, cabría añadir- pero lo que importa es que narre esos espléndidos relatos sobre hospitales psiquiátricos. Es decir, al lector -supongo- le interesa mucho más el Bukowski recreador que el analista. De ahí, quizá, que en estos Escritos... se agradezca mucho más el relato del coito entre el autor y, una puta de 120 kilos de peso (por supuesto rompieron las cuatro patas de la cama), que las diatribas del escritor sobre la mediocridad de los políticos. Analizar los fallos del sistema exige una cierta lucidez mental y un esquema civilizado de valores. Crear los mejores relatos cortos que se escriben en la actualidad exige una sensibilidad muy especial y un dominio del lenguaje, algo muy infrecuente.

La proclividad moral del periodismo

Se puede alegar que el libro reseñado es una recopilación de colaboraciones periodísticas, género en el que, al parecer, la proclividad hacia los análisis morales se incrementa, pero también es verdad que Bukowski es capaz de afirmar que «la diferencia entre Arte y Vida es que el Arte es rnás soportable». Creer esta afirmación e insistir en la denuncia de las contradicciones del sistema, las cuales han demostrado ya su perdurabilidad al margen de los regímenes políticos, es dejar una puerta abierta a la esperanza redentorista. Algo muy difícil de encajar en quien ha demostrado poseer una magnífica sensibilidad creativa y un profundo conocimiento del hombre.



martes, 10 de noviembre de 2009

Bukowski / El infierno es una puerta cerrada

Charles Bukowski

Charles Bukowski

EL INFIERNO ES UNA PUERTA CERRADA
hasta cuando me moría de hambre
las notas de rechazo difícilmente me molestaban:
sólo creía que los editores eran
verdaderamente estúpidos
y sólo fui y escribí más y
más.
hasta consideraba los rechazos como
acción; lo peor era el buzón vacío.
si una debilidad o un sueño tuve
fue
sólo querer ver a uno de aquellos
editores
que me rechazaron,
ver la cara de él o de ella, la forma
en que vestían, la forma en que cruzaban
una habitación, el sonido de su voz, la mirada
de sus ojos…
sólo una mirada a uno de ellos-
ves, cuando miras esto
un pedazo de papel impreso
diciéndote que
no eres muy bueno
entonces hay una tendencia
a pensar que los editores
son más parecidos a dioses que
lo que son.
el infierno es una puerta cerrada
cuando te estás muriendo de hambre por tu
maldito arte
pero algunas veces sientes al menos que
echas una miada a través del ojo de la cerradura.
joven o viejo, bueno o malo,
no creo que nada muera tan lenta y
duramente como un
escritor.



lunes, 9 de noviembre de 2009

Bukowski / Cálidas nalgas



Charles Bukowski

CÁLIDAS NALGAS

Versión de Rafael Díaz Borbón

este Viernes por la noche
las muchachas mejicanas en el carnaval católico
parecen muy buenas
sus maridos andan en los bares
y las muchachas mejicanas lucen jóvenes
nariz aguileña con tremendos ojazos,
cálidas nalgas en apretados bluyines
han sido agarradas de algún modo,
sus maridos andan cansados de esos culos calientes
y las muchachas mejicanas caminan con sus hijos,
existe una tristeza real en sus ojazos
como si recordaran noches cuando sus bien parecidos hombres-
les dijeron tantas cosas bellas
cosas bellas que ellas nunca escucharán de nuevo,
y bajo la luna y en los relampagueos de las
luces del carnaval
lo veo todo y me paro silencioso y lo lamento por ellas.
ellas me ven observando-
el viejo chivo nos está mirando
está mirando a nuestros ojos;
ellas sonríen una a otra, hablan, salen juntas,
ríen, me miran por encima de sus hombros.
camino hacia una caseta
ponga una moneda de diez en el número once y gane un pastel
de chocolate con 13 coloreadas colombinas en la
cima
suficiente por demás para un ex-católico
y un admirador de los calientes y jóvenes y
no usados ya más
afligidos culos de las mejicanas.




domingo, 8 de noviembre de 2009

Bukowski / La casa

Charles Bukowski



Charles Bukowski
LA CASA
Versión de Rafael Díaz Borbón

Construyen una casa
media cuadra abajo
y yo me levanto aquí
con las persianas bajas
a escuchar los ruidos,
los martillos clavando las puntillas,
tac, tac, tac, tac,
y luego escucho los pájaros y
tac tac tac
y voy a acostarme,
tiro las cobijas hasta la garganta;
han estado construyendo esta casa
por un mes y pronto tendrá
su gente... durmiendo, comiendo,
amando, moviéndose por todas partes,
pero algo
ahora
no es correcto,
parece una locura,
hombres caminando en su techo con puntillas en la boca
y leo acerca de Castro y Cuba,
y por la noche camino por
y las nervaduras de la casa muestran
y adentro veo gatos caminando
la manera como los gatos caminan,
y luego un muchacho que pasa en una bicicleta
y aún la casa está sin terminar
y en la mañana los hombres
regresan
caminando por todas partes en la casa
con sus martillos
y parece que la gente no construye casas
nunca más,
parece que la gente debiera parar de trabajar
y sentarse en cuartos pequeños
en segundos pisos
bajo luces eléctricas sin persianas;
parece que hay mucho para olvidar
y mucho para no hacer
y en farmacias, mercados, bares,
la gente está cansada, no quieren
moverse y yo me paro en la noche
y miro a través de esta casa y la
casa no desea que se construya;
a través de sus lados veo las colinas moradas
y las primeras luces del atardecer,
y hace frío
y abotono mi chaqueta
y me paro allá a mirar la casa
y los gatos se para y me miran
hasta cuando me siento desconcertado
y me muevo hacia el norte por la acera
donde habré de comprar
cigarrillos y cerveza
y retornaré luego a mi cuarto.




sábado, 7 de noviembre de 2009

Bukowski / Pájaro azul

Charles Bukowski
PÁJARO AZUL
Versión de Rafael Díaz Borbón




hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?


viernes, 6 de noviembre de 2009

Charles Bukowski / Novias




Charles Bukowski


NOVIAS

Las mujeres del pasado no hacen más que
llamarme.
ayer mismo llegó otra de fuera del
estado.
quería
verme.
le dije
"no"


No quiero
verlas
no voy a verlas
sería incomodo
horrible e
inútil.


Sé de gente capaz de
la misma película
 
más de una
vez.


Yo no.
Una vez me sé la
trama
una vez me sé el
final.
si es feliz o
desgraciado o
sencillamente
bobo
para

esa película ha
acabado
para siempre
y por eso
me niego
a permitir que
ninguna de mis
viejas películas se proyecten
una y otra vez
durante
años.


jueves, 5 de noviembre de 2009

Charles Bukowski / El buda Chinaski dice

Hombre dormido, 1985
Eduardo Naranjo
Charles Bukowski

El buda Chinaski dice 

A veces
hay que
retroceder
uno o 
dos pasos,
batirse en retirada


cogete
un mes de
descanso
no hagas nada
no 
quieras 
hacer nada

la paz es
primordial
la paz es 
primordial

aquello
que quieres
sea lo que sea
no vas a 
conseguirlo
esforzándote
más de la cuenta.


Cógete 
diez años
de descanso

estarás 
más 
fuerte

cógete
veinte años
de descanso


estarás
mucho más 
fuerte.



De todos modos, 
no hay nada 
que ganar

y
recuerda,
lo segundo mejor
que hay 
es
dormir toda una noche 
de un tirón
y
lo mejor:
una muerte 
apacible.


Mientras tanto
paga la factura del
gas
si puedes
y 
evita
discutir con la
esposa.







miércoles, 4 de noviembre de 2009

Charles Bukowski / Mi destino

Charles Bukowski

Charles Bukowski

MI DESTINO

Traducción de Ciro Arbós


Como el zorro
huyo con los perseguidos
y si no soy
el hombre más feliz
de la tierra
soy seguro el
hombre más afortunado
vivo.



              (inédito)

















Charles Bukowski
Los placeres del condenado 
Colección Visor de Poesía


martes, 3 de noviembre de 2009

Obituarios / Alda Merini, poeta italiana y candidata al Nobel



Obituarios

Alda Merini, poeta italiana y candidata al Nobel

Pasó veinte años en un manicomio y murió pobre



"Soy una pequeña abeja furibunda. Me gusta cambiar de color. Me gusta cambiar de medida". La poetisa Alda Merini eligió estas palabras para abrir su página web. Nacida en Milán, en 1931, de familia modesta, la poetisa murió en esa misma ciudad el pasado domingo, 1 de noviembre, a causa de un tumor óseo. Fumaba 70 u 80 cigarrillos al día, pero a sus 78 años sostenía que el tabaco le había alargado la vida. Siempre llevaba un collar de perlas, pero vivía y murió en la indigencia por elección personal.
Se la considera una de las voces más claras y profundas de la poesía italiana del siglo XX. Quienes la conocieron han escrito estos días que era simpática y nostálgica, y que su personaje vital recordaba al eco de sus versos, de apariencia simple y burguesa, pero a la vez transgresores, intensos y dolorosos.
Con lucidez extrema, Merini narró en sus poemas la experiencia de la locura (vivió casi 20 años en manicomios, de 1961 a 1978) y de la estrechez física y económica. "Me inquieto mucho cuando me atan al espacio", escribió.


Loca de dolor

En una entrevista reciente, contaba que se volvió loca de dolor: "Murieron mis padres a la vez, cuando yo era muy joven. Y luego me separaron de mis hijas, no me dejaron estar con ellas. Fueron criadas por tres familias. No sé cómo encontré el tiempo para tenerlas. Se llaman Emanuela, Barbara, Flavia y Simonetta. Siempre les digo que no digan que son hijas de la poetisa Alda Merini. Esa loca. Ellas responden que soy su madre y basta, que no se avergüenzan de mí. Me conmueven".
Se casó con Ettore Carniti, un hombre celoso y muy infiel. Una noche que volvió a casa oliendo a perfume de otra mujer, ella cogió una silla y se la rompió en la cabeza. Él sobrevivió al golpe y llamó a la ambulancia. A ella la llevaron al Paolo Pini, el viejo manicomio de Milán.
El lugar era "terror, odio, sombra y muerte, el infierno de Dante, pero hice amigos allí", contaba. "Ése fue mi Premio Nobel". Le dieron 37 electrochoques. "Salir viva fue un milagro, allí se entraba para morir".
En 1953 publicó su primer libro, Presencia de Orfeo. Empezó a escribir siendo una niña, y uno de sus primeros poemas se lo dedicó al legendario banquero Enrico Cuccia. "Una vez me lo crucé por la calle y le dije: 'Yo tengo hambre'. Él contestó: 'Buena señal'. Y tiró derecho".
"La poesía nace de un terreno de dulzura, de amor. Las verdades me vienen de los sueños, los muertos me visitan", contaba.
Escribió también prosa y aforismos, y en 1996 fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura por la Academia francesa. Su gran obra, La Terra Santa, le valió en 1993 el Premio Eugenio Montale. Se declaraba loca de amor por Rilke, y le gustaban Hölderlin, Valéry, Melville, Gide, Pirandello, Dante, Manzoni. Y en la vida: "Quasimodo, Manganelli, Montale, Raboni, la Spaziani. A algunos los amé y los tuve".
Otros de sus libros son Testamento, Vuoto d'amore, Ballate non pagate, Superba è la notte, L'anima innamorata, Corpo d'amore, La carne degli Angeli, Più bella della poesia è stata la mia vita o Clinica dell'abbandono.
Era una persona religiosa y muy pagana. "Me he portado siempre como una gran pecadora y no me he arrepentido de nada", dijo al diario La Repubblica en 2006. "No voy a la Iglesia a murmurar, pero Dios está aquí conmigo. Olfateo su olor. Dos cosas me convencen de la existencia de Dios: que no soy dueña de mi voluntad y que el océano Pacífico no pueden haberlo creado los científicos".
En sus últimos años, puso letra a canciones de artistas como Milva, Lucio Dalla, Roberto Vecchioni o Giovanni Nuti. Y dejó estos versos: "Navego como una sombra / en el sueño del día / y sin saber / me reconozco como tantos / inclinada sobre un altar / para ser comida quién sabe por quién".



Charles Bukowski / Como un delfín




Charles Bukowski
COMO UN DELFÍN

Morir tiene su parte jodida.
Ahora ya no hay escapatoria.
El alcaide me ha echado el ojo.
El ojo malo.
Ahora cumplo condena a trabajos forzados.
Incomunicado,
Encerrado.
No soy el primero, ni el último.
Me limito a decirte cómo es esto .
Ahora estoy sentado aquí sentado en mi propia sombra.
La cara de la gente va menguando.
Las viejas canciones todavía suenan.
Con la mano en la barbilla, no sueño
En nada mientras mi infancia perdida
Salta como un delfín
En el mar congelado.




lunes, 2 de noviembre de 2009

Bukowski / Dos poemas


Charles Bukowski
DOS POEMAS

SIN SUEÑOS
las camareras de pelo gris
en los cafés por la noche
se rindieron,
y mientras camino por las veredas de la luz
y miro las ventanas
de las casas de las enfermeras
puedo ver que ya no es
con ellas.
veo gente sentada en los bancos de la plaza
y puedo ver por la manera
en que se sientan y miran
que se acabó.
veo gente manejando autos
y veo por la manera en que manejan sus autos
que ni aman ni son
amados
ni consideran el sexo
está todo olvidado
como una vieja película.
veo gente en las tiendas y supermercados
caminando por los pasillos
comprando cosas
y puedo ver por la manera en que
les queda la ropa y por la manera en que
caminan y por sus caras y sus ojos
que no les importa nada
y nada se preocupa
por ellos
puedo ver cien personas por día
que se rindieron
del todo
si voy al hipódromo
o a algún espectáculo deportivo
puedo ver miles
que no sienten nada por nada o
por nadie
y no reciben
ningún sentimiento.
por todas partes veo a aquellos que
no mendigan nada sino
comida, refugio y
ropa, ellos se concentran
en eso,
sin sueños.
no entiendo por qué esa gente no
desaparece
no entiendo por qué esa gente no
expira
por qué las nubes
no los asesinan
o por qué los perros
no los asesinan
o por qué las flores y los niños
no los asesinan,
no entiendo
supongo que ya están asesinados
sin embargo, no puedo acomodarme al
hecho de que existan
porque son
demasiados
cada día
cada noche
hay más de ellos
en los subtes
en los edificios
en los parques
no sienten terror
por no amar
o por no
ser amados.
tantas tantas tantas
de mis criaturas
compañeras.

CERVEZA
No sé cuántas botellas de cerveza
consumí mientras esperaba que las cosas
mejoraran.
No sé cuanto vino, whisky
y cerveza,
principalmente cerveza
consumí después
de haber roto con una mujer
esperando que el teléfono sonara
esperando el sonido de los pasos,
y el teléfono no suena
sino mucho más tarde
y los pasos no llegan
sino mucho más tarde.
Cuando el estómago se me sale
por la boca,
ellas llegan frescas como flores en primavera:
-”¿Qué carajo hiciste?
Llevará tres días antes de que puedas cogerme”
Una hembra dura más
vive siete años y medio más
que el macho, y toma muy poca cerveza
porque sabe que es mala para la
silueta.
Mientras nos volvemos locos
ellas están fuera
bailando y riendo
con muchachos divertidos.
Bueno, hay cerveza
bolsas y bolsas de botellas vacías de cerveza
y cuando levantas una
se desfonda
y las botellas caen
rodando
entrechocándose
derramando ceniza gris húmeda
y cerveza vieja
o las bolsas caen a las 4
de la mañana
produciendo el único sonido en tu vida.
Cerveza
ríos y mares de cerveza
cerveza, cerveza, cerveza.
La radio pasa canciones de amor
mientras el teléfono permanece en silencio
y las paredes se ciernen
y cerveza es todo lo que hay.